jueves, 14 de abril de 2011

Contra el viento del norte de Daniel Glattauer

En la vida diaria ¿hay lugar más seguro para los deseos secretos que el mundo virtual? Leo Leike recibe mensajes por error de una desconocida llamada Emmi. Como es educado, le contesta y como él la atrae, ella escribe de nuevo. Así, poco a poco, se entabla un diálogo en el que no hay marcha atrás. Parece solo una cuestión de tiempo que se conozcan en persona, pero la idea los altera tan profundamente que prefieren posponer el encuentro. ¿Sobrevivirían las emociones enviadas, recibidas y guardadas un encuentro «real»?








Podría incluirse este libro dentro del género epistolar, ya que el email ha sustituido casi por  completo la costumbre de echar cartas al buzón. ¿Quién escribe en estos días una carta? 
La novela comienza con Emma, enviando por tres veces un email a una dirección equivocada. Ya a la tercera vez, el destinatario de estos correos, Leo, decide contestar. Y con amabilidad, pero al mismo tiempo con ironía, contesta:
"Se ha equivocado de dirección. Ésta es mi dirección particular: woerter@leike.com. Usted quiere escirbir a woerter@like.com. Es la tercera persona que me pide que le dé de baja de la suscripción. La revista debe haberse vuelto francamente mala".

Nueve meses después, de nuevo por error, Emma le manda una típica felicitación navideña. Y la respuesta de Leo vuelve a demostrar esa ironía que va a caracterizar casi todos sus mensajes:
"Querida Emmi Rothner:
Aunque casi no nos conozcamos de nada, le agradezco su cordial y sumamente original correo colectivo. Sepa que adoro los correos colectivos dirigidos a una masa de la que no formo parte.
Atte., Leo Leike."
Es en este momento cuando empieza la relación epistolar entre Emmi y Leo. Sin darse cuenta, poco a poco, estos mensajes cada vez se vuelven más frecuentes y la necesidad que tienen ambos de estos mensajes se hace evidente. Es lo primero que ven cuando se despiertan por la mañana y se despiden dándose las buenas noches antes de irse a la cama. La dependencia que muestran, sobre todo Emmi, es total. 
"¡¡¡SÍ QUIERO!!! ¡QUIERO MENSAJES DE LEO! MENSAJES DE LEO, ¡POR FAVOR! ¡ESTOY ANSIOSA POR RECIBIR MENSAJES DE LEO!"
Lo que empezó como un juego, como una forma de desconectar de la rutina diaria, se convierte al final en una bella historia de amor. Pero no una historia de amor normal. No se conocen. Ambos quieren hacerlo, pero ambos tienen a su vez miedo. Se han enamorado de sus palabras, de la idea que tienen cada uno del otro, y temen que el encuentro acabe con todo. Magnífica la escena del bar, donde ambos intentan averiguar quién es el otro. ¿Habrán acertado?  ¿Llegarán a conocerse en algún momento? El miedo a la desilusión cuando se conozcan es más fuerte que el deseo de verse. No quieren perder lo que ya tienen. Sus correos. 
Pero en sus historias hay terceras partes que pueden ser dañadas. Sobre todo en el caso de Emmi, casada con Bernard, quien tiene dos hijos. Y esto hace que el drama, la tensión aumente poco a poco. Emmi insiste en estar felizmente casada varias veces. Bernard le da la estabilidad que necesita... Pero Leo es quien le ha devuelto la ilusión, quien rompe su monotonía, quien le dice lo que quiere escuchar... ¿Es realmente su matrimonio tan feliz?
Y al final, la tensión es brutal. El final es magnífico. Sé que leeré la continuación porque me he quedado enganchada a la historia de Emmi y Leo, pero si éste hubiese sido el auténtico final de esta historia no me hubiera importado. Magnífico. 

La novela es todo diálogo. Los correos se suceden continuamente. No hay nada más. Solo emails. Así que la lectura se hace rápida y, casi sin darte cuenta, eres capaz de leerte la novela de un tirón. Los personajes están tan bien perfilados a través de los mensajes, la historia tan bien contada, que te lees mensaje tras mensaje queriendo saber más. Queriendo saber si serán capaces de dar el gran paso de conocerse. 

"Hoy no he podido dormir: ¿Te he hablado alguna vez del Viento del Norte? No me siento el viento del Norte cuando tengo la ventana abierta. Sería bueno que me escribieras unas palabras. Escribe simples: Pues cierra la ventana. Entonces te contestaré: con la ventana cerrada no puedo dormir" 


 

18 comentarios:

Maider dijo...

Siii a mi tambien me ha encantado!!

Besitos!!

Tatty dijo...

Otro que está en mi lista de pendientes, a ver cuando le llega el turno... besos

Pinkiland dijo...

Igual que Tatty, espero tenerlo pronto en mis manos!!

Besotes.

Carm9n dijo...

Leo y leo reseñas positivas y sigue sin llamarme. Debo ser muy rarita...
Besos,

Carmina dijo...

A mi tambien me gusto mucho, pero al contrario que tu me sastisfizo tanto este final que de momento no tengo previsto leer la segunda parte, y es que me da la sensación de que da un final alternativo para todos aquellos que se quedaron chafados con el de este libro...

Shorby dijo...

Otro que tengo en la lista de pendientes desde hace ml...

Besotes!

rossy dijo...

Le tenía ganas a este libro y ahora ¡más! A ver cuándo cae, jeje

bsos!

Margari dijo...

Carmina, la verdad es que el final me encanta, pero me gustaron tanto los correos que se mandaban, la ironía de Leo, los enfados de Emmi,... que tengo ganas de más.
Shorby, Rosalía, anímaros, que este libro se lee en un santiamén.
Besotes!!!

Mario Salazar dijo...

Lo veo un tema muy contemporáneo, enamorarse mediante correos eléctrónicos, si que resulta algo singular, sin duda somos muy físicos aunque no lo admitamos, pero con la personalidad puedes ser mucho más atractivo que un ser escultural, la pregunta sería ¿de qué nos enamoramos? de lo que lleva dentro la persona o de lo de afuera, sin románticismo y mucho realismo la pregunta no es tan fácil. Me parece que puede ser un bello libro. Un abrazo.

Mario.

Lola Brown dijo...

Yo lo leí el año pasado y fue uno de mis grandes descubrimientos, me encantó el final y la forma en que la novela está construida, la manera en que el autor te deja imaginar más allá de los mensajes, sobre la vida de los personajes.

Yo creo que antes o después el físico importa, antes o después hay que enfrentarse al primer encuentro real. Si no, ¿qué sentido tiene una relación con una persona a la que no puedes tocar, oler...?, además puedes enamorarte de alguien a través de sus emails pero ¿quién te garantiza que no sea más que un personaje inventado?, ¿quién te garantiza que, de lo que te has enamorado, exista realmente?.

Tengo la segunda parte pero me da un poco de miedo por eso de que segundas partes nunca fueron buenas, además, quedé tan satisfecha con el final del primero que no sé si quiero que la historia continúe.

Un beso, Lola.

Marina Ortega dijo...

A mi me gustó mucho aunque el final me dejó :O jaja Espero leer prontito la segunda parte =)

Emilio Luna dijo...

Me parece un tema excelente, subestimos el poder de un mail bien escrito. Anima, ayuda, consuela. Muy lejos de la frialdad y lo práctido de las redes sociales, el mail representa las cartas de nuestra generación, con la opción que todo es mas fluído y a su vez más variable. Me apunto tu recomendación, Margari. Eres mi asesora de literatura particular. Un beso.

Narayani dijo...

Hola Margari!
Este libro me gustó bastante. El formato me parece original y se lee con nada.
Mi pequeña historia personal: terminé de leer este libro el mismo día que conocí a un compañero de trabajo con el que llevaba más de dos años hablando por teléfono y por mail, así que entiendo perfectamente cómo se sienten los protas del libro. En mi opinión, mi historia es mucho más bonita que la de ellos, jeje, pero eso no quita para que me gustara el libro.

Lo que no me gustó fue Emmi. Me puso muy nerviosa. Era como el perro del hortelano. Supongo que terminaré leyendo la segunda parte, pero no será inmediatamente.

Besos y buen finde wapa!!!

Carol dijo...

Este libro me gustó bastante, especialmente el final, por lo que la segunda parte me decepcionó un poco, para mi gusto debía terminar todo aquí. Un beso

Margari dijo...

Mario,es una pregunta difícil y es la pregunta que se plantea en el libro. Porque a fin de cuentas lo que temen Emmi y Leo es que cuando se vean, no se gusten, no cumplan las expectativas formadas, no sean capaces de decirse las cosas que sí se atreven a decirse porque tienen esa inmunidad que les proporciona una pantalla de ordenador...

Lola, a mí también me ha encantado. Y aunque me gustaría seguir leyendo los mensajes de Leo y Emmi, me da un poco de miedo que no esté a la altura. Además, tiene un final tan redondo... Yo también creo que el físico importa, que no basta con las palabras. Como tú dices, las palabras que leemos pueden ser una mentira, un engaño... Hace falta ver para asegurarte que ese amor es real, que no es una ilusión.

M. es que el final es buenísimo. Te deja un poquito... pero cuando cierras el libro te das cuenta que es el mejor final que el autor podía darle.

Emilio, totalmente de acuerdo con lo que dices. Eso sí, no te dejes guiar por todo lo que digo, a ver si me vas a dar con el libro en la cabeza.

Narayani, jajaja, curiosa tu historia, y sobre todo que coincidiera con el final del libro. Pero tu final fue mejor por lo que cuentas. Y si, Emmi a veces es un poco cargante, y como tú dices, es un poco como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. ¡Pobre Leo!

Carol, es que éste es el mejor final. Supongo que yo caeré algún día y leeré la segunda parte, aunque después de ver tu comentario, me has quitado un poco las ganas de leerla.

Besotes!!!

Maria Fuertes dijo...

Un saludo y gracias por pasar.
Nos vemos
.)

Sandra Sánchez dijo...

Un libro entretenidísimo a la vez que original por su formato email.
Lo dicho enlazo tus entradas en la mía.
Saludos!

Margari dijo...

Sí, Pulgacroft, es un libro tremendamente original. Y que se lee en un ratito. Engancha mucho.
Besotes!!!