Morir no es lo que más duele
Inés Plana
Espasa, 2018
Un hombre aparece ahorcado en un pinar a las afueras de Madrid, con los ojos arrancados de cuajo. En uno de sus bolsillos se halla un papel con el nombre y la dirección de una mujer: Sara Azcárraga, que vive a pocos kilómetros del escenario del crimen. Frágil, solitaria, bebedora de vodka en soledad, Sara rehúye cualquier contacto con las personas y trabaja desde casa. El teniente de la Guardia Civil Julián Tresser se hace cargo del caso, asistido por el joven cabo Coira, que se enfrenta por vez primera a una investigación criminal, una investigación difícil, sin apenas pistas, con demasiados enigmas. A medida que el teniente Tresser avance en sus indagaciones, descubrirá unos hechos que darán un trágico vuelco a su existencia y le conducirán a un viaje a los infiernos que marcará su vida para siempre.
Portada y título más que sugerente el de esta primera novela de Inés Plana. Y la sinopsis es igual de atractiva, con un asesinato, que impacta mucho por la forma en que se ha cometido y con esa clásica investigación policial por parte de dos miembros de la Guardia Civil. Una pareja de protagonistas, el Teniente Julián Treser y el cabo Guillermo Coira, que seguramente seguiremos viendo en próximas entregas.
Son muchos los personajes que aparecen en estas páginas. Destaca el ya mencionado Julián Treser, cuyo pasado iremos conociendo poco a poco a medida que vamos avanzando en la trama. Un pasado que parece tener bastante relación con el asesinato cometido. Y también iremos conociendo a Guillermo Coira, quien no parece estar viviendo su mejor momento sentimentalmente. Los dos personajes están bastante bien perfilados, aunque no he logrado empatizar con ninguno de ellos. Julián Treser se nos va revelando como un personaje homófobo, machista, grosero... Así que pocas simpatías despierta. Y con Coira tampoco he logrado conectar. Creo que con un puntito de madurez hubiera podido solucionar sus problemas personales. Pero parece que le falta.
Hay también dos personajes femeninos que van a tener un gran peso durante gran parte de la historia, pero luego se diluyen. Destaca sobre todo el de Sara Azcárraga, una mujer solitaria, introvertida, con un carácter difícil... Una mujer que necesita ayuda, aunque se resiste a pedirla. Aunque no quiere pedirla. Un personaje muy bueno, del que me hubiera gustado saber mucho más.
Sí he disfrutado mucho con la forma de escribir de la autora. Sencilla, ágil, dinámica... Las páginas se suceden una tras otra sin apenas darte cuenta. Pese, incluso, de que conocemos a mitad de la novela al asesino y el móvil del crimen. No por eso pierde ritmo la novela. Porque ahora hay que atraparlo y no es algo que le vaya a resultar fácil a la pareja de guardia civiles. Sí tengo que decir que el desenlace de la novela no ha terminado de convencerme. No me ha resultado del todo creíble. Quizás es que estoy muy exigente...
En definitiva, una buena novela para llevarnos a la playa, a la piscina o a la montaña. Si no vais con las expectativas altas, la vais a disfrutar.
