domingo, 8 de marzo de 2015

Hadas, S. A. Agencia de detectives mágicos. Operación Conejito de Sally Gardner

Ilustraciones de David Roberts
Anaya, 2015

Cuando Emily Vole hereda una tienda abandonada, descubre un mundo mágico cuya existencia desconocía. Una bruja que odia a las hadas, un manojo de traviesas llaves doradas y un tren repleto de conejitos de brillantes colores son solo algunas de las sorpresas que este mundo le tiene reservadas.

Con la ayuda de un gato parlanchín llamado Fidel y de un detective mágico y gruñón llamado Buster, dependerá de Emily llegar hasta el fondo de la Operación Conejito.



Tengo nueva colaboradora en el blog! Mi hija! A ver si se sigue animando, que lee mucho pero lo de hacer reseñas le da pereza. Esta vez la he pillado bien y se ha animado a hacer reseña de este libro, que se ha devorado en solo dos días. Os dejo con ella.

Este libro lo he disfrutado mucho, porque tiene muchas cosas que me gustan, como aventuras, magia, fantasía y un misterio que resolver. Además, resalta valores como la solidaridad, la amistad, la generosidad... Y algo muy importante es que este libro demuestra que todos los niños, sean de la raza que sean, merecen una educación. Porque cuando Emily es adoptada, sus padres no se preocupan por ella. Será la señorita String quien se preocupe por ella y le enseñe todo lo que sabe. Y Emily aprende todo muy rápido.

Operación Conejito es un libro muy divertido y emocionante, lleno de aventuras, que se lee muy rápido y que tiene unas ilustraciones chulísimas. Me ha gustado tanto que ya estoy leyendo el segundo libro de esta colección.
Marta



sábado, 7 de marzo de 2015

Abril: Mes temático de la novela landscape y exótica

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2015/03/mes-de-la-novela-landscape-y-exotica.html#comment-form


Laky de Libros que hay que leer propone dedicar el mes de abril a la novela landscape y exótica. Si tenéis dudas con estos géneros, pinchad en el banner, que además de conocer los requisitos para participar, Laky explica muy bien qué libros se incluyen en ambos géneros. Además, va a organizar dos sorteos. El segundo nos lo dirá al final del mes de abril. Pero el primero ya está en marcha. Y sortea tres ejemplares en papel de Las sombras de África de  Bianca Aparicio Vinsonneau. ¿Os animáis a participar?

jueves, 5 de marzo de 2015

Las damas del Fin del Mundo de Ángeles de Irisarri

Las damas del Fin del Mundo
Ángeles de Irisarri
Hace mil años, la señora Uzea, conocida como la dama del Fin del Mundo, se retiró a las soledades del cabo de Finisterre con una docena de sirvientes, por poderosas razones. 
Allí pasó muchos años sin que nada sucediera, mirando el mar, ya estuviere calmo o embravecido, y gobernando sus heredades pero, de repente empezó a llegar gente y más gente a aquel lugar solitario, quizá llamada por una luz que se aposentó en el cielo del  promontorio y que era visible tanto de noche como de día...     
Cuando Isi organizó la lectura conjunta de este libro no me pude negar, que ya lo tenía  en el lector esperando. Y tenía ganas de probar con esta autora. Así que no había mejor oportunidad. Y desde luego he disfrutado mucho participando en esta lectura conjunta, ya que Isi ha acertado por completo al proponer comentarlo a través del mail. De esta manera resulta imposible perderte cualquier comentario. Y esto, para alguien tan despistada como yo, es un auténtico logro. 

Pero pasemos ya a comentar el libro. Un libro que me sorprendió muchísimo al principio, porque esperaba encontrarme una novela estrictamente histórica, y pronto los elementos mágicos hicieron su aparición. Así que estas primeras páginas me desconcertaron, pero logré adaptarme pronto y empezar a disfrutar del especial modo de contar de Ángeles de Irisarri y de la especial historia que nos estaba narrando. 

Ambientada en el siglo XI, cuando aún España estaba dividida en distintos reinos y los árabes invadían la Península, la trama se desarrolla en Galicia, en un castillo en el Finisterre. Allí está doña Uzea, refugiada, huyendo de un padre que obligó a su hermana a un matrimonio de conveniencia. Allí está desde que era aún casi una niña. Ahí vive hasta que un día, su tranquilidad, su rutina, se rompe, por la aparición de un objeto en el cielo que provoca el caos en su castillo. Todos lo miran con temor y todos huyen, esperando lo peor. Excepto doña Uzea. Y a partir de ese momento la fantasía empieza a llenar la historia. Y empiezan a aparecer personajes absolutamente geniales, a los que vamos a coger mucho cariño, como Grimm, el enano que es el primero en salir de ese objeto volador; o Mínimo, un personaje que siempre anda de espalda, buscando su pasado, porque solo es capaz de ver el futuro; o el hada Golda Lubben, que ayudará a su anfitriona, doña Uzea, en un momento clave, pero que revelará su verdadero carácter al final del libro. Y nos decepcionará un poquito... Personaje admirable en esta novela es también doña Andregoto, hija del hada Golda y de un hombre. Esta mezcla hace que, aparte de tener el poder de controlar el viento, tenga una longevidad extraordinaria. Este poder, más su valentía, arrojo y su fuerte carácter provocan que pueda apartarse del papel sumiso que solía tener la mujer en esta época y que ocupe en la sociedad puestos generalmente destinados únicamente al hombre. Y también destaca Diana, la hija de doña Uzea. Otra mujer independiente, que rechaza las normas sociales que obligan a la mujer a convertirse en un simple adorno. Que tampoco quiere que le impongan un matrimonio de conveniencia. Reivindica su derecho a elegir con quien compartir su vida. Se revela como una mujer luchadora y valiente que nos recuerda a la diosa con quien comparte nombre, Diana.

El gran mérito de esta novela es la naturalidad con que la autora inserta toda esta magia en la novela. Y consigue que, mientras estamos leyendo, nos creamos ese mundo creado por ella. Y nos encariñemos con sus personajes, a los que empezamos a echar de menos nada más terminar el libro. Las damas del Fin del Mundo ha sido la primera novela que he leído de Irisarri, pero no será la última.
   

miércoles, 4 de marzo de 2015

Marzo es el Mes de la Familia

http://librosquehayqueleer-laky.blogspot.com.es/2015/02/marzo-mes-de-la-familia.html?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed:+blogspot/tBFTo+%28Libros+que+hay+que+leer%29





Laky de Libros que hay que leer nos propone dedicar este mes a la familia. Y como siempre, ella nos lo pone fácil, que podemos incluir libros de mucho tipo aquí, siempre y cuando la familia tenga su importancia en la trama. Ya estoy leyendo un libro que creo que voy a poder incluir en este mes temático, El valle del asombro de Amy Tan.  A ver si me cae alguno más... Para ver las bases para participar, pinchad en la imagen.





martes, 3 de marzo de 2015

Día de sorteos!!

Copiando libros sortea Se prohíbe mantener afectos desmedidos en la puerta de la pensión de Mamen Sánchez. 
Plazo: Hasta el 8 de marzo.
Bases: aquí.








La Página17 sortea un ejemplar de La lista de los nombres olvidados de Kristin Harmel y  Sal en la piel de  Suzanne Desrochers.
Plazo: Hasta el 17 de marzo.
Bases: aquí.




El lector que llevas dentro sortea un ejemplar de La última confidencia del escritor Hugo Mendoza, de Joaquin Camps.
Plazo: Hasta el 20 de marzo.
Bases: aquí.









Opinión fugaz sortea ocho lotes de libros para celebrar haber superado los 300 seguidores.
Plazo: Hasta el 19 de marzo.
Bases: aquí.








De lector a lector sortea un ejemplar de Tangerina de Javier Valenzuela.
Plazo: Hasta el 23 de marzo
Bases: aquí.









Adivina quien lee sortea un ejemplar de La rosa de Medianoche de Lucinda Riley.
Plazo: Hasta el 15 de marzo.
Bases: aquí.


¡¡¡Mucha suerte a tod@s!!!
















lunes, 2 de marzo de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo XIII y capítulo XIV

http://bourbonstreet-porlomenix.blogspot.com.es/2015/01/reto-en-2015-leemos-el-quijote.html


Capítulo XIII:

En este capítulo el protagonismo recae en Sancho y en el escudero del Caballero del Bosque. Con su conversación Cervantes vuelve a demostrar su talento a la hora de mostrar el habla de la calle. Pero lo más destacable de este capítulo es el modo en que Sancho habla de su señor. En sus palabras se refleja su cariño por él. Y también su absoluta fidelidad al Caballero de la Triste Figura.

-No hay camino tan llano -replicó Sancho- que no tenga algún tropezón o barranco; en otras casas cuecen habas, y en la mía, a calderadas; más acompañados y paniaguados debe de tener la locura que la discreción. Mas si es verdad lo que comúnmente se dice, que el tener compañeros en los trabajos suele servir de alivio en ellos, con vuestra merced podré consolarme, pues sirve a otro amo tan tonto como el mío.

-Tonto, pero valiente -respondió el del Bosque-, y más bellaco que tonto y que valiente.

-Eso no es el mío -respondió Sancho-: digo, que no tiene nada de bellaco; antes tiene una alma como un cántaro: no sabe hacer mal a nadie, sino bien a todos, ni tiene malicia alguna: un niño le hará entender que es de noche en la mitad del día; y por esta sencillez le quiero como a las telas de mi corazón, y no me amaño a dejarle, por más disparates que haga.
Capítulo XIV:

En este capítulo el Caballero del bosque le relata a don Quijote sus aventuras. Y todo va bien hasta que este caballero presume de haber derrotado al mismísimo Don Quijote de la Mancha. 

Admirado quedó don Quijote de oír al Caballero del Bosque, y estuvo mil veces por decirle que mentía, y ya tuvo el mentís en el pico de la lengua; pero reportóse lo mejor que pudo, por hacerle confesar por su propia boca su mentira; y así, sosegadamente le dijo:

-De que vuesa merced, señor caballero, haya vencido a los más caballeros andantes de España, y aun de todo el mundo, no digo nada; pero de que haya vencido a don Quijote de la Mancha, póngolo en duda. Podría ser que fuese otro que le pareciese, aunque hay pocos que le parezcan. 
Pero el caballero insiste en haberle derrotado y le da una descripción precisa que coincide con la del propio Quijote. De nuevo nuestro caballero explica esta situación como fruto de alguna brujería y para salvar su honor, decidirá retar al Caballero del bosque.

Por otra parte, veo con los ojos y toco con las manos no ser posible ser el mesmo, si ya no fuese que como él tiene muchos enemigos encantadores, especialmente uno que de ordinario le persigue, no haya alguno dellos tomado su figura para dejarse vencer, por defraudarle de la fama que sus altas caballerías le tienen granjeada y adquirida por todo lo descubierto de la tierra. Y, para confirmación desto, quiero también que sepáis que los tales encantadores sus contrarios no ha más de dos días que transformaron la figura y persona de la hermosa Dulcinea del Toboso en una aldeana soez y baja, y desta manera habrán transformado a don Quijote; y si todo esto no basta para enteraros en esta verdad que digo, aquí está el mesmo don Quijote, que la sustentará con sus armas a pie, o a caballo, o de cualquiera suerte que os agradare.

Y, diciendo esto, se levantó en pie y se empuñó en la espada, esperando qué resolución tomaría el Caballero del Bosque;
Cuando el escudero de Sancho le dice a éste, que ellos también deben pelear, para seguir así la costumbre de los escuderos de los caballeros andantes, que peleaban cuando sus amos luchaban entre sí, Sancho demostrará su sensatez, que no su cobardía. Porque, ¿qué motivos tiene él para pelear?
Pero, aunque se llenaran de capullos de seda, sepa, señor mío, que no he de pelear: peleen nuestros amos, y allá se lo hayan, y bebamos y vivamos nosotros, que el tiempo tiene cuidado de quitarnos las vidas, sin que andemos buscando apetites para que se acaben antes de llegar su sazón y término y que se cayan de maduras.

-Con todo -replicó el del Bosque-, hemos de pelear siquiera media hora.

-Eso no -respondió Sancho-: no seré yo tan descortés ni tan desagradecido, que con quien he comido y he bebido trabe cuestión alguna, por mínima que sea; cuanto más que, estando sin cólera y sin enojo, ¿quién diablos se ha de amañar a reñir a secas?
Y don Quijote conocerá por fin la victoria. Derrotará al Caballero del bosque, descubriendo que éste no es otro que Sansón Carrasco. Pero de nuevo nuestro caballero creerá que sus enemigos han recurrido a la magia para causar ese cambio. Y el escudero no será otro sino un vecino del pueblo de Sancho Panza. Aunque éste último ya duda incluso de lo que ve...
Ayudóle a levantar don Quijote y Tomé Cecial, su escudero, del cual no apartaba los ojos Sancho, preguntándole cosas cuyas respuestas le daban manifiestas señales de que verdaderamente era el Tomé Cecial que decía; mas la aprehensión que en Sancho había hecho lo que su amo dijo, de que los encantadores habían mudado la figura del Caballero de los Espejos en la del bachiller Carrasco, no le dejaba dar crédito a la verdad que con los ojos estaba mirando. Finalmente, se quedaron con este engaño amo y mozo, y el de los Espejos y su escudero, mohínos y malandantes, se apartaron de don Quijote y Sancho, con intención de buscar algún lugar donde bizmarle y entablarle las costillas.



domingo, 1 de marzo de 2015

Las lecturas de Marta: La gallina Catalina de Rosa Luengo

Este ha sido el libro favorito de mi hija durante muchos añitos. Y todavía a veces la pillo cogiéndolo de su estanteria y disfrutando de sus preciosas ilustraciones y de la historia, una gallina que quiere ser mamá,  que se la sabe de memoria. Cuando era más chiquitita de lo que es ahora, no lo entendía mucho. Sólo disfrutaba de sus dibujos y de la sonoridad de sus versos. Pero fue creciendo, y poco a poco, fue captando su historia, y comprendiendo lo que decía.   Empezó a comprender que puede haber hijos que no sean de la misma raza que sus padres; que a veces hay hijos con solo un padre o una madre; que a veces los padres tienen que pasar una serie de pruebas antes de tener a un hijo entre sus brazos... Y de esta manera empezó a comprender un poco mejor  su propia historia. Luego llegaron a casa otros cuentos acordes con la edad que iba cumpliendo y le sirvieron para ver como algo normal su situación. Pero de esos ya hablaré otro día. 

"Catalina tenía un deseo. Un deseo que, muchas veces, le hacía reír, y otras llorar. Pero un deseo que, siempre  le hacía soñar. "

sábado, 28 de febrero de 2015

Se nos va febrero...

Ya se acaba febrero y llega la hora de hacer balance. Me sigue acompañando la suerte y me estoy encontrando con muy buenas lecturas. De este mes destaco sobre todo Assur de Francisco Narla, Un destripador de antaño y otros cuentos de Emilia Pardo Bazán y Las damas del Fin del Mundo de Ángeles de Irisarri. Éstas son las lecturas realizadas:


Y a mis estanterías han llegado nuevos inquilinos...


Gracias al sorteo que gané en el blog de Meg, Cazando estrellas.
















Gracias a Suma de Letras.
















Por superar el reto A-Z (2014) con dos libros me he encontrado. Dos libros que me apetecen mucho.


Gracias a El aventurero de papel en mi lector también están esperando:



Gracias a su autora, Bianca Aparicio, leeré prontito este libro.












Gracias a la editorial Algaida, conoceré mejor la historia de El almirante Mediohombre.
















Y gracias al sorteo que gané en el blog de Serendipia, también podré disfrutar de este libro.











Y mi hija también está muy contenta, que acaba de recibir estos tres libros, gracias a la editorial Anaya, que tienen una pinta fantástica.



De nuevo, no me puedo quejar para nada de cómo me ha ido el mes. ¿Qué tal el vuestro?

miércoles, 25 de febrero de 2015

Larger than life de Jodi Picoult

En Amazon, 2014

Las buenas reseñas que había visto de este libro me hacían ir con las expectativas altas, lo que a veces no es bueno. Pero no ha sido el caso. En esta ocasión he disfrutado plenamente con esta historia, que me ha atrapado desde las primeras páginas, gracias a sus personajes, perfectamente perfilados y desarrollados. Y gracias a una historia que está perfectamente hilvanada y que ha logrado emocionarme más de una vez.

Alice es la protagonista de este breve libro. Ella es una científica que está trabajando en Botswana, estudiando el comportamiento de los elefantes africanos. Cuando se topa con una cría de elefante huérfana, tras haber sido su madre abatida por cazadores, seguirá los dictados de su corazón y se la llevará para que la cría tenga una oportunidad de sobrevivir. Pero está rompiendo con una de las máximas de su trabajo: no intervenir. Dejar que la Naturaleza siga su curso. Pero si Alice hiciera esto, sabe que está condenando a la cría a la muerte... Difícil cuestión, ¿verdad? Hacer lo correcto y dejar que el bebé elefante muera o romper con todo y darle una oportunidad a la cría para vivir...

La especial relación que mantiene con el elefante, al que da el nombre de Lesego, le llevará a Alice recordar la difícil relación que siempre ha mantenido con su madre. Difícil porque parece que Alice no ha cumplido nuca con las expectativas que su madre había puesto en ella. Difícil porque su madre siempre ha sido muy exigente. Difícil porque su madre siempre ha sido una mujer fría, poco dada a tener gestos de cariño, de afecto, de amor... Alice siempre ha sentido a su madre lejos, ausente. Y poco a poco, a través de sus recuerdos, nos damos cuenta del dolor que siempre ha sentido ella por no tener su apoyo, por no tener su cariño.

Y de esta manera consigue Picoult emocionarnos. Enseñándonos el alma de de Alice, a través de su relación tanto con Lesego como con su madre. Y nos ofrece así un personaje complejo, muy bien desarrollado, cercano, muy humano, con el que es fácil empatizar desde los primeros momentos.

También tiene Picoult tiempo para hacernos reflexionar sobre la caza de elefantes. Un grave problema que está haciendo que esta especie animal esté en peligro de extinción. Mucho aprendemos con este libro del comportamiento de estos animales y del daño que les estamos causando. 

Y todo contado de forma muy sencilla, muy clara y muy ágilmente. No he tenido que recurrir en muchas ocasiones al diccionario, así que me ha resultado fácil seguir el hilo de esta historia. Y me ha gustado mucho el estilo de la autora. Sin lugar a dudas, repetiré con ella.



lunes, 23 de febrero de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo XI y capítulo XII

http://bourbonstreet-porlomenix.blogspot.com.es/2015/01/reto-en-2015-leemos-el-quijote.html


Capítulo XI:

Empieza este capítulo con un Sancho que tiene que animar a su señor, que aún anda desanimado por no haber podido contemplar la belleza de Dulcinea. Quizás tiene cierto sentimiento de culpabilidad por engañar a don Quijote.
-Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias: vuestra merced se reporte, y vuelva en sí, y coja las riendas a Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallardía que conviene que tengan los caballeros andantes. ¿Qué diablos es esto? ¿Qué descaecimiento es éste? ¿Estamos aquí, o en Francia? Mas que se lleve Satanás a cuantas Dulcineas hay en el mundo, pues vale más la salud de un solo caballero andante que todos los encantos y transformaciones de la tierra.
Aunque no puede evitar preocupación al pensar que los vencidos por don Quijote no reconocerán a la dama. Pero para esto tiene nuestro caballero rápida respuesta:
-Quizá, Sancho -respondió don Quijote-, no se estenderá el encantamento a quitar el conocimiento de Dulcinea a los vencidos y presentados gigantes y caballeros; y, en uno o dos de los primeros que yo venza y le envíe, haremos la experiencia si la ven o no, mandándoles que vuelvan a darme relación de lo que acerca desto les hubiere sucedido. 
No termina esta conversación al interponerse una carreta en el camino. Una carreta peculiar...
Venía la carreta descubierta al cielo abierto, sin toldo ni zarzo. La primera figura que se ofreció a los ojos de don Quijote fue la de la misma Muerte, con rostro humano; junto a ella venía un ángel con unas grandes y pintadas alas; al un lado estaba un emperador con una corona, al parecer de oro, en la cabeza; a los pies de la Muerte estaba el dios que llaman Cupido, sin venda en los ojos, pero con su arco, carcaj y saetas. Venía también un caballero armado de punta en blanco, excepto que no traía morrión, ni celada, sino un sombrero lleno de plumas de diversas colores; con éstas venían otras personas de diferentes trajes y rostros.
 Ya esperaba don Quijote una nueva aventura. Pero al final no fue así. Solo era una compañía de comediantes que contaban con el tiempo justo para actuar en un pueblo cercano y ni se habían cambiado. Y aquí viene una de las grandes frases del caballero. Una frase que nos advierte sobre los engaños y desengaños...
-Por la fe de caballero andante -respondió don Quijote-, que, así como vi este carro, imaginé que alguna grande aventura se me ofrecía; y ahora digo que es menester tocar las apariencias con la mano para dar lugar al desengaño.
Y también nos habla del gusto de don Quijote por el teatro. Quizás Cervantes quiso hacer aquí un pequeño homenaje a este género que él también disfrutaba. 
Andad con Dios, buena gente, y haced vuestra fiesta, y mirad si mandáis algo en que pueda seros de provecho, que lo haré con buen ánimo y buen talante, porque desde mochacho fui aficionado a la carátula, y en mi mocedad se me iban los ojos tras la farándula. 
 Pero no termina esta aventura del todo bien. Uno de los comediantes provoca la huída veloz de Rocinante, que hacer caer a nuestro caballero y aprovecha que Sancho acude a ayudarle para hacerse con su asno. Intentará don Quijote defender su honor, pero Sancho le recordará que:
-Asaz de locura sería intentar tal empresa: considere vuesa merced, señor mío, que para sopa de arroyo y tente bonete, no hay arma defensiva en el mundo, si no es embutirse y encerrarse en una campana de bronce; y también se ha de considerar que es más temeridad que valentía acometer un hombre solo a un ejército donde está la Muerte, y pelean en persona emperadores, y a quien ayudan los buenos y los malos ángeles; y si esta consideración no le mueve a estarse quedo, muévale saber de cierto que, entre todos los que allí están, aunque parecen reyes, príncipes y emperadores, no hay ningún caballero andante.
Don Quijote le dará la razón a Sancho:
-Ahora sí -dijo don Quijote- has dado, Sancho, en el punto que puede y debe mudarme de mi ya determinado intento. Yo no puedo ni debo sacar la espada, como otras veces muchas te he dicho, contra quien no fuere armado caballero. A ti, Sancho, toca, si quieres tomar la venganza del agravio que a tu rucio se le ha hecho, que yo desde aquí te ayudaré con voces y advertimientos saludables.
Pero el escudero prefiere no pelear:
-No hay para qué, señor -respondió Sancho-, tomar venganza de nadie, pues no es de buenos cristianos tomarla de los agravios; cuanto más, que yo acabaré con mi asno que ponga su ofensa en las manos de mi voluntad, la cual es de vivir pacíficamente los días que los cielos me dieren de vida. 
Capítulo XII:

Nos regala este capítulo una de las grandes reflexiones de don Quijote acerca de la vida:

-Así es verdad -replicó don Quijote-, porque no fuera acertado que los atavíos de la comedia fueran finos, sino fingidos y aparentes, como lo es la mesma comedia, con la cual quiero, Sancho, que estés bien, teniéndola en tu gracia, y por el mismo consiguiente a los que las representan y a los que las componen, porque todos son instrumentos de hacer un gran bien a la república, poniéndonos un espejo a cada paso delante, donde se veen al vivo las acciones de la vida humana, y ninguna comparación hay que más al vivo nos represente lo que somos y lo que habemos de ser como la comedia y los comediantes. Si no, dime: ¿no has visto tú representar alguna comedia adonde se introducen reyes, emperadores y pontífices, caballeros, damas y otros diversos personajes? Uno hace el rufián, otro el embustero, éste el mercader, aquél el soldado, otro el simple discreto, otro el enamorado simple; y, acabada la comedia y desnudándose de los vestidos della, quedan todos los recitantes iguales.

-Sí he visto -respondió Sancho.

-Pues lo mesmo -dijo don Quijote- acontece en la comedia y trato deste mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero, en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura. 
Y se advierte como Sancho cada vez, como dice don Quijote, es menos simple:
-¡Brava comparación! -dijo Sancho-, aunque no tan nueva que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del juego del ajedrez, que, mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y, en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.

-Cada día, Sancho -dijo don Quijote-, te vas haciendo menos simple y más discreto.

-Sí, que algo se me ha de pegar de la discreción de vuestra merced -respondió Sancho-; que las tierras que de suyo son estériles y secas, estercolándolas y cultivándolas, vienen a dar buenos frutos: quiero decir que la conversación de vuestra merced ha sido el estiércol que sobre la estéril tierra de mi seco ingenio ha caído; la cultivación, el tiempo que ha que le sirvo y comunico; y con esto espero de dar frutos de mí que sean de bendición, tales, que no desdigan ni deslicen de los senderos de la buena crianza que vuesa merced ha hecho en el agostado entendimiento mío. 
Aparece un nuevo personaje, el "Caballero del bosque", quien se lamenta de la indiferencia de su dama, Casildea de Vandalia.
-¡Oh la más hermosa y la más ingrata mujer del orbe! ¿Cómo que será posible, serenísima Casildea de Vandalia, que has de consentir que se consuma y acabe en continuas peregrinaciones y en ásperos y duros trabajos este tu cautivo caballero? ¿No basta ya que he hecho que te confiesen por la más hermosa del mundo todos los caballeros de Navarra, todos los leoneses, todos los tartesios, todos los castellanos, y, finalmente, todos los caballeros de la Mancha? 
Ante estas palabras, no puede evitar don Quijote indicarle a su escudero:
-Eso no -dijo a esta sazón don Quijote-, que yo soy de la Mancha y nunca tal he confesado, ni podía ni debía confesar una cosa tan perjudicial a la belleza de mi señora; y este tal caballero ya vees tú, Sancho, que desvaría. Pero, escuchemos: quizá se declarará más. 
No me cae bien este nuevo personaje, que cuando Sancho habla, lo primero que hace es recriminarle:
-Nunca he visto yo escudero -replicó el del Bosque- que se atreva a hablar donde habla su señor; a lo menos, ahí está ese mío, que es tan grande como su padre, y no se probará que haya desplegado el labio donde yo hablo.

-Pues a fe -dijo Sancho-, que he hablado yo, y puedo hablar delante de otro tan..., y aun quédese aquí, que es peor meneallo. 
Al final, termina Sancho marchando con el escudero del "Caballero del bosque", dejando a su señor charlando con este personaje.
-Vámonos los dos donde podamos hablar escuderilmente todo cuanto quisiéremos, y dejemos a estos señores amos nuestros que se den de las astas, contándose las historias de sus amores; que a buen seguro que les ha de coger el día en ellas y no las han de haber acabado.
 
-Sea en buena hora -dijo Sancho-; y yo le diré a vuestra merced quién soy, para que vea si puedo entrar en docena con los más hablantes escuderos.
 
Con esto se apartaron los dos escuderos, entre los cuales pasó un tan gracioso coloquio como fue grave el que pasó entre sus señores.

 

domingo, 22 de febrero de 2015

Las lecturas de Marta: Perla y los ratones traviesos de Wendy Harmer e ilustrado por Mike Zarb

Ediciones Beascoa
15 x 22 cm.  Nº páginas: 48 pags
Lengua: Castellano
Encuadernación: Tapa blanda
ISBN: 9788448821425
Nº Edición: 1ª
Año de edición: 2005

 

No sé cuantas veces ha podido leer mi hija este cuento. Y es que le encanta. Este es el primer libro de la colección y en él se nos presenta a Perla, un hada que vive en el parque de una ciudad. Cuando el parque se cierra, ella es la encargada de mantener el orden para que todo esté bien cuando al día siguiente se abra de nuevo. Todo ello, claro está, con la ayuda de los animales del parque.  Una noche, para que todo resulte más fácil, decide poner una lista con las cosas que tiene que hacer cada uno. Pero los primeros en ver la lista son unos ratones muy traviesos (y aquí empieza la parte que más le gusta a mi hija) y ellos deciden cambiarla por otra. 
Cuando Perla se levanta al día siguiente se encuentra con situaciones disparatadas. Tiene que salir corriendo para ayudar primero a la araña, que por poco se ahoga saltando de nenúfar en nenúfar en la fuente, luego a mamá pata, que se ha subido a la rama de un árbol y ahora no puede bajar, después a la zarigüeya, que no sabe nadar y está bañándose en el estanque, y, por último, a las ranas, que se han enredado en la telaraña que ellas mismas estaban haciendo. Cuando Perla descubre que todo se debe a la lista que los ratones han colgado, evidentemente, ellos tienen su merecido castigo. Y todo vuelve a la normalidad.
Lo más destacable de este cuento son sus magníficas ilustraciones. Me enamoré de ellas desde la primera vez que lo descubrí y poquito a poquito le he hecho la colección completa a mi hija. La letra es grandecita y perfectamente legible. El único pero que puedo ponerle es cuando el dibujo de la página es oscuro y la letra sigue siendo oscura a su vez. Pierde una los ojos para poder leerlo. Por lo demás, es un cuento fantástico para niños cuya edad esté entre los seis y los ocho años más o menos.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Un destripador de antaño y otros cuentos de Emilia Pardo Bazán

Un destripador de antaño y otros cuentos
Emilia Pardo Bazán,
Alianza Editorial, 2015 (tercera edición)
Si bien en el momento de su publicación, las novelas y relatos de Emilia Pardo Bazán (1851-1921) suscitaron ásperas críticas e indignadas protestas por la crudeza de sus situaciones y la audacia de su lenguaje, el paso del tiempo ha acabado dando paso a un general acuerdo sobre su capacidad de fabulación y expresividad lírica. Los temas argumentales seleccionados para esta nueva edición de Un destripador de antaño y otros cuentos, ampliada con una introducción y dos nuevos relatos ­«El indulto» y «Por el arte», dechado de humor irónico que contribuye a dar un tono menos tremendo al conjunto­, cubren un espectro tan amplio como característico: la sordidez y primitivismo del mundo rural, la brutal instrumentalización de las relaciones familiares, la barbarie de los celos, la fugacidad de los sentimientos, etc.
Y poco puedo añadir a estas acertadas palabras de José Luis López Múñoz, el autor del prólogo de esta maravillosa edición. Son quince relatos los que componen este libro. Relatos que nos sorprenden por su crudeza, por el modo sombrío e intenso con el que la autora consigue plasmar las sordideces y miserias del ser humano en su vida codidiana... La autora va a saber captar nuestra atención desde las primeras líneas de cada relato, que son tan breves e intensos y tienen tal carga dramática que no vamos a poder soltar hasta terminar con cada una de las historias. Y aunque me suele gustar leer los cuentos despacito, eligiendo una historia al día, en este caso me ha costado hacerlo así. Terminaba un relato y empezaba el siguiente para ver cómo Emilia Pardo Bazán iba a sorprenderme de nuevo. Y de nuevo quedaba enganchada a la historia y no podía parar hasta terminarlo. "Por el arte" es el relato que más se aleja del tono dramático y pesimista que acompañan a todas las historias que integran esta antología. La fina ironía que destilan sus páginas nos va a arrancar más de una sonrisa y nos permite descansar del tono sombrío que caracterizan al resto de relatos.

Ambientados unos cuentos en el mundo urbano (El indulto, Por el arte, Un duro falso, Náufragas y El baile del Querubín) y otros en el mundo rural ( La mayorazga de Bouzas, Un destripador de antaño, La santa de Karnar, Tío Terrores, El sexte, Cuesta abajo, El fondo del alma, Lumbrarada, Las medias rojas y La advertencia), Pardo Bazán sabe crear en ambos casos una atmósfera asfixiante, opresiva, cruel... El mayor mérito reside que lo consigue con muy pocas páginas. No le hace falta largas descripciones para transmitir ese mundo sórdido en el que se desarrollan sus historias.


http://www.lacavernaliteraria.com/2015/01/i-ciclo-de-lectura-emilia-pardo-bazan.htmlRasgo común también de todos estos relatos es la fuerza que tienen todos sus personajes. Personajes absolutamente creíbles, de carne y hueso, que se enfrentan a la vida, a los problemas, a sus miserias... Personajes que pocos motivos tienen para sonreír a la vida. Personajes que impactan y perduran en nuestras memorias.
 

Sobre la prosa de Emilia Pardo Bazán, solo puedo decir que ha sido un auténtico placer volver a ella. Rica, llena de matices, sórdida, sombría... Es otra de las grandes razones para leer esta magnífica y cuidada antología.Y para seguir leyendo a esta gran autora.


lunes, 16 de febrero de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo IX y capítulo X

http://bourbonstreet-porlomenix.blogspot.com.es/2015/01/reto-en-2015-leemos-el-quijote.html


Capítulo IX:

En el Toboso se encuentran don Quijote y Sancho. Temeroso está Sancho que el caballero descubra su engaño. Que no sabe él donde vive Dulcinea. ¿Cómo va a dirigir a don Quijote hacia ella? Y en esta búsqueda de la casa de Dulcinea, de nuevo veremos como ese mundo real que muestra Sancho se enfrenta al mundo en el que don Quijote vive.
-Ya lo veo -respondió Sancho-; y plega a Dios que no demos con nuestra sepultura, que no es buena señal andar por los cimenterios a tales horas, y más, habiendo yo dicho a vuestra merced, si mal no me acuerdo, que la casa desta señora ha de estar en una callejuela sin salida.

-¡Maldito seas de Dios, mentecato! -dijo don Quijote-. ¿Adónde has tú hallado que los alcázares y palacios reales estén edificados en callejuelas sin salida?

-Señor -respondió Sancho-, en cada tierra su uso: quizá se usa aquí en el Toboso edificar en callejuelas los palacios y edificios grandes; y así, suplico a vuestra merced me deje buscar por estas calles o callejuelas que se me ofrecen: podría ser que en algún rincón topase con ese alcázar, que le vea yo comido de perros, que así nos trae corridos y asendereados.

-Habla con respeto, Sancho, de las cosas de mi señora -dijo don Quijote-, y tengamos la fiesta en paz, y no arrojemos la soga tras el caldero.
Casi se confiesa Sancho ante su señor, pero éste cree que su escudero está burlándose:

-Tú me harás desesperar, Sancho -dijo don Quijote-. Ven acá, hereje: ¿no te he dicho mil veces que en todos los días de mi vida no he visto a la sin par Dulcinea, ni jamás atravesé los umbrales de su palacio, y que sólo estoy enamorado de oídas y de la gran fama que tiene de hermosa y discreta?

-Ahora lo oigo -respondió Sancho-; y digo que, pues vuestra merced no la ha visto, ni yo tampoco...

-Eso no puede ser -replicó don Quijote-; que, por lo menos, ya me has dicho tú que la viste ahechando trigo, cuando me trujiste la respuesta de la carta que le envié contigo.

-No se atenga a eso, señor -respondió Sancho-, porque le hago saber que también fue de oídas la vista y la respuesta que le truje; porque, así sé yo quién es la señora Dulcinea como dar un puño en el cielo.

-Sancho, Sancho -respondió don Quijote-, tiempos hay de burlar, y tiempos donde caen y parecen mal las burlas. No porque yo diga que ni he visto ni hablado a la señora de mi alma has tú de decir también que ni la has hablado ni visto, siendo tan al revés como sabes. 
Finalmente, viendo al caballero triste, Sancho consigue convencerle para que espere fuera de la ciudad mientras él busca a Dulcinea. Y así logra evitar contarle la verdad sobre la carta que don Quijote mandó a Dulcinea cuando estaba en Sierra Morena.

Capítulo X:

Empieza este capítulo confesando Cide Hamete que se asombra por las locuras cometidas por don Quijote, pero que quiere ser fiel a los hechos y por eso no va a dejar nada por decir:

Llegando el autor desta grande historia a contar lo que en este capítulo cuenta, dice que quisiera pasarle en silencio, temeroso de que no había de ser creído, porque las locuras de don Quijote llegaron aquí al término y raya de las mayores que pueden imaginarse, y aun pasaron dos tiros de ballesta más allá de las mayores. Finalmente, aunque con este miedo y recelo, las escribió de la misma manera que él las hizo, sin añadir ni quitar a la historia un átomo de la verdad, sin dársele nada por las objeciones que podían ponerle de mentiroso.
 Hasta el propio traductor expone su opinión sobre esto:
Y tuvo razón, porque la verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
 No deja cabo suelto Cervantes para dar verosimilitud a su obra.

Nos sorprende en este capítulo el uso del monólogo por parte de Sancho, quien una vez solo, piensa cómo salir del atolladero en el que anda metido:

-Ahora bien, todas las cosas tienen remedio, si no es la muerte, debajo de cuyo yugo hemos de pasar todos, mal que nos pese, al acabar de la vida. Este mi amo, por mil señales, he visto que es un loco de atar, y aun también yo no le quedo en zaga, pues soy más mentecato que él, pues le sigo y le sirvo, si es verdadero el refrán que dice: "Dime con quién andas, decirte he quién eres", y el otro de "No con quien naces, sino con quien paces". Siendo, pues, loco, como lo es, y de locura que las más veces toma unas cosas por otras, y juzga lo blanco por negro y lo negro por blanco, como se pareció cuando dijo que los molinos de viento eran gigantes, y las mulas de los religiosos dromedarios, y las manadas de carneros ejércitos de enemigos, y otras muchas cosas a este tono, no será muy difícil hacerle creer que una labradora, la primera que me topare por aquí, es la señora Dulcinea; y, cuando él no lo crea, juraré yo; y si él jurare, tornaré yo a jurar; y si porfiare, porfiaré yo más, y de manera que tengo de tener la mía siempre sobre el hito, venga lo que viniere. Quizá con esta porfía acabaré con él que no me envíe otra vez a semejantes mensajerías, viendo cuán mal recado le traigo dellas, o quizá pensará, como yo imagino, que algún mal encantador de estos que él dice que le quieren mal la habrá mudado la figura por hacerle mal y daño.
De nuevo Sancho pretende engañar a don Quijote. Así continuarán ya sus aventuras y su prometida ínsula estará más cerca. Porque Sancho demuestra ser listo para engañar, pero para poco más. Que seguir creyendo posible que él llegue a ser gobernador de una ínsula... 

Pero esta vez le costará a Sancho convencer a don Quijote. Cuando Sancho le indique que Dulcinea viene de camino acompañada por dos de sus doncellas, éste saldrá a su encuentro, pero solo verá a las simples aldeanas que realmente son. 

-Yo no veo, Sancho -dijo don Quijote-, sino a tres labradoras sobre tres borricos.

-¡Agora me libre Dios del diablo! -respondió Sancho-. Y ¿es posible que tres hacaneas, o como se llaman, blancas como el ampo de la nieve, le parezcan a vuesa merced borricos? ¡Vive el Señor, que me pele estas barbas si tal fuese verdad!

-Pues yo te digo, Sancho amigo -dijo don Quijote-, que es tan verdad que son borricos, o borricas, como yo soy don Quijote y tú Sancho Panza; a lo menos, a mí tales me parecen.

-Calle, señor -dijo Sancho-, no diga la tal palabra, sino despabile esos ojos, y venga a hacer reverencia a la señora de sus pensamientos, que ya llega cerca.

Y, diciendo esto, se adelantó a recebir a las tres aldeanas; y, apeándose del rucio, tuvo del cabestro al jumento de una de las tres labradoras, y, hincando ambas rodillas en el suelo, dijo:

-Reina y princesa y duquesa de la hermosura, vuestra altivez y grandeza sea servida de recebir en su gracia y buen talente al cautivo caballero vuestro, que allí está hecho piedra mármol, todo turbado y sin pulsos de verse ante vuestra magnífica presencia. Yo soy Sancho Panza, su escudero, y él es el asendereado caballero don Quijote de la Mancha, llamado por otro nombre el Caballero de la Triste Figura.

Convencido por Sancho, nuestro caballero creerá de nuevo haber sido víctima de brujerías...
-Sancho, ¿qué te parece cuán malquisto soy de encantadores? Y mira hasta dónde se estiende su malicia y la ojeriza que me tienen, pues me han querido privar del contento que pudiera darme ver en su ser a mi señora. En efecto, yo nací para ejemplo de desdichados, y para ser blanco y terrero donde tomen la mira y asiesten las flechas de la mala fortuna. Y has también de advertir, Sancho, que no se contentaron estos traidores de haber vuelto y transformado a mi Dulcinea, sino que la transformaron y volvieron en una figura tan baja y tan fea como la de aquella aldeana, y juntamente le quitaron lo que es tan suyo de las principales señoras, que es el buen olor, por andar siempre entre ámbares y entre flores. Porque te hago saber, Sancho, que cuando llegé a subir a Dulcinea sobre su hacanea, según tú dices, que a mí me pareció borrica, me dio un olor de ajos crudos, que me encalabrinó y atosigó el alma. 

-¡Oh canalla! -gritó a esta sazón Sancho- ¡Oh encantadores aciagos y malintencionados, y quién os viera a todos ensartados por las agallas, como sardinas en lercha! Mucho sabéis, mucho podéis y mucho más hacéis. Bastaros debiera, bellacos, haber mudado las perlas de los ojos de mi señora en agallas alcornoqueñas, y sus cabellos de oro purísimo en cerdas de cola de buey bermejo, y, finalmente, todas sus faciones de buenas en malas, sin que le tocárades en el olor; que por él siquiera sacáramos lo que estaba encubierto debajo de aquella fea corteza; aunque, para decir verdad, nunca yo vi su fealdad, sino su hermosura, a la cual subía de punto y quilates un lunar que tenía sobre el labio derecho, a manera de bigote, con siete o ocho cabellos rubios como hebras de oro y largos de más de un palmo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Las lecturas de Marta: Los chicos del ferrocarril de Edith Nesbit

Los chicos del ferrocarril
Edith Nesbit, 
Traducción: Nuria Reina
Berenice, 2013

Cuando Padre desaparece de forma inesperada, y en extrañas circunstancias, Roberta, Peter y Phyllis y su madre tienen que abandonar su feliz y holgada vida familiar en Londres para ir a vivir entre estrecheces a una pequeña casita -llamada Tres Chimeneas- en una aldea en el campo.

   Allí los niños encuentran entretenimiento en una cercana estación de ferrocarril, y hacen amistad con el mismísimo Jefe de Estación, con Perks el Mozo o con el intrigante Anciano Caballero que les saluda puntualmente desde el tren de las 9,15. Pero no logran olvidar el misterio que ha producido tantos cambios en su vida. Madre no quiere decir nada y los chicos saben que es mejor no preguntar pero ¿dónde está Padre? ¿Volverá algún día?

Este libro comencé a leerlo junto a mi hija, pero tengo que reconocer que ella, de nuevo, me abandonó... No logró atraparle esta historia. Así que la dejé marchar en busca de otra lectura que le gustara más. Que leer siempre tiene que ser un placer.

Pero yo continué sola. Me gustaba esta historia. Una historia quizás demasiado dulce, demasiado idílica. Pero a veces me gusta perderme en este tipo de historias, donde todo el mundo te ayuda, donde todo el mundo siempre está ahí para aportar su granito de arena. Una historia que sabes desde el principio que va a tener un final feliz.

Los absolutos protagonistas son los niños. Unos niños muy buenos, muy educados y muy inteligentes. Quizás demasiado buenos, educados e inteligentes... A veces cansan. Pero a pesar de tanta perfección, se les termina cogiendo cariño.

Me ha gustado mucho también el personaje de la madre. Escritora, con la desaparición del padre, ella tiene que hacerse cargo de la familia. Recordemos que el libro fue publicado en 1906. Encontrarse con una madre sola a cargo de toda la familia no tenía que ser muy común. Y a pesar de todas las responsabilidades que tenía, a pesar de todas las preocupaciones, siempre tenía momentos para estar con sus hijos y contarle historias.

El resto de personajes que aparecen en la novela también aparecen idealizados. Todos son personajes solidarios, siempre dispuestos a ayudar, siempre generosos. Cuando alguno comete algún error, pronto se da cuenta y procura enmendarlo.  Una sociedad absolutamente ideal la que refleja Edith Nesbit.

Me ha conquistado el estilo de la autora. Con una prosa sencilla, ligera, poco duró este libro en mis manos. No me ha costado nada seguir las aventuras de los niños, que suceden unas tras otra. Y también me ha gustado encontrarme con un libro que nos recuerda lo importante que es la solidaridad, la generosidad, la integridad, la honestidad...

También ha sido un auténtico placer disfrutar de la cuidada edición de este libro. Un diez para la editorial, que ha tenido  también el detalle de incluir las ilustraciones originales de esta novela. 
En definitiva, un libro muy recomendable, sobre todo si se lee sin tener las expectativas muy altas. Y que creo que disfrutamos más el lector adulto que el niño. Al menos por la experiencia que he tenido. 

sábado, 14 de febrero de 2015

Sábado de sorteos!!!

Encontramos varias oportunidades para hacernos con un ejemplar de La pintora de estrellas de Amelia Noguera.

El búho entre libros y Leyendo en el bus sortean dos ejemplares.
Plazo: Hasta el 1 de marzo.
Bases: aquí y aquí.






El universo de los libros también sortea un ejemplar de esta novela.
Plazo: Hasta el 28 de febrero
Bases: aquí.









El universo de los libros, Libros que hay que leer, Mi mar de letras, Adivina quien lee y De lector a lector nos tientan con la lectura conjunta de Buenaventura. Y para tentarnos aún más, sortean en cada blog tres ejemplares. ¿Os podéis resistir?
Plazo: Hasta el 13 de marzo.






La Orilla de los Libros sortea un ejemplar de El Gran Hotel del Salto de Margarita Barbáchano.
Plazo: Hasta el 28 de febrero
Bases: aquí 








Serendipia sortea tres ejemplares en digital de la primera entrega de Carter and West: Aracne y La muerte viene a cenar.
Plazo: Hasta el 23 de febrero
Bases: aquí 








Los Libros de Hache organiza su primer sorteo y nos tienta con dos auténticas preciosidades. Echadle un ojito a su entrada y seguro que no os vais a poder resistir... 
Plazo: Hasta el 20 de febrero
Bases: aquí 





Libros, exposiciones, excursiones... sortea cinco ejemplares de El nadador en el mar secreto.
Plazo: Hasta el 1 de marzo
Bases: aquí






El rincón de Leira sortea tres ejemplares de Andrajos de Alicia Ordiz.
Plazo: Hasta el 25 de febrero
Bases: aquí.









Adictos a los libros sortea un ejemplar de Detrás del cristal de Mayte Esteban y A las ocho en el Novelty de Carlos Díaz Domínguez.
Plazo: Hasta el 3 de marzo
Bases: Aquí


Igone de Where are my Books? nos propone un original sorteo. Para participar solo hay que proponer un libro o más que no sean muy conocidos pero que nos hayan gustado mucho, mucho pero que mucho. ¿Os animáis? 
Plazo: Hasta el 28 de febrero
Bases: aquí

¡¡¡Suerte a tod@s!!!








viernes, 13 de febrero de 2015

Pasó la noche, amor de José Miguel Núñez

Pasó la noche, amor
José Miguel Núñez,
Ediciones Carena, 2014
Ambientada en la preguerra civil española, la novela aborda el escenario y el universo cultural de una época a través de Bartolomé: un personaje de trazos poderosos, sindicalista y activista, comprometido en primera línea en la transformación social de su tiempo. El amor apasionado, la reconciliación de un pueblo y la memoria olvidada entrelazan una historia actual que irá desentrañando detectivescamente Carmen, una mujer en plena crisis personal en la España de los ochenta. La protagonista se verá involucrada en un descubrimiento inesperado y revelador que le hará emprender un viaje interior y que cambiará su propia vida. Esta es la historia de un amor-mas-fuerte-que-la-muerte, de sueños y traiciones, de compromiso social y conquista de libertades. En un mundo convulso y políticamente inestable, la pasión de una joven pareja se abre al alba de un nuevo día tras una noche que parecía sin final.

Lo primero que me atrajo de esta novela es la época en que una de sus tramas se ambienta. Y es que, aunque he leído mucho de la guerra civil y de la posguerra, de los años inmediatos no he leído absolutamente nada. Tengo que reconocer que mis conocimientos de esta época son los justitos. Así que ví en esta novela una oportunidad de saber más de ellos. Y por esta parte, he disfrutado con la novela porque  se nota que el autor ha hecho una muy buena labor de documentación y ha sabido reflejarla muy bien. 

Y también ha sabido reflejar muy bien la situación del país en los años 80, años en los que sucede la otra trama. Años en los que la democracia estaba reciente, en los que la gente aún andaba entre el miedo por la cercana dictadura y la alegría por la libertad conseguida. Años de cambios. 

En cuanto a los personajes, sobresale sobre todo la figura de Bartolomé Blanco, un personaje real, como el propio autor nos informa al final de la novela. Un personaje muy bien desarrollado al que José Miguel Núñez mima mucho. Sindicalista católico, luchará hasta el final por defender sus ideas. Y hasta el final demostrará su amor por Maruja, la mujer con la que deseaba casarse y tener un futuro juntos. 

El resto de personajes no están ya tan bien perfilados. Maruja, que tiene protagonismo en ambos hilos temporales, tiene siempre un papel secundario y poco sabemos de ella. Y Carmen, la hija de Maruja, la protagonista de la segunda trama, está debilmente dibujado. Tras un matrimonio de 20 años, ha decidido separarse.Y una nueva vida empieza para ella. Y aunque este hecho nos haga creer que nos vamos a encontrar a una mujer fuerte y segura de sí misma, es más bien todo lo contrario. Se muestra insegura, débil. No sabe qué hacer con su vida, no sabe aún qué rumbo tomar. 

Me ha gustado también el estilo del autor, cuidado, elegante, culto. El único pero que le puedo poner está en los diálogos, a veces demasiado extensos, que no resultan muy naturales y que parece usar el el escritor para exponer sus ideología. Y es aquí donde falla sobre todo este libro. Que el autor no ha sabido narrar con objetividad esta historia. Sus inclinaciones están claras y parece que quiere convencernos de que son las correctas. Y esto es lo que ha hecho que no haya conseguido meterme de lleno en esta historia. 

Recomendable esta novela si os gusta el género histórico y acercaros a un período de nuestra historia muchas veces novelado, pero aquí desde una perspectiva distinta, que es lo que la hace original.