Este mes han sido cuatro las lecturas. De Tras el telón, de Félix García Hernán, ya os hablé hace unos días. Hoy quiero contaros qué me han parecido las otras tres, porque todas han merecido mucho la pena.
Alguien en quien anidarJohn Wiswell
Traducido por Laura Moreda
Runas, 2025
Sinopsis aquí.
Alguien en quien anidar es una novela de fantasía con una premisa tan original como entrañable: la historia de amor entre un monstruo carnívoro y una humana.
Shesheshen es una criatura gelatinosa capaz de adoptar distintas formas que siempre ha visto a los humanos como simples presas. No duda en matar para alimentarse de ellos, por lo que el encuentro con Homily, una joven que la trata con una bondad inesperada, supone el inicio de un cambio que ninguna de las dos imaginaba. A medida que su relación avanza, ambas descubren que las apariencias engañan y que puede haber humanidad en los monstruos y monstruosidad entre los humanos.
Más allá de la historia de amor, la novela habla sobre los prejuicios, la importancia de mirar más allá de las primeras impresiones y el verdadero significado de la familia, que muchas veces no es la que nos toca, sino la que elegimos.
Es una historia divertida, tierna y con varios giros inesperados en su tramo final que invitan a seguir leyendo hasta la última página. Me ha sorprendido muchísimo y ha sido una lectura que he disfrutado de principio a fin.
Nota: Gracias Nitocris, por animarme a leer esta novela!!!
Nubosidad variable
Carmen Martín Gaite
Anagrama, 1992
Sinopsis aquí.
Nubosidad variable ha sido una relectura que he disfrutado incluso más que la primera vez.
La novela narra el reencuentro de dos amigas que, tras distanciarse en la adolescencia, vuelven a encontrarse cuando rondan los cincuenta años. A partir de ese momento comienzan a escribirse cartas, algunas destinadas a ser enviadas y otras que nunca llegarán a su destinataria.
A través de esas cartas comparten recuerdos, reflexiones, emociones... Sus pensamientos no siguen un orden lineal, sino que saltan de un tema a otro, como ocurre en la propia memoria, fragmentaria e imprevisible. Estos escritos les sirven no solo para contarle a la otra cómo va su vida, sino también para analizarse y comprender mejor el momento en el que se encuentran.
Es precisamente a través de esas cartas como vamos conociendo a cada una de ellas. Mariana es una psiquiatra de éxito, soltera y atrapada en una relación sentimental complicada. A pesar de dedicarse a comprender los problemas de los demás, también arrastra sus propias inseguridades y conflictos, que no son pocos. En más de una ocasión he pensado que a ella también le vendría bien ir al psiquiatra. Por otro lado está Sofía, una mujer casada que no es feliz en su matrimonio y que siente que, después de tantos años, vive con un auténtico desconocido.
Todo ello está escrito con el estilo inconfundible de Carmen Martín Gaite, cuidado, rico en matices que convierten la lectura en un auténtico placer.
Mayte Esteban
Harlequin, 2017
Sinopsis aquí.
Aunque sabía que existía una novela anterior, por alguna razón me apetecía empezar por esta. Y tengo que decir que no he echado en falta conocer lo sucedido antes para disfrutarla. Eso sí, ahora necesito descubrir cómo empezó todo.
La novela arranca con la desaparición del padre de Paula, la protagonista, y con la búsqueda improvisada que emprende para encontrarlo, apenas guiada por unas pocas pistas. Para ello recurre a su ex, Javier, inspector de policía, quien no duda en ayudarla. Esa búsqueda se convierte en la excusa perfecta para que ambos vuelvan a compartir unos días juntos y se enfrenten a todo aquello que dejaron pendiente.
Junto a la desaparición y la historia de amor, la novela invita a reflexionar sobre cómo muchas veces solo valoramos a las personas y las cosas cuando estamos a punto de perderlas. Debo reconocer que hubo una escena que me dejó con un nudo en la garganta. Menos mal que también hubo muchas otras escenas que me arrancaron una sonrisa.
Los personajes me han gustado mucho, especialmente Paula y Javier. Resultan cercanos y muy humanos, y la autora consigue transmitir con naturalidad sus dudas, sus miedos y las emociones que atraviesan.
Y la forma de contar de Mayte me sigue conquistando. Siempre consigue atraparme en las primeras páginas y ya me cuesta soltarlas hasta llegar al final.
En definitiva, es una novela entretenida, emotiva y de lectura muy ágil, que habla de esas segundas oportunidades que no hay que dejar pasar, y con unos personajes de los que calan, de los que no se olvidan.
Ha llegado el momento de darle unas vacaciones al blog. Nos leemos de nuevo a mediados de septiembre. Espero volver con energías renovadas y, sobre todo, con las ganas de reseñar, que últimamente he tenido un poco olvidadas.
Mientras tanto, disfrutad mucho del verano y, sobre todo, de los libros. ¡Hasta la vuelta!




No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Muchísimas gracias por vuestros comentarios!