viernes, 31 de agosto de 2018

Repasando agosto y vacaciones!!!

Me he vuelto loca este mes. Hacía años que no leía tanto en tan poco tiempo. La culpa... Muchos viajes a la semana en bus. Entre ida y vuelta, unas 9 horas... ¡Y cómo me han cundido! Pero este septiembre se acaba tanto viaje en bus, así que  volveremos a la normalidad.
  1. Miedos de Alejandro Romera
  2. El cielo es azul, la tierra blanca de Hiromi Kawakami
  3. El último regalo de Paulina Hoffmann de Carmen Romero Dorr 
  4. Objetivo Faro de Alejandría de David Sakmyster 
  5. Las siete iglesias de  
  6. Una habitación propia de Virginia Woolf
  7. Carne de carnaval de David Monthiel 
  8. Violetas para Olivia de Julia Montejo 
  9. Todos los veranos del mundo de Mónica Gutiérrez
  10.  21 maneras de hervir una rana de Rafa Moya 
  11.  La librería de Penelope Fitzgerald
  12.  Oasis de arena de Mayte Esteban   
  13. El jardín de los Finzi-Contini de Giorgio Bassani
  14. La lección del maestro de Henry James
  15. La Sociedad Literaria y el Pastel de Piel de Patata de Guernsey de Mary Ann Shaffer y Annie Barrows 
 
Series: Sólo he visto Alias Grace, que me ha gustado mucho. Una muy buena adaptación de la novela de Margaret Atwood con el mismo título. 







Pelis: Mentes poderosas, una peli juvenil, que está bastante bien para estas edades. Le falta un poco de ritmo para mi gusto, pero a mi hija le ha encantado. Y Mamma Mía 2... Aún tengo las canciones en la cabeza. Me ha gustado mucho. Mantiene el nivel de la primera.







Y termino ya este resumen rapidito, porque me voy de vacaciones. Creo que hasta finales de septiembre más o menos no vais a ver ni una de mis antenitas...  Toca descansar y disfrutar estos días de la familia. ¡Qué tengáis un buen septiembre!



    jueves, 30 de agosto de 2018

    Violetas para Olivia de Julia Montejo

    Violetas para Olivia
    Julia Montejo
    Martínez Roca, 2011
    Madelaine, una joven doctora de treinta y seis años, se ve obligada a regresar a la casa que sus antepasados, los Martínez Durango, tienen en San Gabriel tras la muerte de su tía Rosario. Los Durango, la principal familia del pueblo, es dueña de la mayor parte de las tierras y de los más prósperos negocios, pero también pesa sobre ellos una larga leyenda de infortunio y numerosas habladurías... Para Madelaine, que siempre sintió aversión hacia la casa y todo lo que la rodeaba, su vuelta significará el reencuentro con su otra tía, Clara —una anciana de carácter dominante y aferrada a un mundo que ya no existe—, y con su pasado. Un pasado oscuro en el que flotan demasiadas preguntas jamás resueltas: ¿qué sucedió con su abuela Olivia, que fue borrada de la historia de la familia?, ¿por qué su madre desapareció sin ni siquiera despedirse de ella?, ¿qué relación unía a su madre con sus tías? Tres generaciones de una familia extraordinaria marcada por su apellido. Una estirpe de mujeres única y excepcional. Un vínculo irrepetible. Un amor maldito. Una historia cautivadora.
    Pasado y presente van intercalándose en esta novela para plasmar la historia familiar de tres 
    generaciones de mujeres, que, como bien indica la sinopsis, están marcadas por su apellido.  Mujeres fuertes que se vieron obligadas a llevar todo el peso de la familia. De entre todas destaca Olivia, una mujer adelantada a su tiempo, a la que nos va a costar en muchas ocasiones entender. Y esto hace que no terminemos de empatizar con ella. Y culpa de esto lo tiene la relación que mantiene con sus hijas, Rosario y Clara, en especial con ésta última. Clara es la única superviviente. Protagonista en ambas tramas, sí cuando nos traslada al pasado conoceremos a la Clara joven, desengañada, traicionada... En la época actual se revela como una mujer fuerte, que está dispuesta a todo para mantener el legado de su familia. 

    Volviendo al presente, el personaje que lleva todo el peso es Madelaine. Y con ella he tropezado. Porque no me ha resultado del todo un personaje creíble. Ella es una joven doctora que se ve obligada a regresar a la casa donde se crió tras la muerte de su tía Rosario para solucionar todos los problemas de la herencia. Y parece fuerte, parece tener las ideas claras. Pero todo es entrar en la casa y parece convertirse en un títere en manos de todos. Y en especial, en manos de su tía Clara, que tiene sus propios planes para ella. 

    Tampoco me ha convencido el elemento sobrenatural que la autora incluye en la novela y que afecta especialmente a Madeleine. Me ha resultado demasiado forzado, poco natural y me ha costado creérmelo. Y esto ha hecho que no haya logrado disfrutar plenamente con esta novela. 

    Sí he disfrutado con la ambientación. Logra la autora que nos traslademos a ese mundo rural, tan cerrado, tan tradicional, decadente... Que llega a ser opresivo, asfixiante. La prosa de la autora sí me ha gustado mucho, sencilla, ágil, con buen ritmo, que hace que te leas la novela sin apenas darte cuenta, aunque no llegues a conectar con su historia. 

    Así que, aunque no he disfrutado plenamente con esta novela, sí que me apunto bien el nombre de su autora, que me ha gustado su estilo, su forma de contar. Y también os digo otra cosa, no os fieis de mí, que de esta novela he leído muy buenas opiniones. Que no a todos nos gusta lo mismo. Para gustos... 




    miércoles, 29 de agosto de 2018

    Todos los veranos del mundo de Mónica Gutiérrez

    Todos los veranos del mundo
    Mónica Gutiérrez
    Roca, 2018

    Helena, decidida a casarse en Serralles, el pueblo de todos sus veranos de infancia, regresa a la casa de sus padres para preparar la boda y reencontrarse con sus hermanos y sobrinos. Un lugar sin sorpresas, hasta que Helena tropieza con Marc, un buen amigo al que había perdido de vista durante muchos años, y la vida en el pueblo deja de ser tranquila.
    Quizás sea el momento de refugiarse en la nueva librería con un té y galletas, o acostumbrarse a los excéntricos alumnos de su madre y a las terribles ausencias. Quizá sea tiempo de respuestas, de cambios y vendimia. Tiempo de dejar atrás todo lastre y aprender al fin a salir volando.

    Mónica lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a regalarnos unos personajes a los que nos resulta imposible no cogerles cariño. Helena, con sus dudas, con sus miedos, sus inseguridades. Su hermano Xavier, escritor, recién divorciado, que le pone continuamente la nota de humor a la novela. Magníficas sus conversaciones con Jonathan Strenge, el librero que regenta La Biblioteca Voladora. Otro personaje entrañable con el que no nos importaría tomarnos un té mientras hablamos de libros, ahí, refugiados en su maravillosa librería. Silvia, la hermana de Elena, bióloga, ecologista, que no tiene problemas para decirle la verdad a nadie cuando sabe que tiene la razón. Precioso el momento en que ambas hermanas compartieron piso unos cuantos días. Marc, ese amigo al que hace años que no ve... Hasta al juez Dredd le cogemos cariño. Vale, sí, un poquito menos que al resto. 



    Y sí, la novela es previsible. Ya sabemos como va a acabar. Pero no nos importa. Porque Mónica, con cada escena, nos regala una sonrisa. Es un chute de alegría lo que recibimos con cada una de sus novelas. Es un canto a la vida, al optimismo. Nos recuerda que la felicidad plena no existe, pero sí los momentos. Y cuando vienen, hay que disfrutarlos al máximo. 


     Sí, he disfrutado con cada página de esta novela.  No quería terminarla. Temía llegar a esa última página y despedirme de todos los personajes, despedirme de Serrales. Menos mal que los lectores tenemos el derecho de releer. Porque sé que más adelante, volveré a refugiarme en la Biblioteca Voladora para tomar un té con Jonathan Strenge. Y volveré para reencontrarme con esta familia que me ha conquistado por completo. 



    martes, 28 de agosto de 2018

    Carne de Carnaval de David Monthiel

    Carne de Carnaval
    David Monthiel
    El Paseo Editorial, 2017
    Rafael Bechiarelli, un gaditano buscavidas, recibe un encargo que le sacará de apuros para el próximo Carnaval, pero que intuye está cargado de mierda. El aparente suicidio de un talentoso guitarrista integrante de una comparsa le mete de lleno en el mundillo carnavalero, repleto de personajes, intrigas, polémicas, dinero y mafias. Bechiarelli sabe que será difícil llegar a saber la verdad en medio del ambiente cargado y variopinto de la fiesta, única tabla de salvación -o de perdición- de la ciudad. Esta novela de intriga de David Monthiel presenta un retrato ambiental del Carnaval de Cádiz. Pocas veces se ha contado con tanta fidelidad y rigor esta fiesta única. Un contexto inédito para algunos, muy conocido para otros, y en todo caso, con todos los elementos para crear una gran historia.
    Novela negra ambientada en el Carnaval de Cádiz. Valentía demuestra el autor con esta novela, mostrando ese lado menos amable de nuestras fiestas, con las intrigas, las envidias, las traiciones... Vale, puede que sea un poco exagerado todo, pero es también uno de nuestros rasgos: la exageración. Pero eso no quita que nos encontremos ante una buena novela negra.

    Uno de sus puntos fuertes es Rafael Bechiarrelli, un gaditano buscavidas que se encuentra con la papeleta de saber que hay detrás del suicidio de un famoso guitarrista integrante de una de las grandes comparsas de Cádiz. Y Rafael es de "Cai, Cai". Con su humor, su ironía, su cinismo, recurriendo en muchas ocasiones al doble sentido de cada frase... Es un personaje que no tiene desperdicio. Para Rafael, salir del casco histórico de Cádiz es ya un viaje largo. Y con él iremos por todos esos sitios típicos de Cádiz, y más en época de Carnaval: el Teatro Falla, La Viña, la playa de la Caleta... 

    La narración es fluida. No es una novela vertiginosa en cuanto a ritmo, pero siempre va avanzando, pasito a pasito, pero sin pausa. El autor demuestra que conoce bien el género, que domina sus ingredientes y sabe combinarlos a la perfección. Y si además todo está aderezado con humor, más fácil resulta su lectura. Refleja muy bien el habla coloquial de Cádiz, aunque en este caso no sé si al lector que no sea de aquí le va a costar un poco seguir la lectura. Porque las palabras aparecen escritas tal y como las decimos. Que no son faltas de ortografía. Que las decimos así. Que así se habla en "Cai". 

    Y hay crítica. Mucha crítica, no sólo al concurso del Carnaval, que está perdiendo mucho del espíritu con el que comenzó, por la fama que está adquiriendo. Hay mucha crítica a los medios de comunicación, que tan rápido te suben como te hunden, sin importar como esto afecta a las personas; a los políticos, por tantas promesas incumplidas; a los que salen en las agrupaciones, que se creen artistas; al gaditano, por conformista... 

    Así que si quieres disfrutar "de Cai, Cai", éste es tu libro. Entre pasodobles, cuplés y popurrís, descubriremos la verdad que hay detrás del suicidio de ese joven guitarrista. ¿Te animas?

    lunes, 27 de agosto de 2018

    Estos días leo...#81

    Esta semana estoy con dos nuevas lecturas:

    En un Londres devastado por las bombas y que empieza a recuperarse de las terribles heridas de la Segunda Guerra Mundial, Juliet Ashton, una joven escritora en busca de inspiración novelesca, recibe la carta de un desconocido llamado Dawsey Adams. El hombre, que vive en la isla de Guernsey, un pequeño enclave en el canal de la Mancha, está leyendo un libro de Charles Lamb que había pertenecido con anterioridad a Juliet. ¿Cómo ha llegado ese ejemplar hasta Guernsey? ¿Por qué Dawsey decide ponerse en contacto con Juliet? Dawsey es miembro del club de lectura La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey, creado en circunstancias difíciles durante la contienda, una rareza en tiempos de la ocupación alemana. Cuando Juliet acepta la invitación de estos excéntricos lectores para visitar Guernsey, entiende que ellos y su increíble sociedad literaria serán los personajes de su nueva novela, y su vida dará un vuelco para siempre.
    Una de las mejores novelas cortas de Henry James
    "La lección del maestro"supone la máxima expresión de la depuración narrativa del genial escritor norteamericano. La trama gira alrededor de tres personajes para quienes el arte y la creación constituyen elementos esenciales en sus vidas. La caracterización psicológica es deslumbrante y el recurso del punto de vista se convierte en un callejón sin salida desde el que el autor observa el movimiento de sus personajes.



      Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?

    viernes, 24 de agosto de 2018

    Una habitación propia de Virginia Woolf

    Una habitación propia
    Virginia Woolf
    Trad: Laura Pujol
    Austral, 2016
    En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad. Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.

    Virginia Woolf en este ensayo habla del papel de la mujer en la historia de la literatura. Y llega a una sola conclusión:

    Una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas“.

    ¿Qué significa esto? Que la mujer necesita no solo independencia ecónomica, sino también personal. Necesita de un espacio que considere suyo, para poder escribir. Algo que parece tan básico y tan elemental, pero que aún hoy, no se cumple. Y es lo que más nos sorprende tras la lectura de este ensayo: su total vigencia. 

    En Una habitación propia no se limita la autora a hablar de la situación de la mujer en la historia de la literatura. Porque para comprender esta situación, es necesario primero, comprender la situación de la mujer en la sociedad. Y la mujer siempre ha estado limitada, siempre ha estado por detrás del hombre, sin apenas derechos... La exposición que realiza Woolf es magnífica, con una prosa sencilla, fácil de leer, fácil de comprender. Quizás el principio me ha desconcertado un poco, porque parecía alejarse de la idea principal, pero al final todo cobra sentido. Todo tiene su justificación. 

    Un ensayo imprescindible, que nos recuerda todo el camino que ya hemos hecho. Y que nos anima a seguir caminando, porque aún queda mucho por hacer. Sí, hemos avanzado mucho en estos últimos años. Ahora tenemos más medios, más recursos, pero aún tenemos mucho que hacer para conseguir esa igualdad tan deseada. 

    “No necesito odiar a ningún hombre; no puede herirme. No necesito halagar a ningún hombre; no tiene nada que darme”.


    jueves, 23 de agosto de 2018

    El último regalo de Paulina Hoffmann de Carmen Romero Dorr

    El último regalo de Paulina Hoffmann
    Carmen Romero Dorr
    Planeta, 2018
    Paulina Hoffmann crece en el infierno del Berlín nazi, pero el horror invade del todo su vida cuando el ejército ruso ocupa la ciudad al final de la guerra. En esos días, su madre toma una decisión que marcará para siempre la historia de Paulina: su huida desesperada al Madrid de la posguerra, su apasionada juventud en España, su inesperado matrimonio y, sobre todo, el gran amor hacia sus hijos y su única nieta, Alicia.
    Será Alicia la que, muchos años más tarde y tras la muerte de Paulina, decida viajar sola a Berlín para sumergirse en el pasado de la mujer de la que tanto aprendió y comprender el último secreto de su abuela, una auténtica superviviente que logró decidir su propio destino a pesar de los recuerdos y el silencio.
    Entre mis mejores lecturas del año. Esta novela me ha enganchado desde la primera página y no he podido soltarla hasta llegar al final. Me he emocionado con esta relación tan especial que existe entre Paulina y su nieta, Alicia. Dos personajes descritos de una forma sublime, con los que es fácil empatizar, a los que pronto cogemos cariño.

    La autora utiliza la típica estructura de intercalar capítulos del presente con otros del pasado. Así, conocemos el presente de Alicia, que no se encuentra en su mejor momento. Y así iremos conociendo el pasado de Paulina, una mujer que no lo tuvo fácil. Que tuvo que luchar mucho, que sufrió mucho, que tropezó muchas veces. Pero siempre tuvo el valor de levantarse y seguir adelante. E iremos conociendo también la especial relación existente entre Paulina  y Alicia. Paulina no fue solo su abuela. Fue su madre, su amiga, su confidente... Quien siempre le dio los mejores abrazos, los mejores consejos. A quien siempre buscaba la primera para darle tanto las buenas como las malas noticias. Por eso, Alicia es quien más siente su ausencia. Y por eso es también la que más se sorprende cuando descubre todos los secretos que tenía su abuela, cuando empieza a conocer su pasado, cuando empieza a descubrir todo lo que tuvo que sufrir, todo lo que tuvo que hacer para sobrevivir.

    La ambientación es otro de sus puntos fuertes. La autora sabe trasladarnos de Berlín a Madrid y a Málaga, continuamente. Y nos hace sentir que estamos ahí, siendo testigos directos de todo lo que pasa. Ayuda también la prosa fluida, sencilla, elegante, que convierte la lectura de esta novela en todo un placer.

    Y el final es maravilloso. El mejor final que esta novela podía tener. Un final a la altura del resto de la novela, que es magnífica. Descubriremos, por fin, cuál era ese último regalo que Paulina dejó a su nieta. Y si ya la novela nos había cautivado y despertado grandes emociones, este momento será ya... Uff, es que no encuentro ni las palabras. Maravillosa, absolutamente maravillosa.

    miércoles, 22 de agosto de 2018

    El cielo es azul, la tierra blanca. Una historia de amor de Hiromi Kawakami

    El cielo es azul, la tierra blanca. Una historia de amor
    Hiromi Kawakami
    Trad: Marina Bornas Montaña
    Acantilado, 2011
    Tsukiko tiene 38 años y lleva una vida solitaria. Considera que no está dotada para el amor. Hasta que un día encuentra en una taberna a su viejo maestro de japonés. Entre ambos se establece un pacto tácito para compartir la soledad. Escogen la misma comida, buscan la compañía del otro y les cuesta separarse, aunque a veces intenten escapar el uno del otro: el maestro, en el recuerdo de la mujer que un día lo abandonó; Tsukiko, en un antiguo compañero de clase. Con una prosa sensual y despojada, Kawakami nos cuenta una historia de amor muy especial: el acercamiento sutil de dos amantes, con toda su íntima belleza, ternura y profundidad. Todo un descubrimiento literario.
    Los protagonistas de esta bella historia de amor son dos personas solitarias. Ella, Tsukiko, es quien nos narra la historia. No ha cumplido con lo que sus padres esperaban de ella en una sociedad tan rígida como es la japonesa: casarse y formar una familia. Pero sí tiene un trabajo y ha logrado ganar su propia independencia. No le importa carecer de amor. No todo tiene que girar en torno al amor...

    Él, Harutsuna Matsumoto, es un profesor de lengua jubilado. Fue profesor de Tsukiko en el colegio. Pero llevan años sin verse. Él ahora es viudo. Vive solo, con sus recuerdos.

    Un día se encuentran y, a partir de ese momento, esos encuentros, de forma consciente o inconsciente, empezarán a ser cotidianos. Empiezan a conocerse. Observamos como, poco a poco, de forma sutil, empiezan a acercarse cada vez más. Parece que no pasa nada. Pero pasa. No hay intención por ninguno de ellos de tener una relación. No hay cortejo. No hay seducción. Pero el amor entre ellos cada vez está más presente. Ninguno de ellos espera una relación de cuento feliz. Ninguno de ellos espera un final tipo "y vivieron felices y comieron perdices"... Son dos personas libres, independientes, solitarias, que empiezan a gustarse. Sin importar la diferencia de edad, sin importar las normas, las convenciones... Sin importarles nada.  

    Y lo que más nos conquista es la forma de escribir de la autora. De manera elegante, sencilla, fluida, nos va metiendo en la historia sin apenas darnos cuenta. Y nos hace testigos directos de esta preciosa historia de amor.