Esta semana la empiezo con Cementerio de animales de Stephen King. La tengo ya bien avanzada, así que seguramente empiece también Todo el bien y todo el mal de Care Santos, que fue una de mis compras en la feria del libro de mi ciudad y le tengo muchas ganas.
Church estaba allí otra vez, como Louis Creed temía y deseaba. Porque su hijita Ellie le había encomendado que cuidara del gato, y Church había muerto atropellado. Louis lo había comprobado: el gato estaba muerto, incluso lo había enterrado más allá del cementerio de animales. Sin embargo, Chruch había regresado, y sus ojos eran más crueles y perversos que antes. Pero volvía a estar allí y Ellie no lo lamentaría.
Louis Creed sí lo lamentaría. Porque más allá del cementerio de animales, más allá de la valla de troncos que nadie se atrevía a traspasar, más allá de los cuarenta y cinco escalones, el maligno poder del antiguo cementerio indio le reclamaba con macabra avidez...
Sergio, un joven de dieciocho años con una vida aparentemente feliz, ha intentado suicidarse. Su madre, Reina, una mujer que está atravesando una crisis vital, dedicará muchos esfuerzos a tratar de entender las razones que llevaron a su hijo a hacer algo así, y de las cuales ella, inexplicablemente, no sabía nada. Empieza así un camino hacia la verdad que la llevará a visitar los lugares y las personas que frecuentaba su hijo y a descubrir lo poco que en realidad sabía de él. No será solo la vida de Sergio la que se reconstruirá en este viaje, sino también la suya propia, enlazada con las de su excompañero y su actual marido, y que nos llevará a conocer la frágil telaraña de relaciones sobre las que Reina ha basado su vida ―por tanto, también la del muchacho― y a descubrir que se arrepiente de decisiones que se tomaron muchos años atrás. Al final de este difícil camino no sólo aguarda la historia familiar, sino también una dura sorpresa que nadie podía sospechar. Una novela sobre los lazos familiares, las consecuencias de las propias decisiones y lo poco que conocemos a nuestros seres más queridos.
Y vosotr@s, ¿qué estáis leyendo?



















