Almudena Navarro,
Autoeditado, 2014
Cuando empecé esa novela esperaba encontrarme con una novela de aventuras que me hiciera desconectar de todo. Y lo ha conseguido. Me ha gustado mucho esta novela que recurre a la típica estructura de contar dos historias, separadas en el tiempo, de forma paralela. Aunque en este caso no hay equilibrio entre ambas tramas y el presente tiene un claro dominio sobre el pasado. Si la historia actual se desarrolla en 24 capítulos, la de Aenas, que se sitúa entre los años 148 y 145 a.C. ocupa tan solo 4 capítulos y un epílogo. Y este es el único pero que puedo ponerle a esta historia. Que me hubiera gustado que esta parte tuviera un mayor desarrollo; que los personajes de Aenas y Atanasia hubieran sido protagonistas de más capítulos, que su historia no hubiera sido tan precipitada; que hubiera podido pasear un poco más por las calles de Alejandría del Oxo y conocer mejor sus culturas y costumbres.Cuenta la leyenda que Alejandro Magno, en su afán de conquista, fundó a su paso más de setenta ciudades con su nombre, de las que hasta bien entrado el siglo XX sólo se conocía una: la Alejandría de Egipto. ¿Cuántas fueron en realidad? ¿Setenta? ¿Cincuenta? Este es uno de los grandes enigmas de la historia y desvelarlo, el sueño dorado de cualquier arqueólogo.
Miles de excavaciones se llevaron a cabo en distintos emplazamientos del centro de Asia, infructuosamente, hasta que en 1961 todo cambió cuando durante una cacería el rey de Afganistán, Mohamed Zahir Shah, descubrió por casualidad, entre la maleza, un precioso capitel corintio. Era el principio del descubrimiento de la ciudad más grande, rica e influyente que fundara el Gran Alejandro: Ai Khanoum.París. (Año 2002): El doctor en Historia Gaspar Bitball desde su despacho en la Universidad de la Sorbona trata de proteger el fruto de sus años de especialización, el yacimiento de Ai Khanoum, situado al norte de Afganistán. Desde que en 1979 Rusia invadiera el país, nada se sabía sobre su estado; los arqueólogos franceses nunca pudieron volver a él. La comunidad internacional teme lo peor y se cree que el yacimiento puede haber sido expoliado.
Gaspar, con la ayuda de Irine, una joven intérprete de origen afgano, formará parte de la comisión de expertos internacionales que entrarán como observadores en Afganistán tras la ocupación de las tropas americanas e inglesas. Juntos deberán superar sus miedos y sortear un conflicto armado repleto de obstáculos para recuperar la memoria de la ciudad perdida y, por segunda vez en la Historia, olvidada.Imperio Bactriano (Año -148 a.C.). Alejandría de Oxo, cerca del norte del actual Afganistán:
El filósofo Aenas se ve obligado a exiliarse de Macedonia, derrotada y humillada por Roma. Atravesará todo el continente buscando un atisbo del antiguo esplendor de su pueblo, en el extremo más alejado de Asia Menor, en Alejandría del Oxo, la ciudad de sus sueños, la capital del Imperio Independiente Greco-Bactriano. Un lugar único y exótico, convertido en leyenda.
Con la ayuda de la familia Papadopoulos, conseguirá entrar en la ciudad y allí conocerá a la gran sacerdotisa Atanasia, mujer que cambiará su destino y, con él, el de la Alejandría olvidada.
No sucede lo mismo con la parte situada en el presente. Almudena describe con mimo a la pareja protagonista, Gaspar e Irine. Resulta fácil empatizar con ellos. Son personajes muy reales y creíbles. Gaspar no puede evitar, a pesar de su pasión por su trabajo, sentir miedo ante los peligros a los que se va a enfrentar. Y lo vemos dudar, recelar... Por el otro lado está la segura Irine. Pero también ella va a tener que enfrentarse a sus propios miedos. Porque su origen afgano hará que su miedo sea otro... Viajar a un país del que sus padres tuvieron que salir huyendo, enfrentarse a una cultura que hubiera podido ser la suya, tener que enfrentarse a la familia que aún le queda allí, enfrentarse a la verdad que sus padres nunca le contaron...
El resto de personajes no son tratados con el mismo cuidado. Se limitan a cumplir su papel, ya sea en el bando de los buenos o en el bando de los malos.
Ayuda a devorar esta historia que está contada con sencillez y que el ritmo que impone la autora desde el principio es rápido, sin apenas descansos. Las aventuras se suceden. La acción nunca se detiene, siempre está sucediendo algo.
Y también la he disfrutado porque he aprendido mucho con esta novela. No tenía ni idea de la existencia del imperio grecobactriano ni del yacimiento de Ai Khanoum. Y la autora da mucha información sobre ambas cosas sin aburrir en ningún solo momento.
En definitiva, una buena novela que combina a la perfección acción, historia y amor. Resulta entretenida y didáctica al mismo tiempo.

