Mostrando entradas con la etiqueta Virginia Woolf. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Virginia Woolf. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de julio de 2024

La señora Dalloway de Virginia Woolf

 

La señora Dalloway

Virginia Woolf

Traducido por José Luis López Muñoz

Alianza,  2012

Virginia Woolf (1882-1941) halló en la amalgama de sentimientos, pensamientos y emociones que es la subjetividad el material apropiado para escribir novelas y relatos que contribuyeron a forjar la sensibilidad contemporánea. Publicada en 1925, "La señora Dalloway" relata un día en la vida de una mujer de la clase alta londinense desde el punto de vista de una conciencia que experimenta con plena intensidad cada instante vivido, en el que se condensan el pasado, el entorno y el presente. 

Lo original en esta novela reside en la forma en que Virginia Woolf lo cuenta todo. Ella nos mete de lleno en los pensamientos de cada uno de los personajes que van apareciendo a lo largo de esta historia. Y a través de estos pensamientos, conocemos su pasado, su presente y somos capaces incluso de adivinar cómo va a ser su futuro... Y cuando digo "nos mete de lleno" es tal cual. Vamos a conocer a los personajes desde dentro. Cada pensamiento que se le cruce por la cabeza, cada sentimiento, cada recuerdo... Sin orden, yendo de un pensamiento a otro, de un personaje a otro, volviendo... Al principio cuesta adaptarse un poco, pero en cuanto te haces a su estilo, poco tardas en disfrutar de la historia, de la exquisita prosa de la autora y, sobre todo, de sus personajes. 

Son muchos los temas que trata, todos bastante duros, pero se agradece que no se recree en la tragedia, en el dramatismo. La muerte está muy presente a lo largo de toda la novela. El suicidio, la homosexualidad, la depresión... Me sorprende al tratar este último tema, porque trata de una forma absolutamente maravillosa la depresión que siente el soldado que vuelve tras la guerra. No sé si este tema ha sido tratado antes de esta novela, pero desde luego tengo que recalcar que la autora lo hace de forma magistral. 

Otra de las grandes virtudes de esta novela reside en sus personajes. No sé si será porque en todos ellos hay mucho de la propia autora, pero todos se sienten tan creíbles, tan reales, tan humanos, que no me ha costado nada empatizar con ellos, creérmelos, sentir todo lo que ellos sienten, sus deseos, sus sueños, sus alegrías, sus frustraciones...  

Una pequeña joya. Admito que su lectura puede, al principio, resultar difícil, pero el esfuerzo en este caso merece la pena. En cuanto te haces a su estilo, disfrutas de todos los matices que la autora impregna a cada frase. Y te deja con ganas de leerlo de nuevo y seguir descubriéndolos.

viernes, 4 de octubre de 2019

Minireseñas: La señora Dalloway de Virginia Woolf y El ruiseñor de Kristin Hannah

La señora Dalloway
Virginia Woolf
Trad: José Luis López Muñoz
Alianza Editorial, 2004
Figura destacada del llamado «Grupo de Bloomsbury», Virginia Woolf (1882-1941) fue autora de una serie de relatos que la sitúan en la vanguardia del movimiento renovador de las técnicas narrativas que buscó en la profundización del análisis de la conciencia el reflejo de una realidad más auténtica y esencial. Fue en la amalgama de sentimientos, pensamientos y emociones que es la subjetividad donde Woolf encontró el material apropiado para una narrativa que contribuyó a forjar la sensibilidad contemporánea. Publicada en 1925, LA SEÑORA DALLOWAY relata un día en la vida de una mujer de la clase alta londinense desde el punto de vista de una conciencia que experimenta con plena intensidad cada instante vivido, en el que se condensan el pasado, el entorno y el presente

Es la segunda obra de Woolf que leo este año. Y reconozco que me cuesta su estilo. Que hay partes que se me hacen cuesta arriba. Pero luego hay otras que son tan brillantes, que merece y mucho la pena su lectura. 

Brillante es el modo en que nos acerca a Clarissa Dalloway, a quien llegamos a conocer a la perfección a través de todos sus pensamientos. La acompañamos durante un sólo día, pero a través de sus recuerdos, se nos muestra toda su vida. Y somos testigos de sus dudas, de sus vacilaciones... Son varias las ocasiones en que se pregunta si tomó la decisión acertada. Y conocemos sus primeros amores, ese primer beso... ¡Y cómo nos sorprende! 

Otro personaje que destaca y al que conocemos del mismo modo es a Septimus Warren Smith. Acaba de regresar de la Gran Guerra, pero son terribles las secuelas que sufre. Le cuesta olvidar tanto horror, ese infierno que ha vivido. Le cuesta superarlo. Duele y mucho este personaje. 

Y no puede faltar la crítica en una novela de Woolf:


"Siendo dos veces más inteligente que Dalloway, Clarissa tenía que verlo todo a través de 
los ojos de Dalloway, lo cual es una de las tragedias de la vida matrimonial. Dotada de criterio
propio, tenía que citar siempre las palabras de Richard."


El ruiseñor
Kristin Hannah
Trad. Laura Vidal Sanz
Suma, 2016
Francia, 1939. En el tranquilo pueblo de Carriveau, Vianne Mauriac se despide de su marido, Antoine, que debe marchar al frente. Ella no cree que los nazis vayan a invadir Francia, pero lo hacen, con batallones de soldados marchando por las calles, con caravanas de camiones y tanques, con aviones que llenan los cielos y lanzan bombas sobre los inocentes. Cuando un capitán alemán requisa la casa de Vianne, ella y su hija deben convivir con el enemigo o arriesgarse a perderlo todo. Sin comida ni dinero ni esperanza, Vianne se ve obligada a tomar decisiones cada vez más difíciles para sobrevivir.

La hermana de Vianne, Isabelle, es una joven rebelde de dieciocho años que busca un propósito para su vida con toda la temeraria pasión de la juventud. Mientras miles de parisinos escapan de la ciudad ante la inminente llegada de los alemanes, Isabelle se encuentra con Gaëton, un partisano que cree que los franceses pueden luchar contra los nazis desde dentro de Francia. Isabelle se enamora completamente pero, tras sentirse traicionada, decide unirse a la Resistencia. Sin detenerse nunca para mirar atrás, Isabelle arriesgará su vida una y otra vez para salvar a otros.
Cómo he disfrutado y cómo me ha dolido esta novela. Una novela con dos grandes personajes, Vianne e Isabelle, a través de las cuales la autora homenajea a tantas y tantas personas anónimas que arriesgaron su vida para salvar la de otros durante aquellos terribles años de la segunda guerra mundial. Una novela que reivindica, sobre todo, la labor que muchas mujeres desempeñaron en esos duros años. Tanto las que decidieron unirse a la Resistencia para luchar contra el enemigo, como las que no tuvieron otra opción que quedarse en casa, junto a sus hijos, y alojando al propio enemigo. Y es que la guerra no fue sólo cosa de hombres. 

Una novela que está perfectamente construida, que no deja nada al azar. Y que va de menos a más, y te va atrapando poco a poco hasta no dejarte escapar. Sin duda, va a estar entre esas novelas que recuerde y mucho cuando termine el año.

viernes, 24 de agosto de 2018

Una habitación propia de Virginia Woolf

Una habitación propia
Virginia Woolf
Trad: Laura Pujol
Austral, 2016
En 1928 a Virginia Woolf le propusieron dar una serie de charlas sobre el tema de la mujer y la novela. Lejos de cualquier dogmatismo o presunción, planteó la cuestión desde un punto de vista realista, valiente y muy particular. Una pregunta: ¿qué necesitan las mujeres para escribir buenas novelas? Una sola respuesta: independencia económica y personal, es decir, Una habitación propia. Sólo hacía nueve años que se le había concedido el voto a la mujer y aún quedaba mucho camino por recorrer. Son muchos los repliegues psicológicos y sociales implicados en este ensayo de tan inteligente exposición; fascinantes los matices históricos que hacen que el tema de la condición femenina y la enajenación de la mujer en la sociedad no haya perdido ni un ápice de actualidad. Partiendo de un tratamiento directo y empleando un lenguaje afilado, irónico e incisivo, Virginia Woolf narra una parábola cautivadora para ilustrar sus opiniones. Un relato de lectura apasionante, la contribución de una exquisita narradora al siempre polémico asunto del feminismo desde una perspectiva inevitablemente literaria.

Virginia Woolf en este ensayo habla del papel de la mujer en la historia de la literatura. Y llega a una sola conclusión:

Una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas“.

¿Qué significa esto? Que la mujer necesita no solo independencia ecónomica, sino también personal. Necesita de un espacio que considere suyo, para poder escribir. Algo que parece tan básico y tan elemental, pero que aún hoy, no se cumple. Y es lo que más nos sorprende tras la lectura de este ensayo: su total vigencia. 

En Una habitación propia no se limita la autora a hablar de la situación de la mujer en la historia de la literatura. Porque para comprender esta situación, es necesario primero, comprender la situación de la mujer en la sociedad. Y la mujer siempre ha estado limitada, siempre ha estado por detrás del hombre, sin apenas derechos... La exposición que realiza Woolf es magnífica, con una prosa sencilla, fácil de leer, fácil de comprender. Quizás el principio me ha desconcertado un poco, porque parecía alejarse de la idea principal, pero al final todo cobra sentido. Todo tiene su justificación. 

Un ensayo imprescindible, que nos recuerda todo el camino que ya hemos hecho. Y que nos anima a seguir caminando, porque aún queda mucho por hacer. Sí, hemos avanzado mucho en estos últimos años. Ahora tenemos más medios, más recursos, pero aún tenemos mucho que hacer para conseguir esa igualdad tan deseada. 

“No necesito odiar a ningún hombre; no puede herirme. No necesito halagar a ningún hombre; no tiene nada que darme”.