martes, 30 de septiembre de 2014

Inés y la alegría de Almudena Grandes


Toulouse, verano de 1939. Carmen de Pedro, responsable en Francia de los diezmados comunistas españoles, se cruza con Jesús Monzón, un cargo menor del partido que, sin ella intuirlo, alberga un ambicioso plan. Unos años después, en 1944, Monzón, convertido en su pareja, ha organizado el grupo más disciplinado de la Resistencia contra la ocupación alemana, prepara la plataforma de la Unión Nacional Española y cuenta con un ejército de hombres dispuestos a invadir España. Entre ellos está Galán, que ha combatido en la Agrupación de Guerrilleros Españoles y que cree, como muchos otros en el otoño de 1944, que tras el desembarco aliado y la retirada de los alemanes, es posible establecer un gobierno republicano en Viella. No muy lejos de allí, Inés vive recluida y vigilada en casa de su hermano, delegado provincial de Falange en Lérida. Ha sufrido todas las calamidades desde que, sola en Madrid, apoyó la causa republicana durante la guerra, pero ahora, cuando oye a escondidas el anuncio de la operación Reconquista de España en Radio Pirenaica, Inés se arma de valor, y de secreta alegría, para dejar atrás los peores años de su vida.
Con Almudena Grandes siempre me pasa lo mismo. Me cuestan sus inicios. Sus primeras páginas me hacen temer que me voy a encontrar con una historia que no me va a gustar. Pero luego, poco a poco, todo cambia. Y me acostumbro a su forma de contar, de llevarnos hacia delante o hacia atrás en la historia, a cambiar de narrador... Y este libro no ha sido la excepción. Con un principio un tanto lioso con tanto llevarnos de un momento a otro, llega un instante en que tu cerebro despierta y empieza a encajar todas las piezas de la historia que Almudena te está contando.  Y de repente te encuentras metida de lleno en esta historia. Te encuentras con unos personajes que sabes, a medida que vas leyendo, que se van a convertir en inolvidables. Porque esta es una de las virtudes de la autora. Sabe crear grandes personajes. Personajes reales, cercanos, con los que no nos va a costar simpatizar. Y a los que vamos a echar de menos cuando cerremos definitivamente este libro. 

http://1.bp.blogspot.com/-jv-CG5lkXew/VCgtRLmpA0I/AAAAAAAANAw/njS9UtMV4cw/s1600/al5_zps38c21f57.jpgEnorme el talento narrativo de esta autora que sabe combinar a la perfección historia y ficción. Nos cuenta un episodio de nuestra historia muy poco conocido, la historia de la invasión del valle de Arán, en octubre de 1944, por parte de un ejército de guerrilleros que querían liberar a España y acabar con la dictadura de Franco. Hombres esperanzados que entraron en España pensando que sus habitantes los recibirían con los brazos abiertos. Pero se encontraron con un país donde el miedo, el dolor y el sufrimiento se habían instalado profundamente en el corazón de su gente. E iba a costar mucho que se libraran de él. Eso y numeroso fallos por parte de sus líderes, llevaron esta operación al fracaso. Pero este episodio lo viviremos, sobre todo, desde el punto de vista de personajes creados por la autora. Será Inés la gran protagonista, una mujer luchadora, enérgica, capaz de superar todos los obstáculos que le pongan en su camino. Una mujer que tendrá que soportar mucho para conseguir su ansiada libertad. Y a su lado destacará Galán, uno de los principales guerrilleros. Fiel a sus ideas, fiel a sus compañeros, fiel a su líder, Jesús Monzón. Siempre luchará por su país, aunque la frustración y la decepción estén presentes muchos días.

Pero no faltarán personajes reales en esta novela: Jesús Monzón, la Pasionaria, Carrillo... Extraordinaria la labor de documentación realizada por la autora y extraordinario su modo de plasmarla en la obra. A veces puede parecer densa, pero siempre consigue captar toda nuestra atención y convertir estas páginas en otro elemento atractivo de la novela.

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2014/08/septiembre-el-mes-mas-guerrero.htmlE increíble la capacidad de la autora, sobre todo, para plasmar las emociones, los sentimientos. Sentiremos junto a los personajes, su miedo, su dolor, su decepción, pero también su esperanza, su energía, sus ganas de luchar, su amor... Imposible no emocionarnos con ellos, no dejarnos arrastrar por ellos. Imposible no quererlos. 

Inés y la alegría se ha convertido, por meritos propios, en una de mis novelas favoritas de los últimos años.




lunes, 29 de septiembre de 2014

Leemos el Quijote... Capítulos XXXVIII

 
http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2013/12/en-2014-leemos-el-quijote.html




¿Es don Quijote quien nos habla en este capítulo? ¿O Alonso Quijano? ¿O el propio Cervantes? Porque es un discurso que rebosa cordura. Un discurso inteligente, que invita a la reflexión, con el que podremos estar de acuerdo o no. Pero no olvidemos en la época que este texto fue escrito. 


Y Cervantes, como soldado que fue, defiende esta vida. Y nos habla de sus dificultades, de todos los obstáculos a los que tienen que enfrentarse. Y de las pocas recompensas que reciben. Y que no por ser soldado, se es ignorante. Al contrario, mucha astucia e inteligencia tienen que demostrar día tras día para seguir con vida. Porque la inteligencia no la dan solo los estudios. 

Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería, a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que, sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala, disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar de la maldita máquina, y corta y acaba en un instante los pensamientos y vida de quien la merecía gozar luengos siglos. Y así, considerando esto, estoy por decir que en el alma me pesa de haber tomado este ejercicio de caballero andante en edad tan detestable como es esta en que ahora vivimos; porque, aunque a mí ningún peligro me pone miedo, todavía me pone recelo pensar si la pólvora y el estaño me han de quitar la ocasión de hacerme famoso y conocido por el valor de mi brazo y filos de mi espada, por todo lo descubierto de la tierra. Pero haga el cielo lo que fuere servido, que tanto seré más estimado, si salgo con lo que pretendo, cuanto a mayores peligros me he puesto que se pusieron los caballeros andantes de los pasados siglos.

Termina don Quijote su discurso, que todos han estado escuchando con mucha atención. Todos admiran al caballero por  sus sabias palabras. Hasta el cura opina como él. Y no pueden evitar sentir pena porque hombre tan inteligente haya caído en la locura. 

Todo este largo preámbulo dijo don Quijote, en tanto que los demás cenaban, olvidándose de llevar bocado a la boca, puesto que algunas veces le había dicho Sancho Panza que cenase, que después habría lugar para decir todo lo que quisiese. En los que escuchado le habían sobrevino nueva lástima de ver que hombre que, al parecer, tenía buen entendimiento y buen discurso en todas las cosas que trataba, le hubiese perdido tan rematadamente, en tratándole de su negra y pizmienta caballería. El cura le dijo que tenía mucha razón en todo cuanto había dicho en favor de las armas, y que él, aunque letrado y graduado, estaba de su mesmo parecer.


Y escribir tu silencio sobre el agua de Luis Rosales




Sólo florece el agua que está queda

MIGUEL DE UNAMUNO

NO SÉ SI ES SOMBRA EN EL CRISTAL, SI ES SÓLO
calor que empaña un brillo; nadie sabe
si es de vuelo este pájaro o de llanto;
nadie le oprime con su mano, nunca
le he sentido latir, y está cayendo
como sombra de lluvia, dentro y dulce,
del bosque de la sangre, hasta dejarla
casi acuñada y vegetal, tranquila.
No sé, siempre es así, tu voz me llega
como el aire de Marzo en un espejo,
como el paso que mueve una cortina
detrás de la mirada; ya me siento
oscuro y casi andado; no sé cómo
voy a llegar, buscándote, hasta el centro
de nuestro corazón, y allí decirte,
madre, que yo he de nacer en tanto viva,
que no te quedes huérfana de hijo,
que no te quedes sola allá en tu cielo,
que no te falte yo como me faltas.

viernes, 26 de septiembre de 2014

El fin de la infancia de Arthur C. Clarke

El fin de la infancia (Childhood´s End)
Arthur C. Clarke
Traductor: Luís Doménech
Ed. Minotauro, 2000 (1954)

Es un libro tan ameno, desde el punto de vista de la narrativa pura, como cualquier otra novela común contemporánea. Esta obra tiene como tema la futura evolución del hombre. Una raza extraña llega a la Tierra y trae consigo paz, prosperidad..., y la inesperada tragedia de la perfección.
"Hemos estudiado muchas veces el proceso que se nos ordenó vigilar, esperando poder huir un día de nuestras propias limitaciones. Pero sólo hemos percibido lineamientos de la verdad. Nos llamasteis los superseñores ignorando la ironía del título. Digamos que sobre nosotros hay una supermente que nos utiliza como el alfarero utiliza su rueda. 

Y vuestra raza es, la arcilla modelada por esa rueda."

No es la ciencia ficción un género al que me haya acercado mucho. No es un género por el que sienta especial atracción, no sé por qué. Pero cuando Babel propuso en su blog convertir septiembre en el Mes Extraterrestre, me entraron ganas de probar. Que además tenía algunos autores apuntados en la memoria desde hace años. Así que busqué en la biblioteca para ver qué había y me llevé a mi casita el libro que más me atrajo de todos, El fin de la infancia de Arthur C. Clarke.

Y me ha gustado. No voy a decir que sea una obra que te atrapa y no puedas soltar, porque al menos en mi caso, no lo ha sido. Es una obra para degustar lentamente,  que cuando terminas te hace pensar, reflexionar. Se queda su historia y, sobre todo, su final en la cabeza durante un tiempo.

No hay un protagonista principal en el libro. Son muchos los personajes humanos que aparecen  en sus páginas, todos ellos en distintos años. Y al ser tantos no se detiene el autor a la hora de perfilarlos. No está entre sus prioridades. Lo que pretende más bien es plasmar cómo la sociedad reacciona ante su primer contacto con los extraterrestres y cómo es la relación que surge después. 

Los extraterrestres llegan. Y su objetivo no es, en ningún momento, conquistar. Sólo cuidan de nosotros, nos vigilan, esperan, aguardan... ¿Qué? No lo sabremos hasta llegar al final. Pero su mera presencia ya va a romper muchos de nuestros esquemas. Y evidentemente, con lo primero que va a acabar es con la religión.
- Usted sabe por qué Wainwright y los hombres como él me tienen miedo, ¿no es así? - preguntó Karellen. Hablaba ahora con una voz apagada, como un órgano que deja caer sus notas desde la alta nave de una catedral - Hay seres como él en todas las religiones del universo. Saben muy bien que nosotros representamos la razón y la ciencia, y por más que crean en sus doctrinas, temen que echemos abajo sus dioses. No necesariamente mediante un acto de violencia, sino de un modo más sutil. La ciencia puede terminar con la religión no sólo destruyendo sus altares, sino también ignorándolas. Nadie ha demostrado, me parece, la no existencia de Zeus o de Thor, y sin embargo tienen pocos seguidores ahora. Los Wainwrights temen, también, que nosotros conozcamos el verdadero origen de sus religiones. ¿Cuánto tiempo, se preguntan, llevan observando a la humanidad? ¿Habremos visto a Mahoma en el momento en que iniciaba su hégira o a Moisés cuando entregaba las tablas de la ley a los judíos? ¿No conoceremos la falsedad de las historias en que ellos creen?
- ¿Y la conocen ustedes? - murmuró Stormgren, casi para sí mismo.
- Ese, Rikki, es el miedo que los domina, aunque nunca lo admitirán abiertamente.
Créame, no nos causa ningún placer destruir la fe de los hombres, pero todas las religiones del mundo no pueden ser verdaderas, y ellos lo saben. Tarde o temprano, el hombre tendrá que admitir la verdad; pero ese tiempo no ha llegado aún.
Desde la llegada de los superseñores la paz se instaura en todo el mundo. No persiguen la violencia, no persiguen el poder. Ellos llegan, toman el control. Acaban con las guerras, con el hambre, con la pobreza en todos los rincones de la tierra. Y a partir de ese momento solo vigilan, controlan, para que nadie rompa con este orden que ellos han impuesto. Cuando alguien se rebella, ellos pronto controlan de nuevo la situación. Ellos ofrecen al hombre un mundo perfecto. Sólo lo privan de la libertad de elegir, de cometer errores, de equivocarse... ¿De verdad nos encontramos ante un mundo perfecto?

http://torretadebabel.blogspot.com.es/2014/08/invitamos-los-invasores.htmlUna generación más tarde, los hombres ya se han acostumbrado a convivir con los superseñores. Estos ya se atreven a mostrarse ante los hombres. Ya saben que no les van a causar miedo. Su apariencia es uno de los grandes aciertos del libro. Pero aún tiene que pasar más tiempo para saber por qué los superseñores han llegado a nuestro planeta. Por qué nos cuidan, por qué nos vigilan... El ser humano está evolucionando. Y va a llegar a su última fase. Y sólo un hombre, solo un superviviente será testigo del fin de la infancia. Un final con muchos significados. Un final triste, nostálgico, sereno. El mejor final para esta gran historia.

Volveré a leer ciencia ficción...




miércoles, 24 de septiembre de 2014

A las ocho en el Novelty de Carlos Díaz Domínguez

  Un tesoro perdido. Un antiguo y poderoso dirigente del KGB ciegamente obsesionado por poseerlo. Leonor Cortés, anticuaria salmantina afincada en San Juan de Luz, recibe de Anatoli Boychenko, un magnate ruso sin escrúpulos, el inquietante encargo de localizar el tesoro que Manuel Godoy escondió antes de perder todo en el Motín de Aranjuez, y que todavía permanece oculto. La investigación pondrá en inminente peligro la vida de Leonor. Sola y atemorizada, tendrá que buscar en su pasado a la única persona en quien poder confiar. Pero el Estado español teme que este asunto atente contra la historia de la Corona, y está decidido a impedirlo a toda costa...

Usando la misma fórmula que en Lágrimas de Gibraltar, consigue de nuevo el autor una novela tremendamente entretenida y adictiva. Toma un hecho histórico y a partir de él, crea una historia ficticia totalmente creíble. Si es que llegas a plantearte que es posible que Godoy dejara su fortuna, su particular tesoro escondido en algún lugar. Y hasta nos hace dudar de la paternidad de Carlos IV... ¿Y si nuestra monarquía no es legítima? Qué buen argumento para los republicanos... 

Con esta trama crea Carlos un thriller que nos va costar soltar, que nos va mantener en tensión hasta llegar a la última página. Nos mete de lleno en la historia gracias a su acción trepidante, que nos hace tener el corazón en un puño, que nos hace temer por el futuro de los protagonistas. Que a Carlos no le tiembla el pulso a la hora de eliminar personajes...

Personajes que están muy bien caracterizados, muy bien descritos. Éste es de los rasgos más sobresalientes de la novela. Tanto los principales como los secundarios están perfectamente definidos. Los vamos conociendo poquito a poquito, vamos conociendo sus sentimientos, sus motivaciones... Tiene la virtud el autor de contarnos con escasas palabras el pasado de cada uno de ellos, sin necesidad de ralentizar la historia. Ésta nunca pierde su ritmo vertiginoso. 

También he disfrutado mucho con la ambientación. La historia se desarrolla en varias ciudades y sin grandes descripciones sabe el autor situarnos en cada una de ellas: San Juan de Luz, Peñaranda de Bracamante, Madrid, Nueva Orleans... 

Nos encontramos, por tanto, con una prosa sencilla, ligera, sin excesivos adornos, directa, ya que lo que prima en esta novela es la acción. Y esto hace que empecemos este libro y las páginas vuelen en nuestras manos. Cuesta parar, dejarlo a un lado. Estamos deseando tener un huequecito para continuar con la historia y ver cómo acaba todo.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Leemos el Quijote... Capítulos XXXVII


http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2013/12/en-2014-leemos-el-quijote.html

Comienza este capítulo con Sancho triste. Y es que ya no hay recompensa para él... ni reino... ni nada de nada. Ni la princesa era princesa, ni el gigante, gigante... Y así se lo quiere hacer ver a don Quijote. Pero es imposible. De nuevo éste cree que es víctima de brujería. Creo que un hechizo ha convertido a la princesa en una aldeana, que ha transformado al gigante en cueros de vino... Siempre encuentra nuestro caballero el medio para justificarlo todo. 

Y más personajes siguen apareciendo en esta venta. Ahora es el turno del cautivo y la mora Zoraida, aunque ella prefiere que la llamen María. Desde luego el ventero atinó a la hora de abrir su posada en un sitio estratégico, que allí acuden todos. Pero tardaremos aún un poquito en conocer la historia de esta pareja. Ahora es el momento del lucimiento de don Quijote. Termina este capítulo con un magnífico discurso, que nos hacen dudar de su locura. Un magnífico discurso que tiene su continuación en el siguiente capítulo. 

-Verdaderamente, si bien se considera, señores míos, grandes e inauditas cosas ven los que profesan la orden de la andante caballería. Si no, ¿cuál de los vivientes habrá en el mundo que ahora por la puerta deste castillo entrara, y de la suerte que estamos nos viere, que juzgue y crea que nosotros somos quien somos? ¿Quién podrá decir que esta señora que está a mi lado es la gran reina que todos sabemos, y que yo soy aquel Caballero de la Triste Figura que anda por ahí en boca de la fama? Ahora no hay que dudar, sino que esta arte y ejercicio excede a todas aquellas y aquellos que los hombres inventaron, y tanto más se ha de tener en estima cuanto a más peligros está sujeto. Quítenseme delante los que dijeren que las letras hacen ventaja a las armas, que les diré, y sean quien se fueren, que no saben lo que dicen. Porque la razón que los tales suelen decir, y a lo que ellos más se atienen, es que los trabajos del espíritu exceden a los del cuerpo, y que las armas sólo con el cuerpo se ejercitan, como si fuese su ejercicio oficio de ganapanes, para el cual no es menester más de buenas fuerzas; o como si en esto que llamamos armas los que las profesamos no se encerrasen los actos de la fortaleza, los cuales piden para ejecutallos mucho entendimiento; o como si no trabajase el ánimo del guerrero que tiene a su cargo un ejército, o la defensa de una ciudad sitiada, así con el espíritu como con el cuerpo. Si no, véase si se alcanza con las fuerzas corporales a saber y conjeturar el intento del enemigo, los disignios, las estratagemas, las dificultades, el prevenir los daños que se temen; que todas estas cosas son acciones del entendimiento, en quien no tiene parte alguna el cuerpo. Siendo pues ansí, que las armas requieren espíritu, como las letras, veamos ahora cuál de los dos espíritus, el del letrado o el del guerrero, trabaja más. Y esto se vendrá a conocer por el fin y paradero a que cada uno se encamina, porque aquella intención se ha de estimar en más que tiene por objeto más noble fin. Es el fin y paradero de las letras..., y no hablo ahora de las divinas, que tienen por blanco llevar y encaminar las almas al cielo, que a un fin tan sin fin como éste ninguno otro se le puede igualar; hablo de las letras humanas, que es su fin poner en su punto la justicia distributiva y dar a cada uno lo que es suyo, entender y hacer que las buenas leyes se guarden. Fin, por cierto, generoso y alto y digno de grande alabanza, pero no de tanta como merece aquel a que las armas atienden, las cuales tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida. Y así, las primeras buenas nuevas que tuvo el mundo y tuvieron los hombres fueron las que dieron los ángeles la noche que fue nuestro día, cuando cantaron en los aires: ''Gloria sea en las alturas, y paz en la tierra, a los hombres de buena voluntad''; y a la salutación que el mejor maestro de la tierra y del cielo enseñó a sus allegados y favoridos, fue decirles que cuando entrasen en alguna casa, dijesen: ''Paz sea en esta casa''; y otras muchas veces les dijo: ''Mi paz os doy, mi paz os dejo: paz sea con vosotros'', bien como joya y prenda dada y dejada de tal mano; joya que sin ella, en la tierra ni en el cielo puede haber bien alguno. Esta paz es el verdadero fin de la guerra, que lo mesmo es decir armas que guerra. Prosupuesta, pues, esta verdad, que el fin de la guerra es la paz, y que en esto hace ventaja al fin de las letras, vengamos ahora a los trabajos del cuerpo del letrado y a los del profesor de las armas, y véase cuáles son mayores.

Todos los días de Josefina de la Torre

Todos los días
llama a mi puerta el desconsuelo…
Estoy vacía y su eco resuena
por todos los rincones de mi vida.
Se estremece mi sangre
que es un hilo de hielo
al faltarme el calor de tu presencia.
No comprendo el idioma del paisaje;
qué quiere decir “sol”,
“cielo azul”
“aire”.
No comprendo mi ritmo,
ni mi esencia,
ni por qué sigo andando,
respirando,
contemplando a la gente,
a los perros que pasan,
a los pájaros
que mi balcón visitan diariamente.
Ni por qué la mirada,
mis ojos,
abarcan el entorno que me envuelve.
Ya no comprendo nada.
El mundo se me ha vuelto
un compañero extraño
que camina a mi lado
y no conozco.
¿Qué quiere decir “vida”?
Ya no encuentro
aquel sabor que un tiempo me dejara.
Las palmas de mis manos
se cierran sin calor,
desconsoladas.
Que eran tuyos tu casa y tu paisaje;
que está en ellos la huella de tus pasos,
el hueco de tu cuerpo…
Y está la casa llena
de tu recuerdo…

sábado, 20 de septiembre de 2014

Surtidito de sorteos!!!

En De lector a lector sortean un ejemplar de Prim, el asesinato de la calle del turco, de Nacho Faerna.
Las bases AQUÍ
Plazo: Hasta el 21 de septiembre.



 
 
 
 
 
En Un lector indiscreto sortean un ejemplar de El plan Bérkowitz de Mario J. Les.
Las bases AQUÍ
Plazo: Hasta el 30 de septiembre.




 
 
 
 
También en Un lector indiscreto sortean dos ejemplares de Las torres del cielo, de Coia Vals.
Las bases AQUÍ
Plazo: Hasta el 8 de Octubre.
 
 
 
 
 
 
Y Un lector indiscreto está que tira la casa por la ventana y organiza un nuevo sorteo tentándonos con un ejemplar de Los muertos no aceptan preguntas de Antonia Romero.
Las bases AQUÍ.
Plazo: Hasta el 23 de septiembre.
 
 
 
 
 
 
 Libros que hay que leer sortea dos ejemplares de Open de Andre Agassi.
Las bases AQUÍ.
Plazo: Hasta el 3 de octubre.









En Libros que voy leyendo sortean un ejemplar de Prim, el asesinato de la calle del turco, de Nacho Faerna.
Las bases AQUÍ
Plazo: Hasta el 15 de octubre.








En La orilla de los libros sortean dos libros para dos ganadores. El primer ganador podrá elegir un libro por un valor de hasta 20€ en bookdepostory. El segundo ganador lo podrá elegir por un valor igual o inferior a 15€, también en bookdepostory.
Las bases AQUÍ.
Plazo: Hasta el 15 de octubre.






En Adivina quien lee sortean un ejemplar de Una puerta al sur de María Luisa Martín Horga.
Las bases AQUÍ.
Plazo: Hasta el 10 de octubre.

¡¡¡Mucha suerte a tod@s!!!