Francisco Azevedo
Editorial Espasa
Traductor: Ana Belén Costas
Había una vez un arroz que fue plantado en la tierra, caído del cielo y recogido de entre las piedras, un arroz que no se pasaba nunca que llegó de lejos de la mano de tres jóvenes llenos de ilusiones y sueños…Arroz de Palma es la historia de una familia, la de José Custódio y Maria Romana, emigrantes en Brasil a principios del siglo XX. Durante la preparación de la fiesta para celebrar el centenario de la boda de José y Maria, su hijo mayor, Antonio, ya un abuelo, repasa las vidas de sus padres, de su tía, de sus hermanos, de sus hijos y nietos y, por supuesto, la suya.
Antonio sabe que la familia es un plato de compleja elaboración y que la felicidad se cocina día a día. Pero ellos tienen un ingrediente secreto: el arroz de la tía Palma, cuya magia se extiende más allá del fuego y del tiempo.
La saga familiar que ha triunfado en Brasil llega a España para cautivar a miles de lectores.
Este libro lo empecé sin muchas expectativas, que había visto reseñas muy dispares de él. Y creo que haberlo leído sin expectativas, me ha permitido disfrutar un poco de él. Pero no me ha resultado una lectura perfecta. Tiene algunos peros que han hecho que no sea una lectura de diez. Pero tiene otros factores que hacen que sea un libro fácil de leer y convertirlo en una lectura agradable.
Me ha gustado, sobre todo, por su forma de contar, de narrar la historia. Por hacerme sentir no sólo una lectora, sino casi una confidente, por hacerme sentir que no leía esta historia, que la escuchaba. Como si el protagonista estuviera sentado a mi lado contándome su vida. Y con él retrocedía en el tiempo. A esos tiempos en los que él era un niño. Y ver cómo crecía, cómo aprendía, cómo formaba su familia... Toda una vida. Y con su vida, la vida de toda la familia que lo rodeaba. Una vida y una familia en la que el arroz tiene un papel fundamental. Un arroz que lo acompaña desde el día de su boda y que mantiene unida a la familia. Aunque también será motivo de discordia.
Pero esta forma de contar también tiene sus incovenientes. El principal es que todo lo vemos a través de los ojos de Antonio, el protagonista. Y en más de una ocasión nos quedamos con las ganas de saber cómo viven determinadas situaciones otros personajes, qué piensan ellos, cómo lo ven. Sólo Antonio está perfectamente descrito. El resto de personajes están dibujados muy superficialmente, a grandes rasgos. Se puede salvar la tía Palma, pero incluso con ella nos deja el autor con ganas de conocerla más, de que tenga más presencia.
En cuanto a la historia, en ocasiones pierde ritmo. El autor parece estar más interesado en las reflexiones de Antonio que en el curso de la historia. Así, a veces todo sucede demasiado rápido y otras demasiado lento. Y cuando llegamos a la vida de los hijos de Antonio, pierde un poco de interés la novela. Me ha parecido la parte más floja del libro.
Es una novela, por tanto, que me ha gustado a medias. No me ha costado leerla porque el estilo del autor sí que me ha convencido. Pero en esta ocasión ha sido la historia la que no ha logrado captar del todo mi interés.
