lunes, 31 de agosto de 2015

Y se va agosto...

Cómo corre el tiempo! Ya se acaba agosto, y toca hacer balance. No son muchos los libros leídos, pero sí puedo decir que he disfrutado de todas ellos:
  • ¿A qué llamas tú amor? de Pilar Múñoz Álamo 
  • Sueños de arena de Raquel Campos
  • El color de la magia de Terry Pratchet
  • El último pirata de Juan Pedro Delgado 
Y no me puedo quejar, que ha sido un mes aprovechado, en el que no ha faltado el trabajo (¡bien!), la playa, visitas a exposiciones, reencuentros con amigos, con la familia... Poco tiempo para el cine y la televisión. Pero siempre hay tiempo para la música.


jueves, 20 de agosto de 2015

Estos días leo...#1

Os copio esta idea a varios blogs para deciros cuáles son mis actuales lecturas. Aunque en mi caso no creo que sea una sección semanal, que últimamente no voy tan rápida leyendo. Y como me enfrasco con varios libros, éstos me duran su tiempecito.

Malasia, 1955. Lydia Cartwright regresa de un viaje de tres semanas tras visitar a una amiga enferma. Al llegar se encuentra la casa vacía, los criados se han marchado, el teléfono no tiene línea... Su marido, Alec, un funcionario de la administración colonial, y sus hijas, Emma y Fleur, han desaparecido. Asustada y desesperada intenta averiguar qué ha pasado. Todo parece indicar que a Alex lo han destinado al norte del país. Pero ¿por qué no la ha esperado? ¿Por qué no ha dejado siquiera una nota? Lydia, sobreponiéndose a la angustia, sin apenas dinero, se embarca en un azoroso viaje por la península de Malaca, a través de una peligrosa selva sacudida por la guerra e infestada de bandas armadas y minas terrestres. Lo sacrifica todo para encontrar a su familia, incluso se verá obligada a recurrir a Jack Harding, un hombre al que años antes había jurado no volver a ver jamás. En este largo viaje hacia lo desconocido, hacia la verdad que le aguarda, Lydia no tardará en enfrentarse a una terrible traición de la que quizá no pueda recuperarse...


En un mundo plano sostenido por cuatro elefantes impasibles -que se apoyan en la espalda de una tortuga gigante- habitan los estrafalarios personajes de esta novela: un hechicero avaro y torpe, un turista ingenuo cuyo fiero equipaje le sigue a todas partes sostenido por cientos de patitas, dragones que existen si se cree en ellos, gremios de ladrones y asesinos, espadas mágicas, la Muerte y, por supuesto, un extenso catálogo de magos y demonios... En esta serie de novelas se dan cita todos los temas y situaciones del género fantástico, visto a través del personalismo y corrosivo sentido dela comicidad de un autor inglés que se ha convertido en uno de los escritores de humor de mayor éxito y fama en el mundo.






 Y también estoy leyendo el primer libro de la serie de Pío Baroja, Memorias de un hombre de acción, El aprendiz de conspirador. Más información aquí.

lunes, 17 de agosto de 2015

Balance de julio

Hago balance del mes de julio, un mes en el que tengo que destacar, sobre todo, dos libros que van a estar, sin lugar a dudas, entre las mejores lecturas del año: Divorcio en Buda y La luz que no puedes ver.

Y éstas son las lecturas de julio:
  • Divorcio en Buda de Sándor Márai 
  • La luz que no puedes ver de Anthony Doerr  
  • Cazador de farsantes de Cristián Perfumo 
  • Diario de Gordon de Marcos Chicot 
  • La Alejandría Olvidada de Almudena Navarro
 Y tampoco me puedo quejar de las lecturas que han llegado a mi casa, a través de las editoriales, como es el caso de La separación de Dinah Jefferies (gracias a la editorial Alianza), o de sorteos ganados, como es el caso de El último pirata (gracias a El aventurero de papel), Licencia para contar (gracias a Libros que hay que leer) y Las cenas de los martes (gracias a Serendipia).



Y os dejo con una canción de esas que descubrí por casualidad y se ha convertido en una de mis favoritas en estos días.





viernes, 14 de agosto de 2015

Regresando poquito a poco... Con el mes guerrero de Laky

Aquí estoy después de un largo descanso que me ha venido muy bien. Me he dado cuenta que lo necesitaba a medida que iban pasando los días. Más de lo que creía. Necesitaba descansar del blog y desconectar de todo. No he dejado de lado la lectura, eso sí. De eso no puedo descansar, porque no estoy cansada. Pero a mi ritmo, eso sí. No he leído tanto como otros años, pero también es cierto que he estado más atareada que esos otros años. Y otros hobbies también se han hecho su hueco.
Pero ya me apetece regresar, pero poquito a poco, como digo en el título de la entrada. No habrá reseñas este mes. Ya vendrán el mes que viene. Y no podré estar pendiente como antes de vuestros blogs, que sigo intentando prepararme las opos, pero vais a tener que regañarme, que en julio me ha costado ponerme a estudiar y he avanzado poco. Pero me iré pasando por vuestros rincones, aunque sea a ratitos, que me gusta seguir disfrutando de vuestras reseñas e ir apuntando recomendaciones. Que ya he hecho una visual por algunos blogs y veo que la actividad no ha parado en estos meses estivales. No me va a dar tiempo comentar por todos sitios, pero ya mi libretita ha visto incrementada su lista de lecturas.

Y regreso guerrera. La culpa, como no, de Laky, que quiere hacer de septiembre el mes guerrero. Y no pienso faltar. Que tengo alguna lectura pendiente que puede encajarme. Y vosotros, ¿os animáis? ¡Pues pinchad en el banner!

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2015/08/septiembre-el-mes-mas-guerrero.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+blogspot/tBFTo+%28Libros+que+hay+que+leer%29


Foto: https://pixabay.com/es/mariquita-la-figura-gracioso-800898/

viernes, 31 de julio de 2015

Diario de Gordon de Marcos Chicot

Ediciones Duomo, 2015
El desenfrenado ingenio de Gordon, así como su arrollador afán justiciero, convierten su día a día en un continuo disparate que supera todos los límites cuando decide irse de vacaciones.
Lo que puede suceder cuando Gordon está cerca es imprevisible, tanto en el trabajo como en un aeropuerto, en la playa y, por supuesto, en una discoteca.
'Diario de Gordon' produce una mezcla de asombro y diversión que mantendrá en vilo a todo lector que se aventure en esta comedia trepidante.
Tengo que empezar diciendo que el humor es un género en el que no me siento cómoda. Pero de vez en cuando me gusta acercarme a él a ver si le cojo el puntito. Y a veces lo he disfrutado, pero curiosamente más en teatro. En novelas, en ocasiones puntuales. Y ésta no ha resultado una de esas ocasiones. No me han convencido las situaciones por las que pasa Gordon. Me han resultado demsasiado exageradas y surrealistas y no han logrado arrancarme la sonrisa. Quizás también porque el personaje no me ha caído nada bien. Demasiado egoísta, presumido, vanidoso, egocéntrico y maleducado...¿Me he dejado algo? Tanto, que ni siquiera he sentido pena cada vez que salía apaleado de sus desventuras.... ¡Qué mala soy! Bueno, no soy tan mala, que no he sentido pena, pero tampoco alegría...

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2015/06/mes-de-la-novela-de-humor-y-de-la.htmlPero repito, no es un género que suela disfrutar, así que creo que me he equivocado al elegir este libro, que muchos otros lectores sí han disfrutado como Laky, Xavier, Lidia, Marina Córdoba o Ángela León,  Y no por esta razón, dejaré de leer a Marcos Chicot,  que me ha demostrado su valía en otros géneros como el thriller, con El asesinato de Pitágoras y La hermandad. Y me ha vuelto a demostrar su capacidad para contar historias en este libro. Sólo que esta vez no he logrado conectar.

viernes, 3 de julio de 2015

Un descansito


No saldré de mi ciudad, que tengo playita para disfrutarla. Pero necesito descansar un poco y retomar energías. Además, tengo una buena noticia. Este mes de julio estaré trabajando por las mañanas, ¡yuhuuuu! Así que por las tardes estaré disfrutando de la playa con mi hija, que ya me quedan poquitos años en los que aún quiera venir a la playa conmigo. Y por las noches estaré con esto.



Así que como solo tengo un cuerpo, voy a descansar del blog durante julio y no sé todavía cómo estaré en agosto... Ya avisaré.

No os desmadréis en mi ausencia...

jueves, 2 de julio de 2015

Y Junio me fue..

Y llega Julio. Y no me puedo quejar del mes de junio, que ha sido un mes lleno de buenas lecturas.
31. La tristeza del samurái de Víctor del Árbol
32. El alquimista impaciente de Lorenzo Silva 
33. Mary, Mary de James Patterson 
34. Un beso de amigo de Juan Madrid
35. El dedo índice de mi mano izquierda de Luis Miguel Morales 
36. El café de Qúshtumar de Naguib Mahfuz 

Y tampoco me puedo quejar de los libros que han llegado a mi casita. 
La luz que no puedes ver de Anthony Doerr lo estoy leyendo ahora y me está gustando mucho. Sin Alma de Guillermo Sendra me tocó en el sorteo de Una mamá entre libros y tiene muy buena pinta también. Y Suite Francesa de Némirovsky ha sido el único libro que me han regalado por mi cumpleaños. ¡Por fin lo tengo!

También son varios los libros que han llegado a mi lector gracias a sus autores y a sorteos ganados.

http://www.marcoschicot.com/es/diario-de-gordonGracias al sorteo organizado por Laky de Libros que hay que leer. Para más información, pinchad en la imagen.










http://www.amazon.es/AMA-CASA-SALE-COMPRAS-A-M-ebook/dp/B00YH8774SGracias a su autora, Elisa Cotarelo, tengo en mi lector su segunda novela, Ama de casa sale de compras. Para más información, pinchad en la imagen.










Y gracias a Pat Casalà en mi lector se encuentra su última novela. Pinchad en la imagen para más información.
http://patcasala.blogspot.com.es/




Y hoy os dejo con una canción que me acompaña últimamente en mi mp3.


Y vuestro mes, ¿qué tal ha ido?







martes, 30 de junio de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo XLVII y capítulo XLVIII

http://bourbonstreet-porlomenix.blogspot.com.es/2015/01/reto-en-2015-leemos-el-quijote.html


Capítulo XLVII:

Mucho humor encontramos en este capítulo, a costa de Sancho. Y es que éste empieza a descubrir que ser gobernador de una ínsula no es tan fácil como parece. Y que tener el poder no  significa que pueda disponer de todo cuando él quiera...  Ni siquiera iba a poder comer...

Cesó la música, sentóse Sancho a la cabecera de la mesa, porque no había más de aquel asiento, y no otro servicio en toda ella. Púsose a su lado en pie un personaje, que después mostró ser médico, con una varilla de ballena en la mano. Levantaron una riquísima y blanca toalla con que estaban cubiertas las frutas y mucha diversidad de platos de diversos manjares; uno que parecía estudiante echó la bendición, y un paje puso un babador randado a Sancho; otro que hacía el oficio de maestresala, llegó un plato de fruta delante; pero, apenas hubo comido un bocado, cuando el de la varilla tocando con ella en el plato, se le quitaron de delante con grandísima celeridad; pero el maestresala le llegó otro de otro manjar. Iba a probarle Sancho; pero, antes que llegase a él ni le gustase, ya la varilla había tocado en él, y un paje alzádole con tanta presteza como el de la fruta. Visto lo cual por Sancho, quedó suspenso, y, mirando a todos, preguntó si se había de comer aquella comida como juego de maesecoral.
Y no le gustarán los consejos del médico a Sancho. ¡Si es que no le dejaba comer de nada! Tan solo le aconsejó " para conservar su salud y corroborarla, es un ciento de cañutillos de suplicaciones y unas tajadicas subtiles de carne de membrillo, que le asienten el estómago y le ayuden a la digestión." Ante esta respuesta, Sancho no pudo más:
-Pues, señor doctor Pedro Recio de Mal Agüero, natural de Tirteafuera, lugar que está a la derecha mano como vamos de Caracuel a Almodóvar del Campo, graduado en Osuna, quíteseme luego delante, si no, voto al sol que tome un garrote y que a garrotazos, comenzando por él, no me ha de quedar médico en toda la ínsula, a lo menos de aquellos que yo entienda que son ignorantes; que a los médicos sabios, prudentes y discretos los pondré sobre mi cabeza y los honraré como a personas divinas. Y vuelvo a decir que se me vaya, Pedro Recio, de aquí; si no, tomaré esta silla donde estoy sentado y se la estrellaré en la cabeza; y pídanmelo en residencia, que yo me descargaré con decir que hice servicio a Dios en matar a un mal médico, verdugo de la república. Y denme de comer, o si no, tómense su gobierno, que oficio que no da de comer a su dueño no vale dos habas.
Además de esto, recibirá carta del duque, que le comunicará que se prepare para la guerra, y que tenga cuidado, que puede ser traicionado por alguien muy cercano a él. ¿Quién dijo que ser gobernador era tarea fácil?

Capítulo XLVIII:

Don Quijote sigue dolido por los arañazos de los gatos y está descansando en su aposento cuando nota abrirse la puerta. Aunque pensó en la doncella enamorada, Altisidora, pronto ve que es una dueña " con unas tocas blancas repulgadas y luengas, tanto, que la cubrían y enmantaban desde los pies a la cabeza. Entre los dedos de la mano izquierda traía una media vela encendida, y con la derecha se hacía sombra, porque no le diese la luz en los ojos, a quien cubrían unos muy grandes antojos. Venía pisando quedito, y movía los pies blandamente." Ante esta imagen, solo pudo pensar que una bruja acudía a él. Así que no pudo evitar asustarse como tampoco pudo evitar asustar a la dueña que entraba. Y es que lo que ella veía era un hombre "envuelto de arriba abajo en una colcha de raso amarillo, una galocha en la cabeza, y el rostro y los bigotes vendados: el rostro, por los aruños; los bigotes, porque no se le desmayasen y cayesen; en el cual traje parecía la más extraordinaria fantasma que se pudiera pensar."

Pero pronto se aclaró la situación y la dueña le explicó a don Quijote quien era y lo que quería de él. Y éste pronto aclaró que no estaba para ninguna petición celestinesca, que él estaba enamorado de Dulcinea.  Pero ella solo quería ayuda para su hija. Y de paso, también le daba pistas a nuestro caballero  sobre el verdadero carácter de Altisidora y de la duquesa.
...de esta mi muchacha se enamoró un hijo de un labrador riquísimo que está en una aldea del duque mi señor, no muy lejos de aquí. En efecto, no sé cómo ni cómo no, ellos se juntaron, y, debajo de la palabra de ser su esposo, burló a mi hija, y no se la quiere cumplir; y, aunque el duque mi señor lo sabe, porque yo me he quejado a él, no una, sino muchas veces, y pedídole mande que el tal labrador se case con mi hija, hace orejas de mercader y apenas quiere oírme; y es la causa que, como el padre del burlador es tan rico y le presta dineros, y le sale por fiador de sus trampas por momentos, no le quiere descontentar ni dar pesadumbre en ningún modo.» Querría, pues, señor mío, que vuesa merced tomase a cargo el deshacer este agravio, o ya por ruegos, o ya por armas, pues, según todo el mundo dice, vuesa merced nació en él para deshacerlos y para enderezar los tuertos y amparar los miserables; y póngasele a vuesa merced por delante la orfandad de mi hija, su gentileza, su mocedad, con todas las buenas partes que he dicho que tiene; que en Dios y en mi conciencia que de cuantas doncellas tiene mi señora, que no hay ninguna que llegue a la suela de su zapato, y que una que llaman Altisidora, que es la que tienen por más desenvuelta y gallarda, puesta en comparación de mi hija, no la llega con dos leguas. Porque quiero que sepa vuesa merced, señor mío, que no es todo oro lo que reluce; porque esta Altisidorilla tiene más de presunción que de hermosura, y más de desenvuelta que de recogida, además que no está muy sana: que tiene un cierto allento cansado, que no hay sufrir el estar junto a ella un momento. Y aun mi señora la duquesa... Quiero callar, que se suele decir que las paredes tienen oídos.
Tal y como acabó la dueña de contar su historia, de forma brusca entraron varias personas en los aposentos de don Quijote y tal fue el susto que la vela se le cayó a la mujer quedando la habitación a oscuras.
Luego sintió la pobre dueña que la asían de la garganta con dos manos, tan fuertemente que no la dejaban gañir, y que otra persona, con mucha presteza, sin hablar palabra, le alzaba las faldas, y con una, al parecer, chinela, le comenzó a dar tantos azotes, que era una compasión; y, aunque don Quijote se la tenía, no se meneaba del lecho, y no sabía qué podía ser aquello, y estábase quedo y callando, y aun temiendo no viniese por él la tanda y tunda azotesca. Y no fue vano su temor, porque, en dejando molida a la dueña los callados verdugos (la cual no osaba quejarse), acudieron a don Quijote, y, desenvolviéndole de la sábana y de la colcha, le pellizcaron tan a menudo y tan reciamente, que no pudo dejar de defenderse a puñadas, y todo esto en silencio admirable. Duró la batalla casi media hora; saliéronse las fantasmas, recogió doña Rodríguez sus faldas, y, gimiendo su desgracia, se salió por la puerta afuera, sin decir palabra a don Quijote, el cual, doloroso y pellizcado, confuso y pensativo, se quedó solo, donde le dejaremos deseoso de saber quién había sido el perverso encantador que tal le había puesto. Pero ello se dirá a su tiempo, que Sancho Panza nos llama, y el buen concierto de la historia lo pide.
Lleva otra vez nuestro caballero una rachita... Que no hay manera de que termine bien un capítulo.