Daria Bignardi
Trad: Montse Triviño González
Duomo, 2017
Antonia es una escritora de novela negra. Tiene treinta años y vive en Boloña con un comisario de policía, de quien espera su primer hijo. Cuando descubre un secreto por mucho tiempo ocultado en el seno familiar por parte de su propia madre, emprende un inesperado viaje a Ferrara, una ciudad envuelta en misterios y silencios. Cree que allí hay una historia que contar. Sin embargo, pronto emergen las preguntas que se esconden no sólo detrás de esos secretos, sino también tras un sendero más íntimo, un camino de emociones cruzadas. ¿Cómo puede ser el amor la fuerza más creativa y a la vez más destructiva? ¿Qué estamos dispuestos a jugarnos? ¿El amor se merece?
Una novela intimista, reflexiva, que ahonda, sobre todo, en el tema de la culpa. Esa culpa que marca, que duele, que te impide disfrutar de la vida, porque crees que no la mereces, porque te sientes culpable de vivirla...
Si buscáis una novela de acción, aquí no la vais a encontrar. Lo que sí hallamos son dos grandes personajes, Alma y Antonia, que irán desnudando su alma ante nosotros. Y que nos revelarán sus secretos, los secretos de su familia, secretos que ni la propia Antonia conocía. Dos personajes fascinantes. Alma me ha conquistado con su dolor, con su culpa, con sus ganas de saber qué ocurrió realmente tras tantos años, con sus ganas de revelarlo todo, con su vida rota, truncada... También Antonia, la hija de Alma, me ha gustado, con sus ganas de saber, de ayudar a su madre, de conocer su pasado. Y a medida que va descubriendo, va conociendo y comprendiendo mejor a su madre. Su carácter complicado, su dificultad para mostrar cariño, para cualquier signo afectivo. Quizás porque es incapaz de quererse a sí misma. Quizás porque no cree merecer esa vida que ha tenido. Quizás porque cree que no merece el amor de nadie, ni de sí misma.
Creo que queda claro que El amor que te mereces me ha conquistado por completo. Esta historia de secretos familiares, de dolor, de culpa, de arrepentimiento, me ha cautivado de principio a fin, sobre todo, gracias, a sus maravillosos personajes.
