lunes, 23 de mayo de 2022

Estos días leo... #205

Empezamos nueva semana y la inicio con dos nuevas lecturas. Recién empezadas ambas así que no puedo adelantar nada. 


Descubre las escenas de los crímenes a través de los escritores que dejaron su huella en San Sebastián. Visita la casa museo donde residió Víctor Hugo, los lugares que frecuentó Ernest Hemingway o las numerosas referencias al donostiarra Pío Baroja que salpican las calles y plazas de la ciudad. Un asesinato, un autor, un libro. Cada libro contiene la clave del siguiente crimen. Todo conduce a un antiguo club de lectura y a la misteriosa desaparición de una joven hace treinta años.







Noa, una tímida adolescente de catorce años, desaparece tras una función escolar en el exclusivo colegio privado Sain Michael's School, al que acuden los hijos de los miembros más destacados de la alta burguesía barcelonesa como el empresario, y padre de Noa, Víctor Renom. Cuando se hace evidente que Noa, una chica singular, no ha huido de casa, el subinspector Mauricio Tedesco pasa a encargarse del caso. Con su flema, sus silencios y su desencanto, se sumergirá en una trama que se irá enredando cuando comience a hacer preguntas y a descubrir todos los secretos que se esconden tras la apariencia, brillante e impoluta, de unas vidas expuestas al lujo y a la despreocupación, pero que también ocultan envidias, desamores e, incluso, la frustración de los deseos incumplidos. 

 Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo? 

 

martes, 17 de mayo de 2022

Las lágrimas del caimán de Susana Hernández

Las lágrimas del caimán

Susana Hernández

Distrito 93, 2022

A la vuelta de un viaje a Inglaterra, la famosa escritora de novela negra Karen Alcázar, encuentra a su amante colgado en el cuarto de baño. Pronto se confirma que, pese a su apariencia de suicidio, se trata de un asesinato. El Grupo de Homicidios de los Mossos d'Esquadra, con el sargento Campillo al frente, se encargará de la investigación. Para descubrir la verdad en el asfixiante verano barcelonés, Campillo y su equipo deberán despejar varias incógnitas, la primera la auténtica identidad de Eduardo Mora, el fallecido. Un crimen del pasado, una venganza, una red de mentiras. Una historia en la que nadie es del todo inocente ni completamente culpable.

 

Las lágrimas del caimán es una historia de venganzas. Una historia en la que vamos conociendo a todos los personajes, poco a poco, y descubriendo que todos los implicados  tienen motivos para haber cometido ese asesinato, que todos tienen secretos que es mejor que no se sepan, que todos tienen un pasado que quieren ocultar. Y esto nos lo va revelando lentamente la autora, combinando escenas que se desarrollan en la época actual con otras que se desarrollan en el pasado, para que vayamos descubriendo qué pasó y vayamos atando las piezas. Aunque hay capítulos protagonizados por un personaje cuya identidad no vamos a conocer hasta los capítulos finales y es la pieza que falta para poder encajarlas bien todas. 

El aspecto más brillante de esta novela es la caracterízación de sus personajes. En pocas páginas consigue perfilarlos muy bien, no solo a los implicados en ese crimen sino también al equipo de investigación. Cada uno de ellos tiene sus propias historias personales, que no harán fácil que estén al cien por cien en ese caso tan difícil con el que tienen que lidiar y que harán que empaticemos un poco más con ellos. 

El ritmo de la novela no es frenético,  pero si os puedo asegurar que una vez que empiezas, cuesta parar. La autora demuestra una vez más que se mueve en este género como pez en el agua, creando una historia sólida, con buenos personajes y una trama algo complicada, pero muy bien resuelta. La única pega que le he encontrado a esta novela es la edición, no muy buen cuidada en esta ocasión. Demasiadas erratas, cambios de fuente inexplicables, comas mal puestas... Una pena, porque la historia es bastante buena y no se lo merece. 

 

lunes, 16 de mayo de 2022

Estos días leo... #204

 Empiezo semana con dos nuevas lecturas. Tenía ganas de sabér como le iba a la señorita Buncle en su matrimonio, cotilla que es una. Y no me podía resistir a la última novela de Carlos Díaz Domínguez, un autor que hasta ahora no me ha fallado. Y por lo poquito que llevo leído, me va a seguir sin fallar. 

Barbara Buncle, felizmente casada con su editor, encuentra en el pueblecito de Wandlebury una casita –la Casa del Arco– que le parece ideal para establecer su vida de casada, lejos de las aburridas cenas y partidas de bridge de Londres. Por una inocente casualidad, cuando visita al abogado encargado de la venta de la casa, cae en sus manos el testamento de la anciana lady Chevis Cobbe, conocida por sus enfermedades y por su manía «antimatrimonial». Barbara y su marido se instalan en la Casa del Arco y no tardan en ser la comidilla de la vecindad. El secreto que conoce Barbara a raíz de la lectura del testamento la empujará a entrometerse en la vida de una joven independiente para impedir que dé un mal paso que supondría la pérdida de su fortuna.
 
 
 
 
 
 
 

 
Damián Lozano, joven técnico del Banco de España que está esperando el nacimiento de su primer hijo, recibe la visita de Juan Negrín, ministro de Hacienda de la República. Estamos en el otoño de 1936. El político le pide que se desplace a París para supervisar las adquisiciones de armamento que están realizando los compradores encargados por la Embajada.
Dejando a Amadora en un Madrid asediado, Damián cruzará sus días con personajes honrados cargados de ideales pero también con otros dispuestos a lucrarse con dinero ajeno. En su nuevo círculo de relación aparecerá la francesa Élise Diacre, una recién divorciada de pasado reservado e incierto presente.
 

 Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo? 

 


miércoles, 11 de mayo de 2022

Herejes de Leonardo Padura

Herejes

Leonaro Padura.

Tusquets, 2013

En 1939, el barco S.S. Saint Louis, con novecientos judíos que lograron huir de Alemania, estuvo fondeado varios días frente al puerto de La Habana a la espera del permiso para los refugiados. El niño Daniel Kaminsky y su tío esperaron en el muelle a que desembarcaran sus familiares, confiados en que usaran ante los funcionarios el tesoro que portaban a escondidas: un pequeño lienzo de Rembrandt que perteneció a los Kaminsky desde el siglo XVII. Pero el plan fracasó y el barco regresó a Alemania, llevándose con él toda esperanza de reencuentro. Muchos años después, en 2007, la noticia de que ese lienzo se subasta en Londres, provoca que el hijo de Daniel, Elías, decida viajar a La Habana desde Estados Unidos para aclarar qué sucedió realmente con el cuadro y su familia. Sólo alguien como el Conde puede ayudarle en la misión. Y en los encuentros y las conversaciones sabremos que Daniel decidió cambiar radicalmente de vida y que le atormentaba un crimen. También que ese cuadro, una imagen de Cristo, tuvo como modelo a otro judío, que en la Ámsterdam del siglo XVII rompió todas las convenciones de clase y de religión para trabajar en el taller de Rembrandt y aprender a pintar con el maestro.

Me cuesta hacer esta reseña. No va a ser negativa, pero tampoco va a ser todo lo positiva que hubiera deseado. Y empecé bien su lectura. Tiene una primera parte muy interesante, basada en la historia de ese barco que tuvo que regresar a Alemania desde Cuba con más de novecientos judíos en él. Esperaban encontrar la libertad y volvieron a la prisión. ¿Qué pasó? ¿Y qué ocurrió con ese lienzo de Rembrandt que viajaba también en el barco sin que nadie lo supiera? Un cuadro que estaba destinado a servir de salvoconducto pero que nunca pudo ser usado. Y del que no se supo nada hasta que muchos años después es subastado  en Londres. ¿Cómo llegó allí? Eso es lo que tendrá que averiguar el detective Mario Conde a petición de Daniel Kaminsky, ese niño que se quedó en el puerto de La Habana, esperando a sus padres, que nunca pudieron llegar. Y este hecho provocó una fuerte crisis en su fe. ¿Cómo creer en un Dios que permitió un acto tan terrible? Afortunadamente contaba con tu tío, que lo crió como si fuera su hijo. Pero no bastó. Tiene que saber qué pasó con sus padres, y cómo ese cuadro acabó en esa subasta. Y necesita limpiar también el nombre de su padre, involucrado en un crimen, que no sabe si cometió o no...  Una historia complicada pero muy bien contada. Esto es lo que más me ha sorprendido a lo largo de toda la novela. La belleza de la prosa de Padura, que no decae en ningún momento. Increíble cómo escribe este hombre. 

Pero no se queda aquí la historia. En una segunda parte, Padura nos lleva a Amsterdam retrocediendo hata el siglo XVI, para contarnos toda la historia que gira en torno a ese cuadro. Grandísimo el trabajo de investigación realizado por el autor para hablarnos tanto de la vida de Rembrandt como de esa comunidad de judíos que tuvieron que salir huyendo de España y Portugal, instalándose en Amsterdan, donde consiguieron vivir en paz. Gran trabajo, sí, pero es cierto que en esta parte Padura se detiene hasta en el más nimio detalle y las descripciones son largas y pormenorizadas ralentizando muchísimo el ritmo de la acción. 

Y aún queda más. Aún Padura nos regala otra parte en la que vuelve a La Habana, a la actualidad, para concluir la historia de Daniek Kaminsky y para ver metido a Mario Conde en otro caso, la desaparición de una joven emo, historia que aprovecha el autor para realizar una exhaustiva descripción de la sociedad cubana, de su corrupción, de la falta de libertad, de la falta de oportunidades, de la dictadura que oprime al pueblo. Pero admito que en esta parte me fui totalmente de la historia. Quizás como novela independiente la hubiera disfrutado más, pero aquí creo que poco le ha aportado a la novela. Al menos en mi opinión. Se me ha hecho larga y repetitiva y desconecté totalmente, a pesar de esa prosa exquisita del autor. 

En conclusión, una novela que me ha gustado a ratos sí, a ratos no. Para mí ha ido de más a menos. Con bastantes páginas menos hubiera sido una novela redonda, al menos para mi gusto. Eso sí, hacía tiempo que no leía una prosa tan rica, tan llena de matices, tan trabajada. No me importaría repetir con el autor.

domingo, 1 de mayo de 2022

Repasando abril y otras minivacaciones!

Que entramos ya en el quinto mes del año. El tiempo vuela tan rápido que no me doy ni cuenta!!! Y toca hacer ya balance del mes de abril, que ha sido bastante bueno en lo que a lecturas se refiere. En cuanto a reseñas sigo perezosa. O más que perezosa, que últimamente me pongo frente al cuaderno y no sé qué decir. Y empiezo a hacer otras cosas y ya me disperso totalmente. En algún momento mi cabeza se centrará. Bueno, no me enrollo más. Estas han sido mis lecturas:

  • Shirley de Charlote Brontë                                                
  • Lágrimas de oro de José Luis Gil Soto
  • Señora de rojo sobre fondo gris de Miguel Delibes
  •  Drácula de Bram Stoker
  • Pero... ¿quién mató a Harry? de Jack Trevor Story

Y lo mejor es que he disfrutado mucho de todas. He tenido mucha suerte este mes. 

 En cuanto a series, terminé ya The Last Kingdom, una serie que he disfrutado mucho. Han sido cinco temporadas muy buenas. Últimamente no paro de recomendar esta serie. Y he visto también la primera temporada de The Witcher. Está bien. No termina de conquistarme pero se deja ver.

 

En cuanto a pelis, este mes he acudido dos veces al cine. La primera, para ver Doctor Morbius. No me ha entusiasmado tanto como esperaba. Está bien, pero no me ha terminado de convencer. Y  la segunda, para ver Animales fantásticos. Los secretos de Dumbledore. Con esta me ha pasado justo lo contrario. No sé por qué, pero no terminaba de llamarme esta película pero al final me decidí a verla y la he disfrutado mucho.


 

Y sí, de nuevo anuncio un descansito, que me voy a tomar unos días de vacaciones, pero vacaciones de verdad. De las de salir de casa, cambiar un poquito de aires, de la rutina y hartarme de andar para descubrir rinconcitos nuevos. Ya tenía ganas. ¡Nos vemos la segunda semana de mayo! Pero antes, contadme, ¿cómo ha ido vuestro abril?

jueves, 28 de abril de 2022

Lágrimas de Oro de José Luis Gil Soto

Lágrimas de Oro

José Luis Gil Soto

Espasa, 2022

Panamá, Castilla del Oro, 1524. En la sacristía de una pequeña iglesia del Nuevo Mundo, tres hombres se reúnen a la luz de los velones. Uno de ellos, serio, enjuto, con una poblada barba ya cana, habla a los otros de las maravillas que algunos dicen que existen en lugares aún ignotos de la Mar del Sur. Es su empeño reunir dineros suficientes para emprender la conquista de esos nuevos territorios para mayor gloria del rey de España y la Santa Madre Iglesia. Él, hijo bastardo de un afamado capitán, después de años en las Indias, arriesgando vida y capital con cierta fortuna, aún necesita demostrar a su ya fallecido padre que era merecedor de su apellido. Este hombre es Francisco Pizarro. El descubrimiento y la conquista de Perú acaban de comenzar.

El Cusco, imperio inca, 1524. Huayna Cápac, Sapa Inca, Único Señor, regresa a la capital de su imperio. Acaba de apaciguar a los pueblos que no han querido reconocer al único dios, el padre Sol, y el gobierno del Inca. Con él regresan sus hijos y juntos saldrán a guerrear de nuevo. No pueden imaginar que el imperio está llegando a su fin. Una guerra fratricida ayudará a aquellos que aparecen en la profecía del dios Viracocha.

Sevilla, abril de 2019. La teniente Rebeca Parma, del Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil, está a punto de llegar al aeropuerto de Sevilla para empezar unas merecidas vacaciones. Suena el móvil. Es su comandante: en Conquista de la Sierra, un pueblo cacereño próximo a Trujillo, acaban de robar el collar de oro y esmeraldas que adorna a la Virgen, una joya inca de incalculable valor. Contrariada, comienza una investigación que la llevará a París en busca del ladrón.

Es la segunda vez que me acerco a este autor. Su anterior novela, Madera de savia azul me conquistó por completo. Y con ésta, Lágrimas de oro, lo ha vuelto a hacer, mezclando en esta ocasión novela histórica, género que ya sabía que dominaba, con novela policíaca, que creo que es la primera vez que escribe. Y la combinación aprueba con nota.

Por un lado nos trasladamos al siglo XVI para conocer a Francisco Pizarro y saber de todas las vicisitudes por las que tuvo que pasar para poder atravesar el Atlántico y descubrir y conquistar nuevos territorios para la Corona. Territorios de los que se decía que eran ricos en oro, pero en aquellos años nada se sabía con seguridad. ¿Merecerá la pena ese duro viaje, con tantos sacrificios, tantas vidas destrozadas? Y no solo encontrará el enemigo Pizarro en esas tierras desconocidas. También los encontrará entre los suyos, unos por el miedo y la desesperación, otros por envidia, y otros por sentirse traicionados.

No abandonamos ese siglo y nos lleva el autor a conocer el imperio Inca. En esos mismos años en los que Pizarro está descubriendo su territorio, ellos están inmersos en una guerra civil tras la muerte de su rey y de su sucesor. Huáscar es el legítimo sucesor, pero Atahualpa, su hermano se cree con derecho al trono, al ser mejor guerrero y al ser quien ha llevado al Imperio a su máxima extensión. No faltarán los combates, pero también conoceremos mucho de la historia, de la cultura y de las costumbres de este imperio. Y esta guerra civil será el principal motivo que facilitará la rápida conquista por parte de Pizarro, al encontrarse a un pueblo cansado, roto, dividido.

La tercera trama nos lleva a 2019. Rebeca Parma, teniente de la Guardia Civil, tendrá que investigar el robo de un collar en una iglesia de un pequeño pueblo de Cáceres. Un collar que tendrá mucha relación con Pizarro y el imperio inca.

El autor consigue ir llevándonos de una historia a otra con suma facilidad. En un principio creía que iba a ser la trama contemporánea la que más me gustase, pero al final he quedado conquistada sobre todo por la trama que se desarrolla en el siglo XVI. Saber más de Pizarro, de todo lo que tuvo que pasar, que sufrir… Que en los libros de texto del colegio se ve todo sencillo, porque solo se nos cuenta que Pizarro descubrió Perú. Pero no nos contaban todo lo que este duro viaje implicaba. Y que no siempre eran bien recibidos. Y reconozco que no sabía nada de la cultura inca, y esta parte la he disfrutado mucho también. El autor nos da mucho detalles, se entretiene en las descripciones, pero lo hace de forma tan amena y encaja todo tan bien en la historia, que disfrutamos mucho en esta parte y aprendemos mucho también.

En definitiva, Lágrimas de oro es una novela que brilla por sus personajes, por sus tramas, por su exquisita ambientación en la que se nota el gran trabajo de documentación que ha realizado el autor, por el ritmo que le imprime a cada historia… Una novela que he disfrutado de principio a fin y que no puedo dejar de recomendar.

lunes, 25 de abril de 2022

Estos días leo... #203

Sigo con dos de las lecturas de la semana pasada, que seguro que las termino antes de que acabe esta semana, porque ambas son cortitas y por lo poquito que llevo de ambas, son adictivas. Pero es que las otras dos que ya terminé eran igual de adictivas y no hay manera de llevarlas todas al mismo ritmo.


Una mañana de verano, en un bosque que rodea la urbanización de Sparrowswick Heath, un niño de cuatro años encuentra el cadáver de un hombre. Al contrario de lo que sucede en las novelas policíacas, no se trata aquí de encontrar, entre una serie de sospechosos, quién es el asesino: más bien al contrario, aquí hay toda una serie de personas que confiesan haber matado a la pobre víctima... con lo que ciertamente se hace difícil determinar quién lo hizo en rea­lidad. Pero... ¿quién mató a Harry? (1949), adaptada en 1955 al cine por Alfred Hitchcock, es una fenomenal vuelta de tuerca a los mecanismos de la novela policíaca, una excelente comedia negra elaborada con toda la tranquilidad y mordacidad de la flema británica.
 
 
 
 
 
 
 

A la vuelta de un viaje a Inglaterra, la famosa escritora de novela negra Karen Alcázar, encuentra a su amante colgado en el cuarto de baño. Pronto se confirma que, pese a su apariencia de suicidio, se trata de un asesinato. El Grupo de Homicidios de los Mossos d'Esquadra, con el sargento Campillo al frente, se encargará de la investigación. Para descubrir la verdad en el asfixiante verano barcelonés, Campillo y su equipo deberán despejar varias incógnitas, la primera la auténtica identidad de Eduardo Mora, el fallecido. Un crimen del pasado, una venganza, una red de mentiras. Una historia en la que nadie es del todo inocente ni completamente culpable.

 Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?