lunes, 25 de marzo de 2019

Estos días leo...#104

Esta semana sigo con Por hacer a tu muerte compañía de Albert Villanueva. Y tengo una semana ajetreada, así que creo que va a ser la única lectura que me acompañe estos días.

Julia Rovira vuelve a Gavà veinte años después y comienza a trabajar en el Centro de Historia de la ciudad. Siempre ha echado de menos al abuelo que no conoció, al abuelo que murió cinco días antes del nacimiento de su padre… Esa ausencia siempre la ha mortificado y la imagen que guarda de él es la que su familia le conformó a base de recuerdos.
Pero un día, en su nuevo trabajo descubre una foto donde aparece su abuelo junto a Francesc Macià. Y aquel hallazgo desencadenará una investigación que le permitirá conocer realmente a aquel joven idealista de los años veinte.
La novela se mueve en dos planos: la investigación de Julia en el presente y la vida de Martí, el abuelo de la protagonista, en el pasado.
Poco a poco, Julia irá descubriendo un abuelo muy diferente al que le habían hecho conocer y que, unas veces por principios y otras por necesidad, se vio implicado en los movimientos anarquistas e independentistas de aquellos años. Al mismo tiempo, Julia irá recuperando la infancia y la juventud que dejó abandonadas cuando marchó de la ciudad…
Una novela, por tanto, de recuerdos y de pasados. 
  Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?

miércoles, 20 de marzo de 2019

Los asesinos del emperador de Santiago Posteguillo

Los asesinos del emperador
Santiago Posteguillo, 
Planeta, 2013, 2018
18 de septiembre del año 96 d.C. Un plan perfecto. Un día diseñado para escribir la Historia, pero cuando todo sale mal la Historia ya no se escribe..., se improvisa: una guerra civil, las fieras del Coliseo, la guardia pretoriana, traiciones, envenenamientos, delatores y poetas, combates en la arena, ejecuciones sumarísimas, el último discípulo de Cristo, el ascenso y la caída de una dinastía imperial, locura y esperanza, la erupción del Vesubio, un puñado de gladiadores, la amistad inquebrantable, Marco Ulpio Trajano, el mito de las amazonas, una gladiadora, nueve emperadores, treinta y cinco años de la historia de Roma.
18 de septiembre del año 96 d.C.Un grupo de gladiadores dispuestos a todo avanza por las alcantaillas de Roma. 
Nada ni nadie puede detenerlos.
Ni siquiera la Historia.
Voy a elegir una novela histórica, me dije, para que no me enganche mucho, ahora que estoy liada con las opos. Que una empieza thrillers o novelas negras y luego cuesta dejarlas a un lado para ponerte con los apuntes. ¡Qué ilusa! No recordaba yo que me encontraba con Posteguillo. Y este autor engancha hasta cuando te habla de la lista de los reyes godos...

Y es que esta novela tiene un inicio brutal. Comienza "in media res", como suele decirse, y presenciamos como se está produciendo la conspiración contra el actual emperador Domiciano. Y nos deja el autor en el momento clave de la trama, para volver 33 años atrás y explicar cómo se ha llegado a esa situación. La crisis de Roma tras la locura de Nerón. La sucesión de emperadores uno tras otro hasta que llega Vespasiano, padre de Domiciano y vuelve a poner orden en un imperio que está perdiendo poder. Luego llega su hijo Tito, quien continua la labor de su padre y da a Roma unos años de estabilidad. Pero su "prematura" muerte hace que se instale en el trono su hermano, Domiciano. Y vuelve la inestabilidad a Roma. Y es que, en estos años, el mayor enemigo de Roma está en el propio imperio. Y los que están fuera quieren aprovecharlo. Las locuras, la sinrazón de Domiciano es excesiva, igual que su crueldad. Igual que su miedo. Ve enemigos en todos lados y empezará a eliminarlos a todos, sin pensar en ningún momento en el bienestar de Roma. Llegará a proclamarse "domminus et deus".

Acierta totalmente Posteguillo con la estructura de su novela. Aunque reconozco que me ofusqué cuando me dí cuenta de que tenía que esperar mucho para saber cómo acababa la conspiración contra Domiciano. Pero luego, la parte en que te cuenta como Domiciano llegó al poder es igual o más adictiva, así que me encontré, como si con un thriller estuviera, robándole momentos al día para ponerme con su lectura. Y cuando por fin llega al momento en que ambas tramas se unen y la historia continua, sigue siendo igual de brutal y adictiva. 

Los personajes están todos muy bien trazados. Son muchos los que van a aparecer a lo largo de la novela y van a compartir protagonismo. Aunque si hay uno que destaca sobre los demás, al menos para mí, es Domicia Longina, mujer de Domiciano. Un personaje al que Posteguillo ha descrito con mucho mimo, con una fuerza y un magnetismo especial. 

No le cuesta nada a Posteguillo trasladarnos a esta época, con su prosa, ágil, sencilla, rápida. Y nos hace ser testigos de la construcción del Coliseo Romano; de la erupción del Vesubio con la posterior destrucción de Pompeya y Herculano; de la persecución a los cristianos y la tortura al último apóstol de Jesús, Juan; del asedio de Jerusalén y la destrucción del templo de Salomón; de las numerosas batallas, bien descritas pero en ningún momento aburridas, cruciales para comprender el curso de la historia... Son tantos y tantos momentos los que Posteguillo nos hace vivir... Porque el gran mérito de esta novela es precisamente eso, que Posteguillo consigue que lo vivamos, que sintamos que estamos allí siendo testigos de todo.

Sí, son más de 1.000 páginas de libro. Y no, no sobra ninguna. Y si he tardado más en leerlas es por la falta de tiempo, porque ganas de ponerme con ellas me sobraban a todas horas. Sin duda, va a estar entre mis mejores lecturas del año. No es una novela de sobresaliente. Es una novela de matrícula de honor.



lunes, 18 de marzo de 2019

Estos días leo...#103

Con dos nuevas lecturas empiezo esta semana de marzo.

Impredecible, bellísima y dotada de un hondo sentimiento, como la música compuesta por el genial Serguéi Prokófiev, así era Lina, su musa, su amante y su esposa.

Nacida en Madrid en 1897, con apenas 20 años se enamoró perdidamente del que sería su marido, del hombre y también del genio. «La princesa Linette», «mi Avecilla», como la llamaba Prokófiev, comenzó junto al compositor la vertiginosa andadura que da cuerpo a esta novela, que transcurre en los grandes escenarios del siglo XX, desde el Nueva York de los rascacielos, al París de las vanguardias y el glamour, donde la pareja formaba parte del círculo más exclusivo de intelectuales y artistas: Coco Chanel, Hemingway, Picasso, Matisse, Ravel, Diáguilev...

Los años transcurrieron luminosos hasta que Prokófiev decidió regresar a la Unión Soviética, donde pretendía consagrar el éxito cosechado en el resto del mundo. Allí, tras los dramáticos tiempos de la Segunda Guerra Mundial, Lina fue acusada de «espía extranjera» bajo el terror estalinista, encerrada y torturada en la siniestra Lubianka y condenada a trabajos forzados en el gulag. Solo su fortaleza, su pasión por la vida y el amor indestructible que sentía por su marido le permitieron sobrevivir.

Julia Rovira vuelve a Gavà veinte años después y comienza a trabajar en el Centro de Historia de la ciudad. Siempre ha echado de menos al abuelo que no conoció, al abuelo que murió cinco días antes del nacimiento de su padre… Esa ausencia siempre la ha mortificado y la imagen que guarda de él es la que su familia le conformó a base de recuerdos.
Pero un día, en su nuevo trabajo descubre una foto donde aparece su abuelo junto a Francesc Macià. Y aquel hallazgo desencadenará una investigación que le permitirá conocer realmente a aquel joven idealista de los años veinte.
La novela se mueve en dos planos: la investigación de Julia en el presente y la vida de Martí, el abuelo de la protagonista, en el pasado.
Poco a poco, Julia irá descubriendo un abuelo muy diferente al que le habían hecho conocer y que, unas veces por principios y otras por necesidad, se vio implicado en los movimientos anarquistas e independentistas de aquellos años. Al mismo tiempo, Julia irá recuperando la infancia y la juventud que dejó abandonadas cuando marchó de la ciudad…
Una novela, por tanto, de recuerdos y de pasados. 
  Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?

miércoles, 13 de marzo de 2019

El amor de Erika Ewald de Stefan Zweig

El amor de Erika Ewald
Stefan Zweig
Trad. Roberto Bravo de la Varga
Acantilado, 2011 (1904)
Erika Ewald es una muchacha vienesa soñadora, con alma de artista, que enseña piano y que lleva una existencia rutinaria, sin secretos ni sorpresas, a no ser por los momentos que pasa con un joven violinista con quien comparte la pasión por la música. En El amor de Erika Ewald Zweig describe magistralmente las sutilezas de esta relación—una nueva “educación sentimental”—, con una mirada irónica y siempre atenta al juego de paradojas tensadas entre una vida que discurre anodina y la fuerza de unos sueños frustrados por el peso de la realidad.
La protagonista de esta novela es una joven pianista, sin apenas vida social, con una vida gris, anodina. Pero todo cambia cuando se enamora de un violinista con el que suele ensayar. Despierta en ella tantas emociones, tantos sentimientos, que nos pueden parecer hasta exagerados, desmesurados. Es tanto el amor que siente. Sobre todo, cuando la música los une, como si el sonido realzara aún más todas las emociones que en ella despierta el joven. Es un amor idealizado. Algo que no ha sentido nunca antes. Es tan grande que incluso le causa temor. Y más cuando ve que es correspondida, porque no está preparada. Porque no sabe como actuar, qué hacer. Porque la tentación es grande.Pero el temor a equivocarse es grande también.

¿Hace bien dejándose llevar?  ¿Hacerle caso a la pasión o a la razón? Duda. Duda tanto que cuando se decide, quizás ya sea tarde. ¿O no? ¿Está realmente él enamorado de ella? ¿De verdad es él la única oportunidad de Erika para ser feliz, para escapar de su mísera vida? Dudas, dudas, dudas... Y entre tantas dudas, Stefan Zweig nos vuelve a demostrar que es un auténtico maestro a la hora de plasmar el alma femenina, a la hora de perfilar los caracteres de sus personajes. 

No es de las mejores novelas de Zweig que he leído, pero como en todas ellas, siempre es un placer perderse en sus letras y conocer a sus personajes.  Absolutamente recomendable.

lunes, 11 de marzo de 2019

Estos días leo...#102

Sigo esta semana con Papel y tinta de María Reig. Me está gustando mucho.
La apasionante historia de una mujer que lucha por rebelarse contra el sistema establecido en el Madrid anterior a la Segunda República.

¿De qué serías capaz por cumplir tus sueños? ¿Qué tenía que hacer una mujer para lograr los suyos en la España de principios del siglo XX?

Madrid, primeras décadas del siglo pasado. Elisa Montero, aunque de origen humilde, es criada desde niña por su madrina, una adinerada y misteriosa mujer perteneciente a la alta burguesía madrileña. La sensación de no pertenecer a ningún lugar y de cierta rebeldía ante los designios que otros han trazado para ella será algo que marcará su vida. Elisa no solo buscará liberarse de las limitaciones que le imponen su condición de mujer y su posición social para lograr convertirse en periodista, sino que intentará tomar las riendas de su destino y entregarse al verdadero amor. Como testigo, la rabiosa y convulsa actualidad de una España entre guerras que la acompañará en su lucha por conocerse a sí misma y sobreponerse a sus propios prejuicios.

Y como creo que la terminaré esta semana, a ver si también acabo con El reino del azahar de Linda Belago, que lo comencé hace ya un par de semanas, pero  se me han juntado varias lecturas conjuntas y lo tuve que dejar aparcado.
 Róterdam, 1850: la pequeña Julie Vanderberg pierde a sus padres en un trágico accidente y su tío se convierte en su tutor legal, pero lo hace con el único propósito de quedarse con la sustanciosa herencia. Cuando Julie cumple los dieciocho años, este, asediado por las deudas, concierta un matrimonio con un colega de negocios, Karl Leevken, al que pretende pagar con la dote de su sobrina. Así, Julie se encuentra atada a un hombre al que casi no conoce, pero que le resulta encantador y carismático. Solo unos días después de la apresurada boda, ella le sigue rumbo a la colonia holandesa de Surinam, en Sudamérica, donde Karl regenta una próspera plantación de caña de azúcar y donde descubrirá su verdadero carácter. Una vez en Surinam, Julie tiene que adaptarse a la vida en la plantación, aunque no le resulta nada sencillo. Se siente mucho más próxima a los esclavos que a su despiadado marido, su malcriada y estirada hija y el prometido de esta, Pieter, un arribista espurio y sin escrúpulos. En Jean, el contable de Karl, Julie encuentra un amigo y confidente, e inician una relación que será el desencadenante que liberará las tensiones latentes entre todos los miembros de la familia; asimismo, provocará una sucesión de dramáticos hechos que culminarán con la abolición de la esclavitud en Surinam. En El reino del azahar, Linda Belago narra el emocionante destino de una mujer en el convulso periodo de la colonización. Una maravillosa novela que lleva al lector de la vieja Holanda a la exótica Surinam, y que contiene todos los ingredientes necesarios para crear con éxito una novela de evasión: una historia cautivadora y un paisaje tropical, bello y exuberante.

  Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo

viernes, 8 de marzo de 2019

La dependienta de Sayaka Murata

La dependienta
Sayaka Murata
Trad: Marina Burnas
Duomo, 2019

Keiko Furukura tiene 36 años y está soltera. De hecho, nunca ha tenido pareja. Desde que abandonó a su tradicional familia para mudarse a Tokio, trabaja a tiempo parcial como dependienta de una konbini, un supermercado japonés abierto las 24 horas del día. Siempre ha sentido que no encajaba en la sociedad, pero en la tienda ha encontrado un mundo predecible, gobernado por un manual que dicta a los trabajadores cómo actuar y qué decir. Ha conseguido lograr esa normalidad que la sociedad le reclama: todos quieren ver a Keiko formar un hogar, seguir un camino convencional que la convierta, a sus ojos, en una adulta.
Con esta visión hilarante de las expectativas de la sociedad hacia las mujeres solteras, Sayaka Murata se ha consagrado como la nueva voz de la literatura japonesa.
La dependienta es una breve y sencilla novela que refleja, a través de la vida de Keiko Furukura, la mentalidad del pueblo japonés. Una mentalidad machista, lo que me ha sorprendido y no sé por qué. Pensaba que este país había evolucionado un poco más. Pero parece ser que no. Una mentalidad que tampoco difiere mucho de la nuestra. Que todavía aquí parece que tenemos que justificar por qué no nos casamos o por qué no tenemos hijos. 

Así, vemos como Keiko es juzgada por todos y como ella, en cierto momento, va a intentar hacer lo que se espera de ella. O al menos aparentarlo. Y si Keiko, con su sencillez y su inocencia, con un comportamiento que, a veces, nos puede hacer pensar que tenga síndrome de Asperger,  se va ganando nuestro cariño, no lo hará su "pareja", que más que un rebelde del sistema es el típico caradura que quiere vivir a costa de todo el mundo. 

Hay mucha crítica en esta novela. A esos convencionalismos que nos atan; a esas personas que, con sus opiniones, pretenden condicionar la vida de los demás; a esa falta de libertad para poder decidir qué vida llevar. Sí, es una novela sencilla, pero, cuando la terminas, te das cuenta de que encierra mucho en sus pocas páginas. Y tiene un personaje, Keiko, con el que no nos vamos a reír a carcajadas, pero sí va a arrancar nuestra sonrisa en algún momento y se va a ganar nuestro aplauso al llegar al final. 


miércoles, 6 de marzo de 2019

¡Repasamos febrero!

¡Ya estamos en marzo! Los días cada vez pasan más rápidos! Y febrero se ha ido en un suspiro. Pero lo he aprovechado bastante bien. 
El de Posteguillo, aunque lo acabé el mismo día 1 de marzo, he preferido colarlo en esta lista, que ha sido en febrero cuando ha caído la mayor parte de él. Os adelanto ya que está entre mis mejores lecturas del año. Que empecé a leerlo buscando una lectura tranquila para poder compaginarlo bien con los estudios, pero me ha enganchado de una manera brutal. Que yo soy de las que no puedo leer antes de dormir porque me quedo frita en segundos, pero con este libro no he podido. Se me pasaban las horas sin darme cuenta. Y mira que, precisamente, el libro cómodo no es... 

En cuanto a reseñas, casi he logrado ponerme al día. Aparte de las tres enlazadas arriba, este mes también he reseñado:
En cuanto a pelis, son varias las que he visto este mes.




El Blues de Beale Street me ha gustado, aunque me ha faltado algo más de emoción, algo más de realidad. Visualmente es tan bella, tan perfecta, tan poética, que al final te alejas de la historia. O al menos es lo que a mí me ha ocurrido. 








La ganadora del Óscar. Me gustó, pero me sorprendió mucho que le dieran el premio a la mejor película. Y mira que salí del cine contenta. El trabajo de los actores es fantástico. Realmente me creí esa bonita historia de amistad. Pero de ahí a la mejor película...  No he visto la gran favorita, Roma, así que no puedo juzgar. Lo que sí es cierto es que 2018 ha sido un año flojito en lo que a cine se refiere.







A mí estas pelis de épocas, con intrigas y traiciones palaciegas es que me encantan. Así que disfruté mucho con esta nueva adaptación de la vida de María de Estuardo. Sí hubo algunas cositas que me chirriaron, porque no creo que en esa época se dieran... Pero en fin... Eso sí, grandes interpretaciones de Margot Robbie y, sobre todo, de Saoirse Ronan.






 


De series esta vez apenas puedo hablar, porque salvo algunos episodios de The Big Bang Theory, no he visto nada más. ¡Esta serie es genial!








Esta canción me gusta en todas y cada una de sus versiones. Pero ésta no la había escuchado hasta el otro día que la pusieron en Sinfonía de la mañana. ¡Maravillosa!


Y vuestro mes, ¿qué tal ha ido?

lunes, 4 de marzo de 2019

Estos días leo...#101

Con dos nuevas lecturas empiezo la semana. Y ambas de dos lecturas conjuntas. La primera, Papel y tinta de María Reig forma parte de la iniciativa de #SoyYincanera. Sólo he leído las primeras páginas y creo ya que lo voy a disfrutar mucho.

La segunda, La dependienta de Sayaka Murata forma parte de la lectura conjunta organizada por Laky. También lo he empezado y me parece que me va a hacer pasar un rato muy entretenido. 

La apasionante historia de una mujer que lucha por rebelarse contra el sistema establecido en el Madrid anterior a la Segunda República.

¿De qué serías capaz por cumplir tus sueños? ¿Qué tenía que hacer una mujer para lograr los suyos en la España de principios del siglo XX?

Madrid, primeras décadas del siglo pasado. Elisa Montero, aunque de origen humilde, es criada desde niña por su madrina, una adinerada y misteriosa mujer perteneciente a la alta burguesía madrileña. La sensación de no pertenecer a ningún lugar y de cierta rebeldía ante los designios que otros han trazado para ella será algo que marcará su vida. Elisa no solo buscará liberarse de las limitaciones que le imponen su condición de mujer y su posición social para lograr convertirse en periodista, sino que intentará tomar las riendas de su destino y entregarse al verdadero amor. Como testigo, la rabiosa y convulsa actualidad de una España entre guerras que la acompañará en su lucha por conocerse a sí misma y sobreponerse a sus propios prejuicios.


Keiko Furukura tiene 36 años y está soltera. De hecho, nunca ha tenido pareja. Desde que abandonó a su tradicional familia para mudarse a Tokio, trabaja a tiempo parcial como dependienta de una konbini, un supermercado japonés abierto las 24 horas del día. Siempre ha sentido que no encajaba en la sociedad, pero en la tienda ha encontrado un mundo predecible, gobernado por un manual que dicta a los trabajadores cómo actuar y qué decir. Ha conseguido lograr esa normalidad que la sociedad le reclama: todos quieren ver a Keiko formar un hogar, seguir un camino convencional que la convierta, a sus ojos, en una adulta.
Con esta visión hilarante de las expectativas de la sociedad hacia las mujeres solteras, Sayaka Murata se ha consagrado como la nueva voz de la literatura japonesa.

  Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo