lunes, 7 de septiembre de 2026

El traje del muerto de Joe Hill

El traje del muerto

Joe Hill

Traducido por  Julio A. Sierra

Nocturna Ediciones, 2025

Sinopsis aquí.

Hay libros que recordamos con cariño aunque hayan pasado muchos años desde que los leímos. El traje del muerto, de Joe Hill, es uno de ellos. Lo leí hace años y me gustó mucho, así que cuando surgió la oportunidad de volver a él gracias a la iniciativa de Anabel Samani, #lecturasjuntoalfuego, no dudé en apuntarme a la relectura.

Curiosamente, a pesar de que esta novela me gustó en su momento, todavía no he leído ninguna otra obra del autor. Quizá esta relectura sea el empujón que necesitaba.

La novela tiene un comienzo magnífico y, sobre todo, muy aterrador. Joe Hill consigue crear desde las primeras páginas una atmósfera inquietante y hacer que la presencia del fantasma resulte realmente perturbadora. Sin embargo, a medida que avanzamos y nos acostumbramos a sus apariciones, estas dejan de producir el mismo efecto. El miedo cambia.

Y ahí es donde la historia empieza a resultar más interesante.

Porque poco a poco vamos conociendo la vida de sus protagonistas y descubrimos que han tenido una existencia muy dura, marcada especialmente por el maltrato sufrido durante su infancia. Jude Coyne, el protagonista, es además un personaje egoísta, que ha cometido numerosos actos sin detenerse a pensar en sus consecuencias ni en el daño que podía causar a los demás. Como señala Anabel en su reseña, son personajes rotos, complejos, difíciles de clasificar como buenos o malos. Los vamos conociendo poco a poco, descubriendo sus heridas y todo aquello que los ha llevado a ser quienes son.

Y, sin embargo, hay algo curioso: sufrimos por ellos, pero no conseguimos empatizar del todo con ellos. Tampoco llegamos a cogerles demasiado cariño. Quizá precisamente porque son personajes tan dañados y llenos de contradicciones. 

Pero ese distanciamiento no impide que sigamos leyendo con auténtica avidez. Joe Hill sabe imprimir a la historia mucho ritmo y mucha tensión, haciendo que las páginas vuelen y que lleguemos al final temiendo por la vida de todos.

Y aquí tengo que hacer una mención especial a los protagonistas caninos. El papel que Joe Hill les da dentro de la historia me ha gustado muchísimo, especialmente esa función protectora que adquieren frente a lo sobrenatural. Se sufre mucho por ellos y, probablemente, son algunos de los personajes por los que más fácil resulta sentir cariño.

El traje del muerto no es una novela perfecta, al menos para mí, pero sí es una novela tremendamente adictiva. Una historia que engancha, que mantiene la tensión y que consigue que quieras seguir leyendo para saber qué va a ocurrir.

Y quizá lo más interesante de esta relectura haya sido comprobar que, aunque el fantasma ya no me haya producido el mismo terror que la primera vez, hay otro tipo de miedo que sigue siendo mucho más difícil de olvidar: el que nace del daño que puede llegar a hacerse a una persona durante toda una vida.

Y ese, me asusta mucho más.