La consagración del autor del thriller literario español con más repercusión internacional.Una historia terriblemente maravillosa.
«Antes de los años terribles yo era un niño feliz en ese lugar. La felicidad parecía el estado natural de la vida, algo tan obvio como que cada mañana salía el sol. Los primeros rayos de luz se colaban entre las ramas de palma del techo aquella mañana en la que todo empezó a cambiar.»La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentrosobre la reconciliación histórica de su país.Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguiradelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos.Cuando se ha llegado demasiado lejos, huir no es una opción.
Antes de los años terribles es una novela que te duele, te hiere, te remueve página tras página. He disfrutado y sufrido con esta novela, sobre todo porque sabes que historias así han ocurrido, y, por desgracia, siguen ocurriendo.
Perfecto el desarrollo de todos los personajes, tanto de los villanos, que son muchos, como de las víctimas. Y también de esos personajes que están en un bando u otro, bien por intereses, bien por los golpes que les ha dado la vida...
El autor decide dividir la historia en dos líneas argumentales, pasado y presente, y ambas van desarrollándose a la par, complementándose a la perfección.
El único pero que puedo ponerle a la novela es que se me ha hecho un poco larga, en algunos momentos un poco repetitiva, insistiendo mucho en el dolor, en el sufrimiento de sus protagonistas. Pero desde luego es una novela que no deja para nada indiferente.
Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado
Maya Angelou
Traducido por Carlos Manzano de Frutos
Libros del Asteroide, 2016
En el primer volumen de su autobiografía, Maya Angelou nos habla de su dura infancia y de los trances por los que tuvo que pasar hasta convertirse en una mujer independiente. Criada en un pequeño pueblo de Arkansas por su abuela, Angelou aprendió mucho de esta mujer excepcional y de una comunidad negra extraordinariamente cohesionada. Unas lecciones de vida que le ayudarían a sobrellevar las dificultades que tendría que soportar en los años venideros, en San Luis y en California. Angelou tiene un don extraordinario para contar. Su libro, que es a la vez alegre y triste, misterioso y memorable, como la niñez, nos habla de los anhelos y miedos infantiles, del amor y del odio y de cómo las palabras pueden hacer del mundo un lugar mejor.
No suelo leer autobiografías, pero me encontré con este libro en la biblioteca y me atrajo los años en los que se desarrolla, finales de los años 20, principios de los treinta, en los EEUU. Unos años difíciles cuando el color de tu piel es el negro.
Son muchos los temas que aborda: el racismo, la desigualdad, las complejas relaciones familiares, el descubrimiento de la sexualidad... Y asombra la naturalidad con que trata todos estos temas, con absoluta sencillez, con los ojos de una niña que va descubriendo el mundo a su alrededor, un mundo que no va a ser bonito en muchos momentos. Es otra lectura que nos va a doler en muchos momentos, pero que merece mucho la pena.
El linaje de las estrellas
Daniel Fopiani
Espasa, 2024
En el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando ha aparecido el cuerpo de un joven soldado salvajemente mutilado. Una esvástica realizada con cortes aparece en el cadáver y el homicidio no tarda en acaparar la atención mediática cuando se filtra un dato aún más perturbador: el asesino dejó las tripas de la víctima a la vista, simulando con los intestinos un cordón umbilical.
Ezequiel Expósito, capellán castrense, inicia su propia investigación al tiempo que estrecha lazos con la madre del soldado, una venezolana llamada Natalia cuya vida ha estado sembrada de amarguras.
Este asesinato llevará a Ezequiel a descubrir la existencia de una misteriosa secta, pero también a redescubrir sus verdaderos orígenes y a una reflexión sobre lo que más le ha interesado en la vida además de Dios: el universo.
El linaje de las estrellas es la última novela de Daniel Fopiani. Un thriller en el que el autor demuestra que cada vez se mueve mejor en este género, con un ritmo que, sin ser vertiginoso, va creciendo poco a poco; con una tensión que va en aumento página tras página y con unos giros que nos van a sorprender a lo largo de la novela.
Sabe también crear unos personajes muy reales, muy creíbles, que haces que te metas de lleno en la historia, sintiendo su dolor, sus miedos, sus preocupaciones. Se nota también la labor de documentación que ha tenido que realizar, pero ha sabido insertarlo perfectamente en la historia, no restándole ritmo en ningún momento. Y nos vuelve a demostrar una vez más un gran dominio del lenguaje, que convierten en un auténtico placer la lectura de sus libros.
Lo único que me ha fallado es la investigación policial. Esperaba algo más de profundidad en este aspecto y me ha resultado un tanto deslucida. Al final todo se resuelve de forma un poco precipitada y casi de casualidad. Pero a pesar de este pero, es una novela que he disfrutado mucho, que se lee en un santiamén.
La huella del mal
Manuel Ríos San Martín
Booket, 2020
En una visita a Atapuerca, un estudiante descubre que una de las reproducciones humanas que imitan los enterramientos de los homínidos de hace miles de años es, en realidad, el cuerpo de una chica muerta. La joven parece haber sido colocada con una simbología ritual, y todas las pistas apuntan a un macabro homicidio ocurrido seis años atrás en otro yacimiento, en Asturias.
He disfrutado con esta novela de principio a fin. Manuel Ríos San Martin se está convirtiendo para mí en una apuesta segura con todas sus novelas. Con un ritmo en el que la tensión no decae en ningún momento; con capítulos cortos que te invitan a leer uno tras otro porque deseas saber más y más; con una investigación policial bien desarrollada; y con tantos sospechosos que ya empiezas a sospechar hasta del propio autor...
Otro punto fuerte es el lugar en el que se desarrolla gran parte de la trama, las excavaciones de Atapuerca. Esto da pie para que nos enseñe muchas cosas sobre nuestros orígenes y para interesantísimas reflexiones sobre la naturaleza del ser humano, que nos van a dar para pensar durante mucho tiempo. Muy pero que muy recomendable.
Gadir
Juan Luis Pulido
Almuzara, 2022
En el año de la Olimpiada ciento setenta y siete (70 a.C.), Posidonio de Apamea, afamado filósofo rodio que ha consagrado su vida a la búsqueda del conocimiento, cumple por fin un antiguo anhelo: viajar a Gadir, la mítica ciudad cananea del lejano occidente, para visitar el famoso templo de Melqart. Gracias a la influencia de su protector, Pompeyo el Grande, Posidonio obtiene el raro privilegio de alojarse en el propio templo, donde quiere observar los astros, estudiar las mareas y consultar los fondos de su extraordinaria biblioteca. Sin saberlo, el griego se mete en la boca de un volcán a punto de estallar. Su presencia en Gadir excita los recelos de los partidarios del orden antiguo, que se resisten a renunciar a sus tradiciones, pese a las presiones que ejercen los romanos como nuevos amos del mundo. Los sacrificios humanos, la prostitución ritual o la pena de hoguera para los delincuentes, suscitan feroces conflictos entre los reformadores, liderados por la familia de los Balbo, y los conservadores, dirigidos por la casta sacerdotal. Buscador incansable de la verdad que esconde cada desafío, Posidonio siempre ha seguido la voz de la razón. Pero en occidente se enfrenta, por vez primera, al dilema moral de su compromiso. En Gadir, soñada y odiada, todo cambia para él.
En Gadir, el autor ha sido capaz de reconstruir a la perfección el tránsito del Cádiz fenicio al romano. Sin duda, esto es lo mejor de la novela. El modo en que logra plasmar cómo convivieron durante esos años los fenicios y los romanos y las tensiones que había entre ellos, sobre todo, por sus creencias, sus costumbres, tan opuestas, tan diferentes.
El único pero que puedo ponerle a la novela, es su ritmo, un tanto pausado y que se hace un poco repetitiva en algunos momentos, costándole avanzar.
Pero he disfrutado mucho con este viaje al pasado de mi ciudad y me ha gustado conocer la prosa del autor, al que no conocía hasta ahora.
Desde Tombuctú, Doudou y su mujer huyen de la guerra en dirección a
Melilla en busca de una vida mejor. Tras múltiples abusos por parte de
la policía marroquí y de las mafias que sacan provecho de su
desesperación, consiguen subir a una patera. Ella está embarazada y
temen morir en el mar, ahogados.
En el pequeño camposanto de la Isla de Alborán, aparece una cabeza
mutilada de origen africano, rodeada de gaviotas decapitadas con cabezas
de muñecas de porcelana en su lugar. Un islote habitado solo por un
reducido destacamento de la Armada española, con el objetivo de
preservar el territorio nacional ante la posible llegada de migrantes,
vivos o muertos, y de velar por el ecosistema protegido de la zona en
colaboración con un biólogo de la Junta de Andalucía.
La sargento Julia Cervantes, Infante de Marina experimentada, es
enviada con el contingente que se desplaza a Alborán tras el macabro
descubrimiento. En su vida solo quedan su hijo Mario y su madre. Después
de varios años, sigue sin poder superar la muerte de su marido.
Durante una terrible tormenta, quedan totalmente incomunicados con el
exterior y desde la megafonía del faro comienzan a escuchar una extraña
nana: “Diez soldaditos se fueron a cenar; uno se asfixió y quedaron
nueve”. Cuando empiezan a sucederse los asesinatos, el terror se desata
en la isla. Julia debe hallar al culpable si quiere volver sana y salva
junto a su hijo pero, ¿hay alguien más en la isla o el asesino se
encuentra entre sus camaradas?
Si ya me gustó el anterior libro de Daniel Fopiani, éste lo he disfrutado aún más. Dos son las tramas que se desarrollan en esta novela. Por un lado, tenemos a Doudou y su mujer, que huyen de su país, que huyen de la guerra, y tratan de llegar a las costas españolas en una barca de plástico, junto a gente cuyas historias serán seguramente igual de desgraciadas que las suyas. Sufriendo humillaciones continuas, engaños unos tras otros, dejando la dignidad por el camino y muchas lágrimas. Todo por llegar a esa minúscula barca en la que meten todas sus esperanzas. Nos va a doler mucho esta parte. Mucho.
Por otro lado, tenemos a la sargento Cervantes, quien es enviada a la Isla de Alborán con un grupo de soldados, para que investigue qué ocurrió antes realmente ahí. Parece un trabajo fácil. Pero cuando muere el primero de ellos y por la megafonía se escucha una voz cantando "Diez soldaditos se fueron a cenar, uno se asfixió y quedaron nueve,", empezamos a darnos cuenta de que va a ser de todo menos sencillo. Y es entonces cuando la historia empieza a coger un ritmo de vértigo y nos va a costar soltar el libro hasta llegar al final. Tremendamente adictivo y con muchos momentos en los que nos va a dejar sin respiro, pensando que aquí no se va a salvar ni el escritor...
A esto ayuda mucho su atmósfera, cada vez más asfixiante, más opresiva, llegando a sentir esa soledad, el aislamiento, la incomunicación... Llegando a mojarnos con ese temporal que va a sufrir la isla, sintiendonos aún más solos, más aislados. Con la desesperanza creciendo en nuestro interior. Pero sin poder parar de leer.
Lo único que he echado de menos en esta novela es un mayor profundidad en sus personajes. Salvo la sargento y un poco Doudou, el resto de personajes aparecen poco perfilados. Apenas los conocemos y no llegamos a empatizar, a conectar con ellos. El autor ha preferido decantarse más por imprimirle acción a la novela en vez de detenerse en ellos. Y desde luego ha conseguido un thriller adictivo de los que enganchan desde la primera página hasta la última. Seguiré leyendo a Daniel Fopiani.
PD: Por cierto, otra de las mejores cosas que ha tenido este libro es su dedicatoria. Espero que la respuesta haya sido afirmativa...
La melodía de la oscuridad Daniel Fopiani Espasa, 2019
Adriano es un hombre acabado, nada queda de aquel aguerrido sargento que
sufrió un atentado en Intxaurrondo que le dejó ciego. La explosión le
reventó las cuencas oculares y la vida entera: ahora es un monstruo
desfigurado, invidente, que vive en Cádiz dependiente de su mujer,
Patricia, que apenas soporta la rutina y que, a pesar del profundo amor
que siente por su marido, no puede dejar de estar angustiada, además,
por el dolor incesante de no haber tenido hijos.
Cuando el
teniente Román pide la ayuda de Adriano para encontrar al asesino que
aterroriza a la ciudad, él sabe que, a pesar de su ceguera, no podrá
negarse. La primera víctima aparece salvajemente mutilada en el museo
arqueológico, la segunda en uno de los parques más concurridos. Adriano
intuye que el psicópata está emulando los doce trabajos de Hércules.
Comienza así una investigación que revelará profundos secretos del
miedo, la miseria y el amor humanos.
Me ha gustado esta novela,
sobre todo por la narrativa del autor. Me ha gustado su forma de contar,
su forma de tratar a los personajes, interesándome más esta parte que
la propia investigación para resolver el caso. Creo que Daniel Fopiani
podría incluso apostar por otros géneros, por historias más intimistas y
lo haría con mucha soltura. Porque su forma de abordar la historia
personal de cada uno de los protagonistas me ha gustado mucho. La forma
de desnudar el alma de cada personaje, su esencia, sus miserias...
El
desarrollo de la investigación me ha gustado un poco menos, tengo que
reconocerlo. Me ha resultado escaso, como me han resultado escasos al
final los asesinatos. No esperaba que cumpliera los doce trabajos de
Hércules, pero al final fueron muy pocos. Lo que no fueron pocos son los
detalles a la hora de explicar cómo fueron los asesinatos, las torturas
a cada víctima. ¡Qué mal lo he pasado!
Y
el final ha estado bien. Pero me hubiera gustado que se hubiera
alargado un poco más la historia antes de llegar a ese final, que llega
demasiado pronto. Me ha faltado más acción antes de llegar a ese
momento. Acción que no le falta a la hora de abordar ese final, que
resulta angustioso. He sufrido muchísimo con ese desenlace.