Paloma Sánchez-Garnica
Planeta, 2019
La anodina vida de Sofía y Daniel cambia radicalmente cuando él recibe una carta anónima en la que se le dice que Sagrario, a la que venera, no es su verdadera madre y que si quiere conocer la verdad de su origen debe ir a París esa misma noche. Intrigado, pregunta a su padre por esta cuestión y él le recomienda que lo deje pasar, que no remueva el pasado. Sin embargo, hay preguntas que necesitan una respuesta y esta búsqueda desencadenará una sucesión de terribles acontecimientos y encuentros inesperados de infortunado desenlace que trastocará su vida y la de su mujer, Sofía, para siempre. Madrid, París y su mayo del 68, el muro de Berlín, la Stasi y la KGB, los servicios de contraespionaje en la España tardofranquista y tres personajes en busca de su identidad son las claves de esta fantástica novela con el inconfundible sello de Paloma Sánchez-Garnica.
Creo que en esta ocasión mis expectativas me han hecho daño. Esperaba mucho de esta novela y aunque me ha gustado, no la he disfrutado tanto como esperaba. Sí me ha encantado su ambientación. Ese paseo por el Madrid de la época de Franco, por el París de las revueltas estudiantiles, por ese Berlín roto por ese maldito muro que tantas vidas cambió y destruyó... Y los personajes están bien desarrollados, pero quizás esperaba más de Sofía. Y con todo es un personaje que crece a lo largo de la novela, pero, quizás por el título, esperaba en ella una actitud más desconfiada, más recelosa. Que no confiara tanto en su marido, en definitiva.
Pero la he disfrutado, porque Paloma sabe muy bien cómo contar historias y tiene una prosa sencilla y a la par elegante que hace que devores páginas sin apenas darte cuenta. Aunque para mi gusto, le hubiera quitado algunas, que no aportaban mucho a la historia y me hubiera resultado más redonda.
El pantano de las mariposasFederico Axat
Destino, 2013
Las desapariciones de personas en confusos episodios se suceden año tras
año en Carnival Falls. Pero donde algunos ven tragedias sin conexión,
otros aseguran que existe un patrón común, y que detrás de ellas hay
algo más oscuro que simples accidentes.
En 1985, Sam y Billy tienen
doce años y se preparan para lo que suponen será un verano grandioso:
excursiones por el bosque, largos paseos en bicicleta y la postergada
construcción de la casa del árbol. Sin embargo, la llegada a la ciudad
de una niña de clase alta llamada Miranda, cuya belleza no les dejará
indiferentes, lo trastocará todo. Juntos transitarán ese intrincado paso
de la niñez a la adolescencia, un camino de aprendizaje y revelaciones,
y se embarcarán, casi sin proponérselo, en una aventura que podría
llevarlos a conocer la verdad detrás de las desapariciones.
Un pacto
de amistad los guiará en un verano imborrable, un tiempo de metamorfosis
que marcará el inicio de muchas cosas, y también el final de su
infancia.
El pantano de las mariposas tiene un final tan bueno y tan sorprendente que tienes ganas, cuando llegas a él, de empezar el libro de nuevo y leerlo otra vez sabiendo lo que en ese momento sabes. Porque la lectura seguro que sería otra.
Pero no sólo he disfrutado con el final, he disfrutado con el libro entero. Y es que el autor, consigue, desde la primera página, atraparte y no soltarte hasta llegar a ese gran desenlace. Un diez para su magnífica ambientación. La historia se desarrolla en Carnival Falls, una pequeña ciudad ficticia de EEUU, y el autor consigue trasladarnos allí y nos hace pasear por sus calles, sus plazas, conocer su gente. Gente normal de cara al exterior, pero que también guardan secretos. Sus tres personajes principales, Sam, Billy y Miranda, están perfectamente caracterizados y resulta imposible no tomarles cariño. Los vemos crecer a pasos agigantados y observamos todos esos sentimientos contradictorios que se producen en ese paso de la infancia a la adolescencia. Y los acompañamos en sus aventuras y en sus ganas de saber más del pasado del pueblo, de las desapariciones que ahí se han producido, que quizás estén relacionadas con la muerte de la madre de Sam. Lo único que me ha descolocado un poco es el toque fantástico presente en esta novela. Pero he disfrutado tanto con esta historia, con sus personajes y con ese inesperado desenlace, que se lo perdono.

