David Monthiel
El Paseo Editorial, 2017
Rafael Bechiarelli, un gaditano buscavidas, recibe un encargo que le sacará de apuros para el próximo Carnaval, pero que intuye está cargado de mierda. El aparente suicidio de un talentoso guitarrista integrante de una comparsa le mete de lleno en el mundillo carnavalero, repleto de personajes, intrigas, polémicas, dinero y mafias. Bechiarelli sabe que será difícil llegar a saber la verdad en medio del ambiente cargado y variopinto de la fiesta, única tabla de salvación -o de perdición- de la ciudad. Esta novela de intriga de David Monthiel presenta un retrato ambiental del Carnaval de Cádiz. Pocas veces se ha contado con tanta fidelidad y rigor esta fiesta única. Un contexto inédito para algunos, muy conocido para otros, y en todo caso, con todos los elementos para crear una gran historia.
Novela negra ambientada en el Carnaval de Cádiz. Valentía demuestra el autor con esta novela, mostrando ese lado menos amable de nuestras fiestas, con las intrigas, las envidias, las traiciones... Vale, puede que sea un poco exagerado todo, pero es también uno de nuestros rasgos: la exageración. Pero eso no quita que nos encontremos ante una buena novela negra.
Uno de sus puntos fuertes es Rafael Bechiarrelli, un gaditano buscavidas que se encuentra con la papeleta de saber que hay detrás del suicidio de un famoso guitarrista integrante de una de las grandes comparsas de Cádiz. Y Rafael es de "Cai, Cai". Con su humor, su ironía, su cinismo, recurriendo en muchas ocasiones al doble sentido de cada frase... Es un personaje que no tiene desperdicio. Para Rafael, salir del casco histórico de Cádiz es ya un viaje largo. Y con él iremos por todos esos sitios típicos de Cádiz, y más en época de Carnaval: el Teatro Falla, La Viña, la playa de la Caleta...
La narración es fluida. No es una novela vertiginosa en cuanto a ritmo, pero siempre va avanzando, pasito a pasito, pero sin pausa. El autor demuestra que conoce bien el género, que domina sus ingredientes y sabe combinarlos a la perfección. Y si además todo está aderezado con humor, más fácil resulta su lectura. Refleja muy bien el habla coloquial de Cádiz, aunque en este caso no sé si al lector que no sea de aquí le va a costar un poco seguir la lectura. Porque las palabras aparecen escritas tal y como las decimos. Que no son faltas de ortografía. Que las decimos así. Que así se habla en "Cai".
Y hay crítica. Mucha crítica, no sólo al concurso del Carnaval, que está perdiendo mucho del espíritu con el que comenzó, por la fama que está adquiriendo. Hay mucha crítica a los medios de comunicación, que tan rápido te suben como te hunden, sin importar como esto afecta a las personas; a los políticos, por tantas promesas incumplidas; a los que salen en las agrupaciones, que se creen artistas; al gaditano, por conformista...
Así que si quieres disfrutar "de Cai, Cai", éste es tu libro. Entre pasodobles, cuplés y popurrís, descubriremos la verdad que hay detrás del suicidio de ese joven guitarrista. ¿Te animas?
