viernes, 11 de diciembre de 2015

Los jardines de la memoria de Michel Quint

Los jardines de la memoria
Michel Quint
Traducción: Ignacio Pérez Fernández
Salamandra, 2002

Cuando el hombre desciende a los abismos de la barbarie, y el género humano muestra su cara más abyecta, queda siempre un atisbo de esperanza, un resquicio de luz donde la generosidad y la solidaridad de una sola persona son capaces de restituir la dignidad a quienes les ha sido vilmente despojada. En un claro homenaje al r ecuerdo y la memoria, y al sorprendente poder que la risa y el humor tienen como antídoto del miedo y la desesperación, el narrador inicia su relato con las vivencias de un niño avergonzado por la curiosa afición de su padre: disfrazarse de payaso para actuar tristemente en todo tipo de fiestas infantiles. Años más tarde, cuando el protagonista ya es un adolescente, su tío le confiesa las verdaderas razones del extraño comportamiento de su padre. A partir de ese momento, la narración adquiere una intensidad que deja sin respiro al lector, y el impacto se multiplica, si cabe, debido a la concisión y brevedad del relato. Los jardines de la memoria figura en las listas de los libros más vendidos en Francia desde hace más de cuarenta semanas, en un inagotable fenómeno de boca a oreja. Con un fuerte componente autobiográfico —su padre y su abuelo combatieron en las dos grandes guerras del siglo XX—, Michel Quint apunta al centro exacto de nuestra conciencia, allí donde se concentran los impulsos más primarios, donde se dirime la idea del bien y del mal, y nuestra forma de actuar en consecuencia.
Los jardines de la memoria de Michel Quint es una novela breve, pero intensa, conmovedora, emocionante... Se lee muy rápido, pero luego tienes la necesidad de leerla otra vez. Esta vez de forma lenta, pausada, disfrutando de la historia, apreciando los matices que tiene. 
La vida es irónica; se necesita tristeza para conocer la felicidad, ruido para apreciar el silencio y ausencia para valorar la presencia.
El libro se inicia con un proceso que tuvo lugar contra Maurice Papon, un político francés que colaboró con el gobierno nazi en la persecucion de los judíos. Los primeros días de juicio se presentará un hombre vestido de payaso, más concretamente de augusto, pero no le dejarán entrar en la sala. Los días siguientes acudirá de paisano, pero siempre con una vieja maleta que siempre acariciará. 
... Sin verdad, ¿cómo puede haber esperanza...?

Luego conoceremos al protagonista de esta historia. Lo conoceremos en varios momentos de su vida. De niño nunca soportaba que su padre se disfrazara de payaso. Y fue creciendo, y seguía sin soportarlo. Se avergonzaba de él. Será de adolescente cuando su tío le explique las razones que llevaban a su padre a actuar de este modo. Y descubrirá algo que le sorprenderá y que hará que a partir de ese momento empiece a mirar a su padre con otros ojos. Que empiece a mirar a toda su familia de otro modo. Y empiece a sentir admiración por su padre, admiración por todos. Y que se enorgullezca de su padre, incluso en los momentos en que se disfrazaba de payaso.
¿Y sin memoria?

Y termina el libro de nuevo en el juicio. Nuestro protagonista realiza un bonito homenaje a su padre en estas páginas, preparándose para asistir al juicio de quien causó tanto daño, quien causó tanto dolor. Estará ahí representando y honrando la figura de su padre, de su familia. Ahora que conoce el pasado, ahora que tiene memoria...

Un libro absolutamente recomendable, que se lee en una sola tarde. Solo tiene un peligro. Que querrás volver a leerlo...

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Novedad: Euforia colectiva de Alberto Hontoria Maceín

Euforia Colectiva es la novedad de El  Desvelo Ediciones para el mes de diciembre y la segunda novela publicada por Alberto Hontoria Maceín, un autor que me sorprendió muy gratamente con Disjecta Membra.
Durante un análisis de rutina en el laboratorio, la microbióloga Charlotte Cornell descubre un microorganismo que transforma las hortalizas de un modo extraordinario. Los resultados del hallazgo podrían cambiar el mundo. Sin embargo, el ingeniero informático australiano Kane Sonnen diseñará una aplicación para dispositivos móviles que podría alterar para siempre el curso de la humanidad en un sentido aterradoramente distinto. De la mano de Alberto Hontoria Maceín, una nueva entrega de ficción científica tremendamente adictiva. 





martes, 8 de diciembre de 2015

El primer amor. Un cuento gótico de Joyce Carol Oates


El primer amor. Un cuento gótico
Joyce Carol Oates
Traducción, Dimas Mas y Mercedes Cernícharo
Edhasa,  2014
Josie, cuya madre acaba de separarse, llega a un pequeño pueblo en el que conocerá a su tía, una mujer de implacables convicciones religiosas que hace valer su autoritarismo sobre su sobrina, y a su primo Jared que estudia en el seminario. La fascinación que ejercerá sobre Josie su excéntrico primo la llevará a conocer algu nos de los aspectos más crudos del amor carnal

Es un libro tan cortito que me cuesta hacer esta reseña sin decir más de la cuenta. Es de esos libros que cogí en la biblioteca mientras esperaba que mi hija decidiera qué libro iba a llevarse y ahí mismo lo terminé. Atrapada en la atmósfera asfixiante que Joyce Carol Oates consigue plasmar. Una atmósfera cargada de simbolismos religiosos que angustia... y mucho. Y no ayuda nada para liberarnos un poco de esta angustia que la casa donde Josie, la niña protagonista de esta historia, vive en estos momentos sea una casa grande, vieja, oscura, junto a los pantanos, con largas serpientes a su alrededor... No, imposible leer esta historia sin que la inquietud te llene.

En ese ambiente, Josie se acercará a la única persona joven que vive en esa misma casa, su primo Jared, quien tiene 25 años y está estudiando en el seminario. De nuevo la religión presente. Pero Jared tiene una parte oscura. Pero esto no evita que Josie se sienta cada vez más atraída por su primo. Más bien lo intensifica. Una relación incestuosa y cruel se inicia entre ellos. El paso de la niñez a la adolescencia es dura para Josie. Dura y cruel. Perfecto el modo en que la autora caracteriza a estos dos personajes, Josie y Jared.

Todo es oscuridad, todo es sombrío en esta historia hasta llegar al final. Un final donde la luz hace acto de presencia. Un final en el que la esperanza aparece. 

Resulta incómoda esta lectura, sobre todo por esa atmósfera opresiva que la autora consigue plasmar a lo largo de todo el libro. Una atmósfera que la autora nos hace ver, nos hace sentir, nos hace padecer...


lunes, 7 de diciembre de 2015

Estos días leo...#6

En Mortal y rosa el poeta Francisco Umbral gira y gira en la trituradora de una impotencia y de una pena descabelladas: está mirando la lenta muerte de su hijo. El escritor, el poeta, tambaleándose en los territorios de la calamidad, rebotando contra los paredones de un destino completamente despiadado, descifrando con los ojos desamparados el abecedario de lo absolutamente indescifrable, habitante ya para siempre en el abismo al que abrazó cuando resolvió convertir en palabras su humillación y su pena de nacido en este planeta desalmado, le dice a la ausencia de un niño: "... quién eras, quién eres, a quién hablo, qué escribo...". Estaba tan aturdido de dolor que no se daba cuenta de que escribía un monumento a la literatura.



 

"He sido el hombre más poderoso del mundo, pero también el más traicionado". Así comienza Publio Cornelio Escisión sus memorias en La traición de Roma, donde Santiago Posteguillo nos narra el épico final de la vida de dos de los personajes más legendarios de la historia, Escisión y Aníbal. Los eternos enemigos se encuentran una vez más en la batalla de Magnesia, un episodio casi desconocido de la historia de occidente. Pero además de batallas, el autor nos cuenta lo que ha sido de los hijos de Escisión; de sus enemigos, Marco Porcio Catón y de su aliado Graco; de la esclava Netikerty; de la prostituta Areté; de su fiel aliado Ledio; de Antíoco III, el rey de Siria; del ya anciano dramaturgo Plauto, que se pasea por las calles de Roma, y también de la mujer de Escisión, Emilia Tercia, digna hasta el final en medio de la mayor de las hecatombes públicas y privadas.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Los colores olvidados y otros relatos ilustrados de Silvia G. Guirado



Ilustrado  por David Garcia Forés, Marta Garcia Pérez y Desiree Arancibia
Carmesina es una niña especial. Como en el fondo, lo somos todos. Un día descubre, gracias a la intervención de un Gato Negro muy peculiar, que tiene un don que debe potenciar. Sin saberlo, gracias a él, Carmesina aportará su nota de color a un mundo gris y taciturno. Este es el primer cuento de una serie de relatos que nos hablan de la amistad, del amor, del buen humor, de los miedos y de los retos personales con un tono a medio camino entre la reflexión y la sonrisa.
Los colores olvidados y otros relatos ilustrados quiere aportar una visión optimista de la vida cotidiana y recordar la importancia de las pequeñas cosas que dan sentido a nuestro día a día. Recomendado para los adultos que quieran recuperar los colores olvidados y jóvenes que ya están pintando el futuro.
El libro forma parte del proyecto Play Attitude (creado por la agencia Play Creatividad) y con una parte de los beneficios obtenidos con su venta se colabora con la ONG Educación Sin Fronteras, que promueve acciones y proyectos educativos. 
Este libro nos enamora desde las primeras páginas, en las que nos presenta a un personaje tan tierno y dulce como Carmesina. Y luego nos sorprende con todos y cada uno de sus relatos. Imposible decidir cuál nos gusta más. Todos son magníficos, tanto por sus historias, como por sus personajes o por sus ilustraciones. Es un libro que transmite  todo el amor, el cariño y la dedicación con el que se ha hecho.
Un libro que nos habla de la importancia de la amistad, de la ilusión, de la tolerancia, del respeto, de la confianza en uno mismo, de la búsqueda de la felicidad, de no renunciar a los sueños, de no olvidarte de darle color a la vida... Un libro que nos enseña que la vida está para vivirla. Y lo hace de una forma sencilla, de una forma amena y comprensible hasta para los más pequeños de la casa.
 
Un libro imprescindible para los que disfrutamos de los libros ilustrados. Una auténtica joya que puede ser disfrutada por los niños y por los que hemos dejado de serlos (aunque siempre, algo nos queda...).

Imágenes: http://tienda.loscoloresolvidados.com/colores/index.php/

viernes, 4 de diciembre de 2015

Preventa de Apenas lucidez de Luis Miguel Morales

Ya desde el oxímoron de su título este poemario se define como un claroscuro, un contraste de luces y de sombras: los árboles del parque frente al ruido y el polvo de la ciudad, el sexo frente al amor, el amor frente a la ausencia, el amor y el odio, la mañana y la noche, la lluvia y el cielo despejado, la razón y la locura, la vida y el suicido, la tierra y el mar. Paralelismo tras paralelismo mientras el poeta fija su mirada y su pluma en todo lo que le rodea.
Empieza a leer aquí.

Ya a la preventa AQUÍ.



Ya en su último libro de relatos, El dedo índice de mi mano izquierda,  Luis Miguel Morales se atrevió con el verso. Y tanto le ha cogido el gustillo, que ahora va a ver publicado su primer poemario. He tenido la suerte de poder leer ya algunos de estos poemas y en ellos he podido apreciar que, desde luego, su talento no solo está a la hora de escribir pequeñas historias. Que en su poesía también lo hay. Y mucho. Poemas que hablan de amor, de soledad, de ausencia; poemas que hablan de nuestra realidad, que hablan de vida. Poemas sencillos, que se disfrutan verso a verso, degustando lentamente de ellos, deleitándonos en su sonido, deleitándonos en el trocito de historia que cada uno encierra. 


jueves, 3 de diciembre de 2015

Repasando noviembre...

Y llegó diciembre. ¡Se nos acaba el año! Cada vez se van más rápidos... 

Toca hacer balance de este mes que acaba de irse. Un mes que lleva el mismo ritmo que los anteriores, más o menos. Cinco lecturas han sido. Y cinco lecturas que he disfrutado mucho, cada una en su género. Empecé noviembre devorando La caricia de Tánatos de María José Moreno, un libro totalmente adictivo. También estuve conociendo a Emma de Jane Austen, que me cayó un poquito mal al principio, pero luego terminé cogiéndole cariño. Luego estuve disfrutando de la pluma de María Fasce, una autora que no conocía de nada y me ha sorprendido muy gratamente con La mujer de Isla Negra. Y he vuelto a disfrutar con Pat Casalà con su novela Los mundos de Esme. Y entre mis mejores lecturas del año se va a encontrar Stoner de John Williams, una absoluta maravilla. 

Con las reseñas poco a poco estoy consiguiendo ponerme al día. Sobre todo porque como en estos meses estoy leyendo menos... Así este mes ha caído El aprendiz de conspirador de Baroja, Ama de casa sale de compras (de 9 a 12 am) de Elisa Cotarelo, Las legiones malditas de Santiago Posteguillo, El villano en su rincón de Lope de Vega y Emma de Jane Austen.

También he seguido rescatando las reseñas de lecturas que hizo mi hija cuando era más chiquitita que ahora. Así he hablado en el blog de Las brujas y El vicario que hablaba al revés de Roald Dahl, Marta y su dragón de Carmen Anguita, Un baúl lleno de lluvia de Ana Rossetti y Milena Pato, la rastreadora de historias de Care Santos.

Y este mes de cine poco puedo hablar... Se reduce a las tardes de domingos familiares.Por fin vimos Del revés, pero no sé si será por las altas expectativas que tenía puestas en esta película, pero me ha decepcionado. Y a mi hija tampoco le ha gustado mucho. Por ella he visto también la segunda parte de El corredor del laberinto, que le gustó mucho la primera. Y quitando la parte zombie que tiene, a ella le ha gustado. A mí es que este tipo de pelis me deja un tanto indiferente. Hemos visto también Ant-Man. Y en este caso me ha pasado lo contrario que con Del revés. Me esperaba un aburrimiento y al final me ha resultado entretenida. 

En música, sigo nostálgica. Y sigo disfrutando de canciones de otros años. 


Foto: http://www.poemas-del-alma.com/blog/wp-content/uploads/imagenes-poemas/9471d20.jpeg

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Palmeras en la nieve de Luz Gabás

Palmeras en la nieve
Luz Gabás,
Editorial Planeta, 2012

Es 1953 y Kilian abandona la nieve de la montaña oscense para iniciar junto a su hermano, Jacobo, el viaje de ida hacia una tierra desconocida, lejana y exótica, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de este territorio exuberante y seductor, le espera su padre, un veterano de la finca Sampaka, el lugar donde se cultiva y tuesta uno de los mejores cacaos del mundo.
En esa tierra eternamente verde, cálida y voluptuosa, los jóvenes hermanos descubren la ligereza de la vida social de la colonia en comparación con una España encorsetada y gris; comparten el duro trabajo necesario para conseguir el cacao perfecto de la finca Sampaka; aprenden las diferencias y similitudes culturales entre coloniales y autóctonos; y conocen el significado de la amistad, la pasión, el amor y el odio. Pero uno de ellos cruzará una línea prohibida e invisible y se enamorará perdidamente de una nativa. Su amor por ella, enmarcado en unas complejas circunstancias históricas, y el especial vínculo que se crea entre el colono y los oriundos de la isla transformarán la relación de los hermanos, cambiarán el curso de sus vidas y serán el origen de un secreto cuyas consecuencias alcanzarán el presente.
En el año 2003, Clarence, hija y sobrina de ese par de hermanos, llevada por la curiosidad del que desea conocer sus orígenes, se zambulle en el ruinoso pasado que habitaron Kilian y Jacobo y descubre los hilos polvorientos de ese secreto que finalmente será desentrañado.
Definitivamente, el landscape no es lo mío. Y no es que no me haya gustado este libro. Pero no me ha entusiasmado tanto como esperaba después de ver tantas y tantas buenas reseñas. No termino de conectar con estas historias, no termino de empatizar con sus personajes. Clarence y Kilian son los dos grandes protagonistas de esta novela, los que con más mimo ha descrito la autora. Pero no termino de creérmelos, de verlos como personajes reales, de carne y hueso. Y quizás la culpa lo tenga de que son demasiadas cosas las que les ocurren a ellos, a la misma familia. Que parece que los demás no tengan problemas y ellos los tengan todos. Y la parte romántica tampoco me ha logrado convencer. Con lo grande que es este planeta que se llama Tierra, ¿y tienen que encontrarse con...? ¿Tienen que enamorarse de...? Y respecto al resto de personajes, me han resultado estereotipados. Cada uno está allí para cumplir con un papel y punto.

Pero no todo son cosas negativas. Me ha gustado la forma de narrar de la autora. Aunque recurra al típico recurso de ir alternando dos tramas que suceden en dos momentos distintos, sabe manejar la tensión, sabe imprimirle el ritmo adecuado para atrapar nuestra atención y logra que este tocho se lea casi de un tirón. Además, otro punto fuerte de esta novela es su ambientación. Guinea Ecuatorial está perfectamente plasmada en esta novela. Luz Gabás nos hacer verla, nos hace pasear por sus calles, nos enseña cómo era la vida en aquellos años de la dictadura franquista, tan distinta a la de nuestro país. Aquellos años en los aún España aún tenía territorios coloniales, aquellos años en los que empezó a perderlos... Años difíciles para estos pueblos, porque esos primeros años de libertad siempre se confunde con libertinaje. Y difíciles para los españoles que vivían también allí, porque vieron como su forma de vida hasta ese momento era destrozada. Y tuvieron que salir huyendo, dejándolo todo, abandonándolo todo. Dejando toda una vida atrás...

En resumen, reconozco que es una buena novela para todo amante al género. El problema soy yo, que no termino de cogerle el puntito a éste.

martes, 1 de diciembre de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo LXXIII y capítulo LXXIV

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Capítulo LXXIII:

Malos augurios son los que tiene don Quijote cuando llega al pueblo.
A la entrada del cual, según dice Cide Hamete, vio don Quijote que en las eras del lugar estaban riñendo dos mochachos, y el uno dijo al otro:

-No te canses Periquillo, que no la has de ver en todos los días de tu vida.

Oyólo don Quijote, y dijo a Sancho:

-¿No adviertes, amigo, lo que aquel mochacho ha dicho: ''no la has de ver en todos los días de tu vida''?

-Pues bien, ¿qué importa -respondió Sancho- que haya dicho eso el mochacho?

-¿Qué? -replicó don Quijote-. ¿No vees tú que, aplicando aquella palabra a mi intención, quiere significar que no tengo de ver más a Dulcinea?
Menos mal que ahí está Sancho para recordarle que fue él mismo quien le dijo que no había que hacer caso de estos. Y lo mismo dice la Iglesia.
-He aquí, señor, rompidos y desbaratados estos agüeros, que no tienen que ver más con nuestros sucesos, según que yo imagino, aunque tonto, que con las nubes de antaño. Y si no me acuerdo mal, he oído decir al cura de nuestro pueblo que no es de personas cristianas ni discretas mirar en estas niñerías; y aun vuesa merced mismo me lo dijo los días pasados, dándome a entender que eran tontos todos aquellos cristianos que miraban en agüeros. Y no es menester hacer hincapié en esto, sino pasemos adelante y entremos en nuestra aldea.
Y aparece ya Teresa, la mujer de Sancho, para recibirle, algo decepcionada al principio, al no verle vestido como gobernador. Pero más contenta después al ver el dinero que su marido había ganado. 

 Don Quijote entra en su casa, contándole al cura y al bachiller cuáles son sus propósitos a partir de este momento. Dejará durante un año la vida como caballero.Y durante ese año emprenderá una vida pastoril...
Don Quijote, sin guardar términos ni horas, en aquel mismo punto se apartó a solas con el bachiller y el cura, y en breves razones les contó su vencimiento, y la obligación en que había quedado de no salir de su aldea en un año, la cual pensaba guardar al pie de la letra, sin traspasarla en un átomo, bien así como caballero andante, obligado por la puntualidad y orden de la andante caballería, y que tenía pensado de hacerse aquel año pastor, y entretenerse en la soledad de los campos, donde a rienda suelta podía dar vado a sus amorosos pensamientos, ejercitándose en el pastoral y virtuoso ejercicio; y que les suplicaba, si no tenían mucho que hacer y no estaban impedidos en negocios más importantes, quisiesen ser sus compañeros; que él compraría ovejas y ganado suficiente que les diese nombre de pastores; y que les hacía saber que lo más principal de aquel negocio estaba hecho, porque les tenía puestos los nombres, que les vendrían como de molde. Díjole el cura que los dijese. Respondió don Quijote que él se había de llamar el pastor Quijotiz; y el bachiller, el pastor Carrascón; y el cura, el pastor Curambro; y Sancho Panza, el pastor Pancino.
Pero no convencerá a su sobrina, que le desaconsejará esta vida. Pero con el fin de su vida caballeresca, la salud parece perder don Quijote... 
Y ¿podrá vuestra merced pasar en el campo las siestas del verano, los serenos del invierno, el aullido de los lobos? No, por cierto, que éste es ejercicio y oficio de hombres robustos, curtidos y criados para tal ministerio casi desde las fajas y mantillas. Aun, mal por mal, mejor es ser caballero andante que pastor. Mire, señor, tome mi consejo, que no se le doy sobre estar harta de pan y vino, sino en ayunas, y sobre cincuenta años que tengo de edad: estése en su casa, atienda a su hacienda, confiese a menudo, favorezca a los pobres, y sobre mi ánima si mal le fuere.

-Callad, hijas -les respondió don Quijote-, que yo sé bien lo que me cumple. Llevadme al lecho, que me parece que no estoy muy bueno, y tened por cierto que, ahora sea caballero andante o pastor por andar, no dejaré siempre de acudir a lo que hubiéredes menester, como lo veréis por la obra.

Y las buenas hijas -que lo eran sin duda ama y sobrina- le llevaron a la cama, donde le dieron de comer y regalaron lo posible.
Capítulo LXXIV:

Don Quijote cae enfermo. Parece que sin un propósito en su vida, su cuerpo se niega a vivir. Todos intentar animarle, pero en vano.
Éstos, creyendo que la pesadumbre de verse vencido y de no ver cumplido su deseo en la libertad y desencanto de Dulcinea le tenía de aquella suerte, por todas las vías posibles procuraban alegrarle, diciéndole el bachiller que se animase y levantase, para comenzar su pastoral ejercicio, para el cual tenía ya compuesta una écloga, que mal año para cuantas Sanazaro había compuesto, y que ya tenía comprados de su propio dinero dos famosos perros para guardar el ganado: el uno llamado Barcino, y el otro Butrón, que se los había vendido un ganadero del Quintanar. Pero no por esto dejaba don Quijote sus tristezas. (...) Fue el parecer del médico que melancolías y desabrimientos le acababan.
Tras estas palabras del médico, pide don Quijote que lo dejen solo para dormir un poco. Y cuando despierta, las primeras palabras de nuestro caballero son de agradecimiento a Dios. Por perdonarle sus pecados, por haberle devuelto la  razón. Reniega de los libros de caballería, de lo que le han hecho.
-Dadme albricias, buenos señores, de que ya yo no soy don Quijote de la Mancha, sino Alonso Quijano, a quien mis costumbres me dieron renombre de Bueno. Ya soy enemigo de Amadís de Gaula y de toda la infinita caterva de su linaje, ya me son odiosas todas las historias profanas del andante caballería, ya conozco mi necedad y el peligro en que me pusieron haberlas leído, ya, por misericordia de Dios, escarmentando en cabeza propia, las abomino. 
 Y nada le hará ya cambiar de opinión. Más ahora que sabe que poco tiempo le queda de vida.
-¿Ahora, señor don Quijote, que tenemos nueva que está desencantada la señora Dulcinea, sale vuestra merced con eso? Y ¿agora que estamos tan a pique de ser pastores, para pasar cantando la vida, como unos príncipes, quiere vuesa merced hacerse ermitaño? Calle, por su vida, vuelva en sí, y déjese de cuentos.

-Los de hasta aquí -replicó don Quijote-, que han sido verdaderos en mi daño, los ha de volver mi muerte, con ayuda del cielo, en mi provecho. Yo, señores, siento que me voy muriendo a toda priesa; déjense burlas aparte, y traíganme un confesor que me confiese y un escribano que haga mi testamento, que en tales trances como éste no se ha de burlar el hombre con el alma; y así, suplico que, en tanto que el señor cura me confiesa, vayan por el escribano.
 Grandes son las palabras de Sancho.
-¡Ay! -respondió Sancho, llorando-: no se muera vuestra merced, señor mío, sino tome mi consejo y viva muchos años, porque la mayor locura que puede hacer un hombre en esta vida es dejarse morir, sin más ni más, sin que nadie le mate, ni otras manos le acaben que las de la melancolía. Mire no sea perezoso, sino levántese desa cama, y vámonos al campo vestidos de pastores, como tenemos concertado: quizá tras de alguna mata hallaremos a la señora doña Dulcinea desencantada, que no haya más que ver. Si es que se muere de pesar de verse vencido, écheme a mí la culpa, diciendo que por haber yo cinchado mal a Rocinante le derribaron; cuanto más, que vuestra merced habrá visto en sus libros de caballerías ser cosa ordinaria derribarse unos caballeros a otros, y el que es vencido hoy ser vencedor mañana.
 Porque cuando su amo tenía sus ideales caballerescos, cuando tenía un propósito en esta vida, siempre luchó. Pero ahora, sin un fin, se rinde, sin luchar. Habrá recobrado la razón, pero sus ganas de luchar las ha perdido. Entonces... ¿cuándo está más loco?

 Y llega el fin. Muere don Quijote. Muere Alonso Quijano el bueno. Me quedo con los dos últimos versos del epitafio escrito por Sansón Carrasco.

Yace aquí el Hidalgo fuerte
que a tanto estremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco;
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura,
que acreditó su ventura
morir cuerdo y vivir loco.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Muuuchos sorteos!!!

Welcome to Pinkiland sortea Una llama entre cenizas de Sabaa Tahir
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 15 de enero









Te deseo un libro, Viviendo entre palabras y Leer es viajar sortean 3 cheques de 20 euros cada uno.
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 2 de enero









  •    PACK 1: Libro de hasta 15 € en Amazon o Booky (si hacen envíos gratis a tu país)
  •    PACK 2: Libro de hasta 15 € en Amazon o Booky (si hacen envíos gratis a tu país)
  •    PACK 3: Lote con 5 marcapáginas en papel (a escoger entre los que están en esta Página)
  •   PACK 4: Lote con 5 marcapáginas en papel (a escoger entre los que están en esta Página
  •   PACK 5: Lote con 5 marcapáginas en papel (a escoger entre los que están en esta Página)
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 22 de diciembre


El lector que llevas dentro y La orilla de los libros también están de sorteo. Habrá dos ganadores (uno por cada blog) que podrán elegir un libro de hasta un máximo de 25€ de Bookdepository.
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 25 de diciembre








Bookeando con Mangeles sortea un ejemplar de Las puertas del paraíso de Nerea Riesco.
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 11 de diciembre










Lo que leo organiza un tentador sorteo en el que habrá ocho ganadores. 
1 ejemplar del libro "EXCÉNTRICO": 
1 ejemplar del libro "LA PERDICIÓN FUCSIA"
1 ejemplar del libro "CAOS -El manual de accidentes y errores-"
1 ejemplar del libro "Esto no es un libro"
1 ejemplar del libro "TUSONAS, HETAIRAS Y PELANDUSCAS. Sevilla y el oficio más antiguo del mundo"
1 ejemplar del cuento infantil "Cuando me siento bien conmigo mismo"
1 ejemplar del cuento infantil "Cuando te añoro"
2 ejemplares de la novela juvenil "HUZIEL significa te quiero"
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 6 de enero 


Entre mis libros y yo sortea un ejemplar de Estricnina de Mercedes Sáenz Blasco.
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 10 de enero









El búho entre libros sortea un ejemplar de Hidra verde, un libro de relatos escritos por farmacéuticos y en el que él mismo participa con un relato, El profesional.
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 20 de diciembre




Té con pastas y encuentros literarios también está de sorteo.
  • Un ejemplar a elegir por valor máximo de 20 euros.
  • Un ejemplar a elegir por valor máximo de 20 euros.
  • Tierras de luz, tierras de sombra de María Martínez Ovejero.
  • La cinta de Moebius de César Colomer
  • Recuérdame de María Martínez Ovejero
Bases: aquí.
Plazo: Hasta el 18 de diciembre.

¡¡¡Mucha suerte a tod@s!!!


domingo, 29 de noviembre de 2015

Milena Pato. La rastreadora de historias de Care Santos



 Milena Pato

Autora: Care Santos

Ilustrado por Dani Cruz

Editorial Montena, 2012

Milena Pato tiene diez años y sería perfecta si no tuviera esa tendencia a hacer lo que no debe y que siempre le trae tantos problemas. Desde que su abuela un día le aseguró que de mayor sería escritora, Milena ha empezado a «rastrear» historias con la ayuda de sus dos mejores amigas, Frida y Sarai, y de su primo Teo. En su primera aventura, le echarán una mano a Diana y Nadia, dos gemelas excéntricas y muuuuy despistadas?

Milena Pato es una niña de diez años que sueña con convertirse en una gran escritora. Así que siempre está buscando historias, siempre está atenta a lo que sucede a su alrededor para poder escribir una gran historia. En este primer libro la encontrará  al conocer casualmente a Diana. Y ésta le cuenta que hace años que no sabe nada de su hermana gemela, quien vive en París. Fueron muchas las cartas que le escribió pero nunca recibió respuesta. Así que Milena, con ayuda de sus padres, decidirá averiguar por qué su hermana nunca le contestó. Y ya no cuento más. Sólo decir que desde luego encontró la inspiración necesaria para escribir su primer cuento. 

Resulta un libro muy entretenido y con una prosa muy sencilla y ligera de leer. Acompañadas por las divertidas ilustraciones de Dani Cruz, estos libros los veo ideales para niños que ya dominan un poco más la lectura, entre ocho y diez años, al tener una  una trama más elaborada y tener ya mayor peso el texto que las ilustraciones. Pero para niños en este tramo de edad, son ideales. Mi hija ha podido leerse este libro tres veces como mínimo... Y aún hoy, con doce años, aún sigue disfrutando con las historias de Milena Pato ¿Hay algo mejor que decir?

sábado, 28 de noviembre de 2015

Mi reto para el 2016...



Lo tengo que poner por escrito, que dentro de nada vais a empezar con los retos y al final sé que me voy a liar. Y este año al que le queda poco por llegar me lo quiero tomar con calma. Y si no lo digo en alto ahora, después soy débil y me apunto a todos los retos que empezáis a proponer.  Y luego, cuando llegan los últimos meses del año,  veo los retos que estoy a puntito de cumplir y empiezo a buscar lecturas que me encajen en ellos, lo reconozco. Y me enfado por los que no voy a poder cumplir.

Además, este año, con las opos, el pequeño trabajo que me ha salido, la peque que ya no es tan peque y está en el instituto y no sé quién estudia más, si ella o yo con ella... Os admiro a quien llevais tantas cosas "p'alante". Pero esta mariquita este año necesita descansar un poquito, tomárselo con calma y ponerse también con el casi centenar de libros que puede tener en la estantería pendiente y que me están empezando a mirar mal. Amenazan los pobres con hacer su maletita y marcharse... Y esto no lo puedo consentir. Así que lo dicho, que este año mi reto va a ser éste: no participar en ningún reto. Y que conste que esto para mí es un desafío. Que cuando empecéis a tentarme, voy a tener que parar a mis dedos... Pero no. ¡Resistiré!



viernes, 27 de noviembre de 2015

Emma de Jane Austen



Emma
Jane Austen
Traductor: José María Valverde
Tusquets, 1995

La mejor novela inglesa del siglo XIX -según su traductor y prologuista, José María Valverde-, Emma es un sutil estudio psicológico y social sobre una mujer, quizás amarga autocaricatura de la propia autora, Jane Austen. Al margen de la moda de su tiempo, destinada a ser valorada en nuestro siglo, Jane Austen creó aquí, con inteligente ironía, una obra maestra de construcción, en renovada tensión de suspense emotivo, hasta un final que, siendo lógico, aparece, sin embargo, como una sorpresa.


Gracias a Carmen me animé por fin con esta novela de Jane Austen. Y de nuevo he disfrutado de la pluma de esta autora. Aunque en esta ocasión  me ha parecido que a esta historia le han sobrado unas cuantas páginas. Y aunque Emma me haya caído mal al principio, me cayera menos mal a la mitad y haya terminado queriéndola al final.

Mucho humor e ironía emplea Austen en esta novela. Esto hace que sea una lectura agradable a pesar de esas páginas que sobran.  ¿Por qué me ha caído mal Emma? Porque es una joven muy mimada, muy consentida y para nada humilde. No, la modestia no es una de sus virtudes. Y la importancia que le daba a las clases sociales a la hora de planificar un matrimonio... Este detalle me martirizaba. Pero al final terminas queriéndola. Porque te das cuenta de que que no hay maldad ninguna en sus acciones. Que solo persigue el bien para sus amigos. Porque te das cuenta de que está tan equivocada que al final, acabas sintiendo pena por ella. Y es que a pesar de ser tan inteligente, no es capaz de ver la realidad de lo que sucede a su alrededor.

http://carmenyamigos.blogspot.com.es/2015/03/lectura-conjunta-bicentenario-de-emma.htmlA diferencia de otras novelas de Austen, aquí, la protagonista, Emma, pertenece a la clase privilegiada, forma parte de una de las mejores familias. Algo que ella va recordando en varias ocasiones a lo largo de la novela. Y otra diferencia con respecto a otras novelas de Austen que he leído, es que, a pesar de estar narrada en tercera persona, la protagonista absoluta es Emma. En torno a ella gira toda la historia. Y en todo momento conocemos todos sus pensamientos, todo lo que pasa por su cabeza. Incluso conocemos al resto de personajes a través de ella: su padre, hipocondríaco, que nos va a arrancar más de una sonrisa con su constante miedo a las enfermedades; la señorita Harriet Smith, la "pobre" amiga de Emma, a la que por fuerza Emma quiere buscar un pretendiente pero poco atina; la señorita Jane Fairfax, que es quien lleva quizás la parte más dramática de esta novela, por su trágica historia de amor; la charlatana señora Bates, que también aportará su dosis de humor; y el señor Knightley, quien siempre advertirá a Emma de sus errores y le aconsejará que no se meta donde no debe... Pero nuestra Emma no hará caso de sus consejos. Y así le irá...  

En definitiva, otra buena novela de Austen. Quizás no sea de las mejores y quizás su protagonista es un poco insoportable al principio. Pero te saca la sonrisa cada vez que uno de sus planes fracasa y, poco a poco, se va ganando nuestro cariño. Si os gusta Austen y no la habéis leído aún, ¿a qué esperáis?

jueves, 26 de noviembre de 2015

Estos días leo...#5

John Williams ha construido un personaje sólidamente humano, tan humano que cualquiera podría contemplarse en su reflejo. Stoner es una novela sobre la integridad y la renuncia; una historia que consigue que te impliques, que comprendas, que disculpes y admires en la misma medida el estoicismo y las debilidades de este profesor al que es muy probable que ya me sienta vinculada para siempre. Stoner es, sin duda, un ejemplo de para qué sirve la literatura.
Inma Luna

Stoner se presenta como un canto a la dignidad de la vida, pese a sus miserias y a sus decepciones; como un himno a la belleza de los pequeños gestos; como una loa a los instantes de quietud y de paz.
Su lectura reconforta tanto que obligará a los hombres y mujeres a retomar las páginas del libro en cuanto se les presente la menor ocasión. No lo tengan a mano cuando cojan el coche, o se eternizarán en los semáforos…
Ariadna G. García (Culturamas)

Se trata simplemente de una novela sobre un tipo que va a la universidad y se convierte en un maestro. Pero es una de las cosas más fascinantes que jamás he encontrado.
Tom Hanks (Times)

Stoner de John Williams es algo más que una gran novela, es una novela perfecta, bien contada y muy bien escrita, de manera conmovedora, que quita el aliento.
The New York Times Book Review





Irlanda celta, siglo V d. C.
Cuando Bróenán decide llevarse a Ciarán, el último niño de una tribu enemiga, quebranta con ello todas las normas humanas y divinas de su pueblo.
Este «niño robado» alcanzará la adolescencia ignorando sus oríge­ nes y esperando el momento de casarse con Olwen, su amor desde la infancia. Cuando el secreto por fin se revela, marchará al exilio como pirata y capturará al muchacho que un día será san Patricio.
En su empeño por estar juntos, sin embargo, Ciarán y Olwen desafiarán a sus tribus, sus dioses y sus desti­ nos, en una aventura que los llevará hasta las islas de Arán, en los confines del mundo.
Una novela sobre el canto del cisne de un mundo antiguo, dominado por las diosas madres, y su difícil en­cuentro con el cristianismo y el Medievo.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

El villano en su rincón de Lope de Vega

El villano en su rincón
Lope de Vega,
Ediciones Cátedra, 1987
Lope de Vega elaboró El villano en su rincón, una de las más logradas e inolvidables de sus comedias, partiendo de una versión popular del tópico horaciano de la alabanza de la vida retirada y campesina. La aportación del Fénix a la larga tradición literaria del tema del "beatus ille" es sumamente rica, pues no sólo obtiene de él un extraordinario rendimiento como generador de un conflicto dramático, sino que lo matiza y rectifica desde el punto de vista barroco, que concibe, a pesar de todo, la monarquía como forma superior de organización social.

¡Cuántos años sin leer teatro clásico! Y reconozco que, después de tanto tiempo, me ha costado al principio, enterarme de qué iba. No tanto por su lenguaje sino por la costumbre de no leer teatro y olvidar siempre leer el nombre de quién hablaba en cada momento... Así que me liaba un poquito. Pero una vez que empecé a acostumbrarme de nuevo, empecé a disfrutar de esta obra de Lope. Una obra con un claro fin, que no es otro sino el de ensalzar la figura del Rey. Que Lope era muy monárquico... Aviso que hago un spoiler total al hablar de esta obra, pero es que si no lo digo, no sé cómo empezar a reseñarla.

Construye Lope su comedia con dos acciones paralelas que se van sucediendo primero de forma alternativa y simultáneamente después. La primera trama está protagonizada por un rico labrador llamado Juan, que desea permanecer recluido para siempre en su rincón y se niega a ver a su rey. No solo se niega, sino que también lo ignora. Y así lo hará hasta que sea el propio Rey quien visite al labrador en el campo y lo aparte de su idílica vida para llevarlo a la Corte.

En la segunda trama, Lisarda, una muchacha labradora hija precisamente de Juan, acude a la ciudad, donde se enamora de un joven cortesano, Otón. La desigualdad social es el gran obstáculo al que tienen que enfrentarse. Obstáculo que desaparecerá cuando el monarca conozca de su amor. Así, Lope convierte al amor en un poder tan grande que es capaz de superar los mayores retos.  

Tenemos, por tanto, dos movimientos contrarios. Por un lado, el rey deja la corte para acudir a la villa y Lisarda abandona la aldea para ir a la Corte. Pero finalmente el rey obligará a Juan a ir a su palacio y allí asistirá a la boda de su hija. Boda que será celebrada gracias a la intervención del rey. 

Y mientras todo esto sucede, se apreciará un cambio en el comportamiento tanto del villano, de Juan Labrador, como por parte del monarca. Si el primero llegará a apreciar a su rey, éste también descubrirá las ventajas de la vida apacible de su súbdito. Aunque no dudará en "castigarle", obligándole a vivir en la corte. Aunque para Juan, este castigo, al final, más bien resulta un premio.

REY     Que no tener rey ni ley
             es de alarbes inhumanos.
JUAN  Nadie como yo le adora,
            ni desde su casa ahora
            besa sus pies y sus manos
            con mayor veneración.
REY    Sin verle, no puede ser
            que se pueda echar de ver.

Una obra con todas las características del mejor teatro clásico y en la que se percibe, desde el primer verso, como ya he dicho al principio, un claro mensaje. Me ha gustado reencontrarme con Lope, aunque no comparta sus ideales. 

lunes, 23 de noviembre de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo LXXI y capítulo LXXII

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Capítulo LXXI:

En este capítulo don Quijote sigue mostrándose triste, por haber sido vencido y obligado a abandonar su condición de caballero. Pero también contento, al creer realmente en el poder de Sancho para desencantar a Dulcinea.  Pero como Sancho se lamenta por no haber cobrado nada desencantando a Altisidora, don Quijote sí estará dispuesto a pagarle. Y ahí verá el escudero el negocio del siglo. Porque ahora sí Sancho estará dispuesto a darse los azotes si don Quijote le paga. Pero nuestro Sancho, que de tonto no tiene un pelo, no se dará los azotes. Será la flora del lugar la que sufra los azotes de Sancho. Y engañará a nuestro caballero. Un poco egoísta se muestra Sancho en esta parte.
Hasta seis o ocho se habría dado Sancho, cuando le pareció ser pesada la burla y muy barato el precio della, y, deteniéndose un poco, dijo a su amo que se llamaba a engaño, porque merecía cada azote de aquéllos ser pagado a medio real, no que a cuartillo.

-Prosigue, Sancho amigo, y no desmayes -le dijo don Quijote-, que yo doblo la parada del precio.

-Dese modo -dijo Sancho-, ¡a la mano de Dios, y lluevan azotes!

Pero el socarrón dejó de dárselos en las espaldas, y daba en los árboles, con unos suspiros de cuando en cuando, que parecía que con cada uno dellos se le arrancaba el alma. Tierna la de don Quijote, temeroso de que no se le acabase la vida, y no consiguiese su deseo por la imprudencia de Sancho, le dijo:

-Por tu vida, amigo, que se quede en este punto este negocio, que me parece muy áspera esta medicina, y será bien dar tiempo al tiempo; que no se ganó Zamora en un hora. Más de mil azotes, si yo no he contado mal, te has dado: bastan por agora; que el asno, hablando a lo grosero, sufre la carga, mas no la sobrecarga.

-No, no, señor -respondió Sancho-, no se ha de decir por mí: "a dineros pagados, brazos quebrados". Apártese vuestra merced otro poco y déjeme dar otros mil azotes siquiera, que a dos levadas déstas habremos cumplido con esta partida, y aún nos sobrará ropa.

-Pues tú te hallas con tan buena disposición -dijo don Quijote-, el cielo te ayude, y pégate, que yo me aparto. 

Capítulo LXXII:

En la venta están Sancho y don Quijote. Resulta curioso que en esta segunda parte don Quijote nunca hay confundido las ventas con castillos. Aquí se encontrarán con un personaje que aparece en el Quijote de Avellaneda, don Álvaro Tarfe. Y se presentarán ante él, para que conozca a los reales don Quijote y Sancho. Y éste los reconocerá como tales, obligándole don Quijote a realizar una declaración judicial en la que lo afirme. Nuestro caballero cree que ese es el único modo para evitar los engaños, las falsedades.
 Yo -dijo don Quijote- no sé si soy bueno, pero sé decir que no soy el malo; para prueba de lo cual quiero que sepa vuesa merced, mi señor don álvaro Tarfe, que en todos los días de mi vida no he estado en Zaragoza; antes, por haberme dicho que ese don Quijote fantástico se había hallado en las justas desa ciudad, no quise yo entrar en ella, por sacar a las barbas del mundo su mentira; y así, me pasé de claro a Barcelona, archivo de la cortesía, albergue de los estranjeros, hospital de los pobres, patria de los valientes, venganza de los ofendidos y correspondencia grata de firmes amistades, y, en sitio y en belleza, única. Y, aunque los sucesos que en ella me han sucedido no son de mucho gusto, sino de mucha pesadumbre, los llevo sin ella, sólo por haberla visto. Finalmente, señor don álvaro Tarfe, yo soy don Quijote de la Mancha, el mismo que dice la fama, y no ese desventurado que ha querido usurpar mi nombre y honrarse con mis pensamientos. A vuestra merced suplico, por lo que debe a ser caballero, sea servido de hacer una declaración ante el alcalde deste lugar, de que vuestra merced no me ha visto en todos los días de su vida hasta agora, y de que yo no soy el don Quijote impreso en la segunda parte, ni este Sancho Panza mi escudero es aquél que vuestra merced conoció.

-Eso haré yo de muy buena gana -respondió don álvaro-, puesto que cause admiración ver dos don Quijotes y dos Sanchos a un mismo tiempo, tan conformes en los nombres como diferentes en las acciones; y vuelvo a decir y me afirmo que no he visto lo que he visto, ni ha pasado por mí lo que ha pasado.
Y abandonan la venta y se dirigen ya, por fin, a su aldea. Y ante ella, Sancho expresa su alegría por regresar manifestando los motivos que le llevaron a acompañar a don Quijote, motivos sobre todo económicos. Y también alude a don Quijote, del que dice que regresa "vencedor de sí mismo". Porque regresa admitiendo su derrota, teniendo que abandonar así esos ideales caballerescos que son los que dan sentido a su vida. Aunque ahora se propone llevar una vida pastoril. 
-Abre los ojos, deseada patria, y mira que vuelve a ti Sancho Panza, tu hijo, si no muy rico, muy bien azotado. Abre los brazos y recibe también tu hijo don Quijote, que si viene vencido de los brazos ajenos, viene vencedor de sí mismo; que, según él me ha dicho, es el mayor vencimiento que desearse puede. Dineros llevo, porque si buenos azotes me daban, bien caballero me iba.

-Déjate desas sandeces -dijo don Quijote-, y vamos con pie derecho a entrar en nuestro lugar, donde daremos vado a nuestras imaginaciones, y la traza que en la pastoral vida pensamos ejercitar.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Un baúl lleno de lluvia de Ana Rossetti


En el trastero hay un viejo baúl lleno de cosas inútiles. Pero son precisamente esas cosas las que sirven para vivir aventuras maravillosas. Y la panda lo sabe. Chus, Cris, Toni, Gabi y Manu van ha convertir el baúl en un avión espacial para así escapar de la lluvia. Volarán hasta el rascacielos más alto y allí presenciarán un concierto electrizante. 
Un pequeño libro que se convierte en todo un homenaje a lo mejor que tiene un niño: la imaginación. De una forma muy sencilla y amena, Ana Rossetti nos descubre como se puede convertir una tarde lluviosa en una tarde muy divertida usando algo tan simple como es la imaginación, como de cualquier cosa que descubramos en nuestra casa podemos hacer una trepidante aventura. Como sólo tenemos que recurrir a nuestra imaginación para pasarlo bien sin que haga falta nada más. Y eso en una época como la de ahora, en que sin maquinitas, parece que no se sabe jugar, es importante que nos lo recuerden.
 Una pequeña novelita ideal para el lector que está empezando a descubrir las letras, a aquellos pequeños  lectores de seis o siete años que son los que van a disfrutar enormemente con estos cuentos y con sus bonitas ilustraciones en blanco y negro.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Las legiones malditas de Santiago Posteguillo


Las legiones malditas
Santiago Posteguillo
Publio Cornelio Escipión, conocido por el apodo de Africanus, era considerado por muchos el heredero de las cualidades militares atribuidas a su padre y a su tío. Pero de ellos no sólo había recibido estos magníficos atributos, sino también algunos enemigos, entre otros Asdrúbal, el hermano de Aníbal, y el general púnico Gi scón, quienes harían lo posible por acabar con su enemigo y masacrar sus ejércitos. Los enemigos también acechaban en Roma, donde el senador Quinto Fabio Máximo, en una jugada maestra, obliga a Escipión a aceptar la demencial tarea de liderar las legiones V y VI que permanecían desde hacía tiempo olvidadas en Sicilia. Así, según creía el senador, lograría deshacerse del último de los Escipiones. Pero otro era el destino de las legiones malditas que, de la mano de Africanus, lograrían cambiar un capítulo de la historia


Las legiones malditas es la segunda novela de la trilogía escrita por Santiago Posteguillo sobre la figura de Publio Cornelio Escipión, general y cónsul romano. Si ya disfruté mucho con el primer libro, Africanus, el hijo del cónsul, más lo he hecho con esta segunda parte, que abarca los años de la Segunda Guerra Púnica.

Magnífica la labor de documentación realizada por el autor y magnífico el modo en que logra plasmarlo todo en esta novela, no llegando a aburrir en ningún solo momento. Ante nuestros ojos se despliega todo el mundo romano de aquellos años: las intrigas políticas del Senado, la vida familiar de Escipión, las continuas traciones y engaños, las venganzas...

Escipión es el gran protagonista de esta novela. Ya en ésta no necesita presentación. Ha logrado ya sus primeras e importantes victorias militares. Ya su nombre es conocido en Roma, y no sólo por pertenecer a una de las grandes familias de Roma. Ya es conocido por méritos propios. Solo le queda  una cosa, solo tiene ya un objetivo: derrotar a Aníbal y a su terrible ejército. Las batallas en esta novela serán muchas. Pero incluso en estos momentos que no suelen ser mucho de mi agrado, Posteguillo les imprime un ritmo y una acción que resulta imposible que despeguemos nuestros ojos de esas páginas, aun conociendo el resultado de la contienda. 

Si Escipión es un personaje absolutamente mimado por Posteguillo, también lo será Aníbal. Porque empequeñecerle sería restar mérito a la victoria de Escipión. Así, Aníbal es presentado como el gran guerrero y estratega que fue; como un hombre de honor, hasta cuando cae derrotado; como un hombre de carne y hueso, que también está cansado después de tanta lucha, cansado de luchar no sólo contra Roma, sino también contra los suyos...

Y contra los suyos tendrá que luchar también Escipión, porque su mayor enemigo está en Roma. Aquí es donde Posteguillo pega un poco de maniqueísmo. La maldad y la crueldad de Quinto Fabio Máximo parece no conocer límites. Imposible sentir alguna simpatía por él. 

Escipión está aún mejor retratado que en la primera novela, donde siempre aparecía absolutamente perfecto. Aquí Escipión es mucho más humano, más real. Sus reacciones ante los contratiempos, ante los obstáculos que, sobre todo el Senado romano impone en su camino, serán mucho más humanas, más creíbles. Se enfadará, se frustrará... Pero luego siempre será capaz de cambiar la situación. Y de convertir esos obstáculos en sus grandes logros.

En definitiva, una novela absolutamente perfecta, magnífica, de principio a fin. Una novela no solo didáctica, sino emocionante e intensa,  a la que no le falta ni le sobra ni una sola coma. 

martes, 17 de noviembre de 2015

Leemos el Quijote (2º parte): Capítulo LXIX y capítulo LXX

Capítulo LXIX:

Fueron los duques los que ordenaron que trajesen a don Quijote y Sancho de nuevo a su palacio, con el único objeto de seguir burlándose de ellos. Don Quijote en esta segunda parte, apenas ha dejado trabajar a su imaginación. Aquí no ha habido molinos que ha convertido en gigantes. Aquí ha encontrado a gente siempre dispuesta a engañarle, dispuesta a burlarse de él. 

Cuando llegan a palacio se encuentran con el funeral de Altisidora. Y culpan de su muerte a don Quijote. Pero aún puede ser devuelta a la vida. Pero será nuevamente Sancho quien tenga que sufrir para que Altisidora "resucite".
-¡Ea, ministros de esta casa, altos y bajos, grandes y chicos, acudid unos tras otros y sellad el rostro de Sancho con veinte y cuatro mamonas, y doce pellizcos y seis alfilerazos en brazos y lomos, que en esta ceremonia consiste la salud de Altisidora!
Pero Sancho, el pobre, no estará por la labor...
-¡Voto a tal, así me deje yo sellar el rostro ni manosearme la cara como volverme moro! ¡Cuerpo de mí! ¿Qué tiene que ver manosearme el rostro con la resurreción desta doncella? Regostóse la vieja a los bledos. Encantan a Dulcinea, y azótanme para que se desencante; muérese Altisidora de males que Dios quiso darle, y hanla de resucitar hacerme a mí veinte y cuatro mamonas, y acribarme el cuerpo a alfilerazos y acardenalarme los brazos a pellizcos. ¡Esas burlas, a un cuñado, que yo soy perro viejo, y no hay conmigo tus, tus!
Don Quijote intentará convencerle.
-Ten paciencia, hijo, y da gusto a estos señores, y muchas gracias al cielo por haber puesto tal virtud en tu persona, que con el martirio della desencantes los encantados y resucites los muertos. 
Y finalmente será sometido al martirio...
Finalmente, todas las dueñas le sellaron, y otra mucha gente de casa le pellizcaron; pero lo que él no pudo sufrir fue el punzamiento de los alfileres; y así, se levantó de la silla, al parecer mohíno, y, asiendo de una hacha encendida que junto a él estaba, dio tras las dueñas, y tras todos su verdugos, diciendo:

-¡Afuera, ministros infernales, que no soy yo de bronce, para no sentir tan extraordinarios martirios!
Y Altisidora resucitará, aprovechando así don Quijote para recordarle los azotes que aún debe darse para desencantar a Dulcinea.
En esto, Altisidora, que debía de estar cansada por haber estado tanto tiempo supina, se volvió de un lado; visto lo cual por los circunstantes, casi todos a una voz dijeron:

-¡Viva es Altisidora! ¡Altisidora vive!

Mandó Radamanto a Sancho que depusiese la ira, pues ya se había alcanzado el intento que se procuraba.

Así como don Quijote vio rebullir a Altisidora, se fue a poner de rodillas delante de Sancho, diciéndole:

-Agora es tiempo, hijo de mis entrañas, no que escudero mío, que te des algunos de los azotes que estás obligado a dar por el desencanto de Dulcinea. Ahora, digo, que es el tiempo donde tienes sazonada la virtud, y con eficacia de obrar el bien que de ti se espera. 
Y las primeras palabras de Altisidora se dirigen a don Quijote, remarcando su crueldad y agradeciéndole a Sancho su sacrificio.
-Dios te lo perdone, desamorado caballero, pues por tu crueldad he estado en el otro mundo, a mi parecer, más de mil años; y a ti, ¡oh el más compasivo escudero que contiene el orbe!, te agradezco la vida que poseo. Dispón desde hoy más, amigo Sancho, de seis camisas mías que te mando para que hagas otras seis para ti; y, si no son todas sanas, a lo menos son todas limpias.
 Capítulo LXX:

El pobre Sancho quiere descansar y dormir, después de todo lo sufrido pero don Quijote no para de preguntarle y él da su atinada opinión sobre Altisidora.
Muriérase ella en hora buena cuanto quisiera y como quisiera -respondió Sancho-, y dejárame a mí en mi casa, pues ni yo la enamoré ni la desdeñé en mi vida. Yo no sé ni puedo pensar cómo sea que la salud de Altisidora, doncella más antojadiza que discreta, tenga que ver, como otra vez he dicho, con los martirios de Sancho Panza.
Reparador es el sueño para Sancho:
...y torno a suplicar a vuesa merced me deje dormir, porque el sueño es alivio de las miserias de los que las tienen despiertas.
Aprovecha Cervantes el sueño de nuestros protagonistas para volver a introducir a Cide Hamete, que explica cómo los duques prepararon el engaño. Y aprovecha también para burlarse de ellos.
...que tiene para sí ser tan locos los burladores como los burlados, y que no estaban los duques dos dedos de parecer tontos, pues tanto ahínco ponían en burlarse de dos tontos. 
Es Altisidora quien entra en el lecho donde descansa don Quijote y Sancho despertándolos. Ella sigue con su engaño. Cuando Sancho le pregunta sobre el infierno, ésta da una visión un tanto quevedesca de éste:
-La verdad que os diga -respondió Altisidora-, yo no debí de morir del todo, pues no entré en el infierno; que, si allá entrara, una por una no pudiera salir dél, aunque quisiera. La verdad es que llegué a la puerta, adonde estaban jugando hasta una docena de diablos a la pelota, todos en calzas y en jubón, con valonas guarnecidas con puntas de randas flamencas, y con unas vueltas de lo mismo, que les servían de puños, con cuatro dedos de brazo de fuera, porque pareciesen las manos más largas, en las cuales tenían unas palas de fuego; y lo que más me admiró fue que les servían, en lugar de pelotas, libros, al parecer, llenos de viento y de borra, cosa maravillosa y nueva; pero esto no me admiró tanto como el ver que, siendo natural de los jugadores el alegrarse los gananciosos y entristecerse los que pierden, allí en aquel juego todos gruñían, todos regañaban y todos se maldecían.

-Eso no es maravilla -respondió Sancho-, porque los diablos, jueguen o no jueguen, nunca pueden estar contentos, ganen o no ganen.

-Así debe de ser -respondió Altisidora-; mas hay otra cosa que también me admira, quiero decir me admiró entonces, y fue que al primer voleo no quedaba pelota en pie, ni de provecho para servir otra vez; y así, menudeaban libros nuevos y viejos, que era una maravilla. A uno dellos, nuevo, flamante y bien encuadernado, le dieron un papirotazo que le sacaron las tripas y le esparcieron las hojas. Dijo un diablo a otro: ''Mirad qué libro es ése''. Y el diablo le respondió: ''Ésta es la Segunda parte de la historia de don Quijote de la Mancha, no compuesta por Cide Hamete, su primer autor, sino por un aragonés, que él dice ser natural de Tordesillas''. ''Quitádmele de ahí -respondió el otro diablo-, y metedle en los abismos del infierno: no le vean más mis ojos''. ''¿Tan malo es?'', respondió el otro. ''Tan malo -replicó el primero-, que si de propósito yo mismo me pusiera a hacerle peor, no acertara''. Prosiguieron su juego, peloteando otros libros, y yo, por haber oído nombrar a don Quijote, a quien tanto adamo y quiero, procuré que se me quedase en la memoria esta visión.

-Visión debió de ser, sin duda -dijo don Quijote-, porque no hay otro yo en el mundo, y ya esa historia anda por acá de mano en mano, pero no para en ninguna, porque todos la dan del pie. Yo no me he alterado en oír que ando como cuerpo fantástico por las tinieblas del abismo, ni por la claridad de la tierra, porque no soy aquel de quien esa historia trata. Si ella fuere buena, fiel y verdadera, tendrá siglos de vida; pero si fuere mala, de su parto a la sepultura no será muy largo el camino.
Calla don Quijote a Altisidora recordándole que aún su corazón sigue perteneciendo a Dulcinea. Y ante estas palabras Altisidora no puede evitar su enfado y contarle a nuestro caballero toda la verdad:
-¡Vive el Señor, don bacallao, alma de almirez, cuesco de dátil, más terco y duro que villano rogado cuando tiene la suya sobre el hito, que si arremeto a vos, que os tengo de sacar los ojos! ¿Pensáis por ventura, don vencido y don molido a palos, que yo me he muerto por vos? Todo lo que habéis visto esta noche ha sido fingido; que no soy yo mujer que por semejantes camellos había de dejar que me doliese un negro de la uña, cuanto más morirme. 
Cuando los duques le preguntan a don Quijote sobre Altisidora, éste sólo le dice lo que realmente piensa de ella. Y también Sancho.
-Señora mía, sepa Vuestra Señoría que todo el mal desta doncella nace de ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua. Ella me ha dicho aquí que se usan randas en el infierno; y, pues ella las debe de saber hacer, no las deje de la mano, que, ocupada en menear los palillos, no se menearán en su imaginación la imagen o imágines de lo que bien quiere; y ésta es la verdad, éste mi parecer y éste es mi consejo.

-Y el mío -añadió Sancho-, pues no he visto en toda mi vida randera que por amor se haya muerto; que las doncellas ocupadas más ponen sus pensamientos en acabar sus tareas que en pensar en sus amores. Por mí lo digo, pues, mientras estoy cavando, no me acuerdo de mi oíslo; digo, de mi Teresa Panza, a quien quiero más que a las pestañas de mis ojos.