El asiento del conductorMuriel SparkTraducción de Pepa LinaresEditorial Contraseña, 2011Con estilo descarnado y seco, Muriel Spark narra en El asiento del conductor las últimas horas de Lise, una turista nórdica que pasa unas vacaciones en un país meridional del que nunca regresará. Como en alguna ocasión declaró la escritora escocesa, su intención al escribir fue la de «aterrorizar deleitando», máxima que se cumple de modo magistral en esta turbadora novela.
El asiento del conductor sirvió de base a la película Identitik, de 1974, dirigida por Giuseppe Patroni Griffi y protagonizada por Elizabeth Taylor.
Mi primer acercamiento a la literatura de Muriel Spark y no va a ser la última. Me ha dejado con muy buenas sensaciones. Aunque a medida que iba leyendo, tenía la impresión de que me faltaba algo, la valoración final es muy positiva. Y es que es una novela diferente, original, que nos va a desconcertar en algunos momentos pero que nos va a mantener pegados hasta llegar a la última página. Además, cuenta también con la ventaja de que es muy cortita. No ocupa más de una tarde este libro.
La absoluta protagonista es Lise, un personaje un tanto egocéntrico y excéntrico. Nos va a chocar mucho el comportamiento que tiene ante determinadas situaciones, su reacción en determinados momentos. Nos va a provocar más de una sonrisa. Y va a hacer que olvidemos que la autora nos ha revelado ya el desenlace de la novela en las primeras páginas y nos contagiemos del ambiente alegre y distendido que crea. A pesar de sus extravagancias, a pesar de sus paranoias, Lise es una mujer muy segura de sí misma. Tiene muy claras sus ideas. Es dueña de su destino. Sabe lo que quiere en todo momento. La clave está precisamente en esto. En qué es lo que realmente ella quiere. Qué busca, qué persigue. ¿Es ella víctima? ¿ O culpable de lo que le ocurre? Porque todo nos lleva a pensar que cada movimiento, cada acto que ejecuta, persigue un fin. Que ella conoce su desenlace y no lo evita. Más bien lo persigue.
Sorprendente y perturbadora este pequeña novela de Muriel Spark, cuyo principal acierto es, sin duda, su protagonista, Lise, un personaje absolutamente desconcertante y brillante. Y destacable es también su prosa, exquisita y elegante. Se lo tenemos que agradecer también al extraordinario trabajo de su traductora, Pepa Linares. Creo que ha sabido plasmar a la perfección no sólo la calidad narrativa de Spark, sino toda su inteligencia, su ingenio, su sutileza.
