jueves, 26 de marzo de 2020

Historias de fantasmas de Japón de Lafcadio Hearn y Benjamin Lacombe

Historias de fantasmas de Japón 
Lafcadio Hearn
Ilustrado por Benjamin Lacombe
Edelvives, 2019
Lafcadio Hearn, nacido en la isla griega de Léucade en 1850 y fallecido en Tokio en 1904, fue el primer gran japonólogo de la literatura occidental, por sus relatos de fantasmas y sus libros de divulgación. Gracias a su mujer nipona conoció los cuentos tradicionales sobre espectros y apariciones, que se encargó de convertir en nuevos relatos tras someterlos a un cuidado proceso de reescritura y reelaboración. Esta edición reúne 11 de esas inquietantes historias, pobladas de fantasmas, espíritus y otros seres sobrenaturales.
Con este libro me estreno tanto con Lacombe (¡por fin!), como con Lafcadio Hearn, el autor de los maravillosos cuentos que a en este libro podemos disfrutar. Un autor cuya vida fue de todo menos aburrida. Que tuve un poquito de curiosidad, porque no conocía al autor de nada, y descubrí que nació en  Grecia,  pasó su infancia y los primeros años de su juventud en Irlanda, luego trabajó como periodista en EEUU para terminar en Japón, enamorándome del país, de su gente y de su cultura, llegando incluso a adoptar un nombre japonés. Amor que se refleja en todas y cada una de las historias que en este libro encontramos. Historias que son narradas oralmente y que él decide plasmar por escrito y lo hace de una forma maravillosa. 

Es pura magia lo que hay en estas páginas. Sorprende la forma tan natural con la que los fantasmas, los yokais, como son llamados en Japón, aparecen en cada historia. Son espíritus que conviven con los vivos,  que siempre están presentes. No asustan, pero inquietan. Y hay que tener cuidado con ellos, porque intentan arrastrarte a su mundo. E inquietan también por la atmósfera que el autor consigue crear en cada una de sus historias. Aunque aquí también ayuda y mucho el talento inmenso de Lacombe. Increíble cada página de este libro. Te puedes detener un buen rato disfrutando de cada trazo, de cada color, de cada gesto... Y vas pasando páginas y cada vez te sorprende más. Es una auténtica maravilla y un placer para todos los sentidos este libro, tanto por todas y cada una de sus historias como por sus increíbles ilustraciones. Una auténtica joya, que estoy segura que voy a disfrutar más veces.

martes, 24 de marzo de 2020

Mujercitas de Louisa May Alcott

Mujercitas
Louisa May Alcott
Trad. Gloria Méndez Seijido
Austral, 2019
«—Yo intentaré ser lo que él llama una “mujercita”, y procuraré no ser tan tosca e indomable y cumpliré con mis obligaciones en casa en lugar de querer estar siempre en otra parte —explicó Jo, convencida de que dominar su temperamento era una misión mucho más ardua que la de mantener a raya a unos cuantos rebeldes sureños.» Gracias a la edición de Austral el lector puede acercarse a las aventuras de las cuatro hermanas March a través de la traducción de Gloria Méndez, que recupera el texto de la primera edición de la obra, publicada entre 1868 y 1869, y mantiene intactos el vigor y la contundencia de la novela de Louisa May Alcott.

Por fin me animé con este clásico. Y pese a conocerme bien el argumento, que no sé cuántas veces he podido ver las distintas películas que se han hecho sobre esta novela, la he disfrutado muchísimo. Me ha sorprendido su ritmo fluido. Me esperaba una novela más pesada, y me he encontrado con una historia ágilmente contada, lo que ha hecho que me haya resultado fácil meterme de lleno en la historia y sentirme parte de esta familia. Y he sonreído con sus alegrías y he llorado con sus desgracias. Y me ha encantado ver crecer a lo largo de la novela a estas cuatro hermanas, con distintos caracteres, con personalidades bien definidas, que a veces chocan, pero pronto se reconcilian. 

Lo único que me ha disgustado, en algunas ocasiones, es el tono religioso y doctrinal que adopta la autora. En esos momentos reconozco que me he ido un poco de la lectura. Pero como no duran mucho, pronto he vuelto otra vez. Tampoco me ha gustado del todo el final que la autora decide para Jo. Después del desarrollo que tiene a lo largo de la novela, esperaba algo diferente para ella. Y no digo más por si hay alguien que no sepa todavía como acaba la historia para Jo. 


Y son varias las adaptaciones que se han llevado al cine. En esta ocasión me quedo con la más reciente. Me ha gustado su forma de contar a dos tiempos la historia. Y ha sabido captar bien el espíritu de la novela. Sobre el reparto, me ha convencido Saoirse Ronan como Jo y Timothée Chalamet como Laurie.  Y me ha sorprendido Florence Pugh como Amy. Creo que los tres  han sabido captar bien la esencia de sus respectivos personajes. La escena final de la película me ha parecido preciosa. Reconozco que hasta se me escapó una lagrimita de la emoción. 




Creo que queda claro que recomiendo tanto la lectura de la novela como pasar una tarde con tus palomitas viendo esta película. O cualquiera de sus adaptaciones, que todas tienen su encanto. No tiene película mala este libro. O al menos yo no la recuerdo. ..


lunes, 23 de marzo de 2020

Estos días leo...#134

Esta semana me sigue acompañando los relatos de Leopoldo Alas Clarín. Y me estreno, por fin, con un autor que lleva  tiempo en mi lista de pendientes, Thomas Hardy, con su novela Jude el oscuro. Espero haber acertado con el libro que he elegido para estrenarme. 

En la peripecia de Jude Fawley –en el abandono de su mujer, en su renuncia forzosa a seguir estudios universitarios, en la relación ilícita, tortuosa y vagabunda que emprende con su prima Sue-, Thomas Hardy quiso basar “una fábula trágica” con el propósito de “mostrar que, como dice Diderot, la ley civil debería ser sólo el enunciado de una ley natural”. Sin embargo, esta personal ilustración del conflicto entre la ley y el instinto fue acogida con tanta saña y escándalo por sus contemporáneos que un obispo hasta llegó a quemarla públicamente. “Tal vez el mundo –dice uno de sus personajes- no esté lo bastante iluminado para comprender una experiencia como la nuestra”, y Hardy podría muy bien haberse defendido con sus palabras. Porque Jude el oscuro (1895) fue la primera novela que se atrevió a hablar a su época, por extenso y sin tapujos, de sexo, matrimonio y religión y que quiso que fueran sus personajes quienes expusieran las inquietudes e interrogantes cuyas consecuencias sufrirían en un mundo que sólo les ofrecía, como respuesta, confusión y oscuridad.

Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?

martes, 17 de marzo de 2020

Aquella vez en Berlín de María José Moreno

Aquella vez en Berlín
María José Moreno, 
Versátil, 2020
El día que el arquitecto alemán Richard Leinz recibe en su casa de Londres al señor Parker, investigador privado,
descubre que hace quince años cometió una grave equivocación que marcó su vida. Atormentado por sus dramáticos recuerdos y por el dolor que causó a su alrededor, emprende una búsqueda tenaz en su pasado para intentar enmendar su error.

Cuando Thomas, secretario de Richard, decide por su cuenta llamar a Marie Savard, con la que el arquitecto mantuvo una relación, no sabe que está a punto de derrumbarse todo lo que lo ha mantenido a salvo hasta el momento: ¿Por qué Richard ya no es el que era? ¿Podrá Marie ayudarlos a librarse de sus fantasmas? ¿Cómo se puede convivir con la culpa?

Una historia intimista de secretos desgarradores, de amores frustrados, de palabras no dichas, de luces y sombras en el pasado de unos personajes que intentan sobrevivir en un tiempo histórico complejo mientras tratan de combatir a sus propios demonios y coger aire para disfrutar de eso a lo que llamamos vida.

Las casualidades no existen. Los encuentros fortuitos tampoco.
Ya la sinopsis cuenta mucho del argumento así que en ella no me voy a detener. Además, lo hago por mi bien y por el vuestro, porque esta novela me ha gustado tanto que me pondría a hablar, hablar y hablar y soltaría más de la cuenta. Así que mejor dedico mis dedos a escribir sobre otras cosas.

¿Por qué me ha gustado tanto? Sobre todo, por sus personajes. Tan bien descritos, tan reales, tan cercanos, que no nos cuesta nada creerlos. Y podremos sentir más simpatía por unos que por otros, pero nos los creeremos igual. Porque en la vida nos ocurre lo mismo. ¿O todo el mundo nos cae igual?

Y mis simpatías, en esta ocasión, se han inclinado por los personajes femeninos. Marie es, entre ellos, el que más destaca. Su actitud, sus reacciones ante los obstáculos, su forma de ser... Me ha parecido la más madura de todos. Mi favorita, sin duda.  Kate, con sus pocos momentos en escena, también me ha conquistado. Y también lo ha hecho Lisa, una joven cuya infancia no ha sido nada fácil y que merece una segunda oportunidad en la vida para enmendar sus errores de juventud.

Richard y Thomas, sobre todo al principio, no me caían bien. El primero, por su frialdad, su rigidez, esa sensación de estar por encima de todo y de todos. Una actitud que irá cambiando a lo largo de la novela y que comprendemos mejor cuando conozcamos su pasado. Y Thomas no me ha caído bien por su comportamiento siempre demasiado servil hacia Richard. Una actitud que también comprenderemos mejor cuando conozcamos su pasado. Y también su presente.

La caracterización psicológica de los personajes es perfecta. Logramos sentir en todo momento sus  diferentes estados de ánimo: el miedo, la decepción, el dolor, la soledad, el enfado...Y por eso no nos cuesta nada meternos de lleno en la historia y en la vida de cada uno de los personajes que protagonizan esta novela.

Son muchos los temas que trata esta novela: el amor, el desamor, la traición, el arrepentimiento, la soledad, la pérdida... El silencio como el causante de todos los males, las palabras no dichas, las que siempre se callan. Porque si se hubiera hablado en su momento y se hubiese puesto los puntos sobre las íes, se hubiera evitado mucho sufrimiento.

Otro de los aspectos destacables de esta novela es su estilo, elegante y a la vez sencillo. Algo que parece fácil pero no lo es. Y es lo que hace que devoremos página tras página sin apenas darte cuenta. Sin un ritmo vertiginoso, pero sin pausa, la autora nos va dando poco a poco todas las piezas necesarias para componer la historia, queriendo mantener la intriga hasta el final. Y aunque algo nos imaginamos, seguimos igualmente enganchados hasta llegar a la última página, porque deseamos conocer cómo acaba la historia para cada uno de los protagonistas.

En definitiva, una novela intimista, llena de sentimientos, de dolor, de ternura, de amor... Que te atrapa desde la primera página y no te suelta hasta llegar al final. Maravillosa.

lunes, 16 de marzo de 2020

Estos días leo...#133

Pese a los días que vivimos, mi ritmo lector sigue igual, que aprovecho las horas extras que tengo ahora para estudiar un poco más. Así que sigo con Los ladrones de Entrevientos, que me está gustando mucho, aunque voy lentita con él, que en el móvil siempre cansa un poco más. Y empiezo Una novela y ocho cuentos de Leopoldo Alas Clarín.




Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?





miércoles, 11 de marzo de 2020

Los testamentos de Margaret Atwood

Los testamentos 
Margaret Atwood
Trad: Eugenia Vázquez Nacarino
Salamandra, 2019
Quince años después de los acontecimientos narrados en El cuento de la criada, el régimen teocrático de la República de Gilead se mantiene en pie, pero está empezando a mostrar signos de descomposición. En este momento crucial, las vidas de tres mujeres radicalmente diferentes convergen, con resultados explosivos. Dos de ellas han crecido en lados opuestos de la frontera: una en Gilead, como la hija privilegiada de un importante Comandante, y otra en Canadá, donde se manifiesta en contra del régimen mientras sigue por televisión las noticias de los horrores que allí acontecen. Ambas pertenecen a la primera generación que va a alcanzar la mayoría de edad desde que existe el nuevo orden, y sus testimonios están trenzados con una tercera voz: la de una de las mujeres más influyentes del sistema, que mueve los hilos del poder de manera despiadada. Sus caminos acabarán por encontrarse, forzando a cada una de ellas a colaborar, a enfrentarse consigo mismas y a decidir dónde pondrán los límites en la lucha por sus ideales.
Los testamentos de Margaret Atwood me ha gustado, aunque, al menos para mí, no está a la altura de su predecesora, El cuento de la criada. La carga crítica la he notado un poco menor y hay como un intento de justificar el comportamiento de algunos personajes. Y ha habido situaciones y personajes que me han resultado poco creíbles, sobre todo al final, propiciando un desenlace que, por fácil, no me ha convencido, restándole así calidad a la novela.  

Narrada en primera persona por tres voces distintas, encontramos primero al único personaje que repite, Tía Lydia. Aquí, ella va a recordar cómo vivió los orígenes de Gilead. Cómo vivió y cómo sobrevivió. Todo lo que perdió, todo lo que tuvo que sufrir, las duras pruebas por las que tuvo que pasar...Cómo acabo convirtiéndose en la Tía Lydia. Los capítulos protagonizados por ella son mis favoritos.

La segunda voz es la de una niña que ha nacido en la misma Gilead. No conoce otra vida. Sigue todos los preceptos que le marcan. Nunca se aparta de las normas y cumple fielmente sus obligaciones. No sabe hacer otra cosa. No tiene más aspiraciones. Obedecer y cumplir las reglas. 

La tercera voz es la de una joven que ha crecido en Canadá, lejos de Gilead. Un tanto rebelde, participa de forma activa en las revueltas que se producen en su país contra Gilead. Y no sé por qué, pero con este personaje no he llegado a conectar. Me ha costado creerme su actitud, sus acciones... Me ha faltado más realismo.

Si habéis leído El cuento de la criada o visto la serie, ya os estaréis imaginando quiénes son estos dos últimos personajes. Si la autora ha querido mantener intriga sobre sus identidades , confirmo  ya que no lo consigue. Y como la sinopsis revela demasiado, una está leyendo y deseando que se produzca el encuentro para ver la reacción de ambas. 

Y si hasta ese encuentro todo está bien contado y vamos conociendo en profundidad Gilead desde dentro y desde fuera, a partir de ese momento todo se precipita. Se vuelve predecible, un poco inverosímil y parece como si la autora estuviera deseando llegar al final e importarle poco cómo lo terminaba.  

En definitiva, que me quedo con una sensación un tanto agridulce. Porque estaba disfrutándola muchísimo y se estaba convirtiendo en una novela de diez. Pero ese final me ha parecido muy flojo. Tanto que lo dejo en un notable "raspadito".

lunes, 9 de marzo de 2020

Estos días leo...#132

Esta semana sigo con Los ladrones de Entrevientos de Cristián Perfumo, una novela que estoy leyendo lentamente pero disfrutándola mucho. Y también estoy leyendo El encuadernador de Bridget Collins, que tropecé con este libro la semana pasada en la biblioteca y no me pude resistir. Y aunque llevo poquito, por ahora me está encantando. 

Entrevientos no ha cambiado. Sigue siendo una de las minas de oro más remotas de la Patagonia y del mundo. Sin embargo, para Noelia Viader se ha convertido en un sitio totalmente diferente. Hace un año era su lugar de trabajo y hoy es una cruz roja en el mapa sobre el que repasa los detalles del atraco.
Tras catorce años alejada del mundo criminal, Noelia retoma el contacto con un mítico ladrón de bancos al que le debe la vida. Juntos reúnen a la banda que planea llevarse de Entrevientos cinco mil kilos de oro y plata.
Tienen dos horas antes de que llegue la policía. Si lo logran, los diarios hablarán de un robo magistral. Y ella habrá hecho justicia.


 

Imagina que los libros no solo contienen historias.
Imagina que puedes ocultar entre sus páginas tus mayores miedos, tu dolor más profundo, tus secretos más oscuros. A todo el mundo. Incluso a ti mismo. Para siempre.
Emmett Farmer, después de un largo día de trabajo en el campo, recibe una misteriosa carta que le cita a incorporarse como aprendiz de encuadernador. Es una profesión que despierta miedo y superstición en su entorno. Sin embargo, como humilde campesino sin recursos, no le queda más remedio que abandonar la granja familiar.
En la casa aislada donde vive su maestra, la anciana Seredith, Emmett aprenderá a elaborar libros que, más allá de tener unos acabados muy cuidados, son tomos mágicos que conservan los recuerdos de las personas y atesoran secretos del pasado.
Quien quiere olvidarse de algún episodio del pasado, puede acudir al lugar donde los encuadernadores encierran estas vivencias en volúmenes que guardan en una cripta bajo el taller: una suerte de biblioteca del olvido en la que todo permanece a la espera. Pero un día Emmett descubre su nombre en uno de esos libros...
Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?

jueves, 5 de marzo de 2020

Las ventanas del cielo de Gonzalo Giner

Las ventanas del cielo
Gonzalo Giner
Planeta, 2017

Siglo XV, Hugo de Covarrubias decide renunciar al destino que su padre, un mercader de lanas, le ha marcado. Su decisión hace que abandone Burgos, pero también a Berenguela, su íntima amiga, y a su ambicioso hermanastro Damián, que ansía hacerse con la empresa familiar. Pero todo cambia al descubrir que su padre está siendo traicionado. Se ve obligado a huir para salvar la vida embarcándose en un ballenero vasco, en el que conoce a Azerwan, un fascinante hombre que se define como contador de leyendas y con quien compartirá en África un prometedor negocio de venta de sal.

La venganza le hace escapar de nuevo, esta vez con una mujer, Ubayda, y un extraordinario halcón, Aylal, en busca de su verdadero destino: aprender el arte de las vidrieras.

Una novela épica y de aventuras que se desarrolla en escenarios tan dispares como el desértico norte de África, la inexplorada Terranova y algunas de las más pujantes ciudades europeas de la época (Brujas, Lovaina o Burgos) y sus catedrales, en un tiempo en el cual sus viejas paredes se fueron abriendo para convertirse en auténticos sagrarios de cristal, ante los cuales los fieles creían sentirse a los pies de las ventanas del cielo.
Mi estreno con el autor no ha podido ser mejor. He disfrutado como una enana con esta novela que combina a la perfección historia, aventuras y amor. Con un ritmo que no decae en ningún momento, los sucesos van acaeciendo uno tras otro, sin apenas respiro, sin apenas pausas.

Pero lo que más me ha conquistado es la extraordinaria labor de documentación realizada por el autor y el modo en que ha conseguido plasmarlo todo, sin cansar en ningún momento. Porque todo está perfectamente hilado a la trama principal de la novela. Todo lo que explica es importante para entender mejor lo que está sucediendo. Y para comprender mejor cómo era la vida en aquella época. Es que incluso un tema que me resultaba poco atractivo, como es el comercio de la lana, lo explica de forma tan amena y tan fácil, que hasta resulta atractivo. Y como tiene que ver y mucho con el desarrollo de la historia, te terminas enterando de todo sin apenas darte cuenta. Igual sucede cuando nos lleva a los barcos pesqueros. Nos hace sentir la dureza de esa vida, las dificultades con los que se encontraban, los temporales, el cansancio... De igual manera nos explica cómo es el proceso de creación de esas magníficas vidrieras que empiezan a irrumpir en los templos cristianos, llenándolos de luz y de color. 

El trabajo duro es algo que va acompañar al protagonista a lo largo de casi toda la novela. Un trabajo al que al principio no estaba acostumbrado, pero al que se adaptará pronto. No le va a quedar otro remedio. Y serán muchos los años duros que tendrá que vivir hasta ver cumplido sus sueños, que no es otro que dedicarse al arte de las vidrieras. Serán años de sacrificio, de verdadero esfuerzo. Serán años de continuas aventuras en los que hará grandes amigos y en los que conocerá el amor. Y en los que se enfrentará a continuos peligros que amenazarán su vida y la de los suyos.

La historia me ha conquistado de principio a fin. Una historia llena de aventuras, intrigas, pasiones, traiciones... Los personajes sí me han resultado un poco planos, pero aún así, creíbles, y no me ha costado nada encariñarme con ellos. 
 
En definitiva, una gran novela que nos hace retroceder en el tiempo y nos lleva hasta el siglo XV, dándonos un paseo por las grandes ciudades de aquel momento, de forma tan amena y entretenida que las páginas vuelan sin apenas darnos cuenta. Muy recomendable.