jueves, 15 de octubre de 2026

Minireseñas: El espejo de nuestras penas de Pierre Lemaitre y Catedrales de Claudia Piñeiro

El espejo de nuestras penas

Pierre Lemaitre

Traducción por José Antonio Soriano

Salamandra, 2024

Sinopsis aquí.

En El espejo de nuestras penas, Pierre Lemaitre nos traslada a 1940, cuando las tropas nazis están a punto de entrar en París, para contarnos cuatro historias que parecen avanzar por separado, pero que acabarán cruzándose de forma sorprendente.

Por un lado, tenemos a Louise Belmont, una joven de treinta años que protagoniza el impactante comienzo de la novela —corriendo desnuda y ensangrentada por París— y que irá descubriendo poco a poco los secretos de su propia familia. También conocemos a Désiré Migault, un timador y auténtico maestro de la suplantación, que se convierte en mi personaje favorito y que llegará a utilizar sus habilidades para ayudar a organizar y salvar a los refugiados. A ellos se suman Gabriel y Raoul, dos soldados que empiezan sin soportarse y que se verán obligados a desertar y huir juntos, protagonizando situaciones bastante rocambolescas. Por último, aparece Fernand, un personaje que tarda en entrar en escena, pero que adquiere una gran importancia en la segunda mitad de la historia.

Lemaitre vuelve a demostrar su habilidad para combinar el drama histórico, la crudeza de la guerra y un humor grotesco que aparece en los momentos más inesperados. Una novela que, además, aborda temas tan humanos como el pánico colectivo, el éxodo de los refugiados y la lucha por conservar cierta dignidad moral en circunstancias extremas.

Aunque es la novela que menos me ha gustado de la trilogía, eso no quita que me parezca una gran novela.

Catedrales

Claudia Piñeiro

Alfaguara, 2021

Sinopsis aquí.

Catedrales, de Claudia Piñeiro, ha sido mi primer acercamiento a la autora y me ha sorprendido gratamente.

La novela parte de la muerte de Ana, una joven de diecisiete años cuyo asesinato quedó sin resolver treinta años atrás. A través de siete voces, iremos reconstruyendo lo sucedido y descubriendo los secretos, las contradicciones y los sentimientos de culpa que arrastra cada personaje.

Me ha gustado mucho su estructura coral, que nos permite conocer distintas versiones de una misma historia y descubrir poco a poco lo que ocurrió. El final se ve venir, pero no por eso resulta menos impactante.

Más allá del misterio, me quedo con la denuncia de los peligros del fanatismo religioso y con el retrato de una familia en la que la falta de comunicación y los silencios impiden que salga a la luz la verdad. Porque, a veces, hablar significa asumir una responsabilidad que nadie quiere afrontar.

Una novela que he disfrutado mucho y que me ha dejado con ganas de seguir leyendo a Claudia Piñeiro.

jueves, 24 de septiembre de 2026

Mil cosas de Juan Tallón, El círculo del alba de Luisa Ferro y Siete casas vacías de Samanta Schweblin

Mil cosas

Juan Tallón

Anagrama, 2025

Sinopsis aquí.

Más que la historia en sí, me quedo con lo bien que Juan Tallón refleja la sociedad en la que vivimos: siempre con prisas, siempre ocupados, saltando de una cosa a otra y con el móvil permanentemente en la mano.

Un móvil del que dependemos cada vez más, hasta el punto de que parece que sin él no sabemos hacer casi nada. Nos facilita la vida, sí, pero también nos absorbe y, muchas veces, nos aleja de lo que realmente importa.

Una lectura que deja esa sensación de estar mirándonos en un espejo. Y quizá lo más incómodo sea precisamente eso: reconocer cuánto de nosotros mismos hay en lo que cuenta.


El círculo del alba

Luisa Ferro

Planeta, 2016

Sinopsis aquí.

En esta ocasión, una lectura con altibajos.

En algunos momentos conseguía engancharme a esta historia que gira en torno a un asesino en serie. En otros, sobre todo cuando se detenía demasiado en relatar los amoríos del protagonista, la historia se me hacía larga. Y, además, algunos de esos episodios no terminaban de resultarme demasiado creíbles.

Los personajes y la ambientación están bien descritos y hay momentos en los que la historia consigue atrapar, pero el ritmo me ha parecido bastante irregular.

Creo que, con unas cuantas páginas menos, habría podido contar una historia mucho más ágil y, probablemente, más efectiva.

 

Siete casas vacías

Samanta Schweblin

Páginas de Espuma, 2015

Sinopsis aquí.

Una colección de relatos extraños e intimistas en los que sus protagonistas se enfrentan, de una manera u otra, a sus propios miedos.

La narración es pausada y se recrea, sobre todo, en transmitir sensaciones y emociones. Sus personajes son intensos y las historias parecen partir siempre de situaciones cotidianas para terminar convirtiéndose en algo inquietante, extraño, incluso desconcertante.

Y creo que aquí sí puedo asegurar que no todos los lectores vamos a leer la misma historia. Hay tantas posibilidades de interpretación que cada relato puede adquirir un significado diferente dependiendo de quién lo lea y, quizá también, del momento en que lo haga.

Me ha resultado una lectura rara, pero, de alguna forma, consigue atraparte. Tanto que, al terminar, te quedas con ganas de volver a cada historia y leerla de nuevo, más detenidamente, para descubrir qué interpretación le das esta vez.

martes, 15 de septiembre de 2026

Lágrimas en la lluvia de Rosa Montero

Lágrimas en la lluvia
Rosa Montero
Booket, ,2016
Sinopsis aquí.

Hay libros a los que volvemos porque nos fascinaron y queremos reencontrarnos con ellos. Y hay otros a los que volvemos porque, cuando tenemos delante una saga completa, pensamos: «Será mejor refrescar la memoria antes de continuar». Este ha sido un poco mi caso.

Ya conté en mi primera reseña que la ciencia ficción no es precisamente mi género. Aun así, recuerdo que Lágrimas en la lluvia, con sus luces y sus sombras, me gustó. Como ahora tengo los cuatro libros que forman la serie, decidí releer el primero antes de continuar. Y, curiosamente, lo he disfrutado más esta vez. Quizás porque ya sabía a qué me enfrentaba y porque, al conocer de antemano las reglas de este mundo, he podido centrarme más en la historia.

Uno de los grandes aciertos de Rosa Montero es precisamente el lugar donde decide situarla: Madrid. En una novela de ciencia ficción es habitual viajar a ciudades imaginarias o a grandes urbes que nos resultan lejanas. Aquí, en cambio, nos encontramos con un Madrid del año 2109 que, por mucho que haya cambiado, seguimos reconociendo. Y eso hace que ese futuro resulte mucho más cercano. Podemos imaginar sus calles, sus edificios, sus problemas... y quizá por eso también resulta más inquietante.

Pero si hay algo que sostiene la novela para mí es Bruna Husky.

Bruna es una replicante, creada para combatir y condenada a vivir con una fecha de caducidad desde el mismo momento de su nacimiento. Solo tiene diez años de vida. Y mientras seguimos su historia, esa cuenta atrás está siempre presente. El tiempo que se acaba, la fugacidad de la vida y la muerte se convierten así en una especie de sombra que acompaña constantemente a la protagonista.

Y es curioso que un personaje artificial pueda resultar tan humano.

Porque Bruna siente, recuerda, sufre, se rebela, tiene miedo a morir. Y, sobre todo, tiene recuerdos. Aunque en su caso sean recuerdos implantados, son precisamente esos recuerdos los que construyen su identidad, los que hacen que sea quien es. Y ahí aparece una de las preguntas que más me ha hecho pensar la novela: ¿Qué somos sin nuestra memoria?

Quizás por eso resulta tan fácil empatizar con Bruna y cogerle cariño. Y quizás por eso también angustia tanto verla avanzar hacia ese inevitable final.

La trama de investigación funciona bien y consigue combinar el componente de novela negra con el de ciencia ficción, aunque en algunos momentos he vuelto a tener la sensación de que determinadas situaciones están un poco forzadas y terminan rompiendo ligeramente el ritmo.

Y después está ese futuro que, en realidad, no parece tan futuro. Estamos en 2109, pero seguimos teniendo los mismos problemas. Desigualdad social, discriminación, luchas por el poder, manipulación y control de los medios de comunicación... Cambian la tecnología, las ciudades y la forma de vivir, pero nosotros seguimos tropezando con las mismas piedras. 

No aprendemos. O quizá no queremos aprender.

Y ahí es donde la novela deja de ser solamente una historia de replicantes, detectives y conspiraciones para convertirse también en una reflexión sobre nuestra propia sociedad.

No diría que Lágrimas en la lluvia haya conseguido convertir la ciencia ficción en mi género favorito.  Pero sí que esta segunda lectura me ha permitido disfrutar más de una novela que ya sabía que tenía sus defectos y que, aun así, tiene suficientes aciertos para que quiera seguir acompañando a Bruna Husky.

jueves, 10 de septiembre de 2026

El club de las indomables de Kathryn Stockett

El club de las indomables

Kathryn Stockett

Traducción por Claudia Conde Fisas

Planeta, 2026

Sinopsis aquí.


Tengo sentimientos encontrados respecto a El club de las indomables. Al principio me estaba gustando mucho. La ambientación es perfecta y resulta muy fácil trasladarnos a esa época y ese lugar. El ritmo funciona muy bien desde el principio y la autora hace un buen trabajo dando vida a todos y cada uno de los personajes, fundamentalmente mujeres,  que aparecen en esta novela, pero sin duda, mi favorito es  Meg, seguido muy cerca por Birdie, los dos personajes más creíbles de toda la novela. Sí es cierto que los personajes masculinos sí que están más desdibujados. Se limitan a cumplir con el papel que les ha tocado adoptar en esta novela. 

Una de las cosas que más me ha gustado es cómo la historia muestra la relación entre estas mujeres y la forma en que se apoyan unas a otras para salir adelante, a pesar de las circunstancias que les ha tocado vivir. Pero también la autora encuentra el momento para hablar y denunciar muchos de los problemas de estos años:  el racismo, la discriminación, la homosexualidad,  la desigualdad social... Todo ello está integrado en la historia de una manera que, al menos durante buena parte de la novela, me resultó muy natural.

Sin embargo, cuando llegué más o menos a la mitad de la novela, la historia tomó un rumbo que no esperaba y que, para mí, supuso un cambio bastante importante. No voy a contar qué ocurre porque sería hacer spoiler, pero lo que pasó me resultó poco creíble y me sacó un poco de la historia. Hasta ese momento todo me había parecido bastante coherente y cercano, así que me costó encajar ese cambio. Aun así, la historia siguió manteniéndome enganchada, porque quería saber cómo terminaba, sobre todo qué iba a pasar con Meg, por la que he sufrido muchísimo a lo largo de la novela.

En resumen, he disfrutado de la lectura, pese a ese pero que señalo. Está muy bien escrita y la autora demuestra, una vez más, que sabe muy bien perfilar personajes, recrear épocas y contar historias.

lunes, 7 de septiembre de 2026

El traje del muerto de Joe Hill

El traje del muerto

Joe Hill

Traducido por  Julio A. Sierra

Nocturna Ediciones, 2025

Sinopsis aquí.

Hay libros que recordamos con cariño aunque hayan pasado muchos años desde que los leímos. El traje del muerto, de Joe Hill, es uno de ellos. Lo leí hace años y me gustó mucho, así que cuando surgió la oportunidad de volver a él gracias a la iniciativa de Anabel Samani, #lecturasjuntoalfuego, no dudé en apuntarme a la relectura.

Curiosamente, a pesar de que esta novela me gustó en su momento, todavía no he leído ninguna otra obra del autor. Quizá esta relectura sea el empujón que necesitaba.

La novela tiene un comienzo magnífico y, sobre todo, muy aterrador. Joe Hill consigue crear desde las primeras páginas una atmósfera inquietante y hacer que la presencia del fantasma resulte realmente perturbadora. Sin embargo, a medida que avanzamos y nos acostumbramos a sus apariciones, estas dejan de producir el mismo efecto. El miedo cambia.

Y ahí es donde la historia empieza a resultar más interesante.

Porque poco a poco vamos conociendo la vida de sus protagonistas y descubrimos que han tenido una existencia muy dura, marcada especialmente por el maltrato sufrido durante su infancia. Jude Coyne, el protagonista, es además un personaje egoísta, que ha cometido numerosos actos sin detenerse a pensar en sus consecuencias ni en el daño que podía causar a los demás. Como señala Anabel en su reseña, son personajes rotos, complejos, difíciles de clasificar como buenos o malos. Los vamos conociendo poco a poco, descubriendo sus heridas y todo aquello que los ha llevado a ser quienes son.

Y, sin embargo, hay algo curioso: sufrimos por ellos, pero no conseguimos empatizar del todo con ellos. Tampoco llegamos a cogerles demasiado cariño. Quizá precisamente porque son personajes tan dañados y llenos de contradicciones. 

Pero ese distanciamiento no impide que sigamos leyendo con auténtica avidez. Joe Hill sabe imprimir a la historia mucho ritmo y mucha tensión, haciendo que las páginas vuelen y que lleguemos al final temiendo por la vida de todos.

Y aquí tengo que hacer una mención especial a los protagonistas caninos. El papel que Joe Hill les da dentro de la historia me ha gustado muchísimo, especialmente esa función protectora que adquieren frente a lo sobrenatural. Se sufre mucho por ellos y es imposible no acabar cogiéndoles cariño.

El traje del muerto no es una novela perfecta, al menos para mí, pero sí es una novela tremendamente adictiva. Una historia que engancha, que mantiene la tensión y que consigue que quieras seguir leyendo para saber qué va a ocurrir.

Y quizá lo más interesante de esta relectura haya sido comprobar que, aunque el fantasma ya no me haya producido el mismo terror que la primera vez, hay otro tipo de miedo que sigue siendo mucho más difícil de olvidar: el que nace del daño que puede llegar a hacerse a una persona durante toda una vida.

Y ese, me asusta mucho más. 

 

jueves, 30 de julio de 2026

Resumiendo junio y vacaciones!!!

Este mes han sido cuatro las lecturas. De Tras el telón, de Félix García Hernán, ya os hablé hace unos días. Hoy quiero contaros qué me han parecido las otras tres, porque todas han merecido mucho la pena.

Alguien en quien anidar

John Wiswell

Traducido por Laura Moreda

Runas, 2025

Sinopsis aquí.

Alguien en quien anidar es una novela de fantasía con una premisa tan original como entrañable: la historia de amor entre un monstruo carnívoro y una humana.

Shesheshen es una criatura gelatinosa capaz de adoptar distintas formas que siempre ha visto a los humanos como simples presas. No duda en matar para alimentarse de ellos, por lo que el encuentro con Homily, una joven que la trata con una bondad inesperada, supone el inicio de un cambio que ninguna de las dos imaginaba. A medida que su relación avanza, ambas descubren que las apariencias engañan y que puede haber humanidad en los monstruos y monstruosidad entre los humanos.

Más allá de la historia de amor, la novela habla sobre los prejuicios, la importancia de mirar más allá de las primeras impresiones y el verdadero significado de la familia, que muchas veces no es la que nos toca, sino la que elegimos.

Es una historia divertida, tierna y con varios giros inesperados en su tramo final que invitan a seguir leyendo hasta la última página. Me ha sorprendido muchísimo y ha sido una lectura que he disfrutado de principio a fin.

Nota: Gracias Nitocris, por animarme a leer esta novela!!! 


Nubosidad variable

Carmen Martín Gaite

Anagrama, 1992

Sinopsis aquí.


Nubosidad variable
ha sido una relectura que he disfrutado incluso más que la primera vez.

La novela narra el reencuentro de dos amigas que, tras distanciarse en la adolescencia, vuelven a encontrarse cuando rondan los cincuenta años. A partir de ese momento comienzan a escribirse cartas, algunas destinadas a ser enviadas y otras que nunca llegarán a su destinataria.

A través de esas cartas comparten recuerdos, reflexiones, emociones... Sus pensamientos no siguen un orden lineal, sino que saltan de un tema a otro, escriben tal y como van recordando, y por eso resulta todo tan natural y nos resulta fácil meternos en la historia de cada una de ellas. Estos escritos les sirven no solo para contarle a la otra cómo va su vida, sino también para analizarse y comprender mejor el momento en el que se encuentran.

Es precisamente a través de esas cartas como vamos conociendo a las protagonistas. Mariana es una psiquiatra de éxito, soltera y atrapada en una relación sentimental complicada. A pesar de dedicarse a comprender los problemas de los demás, también arrastra sus propias inseguridades y conflictos, que no son pocos. En más de una ocasión he pensado que a ella también le vendría bien ir al psiquiatra. Por otro lado está Sofía, una mujer casada que no es feliz en su matrimonio y que siente que, después de tantos años, vive con un auténtico desconocido.

Todo ello está escrito con el estilo inconfundible de Carmen Martín Gaite, cuidado, rico en matices  que convierten la lectura en un auténtico placer.


Entre puntos suspensivos

Mayte Esteban

Harlequín, 2017

Sinopsis aquí.


Aunque sabía que existía una novela anterior, por alguna razón me apetecía empezar por esta. Y tengo que decir que no he echado en falta conocer lo sucedido antes para disfrutarla. Eso sí, ahora necesito descubrir cómo empezó todo.

La novela arranca con la desaparición del padre de Paula, la protagonista, y con la búsqueda improvisada que emprende para encontrarlo, apenas guiada por unas pocas pistas. Para ello recurre a su ex,  Javier, inspector de policía, quien  no duda en ayudarla. Esa búsqueda se convierte en la excusa perfecta para que ambos vuelvan a compartir unos días juntos y se enfrenten a todo aquello que dejaron pendiente.

Junto a la desaparición y la historia de amor, la novela invita a reflexionar sobre cómo muchas veces solo valoramos a las personas y las cosas cuando estamos a punto de perderlas. Debo reconocer que hubo una escena que me dejó con un nudo en la garganta. Menos mal que también hubo muchas otras escenas que me arrancaron una sonrisa. 

Los personajes me han gustado mucho, especialmente Paula y Javier. Resultan cercanos y muy humanos, y la autora consigue transmitir con naturalidad sus dudas, sus miedos y las emociones que atraviesan.

Y la forma de contar de Mayte me sigue conquistando. Siempre consigue atraparme en las primeras páginas y ya me cuesta soltarlas hasta llegar al final. 

En definitiva, es una novela entretenida, emotiva y de lectura muy ágil, que habla de esas segundas oportunidades que no hay que dejar pasar,  y con unos personajes de los que calan, de los que no se olvidan.


Ha llegado el momento de darle unas vacaciones al blog. Nos leemos de nuevo a mediados de septiembre. Espero volver con energías renovadas y, sobre todo, con las ganas de reseñar, que últimamente he tenido un poco olvidadas.

Mientras tanto, disfrutad mucho del verano y, sobre todo, de los libros. ¡Hasta la vuelta!




domingo, 19 de julio de 2026

Tras el telón de Félix García Hernán

 

Tras el telón

Félix García Hernán

Alrevés, 2026

Sinopsis aquí. 

Tras el telón es la última novela publicada por Félix García Hernán, aunque, curiosamente, fue la primera que escribió. Y, pese a tratarse de su debut, ya deja entrever muchas de las virtudes que han convertido al autor en uno de los nombres destacados del thriller español. Desde estas primeras páginas demuestra una gran habilidad narrativa y construye una historia que combina acción y crítica social con un equilibrio impecable, manteniendo un ritmo ágil que no decae en ningún momento.

Me ha encantado reencontrarme con Javier Gallardo y Raúl Olaya, aunque, en realidad, este sea su primer caso. Ser testigo de cómo se conocen y de cómo comienzan a trabajar juntos resulta todo un regalo para quienes ya conocemos a estos personajes. En esta novela ya se perciben muchos de los rasgos que definirán su personalidad y la química que los convertirá en una pareja protagonista tan sólida.

Pero, si hay alguien que brilla especialmente en esta historia, son los personajes femeninos, representados por Noelia y Laura. Dos mujeres de una fortaleza admirable, decididas y valientes, que afrontan situaciones muy duras sin dejarse vencer por las circunstancias. Son personajes muy bien construidos y con una enorme fuerza emocional.

Otro de los grandes aciertos de la novela es la crítica social que recorre toda la trama. Félix García Hernán aborda la violencia de género y, especialmente, el silencio que muchas víctimas mantienen, ya sea por pena, como ocurre en este caso, o por miedo. También reflexiona sobre el drama de la drogadicción y lo difícil que resulta salir de ese mundo, incluso cuando se cuenta con ayuda. A ello se suma el complejo dilema al que se enfrenta el Estado ante el pago de rescates. Tres temas de gran calado que invitan a la reflexión sin restar ni un ápice de intensidad a una narración que avanza con un ritmo vertiginoso desde la primera hasta la última página.

Tras el telón es un thriller adictivo que atrapa desde el primer capítulo y mantiene la tensión hasta un desenlace que invita a seguir leyendo. Quienes ya sean lectores de Félix García Hernán disfrutarán descubriendo el origen de Javier Gallardo y Raúl Olaya y reconocerán en estas páginas muchos de los elementos que el autor desarrollará y perfeccionará en sus novelas posteriores. Y para quienes aún no se hayan acercado a su obra, esta es una magnífica novela para iniciarse con ella. Si perteneces a este segundo grupo, solo puedo decirte que tienes por delante grandes historias por descubrir. A mí, en cambio, me tocará esperar a la siguiente.