Antoine Sartre muere atropellado en la estación de
metro de Denfert Rochereau en París. La policía francesa concluye de
forma apresurado que ha sido un suicidio. Lejos están de imaginar que
este hecho luctuoso está relacionado de forma directa con la colisión
del Alejandría y el Mesana en aguas del estrecho de Gibraltar unos meses
atrás. Jacinto Reyes, perito especializado en accidentes marítimos,
cincuentón, bebedor, recién divorciado y un tanto escéptico con lo que
le pueda deparar la vida, es enviado para tasar los desperfectos
producidos en el Mesana. Lo que parecía a priori una investigación
rutinaria se complica de manera espectacular por la aparición de una red
mafiosa que intentará ocultar un secreto que atesora uno de los barcos
implicados. Sin embargo no va ser éste su mayor reto porque en ese
viaje, en el que regresa a la ciudad en la que pasó su juventud, tendrá
que enfrentarse a una mujer a la que conoce demasiado bien, Alicia.
Sinceramente lo que más me llamó la atención de este libro es que gran parte de su historia se desarrolla en la provincia de Cádiz. Y claro, siempre me gusta ver cómo es vista mi tierra en el mundo de los libros. Así que tenía muchos puntos a su favor esta novela para gustarme. Pero tengo que confesar que no creía que iba a engancharme tanto.
Quizás su parte más débil sea el principio, un tanto lioso cuando alterna momentos temporales y no hay ninguna marca que lo señale. Pero cuando le pillas el truco, sólo tienes que empezar otra vez, que no son muchas las páginas en las que esto pasa, y vuelves a leer y a coger bien el hilo de esta historia. Una historia que parece empezar sin fuerza, pero que va cogiendo carrerilla poco a poco hasta terminar con un ritmo imparable.
Lo mejor de la novela es su protagonista, Jacinto, un personaje perfectamente dibujado. Un personaje normal, tan normal que parece de carne y hueso, real. Una persona como tantas otras que siente que no ha logrado lo que quería en la vida, que se siente un fracasado. No llegó a completar sus estudios de joven, se tuvo que conformar con el trabajo que le salió, está recién divorciado... Y quizás uno de los motivos de su separación sea ese primer amor que es incapaz de olvidar. Una historia de amor que vamos conociendo poco a poco, que va mezclando a lo largo de la novela con los sucesos del presente. Y que nos permite conocer mejor a Jacinto y a Alicia, ese amor que no pudo ser. Un amor con el que se reencontrará en su regreso a Cádiz, porque también ella estará implicada en el asunto de los barcos.
Y es que, en esta historia el autor nos ofrece un poquito de todo. No se centra únicamente en la investigación, hay amor, hay odio, hay celos, rencor... Y en todas estas situaciones, nadie parece ser lo que aparenta... No se puede confíar en nadie... Porque todo el mundo parece estar implicado en ese secreto que guarda en su interior uno de los barcos.
La intriga y la acción en esta novela están aseguradas. Si parece al principio una novela tranquila, termina siendo una novela adictiva. Terminas buscando cualquier huequecito en el día para ver cómo se resuelve la trama, para ver cómo se resuelve la historia de amor... Y el final es absolutamente sorprendente e inmejorable. Desde luego pienso seguirle la pista a este autor.