martes, 27 de junio de 2017

Cuando la miel muere de Hanni Münzer

Cuando la miel muere
Hanni Münzer
Trad: Jorge Seca Gil
Alianza, 2017
La joven e inquieta Felicity acaba de terminar sus estudios de medicina y se dispone a irse a Afganistán con una ONG. Una llamada de su padre, enfermo en una silla de ruedas, va a cambiar todo. Su madre no ha vuelto a casa tras ir a la residencia a recoger las pertenencias de la abuela Déborah que acaba de fallecer. En la residencia le dicen que se marchó muy agitada llevando una caja. Los movimientos de su tarjeta apuntan a que, incomprensiblemente, se ha ido a Roma. Felicity toma un avión y parte en su búsqueda. Termina encontrándola en un hotel, enajenada, rodeada de viejos artículos de prensa y documentos, y con un diario de la abuela escrito en hebreo.
¿Por qué se fue a Roma la madre de Felicity? ¿Qué esconde el misterioso diario? Un dramático secreto familiar, vinculado a uno de los capítulos más sombríos del pasado europeo. Un secreto relacionado con el destino trágico de su bisabuela, Elizabeth, famosa cantante de ópera afincada en Múnich, y de su hija Déborah, pianista de talento y abuela de Felicity.
Entre Múnich, Berlín, Cracovia, Roma y Seattle, y a saltos en el tiempo, Hanni Münzer nos narra la historia de cuatro generaciones de mujeres atrapadas por la semilla del mal que acompañó a las tragedias del siglo XX. Cuatro generaciones sacudidas por el amor y la traición, los sentimientos de culpa, venganza y redención, en una novela de intriga apasionante.
Me ha gustado esta novela, sobre todo, por su magnífica ambientación. La autora ha sabido plasmar bien esos terribles años del nazismo. Y nos ha llevado al horror, al miedo, a la desesperación, al terror más absoluto. 

Pero ha tenido sus peros. La primera mitad de la novela, en la que la protagonista absoluta es Elizabeth es brillante. Nos resulta fácil empatizar con ella. Con su dolor, con su desesperación, con sus miedos...  Pero cuando el protagonismo recae en Déborah, ya no me ha sucedido lo mismo. Porque su comportamiento me ha resultado bastante extraño. Sí, es una niña de 16 años a la que le ha tocado vivir un período muy difícil, pero su carácter y su forma de actuar no me han resultado nada naturales, poco creíbles. Y no quiero contar mucho, porque sería revelar demasiados detalles de la trama, pero sus escenas me han resultado demasiado extrañas. Y sus continuos cambios de carácter, su forma de afrontar las situaciones que le toca vivir...  Más me ha gustado el personaje de Marlene, una mujer fuerte, que se ha hecho a sí misma. Y que ayuda a Déborah cuando ésta más lo necesita. Una auténtica superviviente. Una auténtica luchadora.

También me ha sorprendido el escaso protagonismo  que tienen en la historia Felicity y su madre. Pensaba que iba a encontrarme con la típica novela en la que se desarrollan dos tramas a la vez, alternando pasado y presente. Pero no. Estos dos personajes sólo aparecen al principio y al final de la novela. Y para el papel que tienen, podría haberlos omitido y haberse quedado únicamente con la historia de Elizabeth y Déborah, que se sostiene bien por sí sola. 

En definitiva, una novela que disfrutará todo amante a los libros ambientados en este trágico período de nuestra historia. No es una lectura imprescindible, pero sí bastante entretenida.  La autora ha sabido darle el ritmo necesario  y con una narrativa ágil y ligera, el libro se lee casi de un tirón.

sábado, 24 de junio de 2017

Julio: Homenaje a Jane Austen con Las Inquilinas de Netherfield

http://inquilinasnetherfield.blogspot.com.es/2017/06/en-julio-mes-homenaje-jane-austen-en-netherfield.html


Las Inquilinas de Netherfield van a realizar durante el mes de julio y la primera semana de agosto un precioso y fantástico homenaje a Jane Austen. Van a dedicar todo este tiempo exclusivamente a esta gran autora, para conmemorar el bicentenario de su muerte. Y nos invitan a participar también en este homenaje. Y aunque estos días me pilla un poco mal, acepto encantada su invitación, que leer a Austen siempre es un placer. Además, también nos animan con unos sorteos fantásticos a los que cuesta resistirse. ¿Lo vais a dejar pasar? ¡A que no!  ¡¡¡Pues pinchad en el banner!!!

viernes, 23 de junio de 2017

Azul de medianoche de Simone Van Der Vlugt

Azul de medianoche
Simone Van Der Vlugt
Trad: Catalina Ginard Féron
Duomo, 2017 
LA VIDA DE UNA MUJER FUERTE Y TENAZ
CAPAZ DE FORJAR SU PROPIO DESTINO.
Holanda, 1654. Es el siglo de oro neerlandés, el tiempo de las ideas de Spinoza, cuando el arte de Vermeer y Rembrandt florece junto a los tulipanes que salpican de color la campiña holandesa. Allí, en una granja, Catrijn, nacida y criada en la pobreza, vive infelizmente casada; sin embargo, son tiempos de cambio, también para las mujeres. Tras enviudar, Catrijn sabe que ha llegado el momento de afrontar por sí misma el mundo que la rodea: buscar fortuna en la ciudad, acaso enamorarse y, por qué no, perseguir su gran sueño: llegar a ser decoradora de cerámica. Comienza así un recorrido que la lleva a la gran Ámsterdam y a las fábricas de cerámicas de la ciudad de Delft; lugares donde transcurre la historia y en los que las mujeres valientes como ella son capaces de forjar su propio destino.
La novela se inicia en el año de 1684 en el pequeño pueblo de De Rijp en Holanda. Catrijn, la protagonista, acaba de quedarse viuda. Y sin importarle los rumores que empiecen a circular sobre ella, decidirá inmediatamente venderlo todo para empezar una nueva vida en la ciudad de Alkmaar. Y es que ella no está hecha para un pueblo pequeño. Su sueño siempre ha sido vivir en una gran ciudad. Y por fin lo va a cumplir.

Empezará trabajando como ama de llaves, pero la vida parece no querer darle tregua y pronto tendrá que marcharse de la ciudad.  Su nuevo destino será ahora Deft. Y en esta ciudad se le ofrecerá la oportunidad de dedicarse a lo que más le gusta, pintar. Entrará a trabajar en una fábrica de cerámica decorada y seremos así testigos excepcionales de los inicios de la famosa cerámica de Deft. Y aunque la vida nunca le será fácil, también sabrá Catrijn aprovechar los buenos momentos. Y tendrá tiempo para los amigos, tendrá tiempo para el amor...

Conoceremos muy bien a Catrijn, el personaje principal y el personaje sobre el que la autora se ha volcado. Lo trata con mimo, con minuciosidad. Pero tengo que admitir que me ha costado empatizar con ella, pese a su sufrimiento, pese a los obstáculos que la vida siempre le ha ido poniendo... Cierto acto que comete me ha impedido ponerme de su lado. Además, la narración me ha resultado algo fría, distante. Y me ha impedido meterme de lleno en la historia.

Pese a estos peros, he disfrutado con esta lectura. Se nota la labor de documentación de la autora y ha sabido plasmarla en el libro, sin abusar de la información y sin romper el ritmo. Así, la lectura se hace muy ligera y fácil, llegando al final del libro sin apenas darte cuenta. Una lectura muy recomendable.

Pd: He estado haciendo esta reseña pensando en incluirla en el mes de la novela histórica de Laky, que le dije que iba a participar. Pero me he dado cuenta ahora de que no llegué a publicar la entrada. Que se quedó en el borrador. ¡Lo siento, Laky! Si es que esta cabeza... ¡rabitos de pasas tengo que tomar!

martes, 20 de junio de 2017

Retrato de un hombre inmaduro de Luis Landero


Retrato de un hombre inmaduro
Luis Landero
Tusquets, 2009
En la habitación de un hospital, y en el curso de la que muy probablemente sea su última noche en este mundo, un hombre de unos 65 años le cuenta a alguien, y también a sí mismo, la historia de su vida. Dejándose llevar por el azar de la memoria y la fluidez de su propio relato, va y viene en el tiempo, rescatando, con no poco humor, las pequeñas y más significativas aventuras que vivió y que vio vivir. Porque a este hombre le ha gustado mirar siempre el espectáculo del mundo tanto o más que participar en él. Pero, como todos, conoció el amor, el sabor agridulce de la libertad, el poder, el horror, la belleza, la amistad, el absurdo, la doble conciencia y, en fin, todos los ingredientes de que está hecha la vida. Y no sólo cuenta, sino que al hilo de cada episodio busca algún sentido al viejo misterio de vivir, ahora que no hay tiempo ya de engañarse ni de rectificar. Como quien manipula las piezas para formar un puzzle, se enlazan el rápido curso vital y los remansos reflexivos, el bullir inagotable de personajes y peripecias casi siempre cómicas o kafkianas, para trazar el perfil de un hombre sesudo y a la vez infantil, responsable y a la vez arbitrario, bueno a la vez que inmoral: un retrato del hombre contemporáneo.

Me he estrenado con Luis Landero con esta pequeña novela y si algo me ha quedado claro es que este autor es un auténtico maestro de las palabras. Que en su caso no importa lo que cuenta. Es en cómo lo cuenta donde reside el principal atractivo de su obra. Leerle se convierte en un auténtico placer, aunque la historia no termine de engancharnos. Leerle es un auténtica delicia. 

... pero luego fui enemistándome con las palabras, desconfiando de ellas, de ese poder que tienen para envenenar y corromper el alma y enturbiar la mirada. ¿Me permite de nuevo un pequeño discurso? No existe, no puede existir el mirar puro, porque enseguida las palabras se meten por medio y se convierten en protagonistas. Pero, por otro lado, ¡pobres palabras! Palabras que uno creía fieles y seguras, de pronto las ves lucir en la boca o en la pluma de gente inicua, y entonces sientes una mezcla de piedad y de rencor en ellas. Y luego están los que trafican con las palabras, las que la violentan, las esclavizan, las falsean, las deforman, las mutilan, o con dos hacen una, o juegas promiscuamente con varias, dándoles trato públcio de putas callejeras. (...) Sí, hay días en que me repugna el lenguaje, los que hablan, los que oyen, los que rezan, los que blasfeman, los que callan, todos, todos por igual...
En esta novela su protagonista nos va contando las andanzas de su vida. Se encuentra ya al final de ésta, y mira hacia atrás, sin tristeza, sin pesar. Mira hacia atrás con alegría, con humor, con nostalgia. Ha tenido una vida completa, plena. Y tal y como va recordando,  se lo va contando  a la enfermera que le cuida, que le escucha pacientemente. Como nosotros. Y vamos conociéndole, no sólo él, sino también a todas aquellas personas que significaron algo en algún momento de su vida.
Quizá le cuento esto porque de mí mismo no tengo mucho que decir (mi vida no tiene apenas argumento; es sólo un amontonamiento de cosas desparejas y de poco valor), pero de la gente que he conocido me pondría a hablar y no acabaría nunca. No entiendo ese afán de conocerse uno a sí mismo y andar hurgando y como hozando en las entrañas inmundas de la identidad, a veces incluso con ayuda de profesionales. ¿Qué espera uno encontrar en ese estercolero? ¿Se imagina un epitafio que diga "Aquí yace uno que logró conocerse a sí mismo"? No, a mí lo que me parece interesante es el mundo, el asistir gratis al espectáculo de los demás. Bastante tiene uno con llevarse a sí mismo encima todos los días del año y las horas del día. ¿No crees? Bah, a la mierda el yo y sus circunstancias.

Una vida plena, llena de momentos buenos, también malos, como la de cualquiera. Pero toda vida merece ser contada, eso es lo que parece querer decir Luis Landero. Y así conocemos al protagonista de niño, con sus travesuras; de adolescente, con sus primeros amores; en el trabajo, con sus amigos... Y poco a poco vamos conociéndole, tomándole cariño. Y cerraremos el libro, pensando en que sólo es un personaje más de los tantos que conocemos en este mundo literario. Pero no. Pasan los días y sigues recordándole. Y sonriendo, recordando algunas de las situaciones absurdas que ha vivido. Y te das cuenta de que, realmente, le estás echando de menos.   

Entonces me decía: "Anda y que se jodan. Ámate a ti mismo, y acepta que ese amor es más firme y cierto que el que te inspira o le debes al prójimo. Ama a los demás con el sobrante del amor propio".

lunes, 19 de junio de 2017

Estos días leo...#53

Empiezo la semana con dos nuevas lecturas:

La joven e inquieta Felicity acaba de terminar sus estudios de medicina y se dispone a irse a Afganistán con una ONG. Una llamada de su padre, enfermo en una silla de ruedas, va a cambiar todo. Su madre no ha vuelto a casa tras ir a la residencia a recoger las pertenencias de la abuela Déborah que acaba de fallecer. En la residencia le dicen que se marchó muy agitada llevando una caja. Los movimientos de su tarjeta apuntan a que, incomprensiblemente, se ha ido a Roma. Felicity toma un avión y parte en su búsqueda. Termina encontrándola en un hotel, enajenada, rodeada de viejos artículos de prensa y documentos, y con un diario de la abuela escrito en hebreo. 
¿Por qué se fue a Roma la madre de Felicity? ¿Qué esconde el misterioso diario? Un dramático secreto familiar, vinculado a uno de los capítulos más sombríos del pasado europeo. Un secreto relacionado con el destino trágico de su bisabuela, Elizabeth, famosa cantante de ópera afincada en Múnich, y de su hija Déborah, pianista de talento y abuela de Felicity. 
Entre Múnich, Berlín, Cracovia, Roma y Seattle, y a saltos en el tiempo, Hanni Münzer nos narra la historia de cuatro generaciones de mujeres atrapadas por la semilla del mal que acompañó a las tragedias del siglo XX. Cuatro generaciones sacudidas por el amor y la traición, los sentimientos de culpa, venganza y redención, en una novela de intriga apasionante. 

 Después del paréntesis de Deseo de chocolate, novela fragmentaria y de ambientación
histórica lejana, Care Santos vuelve a la línea novelística que le ha valido su mayor éxito, la de Habitaciones cerradas, con más de 25.000 ejemplares vendidos. Diamante azul nos sumerge en el pasado familiar y de la ciudad de Barcelona, en una época, las primeras décadas del siglo XX, en que el esplendor de la burguesía se contrapone a la convulsión social que se vivía en la ciudad.

«Le gustaba cómo la miraba, con unos ojos de un azul tan transparente que parecía posible vislumbrar algo detrás de ellos. A veces se lo preguntaba; Teresa Marquès se preguntaba qué podía haber detrás de unos ojos como los de su marido (¡su marido! ¡pero qué gracia!): ¿quizás había un pasado? ¿un futuro, un olvido y un destino? Teresa no era capaz de encontrar la respuesta, pero le daba lo mismo, porque aquel azul era como para pintarse la vida entera con él. Una vida Azul Silvestre. La que por fin había llegado.»

Y vosotr@s, ¿con qué libros empezáis la semana?    



jueves, 15 de junio de 2017

Por un perro sin tumba de Rafael García Maldonado


Por un perro sin tumba
Rafael García Maldonado
Anantes, 2017
Por un perro sin tumba es una historia de violencia, amor y compasión. Un tenebroso descenso a las profundidades más remotas del alma humana en forma de adictivo relato policíaco. Un escenario opresivo y brutal donde una colmena de personajes desesperados lucha por sobrevivir en medio de una catarata de horrendos crímenes de apariencia medieval: un psiquiatra, una inspectora de homicidios, un erudito sacerdote y un viejo policía protagonizan entre otros muchos esta trepidante novela, que comienza y transcurre alrededor de la repentina desaparición de un perro.
Voz independiente y de cuidado estilo, Maldonado nos hace partícipes de nuevo de sus obsesiones literarias: la violencia, el deseo, la decadencia y el irresoluble combate entre la razón y el instinto.
Esta novela duele...  Y me va a costar trabajo hacer esta reseña, porque me van a faltar palabras para decir todo lo que esta lectura te hace sentir. Porque los asesinatos son crueles y el autor no se corta a la hora de describir cada escena del crimen.  Y piensas en ese dolor, en todo ese sufrimiento antes de morir... Pero luego, vas conociendo a las víctimas y, aunque no lo justifiques, sí vas comprendiendo cuáles son las razones que le llevan al asesino  a cometer estos crímenes. Porque inocentes, las víctimas, precisamente no son. Porque la crueldad que estos muestran con los animales nos horroriza, nos asusta, nos deja la piel de gallina. Y vas, de una escena a otra, asustándote de la crueldad del ser humano. Y preguntándote por qué, por qué somos capaces de cometer actos tan salvajes, tan crueles; por qué hay seres humanos que disfrutan con la violencia, con el horror, con el sufrimiento ajeno...

Y al autor no le basta con esto. También tiene su espacio la violencia de género, la droga, la prostitución... Un mundo gris el que nos presenta. Un mundo gris con poco espacio para la esperanza. Ni la Iglesia se salva. 

Son muchos los personajes que aparecen en esta novela. Personajes bien descritos, a los que llegamos a conocer, a los que llegamos a comprender, a los que acompañamos durante su investigaciones. Y nos resulta imposible no empatizar con ellos, no cabrearnos como ellos cuando la investigación se atasca y no conduce a nada. El autor acierta al conceder el protagonismo de cada capítulo a diferentes personajes. Así no sólo vamos avanzando en la investigación a la par que ellos, sino que vamos conociendo sus vidas, van desnudando su alma ante nosotros. Y conocemos su pasado, un pasado que parece querer volver.

Y Málaga, la ciudad en que se desarrolla la trama, se convierte en un personaje más.  Pero no es la Málaga turística la que el autor nos ofrece. Nos lleva a sus barrios más deprimidos, a las zonas más marginales, a los bares cutres... A esa parte oscura que toda ciudad tiene.

En definitiva, una novela dura, cruel, que te va a obligar, en ocasiones, a cerrar el libro y descansar, respirar ante tanto horror. Una novela muy recomendable si os gusta este género. Aunque se sufre...

martes, 13 de junio de 2017

Un lugar a donde ir de María Oruña

Un lugar a donde ir
María Oruña
Destino, 2017
Han transcurrido varios meses desde que Suances, un pequeño pueblo de la costa cántabra, fuese testigo de varios asesinatos que sacudieron a sus habitantes. Sin embargo, cuando ya todo parecía haber vuelto a la normalidad, aparece el cadáver de una joven en La Mota de Trespalacios, un recóndito lugar donde se encuentran las ruinas de una inusual construcción medieval. Lo más sorprendente del asunto no es que la joven vaya ataviada como una exquisita princesa del medievo, sino el objeto que porta entre sus manos y el extraordinario resultado forense de la autopsia.

Cuando hasta los más escépticos comienzan a plantearse un imposible viaje en el tiempo, comienzan a ocurrir más asesinatos en la zona que parecen estar indisolublemente unidos a la muerte de la misteriosa dama medieval.

Mientras Valentina Redondo y su equipo investigan los hechos a contrarreloj, Oliver Gordon, ayudado por su viejo amigo de la infancia, el músico Michael Blake, buscará sin descanso el paradero de su hermano Guillermo, desaparecido desde hace ya dos años, y descubrirá que la verdad se dibuja con contornos punzantes e inesperados.
Un lugar a donde ir es la continuación de Puerto escondido, pero puede leerse tranquilamente de forma independiente. En ambas novelas el caso policial queda perfectamente cerrado y sin ningún cabo suelto. Y con respecto a la trama en común, la autora nos va dando, poco a poco, la suficiente información para no perder el hilo de la historia. 

Su estructura es diferente a la anterior novela. Aquí María Oruña ha preferido recurrir a continuos flashbacks para trasladarnos no sólo a distintos momentos, sino también a distintos lugares. Así, nos llevará a México, Italia, Alemania... En este sentido la labor de documentación llevada a cabo por la autora y su manera de plasmarla en la novela es fantástica. Consigue siempre trasladarnos a cada sitio, a cada lugar en que se desarrolla la trama. Aunque sí es cierto que en ocasiones son demasiadas las descripciones que da, ralentizando un poco el ritmo de la historia. 

Son muchos los personajes que aparecen en esta novela. Aquí sí sobresale la teniente Valentina Redondo, una mujer meticulosa, obsesionada con el orden, rigurosa, perfeccionista... Quizás por esta razón se asusta un poco por la relación que mantiene con Oliver. Porque tiene miedo de alterar su orden, tiene miedo de romper con esas reglas con las que ha vivido todos los días. Porque tiene miedo de ese sentimiento que no puede controlar. Es una Valentina mucho más humana, mucho más creíble.
En Oliver no aprecio tanta evolución. Sigue siendo el mismo joven inglés, educado, amable, simpático de la primera novela. Ahora más preocupado por la extraña desaparición de su hermano. 

En cuanto al resto de personajes, me parecen muy bien perfilados. Llegamos a conocerles bien. Nos encontramos con personajes de carne y hueso, con sus sueños, sus miedos, sus motivaciones... Personajes a los que llegamos incluso a comprender, aunque no justifiquemos sus actos.

Lo que me ha fallado en esta ocasión es la resolución del caso. Que aunque lo veía venir, me ha resultado demasiado forzado. Demasiadas casualidades. Demasiado rizar el rizo... Al menos en mi opinión. 

Pese a ese pero, me ha resultado una lectura entretenida, bien narrada, que se lee en un suspiro. Ideal para estas fechas calurosas en las que apetece cosas más ligeritas.

lunes, 12 de junio de 2017

Estos días leo...#52

Esta semana sigo disfrutando con la lectura de Héctor Abad.

Héctor Abad Gómez dedicó los últimos años de su vida, hasta la misma noche en que cayó asesinado en pleno centro de Medellín, a la defensa de los derechos humanos. El olvido que seremos es la reconstrucción amorosa, paciente y detallada de un personaje. Pero es también el recuerdo de una ciudad, de una familia y una evocación melancólica de la niñez.
Y empiezo a leer Desaparecido de C.L. Taylor.
 
Cuando Billy Wilkinson, de 15 años, desaparece en mitad de la noche, su madre, Claire, se culpa a sí misma. No es la única en hacerlo. No hay un solo miembro de su familia que no se sienta culpable, y los Wilkinson están tan acostumbrados a guardar secretos entre ellos que la verdad no empieza a salir a la superficie hasta seis meses después. Claire está segura de que sus amigos y su familia no tienen nada que ver con la desaparición. El instinto de una madre nunca se equivoca... ¿O sí
Y vosotr@s, ¿con qué libros empezáis la semana?