viernes, 28 de noviembre de 2014

Secretos del arenal de Félix G. Modroño

Secretos del arenal
Félix G. Modroño
Algaida, 2014

El voluptuoso mundo del vino ha unido a Silvia y Mateo en una relación tan intermitente como apasionada, donde nunca hay preguntas ni tampoco respuestas. Pero ella sigue atormentada por el dolor de hace muchos años: en 1989 el cadáver de su hermana mayor apareció en el monte Artxanda, salvajemente mutilado, y desde entonces el asesino sigue libre, sin que las investigaciones —primero de la Policía Nacional, y luego de la Ertzaintza— hayan logrado sustanciales avances.
Un día, Mateo recibe el correo electrónico de una desconocida que le propone leer la novela Secretos del Arenal: una historia de intrigas, venganza y supervivencia situada en la Sevilla de posguerra, una ciudad acosada por el hambre, la miseria y la represión política. Mateo no sabe que es la propia Silvia quien le manda ese correo, y por supuesto desconoce qué claves se esconden tras las lectura de esa novela.
En la más reciente novela de Félix G. Modroño, galardonada con el XLVI Premio Ateneo de Sevilla, el destino parece entretejer las historias de dos mujeres, en dos ciudades diferentes separadas por más de mil kilómetros, y con casi medio siglo de diferencia.
Quizás el Arenal —el de Bilbao o el de Sevilla— aún oculte las claves de un misterio nunca resuelto, y quizás un libro contenga las repuestas a las preguntas que nunca se formularon.

Félix me conquistó con La ciudad de los ojos grises y ha vuelto a conquistarme con Secretos del arenal. Y lo tenía difícil, que mis expectativas eran muy altas. Pero las ha superado sin problemas.

Desde la primera página, el autor ha conseguido que me meta de lleno en la novela. Ha conseguido trasladarme, no solo en el espacio, sino también el tiempo y hacer que viviera sus historias como si estuviera allí, como si fuera testigo directo de todos los hechos. Y sí, hablo de historias. Porque son dos las que el autor nos cuenta en esa novela. Dos historias que se desarrollan de forma independiente, una en el pasado y otra en el presente, y que van avanzando a la par. Tendremos que llegar al final para descubrir qué elementos comunes tienen estas dos historias. Aunque algo vamos ya sospechando. Un final que está bien hilado, en el que el autor no olvida nada y todo las piezas encajan perfectamente.

La historia que se desarrolla en el presente tiene como protagonista a Silvia, un personaje con mucha personalidad y con las ideas muy claras. Con las que podremos estar de acuerdo o no, pero que hacen que este personaje no nos resulte indiferente. Perteneciente a una familia dedicada al vino, éste tendrá una gran importancia en esta parte de la historia. Muchas serán las referencias a él y el autor conseguirá incluso que lleguemos a sentir su olor, su sabor...  El carácter de Silvia estará también muy influido por el asesinato de su única hermana. Un asesinato que está sin resolver, algo que marcará mucho su carácter y su destino.

La segunda historia se desarrolla en el pasado y nos traslada a la Sevilla de la posguerra. Allí conoceremos a Olalla, una bella joven que está enamorada de Eduardo, pero en ausencia de éste,  mantendrá una relación muy especial con Martín, un joven periodista. Una relación que se sustentará sobre todo en el amor que ambos profesan a la poesía, y en especial, a la grandísima generación del 27. Muchos versos encontraremos entre estas páginas. Será una bonita relación con un trágico final.

Silvia y Olalla son las dos grandes protagonistas de esta novela. Dos protagonistas a las que veremos crecer, a las que veremos sufrir, a las que veremos superar los más difíciles obstáculos. Dos mujeres unidas por la desgracia y por la sed de venganza. Y por algo más... Destaca el modo en que el autor nos acerca a Silvia. Su historia está contada en primera persona. Es ella quien nos la cuenta. Así conocemos de primera mano sus sentimientos, sus emociones, sus reacciones... En cambio a Olalla la conocemos a través de un narrador omnisciente, que nos cuenta su historia con todo lujo de detalles. Pero no hay ese acercamiento tan íntimo que sí se produce con Silvia. 

Generalmente en este tipo de novelas, nos sentimos más inclinados por una historia que por otra. Pero en esta ocasión no ha sido el caso. Ambas historias están contadas con el mismo mimo, están perfectamente narradas, bien hiladas, lo que hace que nuestro interés no decaiga en ningún momento. Silvia y Olalla nos preocupan por igual. Sus historias, marcadas por la tragedia, captan toda nuestra atención.

Si a esto le sumamos una prosa cuidada, en ocasiones poética, en otras, soez, según la ocasión lo requiera y buenos diálogos, la lectura de esta novela se convierte en un auténtico placer. Una novela que se lee  disfrutando de cada página, de cada escena, de cada momento. Pero que al mismo tiempo se lee rápidamente, porque queremos descubrir todos los secretos que sus protagonistas guardan. Secretos que no deben ser descubiertos...

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La santa de Mado Martínez

La Santa
Mado Martínez
Algaida, 2014
Nadie está a salvo cuando la procesión de los muertos inicia su andadura El colegio para señoritas Rosas del Cares —al que todo el mundo llama Manderley— siempre ha guardado un secreto atroz, especialmente desde la muerte de su fundadora, Rebeca de las Nieves. Ella había conseguido convertir aquel internado, situado en un remoto paraje de Asturias, junto a los Picos de Europa, en una de las instituciones educativas más prestigiosas del continente. Pero cuando algunas niñas empiezan a desaparecer, el oscuro secreto de Manderley se convierte en una inequívoca amenaza. ¿Qué hay detrás de las desapariciones de las internas? ¿Simples accidentes en medio de la nevada que asola la región? ¿Alguna clase de venganza urdida por la difunta Rebeca, o acaso algo más terrible? En el pueblo ya hablan del regreso de la temible Güestía, la Santa Compaña. Mado Martínez reivindica en esta novela la larga tradición del terror victoriano, al que incorpora los miedos antropológicos más atávicos. La Santa es un apasionante relato de terror psicológico que mereció el XIX Premio Ateneo Joven de Sevilla.
Manderley.
Anoche soñé que volvía a Manderley.

Así comienza esta novela. Y ya con estas líneas consiguió acaparar toda mi atención. Porque pocos son los libros que he releído. Y Rebeca de Daphne du Maurier es uno de ellos. La película no sé ni las veces que habré podido verla. Así que con estas simples palabras, ya Mado Martínez consiguió meterme de lleno en la novela. 

Una novela de ambiente gótico, oscuro, siniestro... Una novela de terror, sobre todo, psicológico.  La presencia de La Santa Compaña ya nos inquieta. La desaparición de las niñas parece ser provocada por ella. Pero, alguien ha tenido que invocarla. ¿Quién? ¿Y por qué?

Pero no es sólo la presencia de La Santa la que causa terror. Más terror nos causan alguno de los personajes de carne y hueso... Personajes malvados, que esconden terribles secretos, que son capaces de hacer sufrir, de cometer los actos más crueles...  No, no es la Santa la que nos causa más temor.  Aunque se lleve a las niñas. Porque para algunas de ellas su encuentro con La Santa casi se convierte en la única salida de un mundo hostil, cruel, violento... Un mundo que Mado retrata muy bien. Y consigue sumergirnos en él y hacernos sentir inquietud, recelo, temor.

Toda una sorpresa me ha resultado esta lectura. Mado Martínez consigue crear una novela adictiva, que se me ha pegado a las manos y que no he podido soltar hasta llegar a la última página. No sobra ni falta nada en esta magnífica novela: los personajes están muy bien perfilados, en especial Isabel, Antonio Lucero y Daniel Hallam; su estructura también es un acierto, con capítulos cortos pero intensos, en los que siempre sucede algo, en los que siempre la historia va avanzando; y una narrativa ágil, sencilla, que te invita a seguir leyendo hasta llegar al final de esta historia. Y si a todo esto le unimos un desenlace perfecto, donde todas las piezas encajan, donde todas nuestras preguntas tienen su respuesta y nada se deja al azar, entonces tenemos una novela absolutamente redonda. 

Creo que se nota que he disfrutado muchísimo con este libro. Si os gusta las novelas de terror psicológico, lo tenéis que leer. Y si no os habéis atrevido aún con este género, os recomiendo este libro. No es un miedo escalofriante, como bien señala Marisa G. en su magnífica reseña. Sólo os va a dejar cierta inquietud en el cuerpo, cierto recelo... Quizás, alguna vez, tendréis que mirar atrás vuestra... Por si acaso...

lunes, 24 de noviembre de 2014

Leemos el Quijote... Capítulos XLVI


http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2013/12/en-2014-leemos-el-quijote.html

En este capítulo se soluciona ya el problema con la bacía del barbero. Y también el ventero sale contento, al conseguir por fin que alguien le recompense por los destrozos de nuestro caballero.  Y es que el dinero todo lo arregla. 
 Pero conoceremos de nuevo la ira de don Quijote cuando Sancho le cuente algo con lo que no puede estar de acuerdo:
-No es eso, ¡pecador fui yo a Dios! -respondió Sancho-, sino que yo tengo por cierto y por averiguado que esta señora que se dice ser reina del gran reino Micomicón no lo es más que mi madre; porque, a ser lo que ella dice, no se anduviera hocicando con alguno de los que están en la rueda, a vuelta de cabeza y a cada traspuesta.
La respuesta de don Quijote será rápida y feroz:
-¡Oh bellaco villano, mal mirado, descompuesto, ignorante, infacundo, deslenguado, atrevido, murmurador y maldiciente! ¿Tales palabras has osado decir en mi presencia y en la destas ínclitas señoras, y tales deshonestidades y atrevimientos osaste poner en tu confusa imaginación? ¡Vete de mi presencia, monstruo de naturaleza, depositario de mentiras, almario de embustes, silo de bellaquerías, inventor de maldades, publicador de sandeces, enemigo del decoro que se debe a las reales personas! ¡Vete; no parezcas delante de mí, so pena de mi ira! 
Menos mal que Dorotea ya conoce a nuestro caballero y le hace ver que su escudero ha sido embrujado. Porque, ¿no ha reconocido más de una vez don Quijote que el castillo está encantado?

Y encantado será como creerá él que sale del castillo. Que no saldrá por su propio pie. Será atado de pies y manos y enjaulado... Es la única forma que el cura cree posible para hacer que nuestro caballero regrese a su aldea.

Tus ojos se me van de Miguel Hernández

Tus ojos se me van
de mis ojos y vuelven
después de recorrer
un páramo de ausentes.
Tu boca se me marcha
de mi boca y regresa
con varios besos muertos
que aún baten, que aún quisieran.
Tus brazos se desploman
en mis brazos y ascienden
retrocediendo ante esa
desolación que sientes.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Una de sorteos!!!

Lidia de Juntando más letras sortea el nuevo libro de Pilar Múñoz, ¿A qué llamas tú amor?
Plazo: Hasta el 27 de noviembre. 
Bases: aquí.





 


Marisa del blog Book & Co sortea un ejemplar de Invierno en Paris de Imogen Robertson.
Plazo: Hasta el 30 de noviembre.
Bases: aquí.




Laky de Libros que hay que leer sortea, por su mes dedicado a la novela clásica, un ejemplar de Evelyna, de Francis Burney.
Plazo: Hasta el 25 de noviembre.
Bases: aquí.








El blog Libros que voy leyendo sortea un ejemplar de Mr. Mercedes  de Stephen King.
Plazo: Hasta el 10 de diciembre.
Bases: aquí.








Lesincele de Leer es viajar celebra su tercer aniversario por todo lo alto realizando un sorteo para dos ganadores, que podrán elegir un libro hasta un valor de 20 euros cada uno. El sorteo va a ser internacional.
Plazo: Hasta el 22 de diciembre.
Bases: aquí.






También es el tercer aniversario de Jenni de Entre páginas perfectas. Y Lesincele y ella se ponen de acuerdo para realizar un fantástico sorteo del que tenéis más información si pincháis en las bases.
Plazo: Hasta el 5 de enero.
Bases: aquí.





La orilla de los libros, Mundos de lectura y Te deseo un libro organizan un fantástico sorteo para darle la bienvenida  a la navidad. Se sortean tres vales para libros en bookdepostory:

El primer ganador podrá elegir un libro por un valor de hasta 20€.
El segundo ganador lo podrá elegir por un valor igual o inferior a 15€. 
Y por último, el tercero podrá elegir un libro por un valor igual o inferior a 10€.
 
Plazo: hasta el 5 de enero
Bases: aquí.
 

Cuento para peques celebra también su tercer aniversario y sortea un ejemplar de Cuentos con beso para las buenas noches.
Plazo: Hasta el 10 de diciembre
Bases: aquí
 
¡¡¡Mucha suerte a tod@s!!!


viernes, 21 de noviembre de 2014

Usos amorosos de la postguerra española de Carmen Martín Gaite

La restricción y el racionamiento que Franco impuso en los primeros años de postguerra afectaron decisivamente a los usos amorosos de aquel tiempo. Tras una investigación exhaustiva que comprende consultorios sentimentales, revistas del corazón y discursos políticos, Carmen Martín Gaite ha reconstruido la historia doméstica de aquella etapa sombría. Es la historia de la faja y de Mariquita Pérez, de los pololos y de la niña topolino; de las novias eternas, de los guateques y de la salida al cine en pandilla. Educada para aparentar y no para vivir su vida, la mujer, sirvienta del hogar propio, enfocó el matrimonio como objetivo excluyente. Según sus maestros, no tenía otras misiones que enamorarse, coser la ropa del marido y darle cuantos hijos quisiera. Con ello, el hombre, víctima también, se debatía entre la decencia y lo pecaminoso, lo que condicionaba gravemente su relación de pareja. Escrita con mano maestra, esta historia agridulce y entretenidísima es una obra mayor de la literatura castellana.
Disfruté hace muchos años de Usos amorosos del dieciocho en España. Pero no encontré en su momento este ejemplar en la biblioteca y luego fue pasando el tiempo y otras lecturas se colaron. Y esta vez ha parecido que ha sido el libro el que me ha llamado. No iba buscándolo pero apareció delante mía. Y ya no pude quitármelo de las manos. 

En este ensayo Carmen Martín Gaite nos ofrece un magnífico análisis de las costumbres amorosas en la España de la posguerra. Y también nos dejará una fantástica exposición sobre la situación política de aquellos años. 

El régimen de Franco trató de imponer en todo momento la imagen de la mujer virtuosa, sumisa, obediente, que vive solo por y para su familia, para su marido. Siempre sonriente, comprensiva, atenta...
"a las mujeres les falta desde luego el talento creador, reservado por Dios para inteligencias varoniles; nosotras no podemos hacer nada más que interpretar mejor o peor lo que los hombres han hecho."




 Constante es la crítica de la autora a esta época en la que dominaba la represión y el machismo.Una época difícil para la mujer, en la que pocas opciones tenía. Incluso mujeres con carrera hacían declaraciones como ésta:



"Me encanta la carrera, pero me encanta más casarme. La mujer no tiene más misión que el matrimonio."



Cuando leía estas palabras no podía evitar pensar en si son dichas de verdad o solo son fruto de la represión y de la falta de libertad de aquellos momentos. Porque me cuesta creer que una persona que ha podido realizar unos estudios, piense así. 

Muchas anécdotas, muchos recuerdos personales de la autora encontraremos en estas páginas. Combinados con fragmentos de revistas y diarios de la época, que demuestran que la escritora ha realizado una gran labor de documentación. Muchas cositas que nos sonarán, bien por haberlas escuchado a nuestras abuelas o porque la hemos leído en otros libros. 

Me ha gustado mucho leer este ensayo. En ningún momento se me ha hecho pesada su lectura. Al contrario, la autora parece estar desarrollando una de sus novelas y me ha tenido enganchada con su forma amena y dinámica de contarnos esta época tan difícil de nuestra historia. Absolutamente recomendable.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El misterio de Gramercy Park de Anna Katharine Green

El misterio de Gramercy Park
Anna Katharine Green
Editorial dÉpoca, 2014
Traducción: Rosa Sahuquillo y Susanna González
Introducción: Carmen Forján
Ilustraciones originales de L. Malteste

La acaudalada familia Van Burnam regresa de un viaje al extranjero al mismo tiempo que aparece una mujer muerta en el salón de su casa. Un gran aparador ha caído sobre ella aplastando su cara, y aunque la policía sospecha que la víctima es la esposa de uno de los hijos del señor Van Burnam, éste insiste en que no la reconoce. ¿Qué hacía la mujer en una mansión que permanecía cerrada? ¿De quién son las extrañas prendas que llevaba puestas? ¿Estaba muerta antes de caer
sobre ella el aparador?...

En El misterio de Gramercy Park (1897) una solterona de mediana edad, la señorita Butterworth, se convierte en detective aficionada cuando un extraño asesinato tiene lugar en la mansión contigua a su vivienda. Así da comienzo una compleja investigación llena de giros equivocados y con una intrigante trama que mantiene en vilo al lector hasta la última página.

Obra maestra de la «madre de la novela de detectives», Anna Katharine Green, conocida como la Agatha Christie de la época victoriana. Su protagonista es la encantadora señorita Butterworth, brillante precursora de la señorita Marple.
El mayor encanto de esta novela, además de la siempre cuidadísima edición que nos regala  dÉpoca, reside en su protagonista, la señorita Butterworth. Dama de mediana edad y soltera por decisión propia, no podrá evitar investigar y saber qué ocurrió realmente en la mansión que está justo al lado de su casa. Y se nos revela como una mujer muy inteligente, astuta, sagaz, de fuerte carácter... Entre sus muchas virtudes no se encuentra precisamente la modestia. Y será a veces un tanto cargante y entrometida. Pero también estas caracterísiticas le ayudarán en la investigación del asesinato. Y es que no lo tendrá fácil, que no contará ni con la ayuda del detective Gryce, encargado de la investigación policial. No se la tomará en serio este personaje. Dudará de sus capacidades, de sus labores de deducción, de su inteligencia. Y es que estamos en una época en la que se pone aún en duda que una de las cualidades de la mujer sea la inteligencia. Que una mujer piense... No, no era algo aceptado en la sociedad en este momento.

Y es que éste es otro de los grandes aciertos de esta novela. Con mucho mimo, con mucho cuidado es el modo en que la autora ha plasmado la ciudad neoyorkina de finales del siglo XIX. Consigue trasladarnos a las casas de la época, a sus calles, plasmar a la perfección las costumbres en aquellos años y el modo de vestir... Esto último se convertirá en un detalle muy importante para la resolución del caso.

También he disfrutado mucho con los diálogos, sobre todo cuando éste se produce entre el detective Gryce y nuestra protagonista. Diálogos brillantes, ingeniosos, que destacan más por lo que no cuentan que por lo que cuentan... Porque ninguno quiere revelar sus cartas. 

Otro aspecto destacable de esta novela es su estructura. Está formada por capítulos cortos, en los que siempre está sucediendo algo, en los que siempre se avanza en la resolución del caso. De forma muy ágil y dinámica, la autora consigue engancharnos a esta historia y hacer que vayamos investigando a la par que la señorita Butterworth. De este modo vamos haciendo nuestras propias teorías, que vamos cambiando, igual que nuestra protagonista, cuando descubrimos algo nuevo.

En definitiva, una novela que he disfrutado mucho. Desde la primera página la autora consigue acaparar toda nuestra atención y hace que devoremos el libro hasta llegar a la última, para ver quién es realmente el culpable. Y conseguirá sorprendernos.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Leemos el Quijote... Capítulos XLV

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2013/12/en-2014-leemos-el-quijote.html


Muy divertido ha resultado este capítulo, donde no han parado de suceder cosas. Primero, todos los conocidos de don Quijote, el barbero, el cura, Cardenio y don Fernando,  se ponen de acuerdo para decir que la bacía realmente es yelmo, para asombro de todos los presentes. Ellos no pueden parar de reír, pero el resto de gente, que no conoce a don Quijote, considera que todo lo que está sucediendo es un absurdo, un auténtico disparate. 
Y no acaba aquí la cosa. Más cosas suceden, con peleas por medio. Y se liará al final, cuando uno de los cuadrilleros que están en la posada reconoce a don Quijote como el que había liberado a los galeotes. Intentará apresarlo y pedirá ayuda a sus compañeros de la Santa Hermandad. Pero evidentemente, nuestro caballero no se dejará...

El ventero, que era de la cuadrilla, entró al punto por su varilla y por su espada, y se puso al lado de sus compañeros; los criados de don Luis rodearon a don Luis, porque con el alboroto no se les fuese; el barbero, viendo la casa revuelta, tornó a asir de su albarda, y lo mismo hizo Sancho; don Quijote puso mano a su espada y arremetió a los cuadrilleros. Don Luis daba voces a sus criados que le dejasen a él y acorriesen a don Quijote, y a Cardenio, y a don Fernando, que todos favorecían a don Quijote. El cura daba voces, la ventera gritaba, su hija se afligía, Maritornes lloraba, Dorotea estaba confusa, Luscinda suspensa y doña Clara desmayada. El barbero aporreaba a Sancho, Sancho molía al barbero; don Luis, a quien un criado suyo se atrevió a asirle del brazo porque no se fuese, le dio una puñada que le bañó los dientes en sangre; el oidor le defendía, don Fernando tenía debajo de sus pies a un cuadrillero, midiéndole el cuerpo con ellos muy a su sabor. El ventero tornó a reforzar la voz, pidiendo favor a la Santa Hermandad: de modo que toda la venta era llantos, voces, gritos, confusiones, temores, sobresaltos, desgracias, cuchilladas, mojicones, palos, coces y efusión de sangre. Y, en la mitad deste caos, máquina y laberinto de cosas, se le representó en la memoria de don Quijote que se veía metido de hoz y de coz en la discordia del campo de Agramante; y así dijo, con voz que atronaba la venta:

-¡Ténganse todos; todos envainen; todos se sosieguen; óiganme todos, si todos quieren quedar con vida!

A cuya gran voz, todos se pararon, y él prosiguió diciendo:

-¿No os dije yo, señores, que este castillo era encantado, y que alguna región de demonios debe de habitar en él? En confirmación de lo cual, quiero que veáis por vuestros ojos cómo se ha pasado aquí y trasladado entre nosotros la discordia del campo de Agramante. Mirad cómo allí se pelea por la espada, aquí por el caballo, acullá por el águila, acá por el yelmo, y todos peleamos, y todos no nos entendemos. Venga, pues, vuestra merced, señor oidor, y vuestra merced, señor cura, y el uno sirva de rey Agramante, y el otro de rey Sobrino, y pónganos en paz; porque por Dios Todopoderoso que es gran bellaquería que tanta gente principal como aquí estamos se mate por causas tan livianas.