Mostrando entradas con la etiqueta Inma Chacón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inma Chacón. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de diciembre de 2016

Tierra sin hombres de Inma Chacón

Tierra sin hombres
Inma Chacón
Editorial Planeta, 2016
Las hermanas Elisa y Sabela crecen en una pequeña aldea cercana a Ferrol, donde su madre, Rosalía, una leiteira pobre, las cría sin la ayuda de su marido. Mateo, que emigró a América para iniciar un negocio que nunca concluyó, solo le dejó a su hermano Manuel, sordo de nacimiento, que con su bondad temerosa y sencilla la ayuda a sacar a sus hijas adelante.
Cuando Rosalía comienza a planear la boda de su hija Elisa con Eloy, el único bachiller del pueblo, no cuenta con que Sabela se ha enamorado de él y que el guapo minero Martín tiene otros planes para Elisa.
Tierra sin hombres es una novela de personajes y de intrigas familiares que se enmarca en la Galicia de finales del siglo XIX y principios del XX, en una aldea cargada de supersticiones y de habladurías, lluviosa, pobre; una tierra de viudas de vivos, donde las mujeres ven como sus hombres han de emigrar en busca de una vida mejor, un sueño que a veces se cumple y otras se vuelve contra todos.
Con su última novela, Inma Chacón nos traslada a la Galicia rural de finales del siglo XIX y principios del XX. Y cuando digo nos traslada, es así, tal cual. Porque logra que pisemos sus calles, sus calles, sus plazas, que sintamos su gente... Y la dura vida de aquella época. Una época de emigración. Porque fueron muchos los hombres que tuvieron que irse de sus pueblos, de sus aldeas, buscando un futuro mejor. Que tuvieron que abandonar sus tierras, que nada le ofrecía, con la esperanza de una vida mejor. Pero en todos ellos siempre existe el deseo de regresar. La morriña, la nostalgia, la añoranza... Es imposible de evitar. Y Chacón nos recuerda al principio de la novela las palabras de Torrente Ballester sobre estos hombres:
"El número de los que vuelven nunca es tan grande como el de los que se van (...). Unos traen dinero, automóvil y una leontina; otros, más modestos, un sombrero de paja y un acordeón; los más, una enfermedad de la que mueren, y todos, todos, el acento cambiado."
Pero no son los hombres los protagonistas en esta novela. Son las mujeres, las que se quedan esperando el regreso de sus maridos. Ellas son "las viudas de vivos", como las llamó Rosalía de Castro. Ellas continuaban aquí, con su miseria, con sus penurias... Tenían que seguir viviendo, tenían que seguir cuidando a su familia, como pudieran.  Sobre ellas recaía todo el peso de la familia mientras los hombres estaban fuera. Y podían llevarse años sin saber nada de ellos. Y sin derechos. Sin derecho a las tierras de sus maridos, sin derecho a nada. Sin saber si ellos iban a volver. Y sin poder rehacer sus vidas. Siempre esperando, siempre solas. Y temerosas siempre de los falsos rumores, de las críticas, de los cuchicheos, que tanto daño hacen. 

Una obra intensa, grande, magnífica. Mentiría si digo que no me costó entrar. Pero me está costando salir. Porque ya hace días que la terminé y aún sigo en ella, aún sigo en esas tierras gallegas que tan bien ha sabido plasmar Inma Chacón. Aún siento el dolor de sus personajes, aún siento su soledad, aún siento sus ganas de vivir... Sin duda, Tierra sin hombres está entre mis mejores lecturas del año.
"Elisa se acurrucó bajo su hombro y pensó en su madre y en su abuela. Nada había cambiado desde que vieron cómo se marchaban sus hombres por primera vez. Viudas de vivos que nunca sabían cuándo terminaría su duelo.
Ahora le tocaban a ella las noches en vela, los días interminables, la mirada perdida en el mar, esa presencia constante que la separaría de Martín, quién sabía hasta cuándo y cuántas veces, la cama fría, la incertidumbre, el correr del tiempo, que ya no contaría en semanas, ni en meses ni en años, sino en las idas y venidas del marido.
La historia repetida.
-Será nena -le dijo conteniendo las lágrimas- y se llamará Jovita, como mi abuela.
-Porque hacen falta mujeres para esta tierra sin hombres.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Tiempo de arena de Inma Chacón

Más reseñas de la lectura conjunta
Me llamaba mucho esta novela. Así que la lectura organizada por Tatty ha sido la oportunidad perfecta para poder leerla y disfrutarla.Que con títulos así es imposible resistirse a las lecturas conjuntas.

Tiempo de arena es una novela sobre mujeres. Tres son sus protagonistas: Mariana, Munda y Alejandra, tres hermanas. Todas ellas con una personalidad bastante fuerte, lo que provoca malas relacciones entre algunas de ellas.

Mariana es la mayor. Es la heredera del título y todo lo que hace tiene como objetivo mantener el orgullo y la dignidad de ese título. Mantener las apariencias, mantener la distancia con lo que para ella es la plebe. Y para ello hará todo lo posible, cueste lo que cueste, sin importarle si para ello hace daño a alguien, aunque ese alguien sea su propia hija. En definitiva, es la "mala" y continuamente hace méritos para ese título.

Munda es la mediana. Ella es la idealista. Cree en la participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida. Sueña con un mundo en el que la mujer sea tratada igual que un hombre. Y también sueña con el retorno de Manuel, su pareja, quien lucha en Filipinas por la independencia de su país.Y son tantos los años que espera, que más parece amar a un sueño que a un hombre de verdad. Munda es lo contrario a Mariana: es honesta, es firme, es valiente. 

Alejandra es la menor. Su personalidad se acerca más a Munda, aunque a lo largo del relato también mostrará en reiteradas ocasiones su amor por Mariana, aunque no se lo merezca. Y serán  muchos sus intentos por volver a reconciliar a toda la familia. Alejandra comparte ideales con su hermana Munda: cree en la igualdad, en el derecho de la mujer, en mejorar las condiciones de vida de los obreros... Y esto será motivo de muchas disputas con su hermana Mariana. También luchará de forma activa por mejorar la situación de la mujer, incluso clandestinamente. Estudiará Derecho en un momento en el que no es habitual que la mujer estudie. Estos son de los mejores pasajes del libro. Ver cómo era el ambiente universitario, las condiciones en que  las pocas mujeres que se atrevían,  iban a estudiar... Me ha gustado mucho esta parte. Lo que diferencia a Alejandra de su hermana mayor es que ella es un poco más realista. Tiene sueños, pero lucha activamente por conseguirlos. Y ella, en vez de esperar a su amado, será la esperada. No querrá mantener ninguna relación hasta que acabe su carrera.

Otra mujer sobresale en el libro: María Francisca, más conocida como Xisca, la hija de Mariana. Con ella se inicia la trama, en su lecho de muerte. Minutos antes de morir reclama ver a sus hijos. Pero lo sorprendente es que no tiene hijos... ¿O sí...? Así que Munda y Alejandra iniciarán una investigación para saber cuánta verdad hay en las últimas palabras de Xisca. Y sus primeras sospechas irán dirigidas a Mariana.  Acierta Chacón en el modo en que nos cuenta esta historia, con continuos flashbacks, con continuos saltos en el tiempo, con lo que vamos formando, vamos completando poco a poco toda la historia. Y seremos testigos de algunas escenas violentas, de violaciones, de venganzas, de humillaciones... Y de amor en sus más variadas facetas: maternal, idealista, romántico... Un amor que a veces puede ser compartido: el padre de nuestras tres protagonistas, aunque casado y enamorado de su mujer, tendrá una amante de la que está también profundamente enamorado; Alejandra también reconoce en un momento estar enamorada de dos hombres y ser incapaz de elegir, a los dos los quiere por igual; y al final, en la vida de la propia Munda habrá dos hombres que significarán mucho para ella...

Con la Iglesia topamos en esta novela. Y es que es imposible abarcar el período en el que se desarrolla la historia e ignorar el importante papel que este estamento desempeñaba en estos momentos. Aparece don Ramón, el cura de la familia, conocedor de casi todos sus secretos. Parece la sombra de Mariana. Y es obvio su rechazo hacia Munda, a la que no puede convertir, a la que no puede dominar. Representativo es este texto:
"... principal objetivo formar un plantel de buenas madres de familia y en la que la educación de las llamadas colegialas se reducía al dominio de los quehaceres de la casa y a ejercitar la obediencia como una virtud indispensable. Es decir, convertir en esposas dóciles a las hijas de las familias de rancio abolengo del arzobispado para que gobernaran sus casas conforme a la tradición y las buenas costumbres."

Me ha gustado mucho la recreación histórica que de este período hace la autora. Te sitúa muy buen en escena. Hace incluso mención de la masonería, aunque al final tenga menos papel del que en un primer momento esperaba. No sabía de la intervención de la mujer, aunque el machismo imperante de la época hacía que su papel fuera muy reducido.

En definitiva, un libro que me ha hecho disfrutar mucho, y que mejora página tras página. Si el principio puede no enganchar mucho, pocas son las páginas que tienes que pasar para dejarte atrapar, para dejarte llevar por estas mujeres y conocer sus secretos, sus historias, sus debilidades. 

Foto: http://noticias.terra.es/2012/gente-y-cultura/0430/fotos-media/inma-chacon-presenta-su-libro-tiempo-de-arena-en-la-feria-del-libro-de-valladolid$599x0.jpg