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domingo, 28 de junio de 2015

La soledad del mánager de Manuel Vázquez Montalbán

La soledad del mánager
Manuel Vázquez Montalbán
Editorial Planeta, 2004 (1977)
Un hombre aparece muerto con unas bragas de mujer en el bolsillo. La viuda encarga la investigación del caso a un «huelebraguetas» gallego, un detective privado de complejo pasado. Lo que parecía ser un ajuste de cuentas sexual se convierte en un ajuste de cuentas político que tiene como fondo la sociedad española a medio camino entre la muerte de Franco y el intento de consolidación democrática. Carvalho trata de compensar sus angustias e inhibiciones guisando un salmis de pato a las dos de la madrugada o haciendo el amor con la pasividad de un animal caliente pero escéptico.
Si Tatuaje me gustó, La soledad del mánager es aún mejor. Y desde luego, cuando pase un tiempo, seguiré con esta saga, que Carvalho se está haciendo, poco a poco, de mis personajes favoritos. Me recuerda mucho a Marlowe, ese gran personaje de Chandler. Como él, es cínico, irónico, un tanto pesimista y muy crítico con la sociedad en que le ha tocado vivir. Y es que son años difíciles. La muerte de Franco aún está muy cerca y España parece todavía no asimilarlo. Le cuesta despertar, le cuesta aceptar esa reciente democracia, esa libertad a la que no está acostumbrada. 

La investigación está perfectamente narrada. Ningún pero puedo ponerle. Pero lo mejor está realmente en su ambientación. Los pasos de Carvalho le llevarán a conocer a esa clase burguesa que hizo su riqueza en la dictadura franquista y no quiere que la democracia le impida seguir acumulando más dinero, más poder. Y para ello cambiarán sus ideales. Si antes eran franquistas, ahora serán demócratas. Porque el único ideal que ellos realmente siguen es el del poder del dinero. Y si para seguir manteniéndose ahí arriba, tienen que meter el miedo en la gente, lo harán, sin problemas. Mira que han pasado años, pero aún sigue describiendo la situación actual...
Creas la sensación de que el poder no controla la situación y de que el sistema político no sirve para garantizar el orden (...) Casi siempre en favor del propio poder, que así obtiene coartadas y cheques en blanco para hacer lo que le pasa por los cojones y como le pasa por los cojones.

No le tiembla la mano a Montalbán a la hora de denunciar y hacernos ver cómo fueron esos años de transición. Años llenos de corrupción, porque todo era válido para que en la cúspide del poder siguieran los mismos.

Y tampoco le tiembla a la hora de reflexionar sobre la cultura:
"Llenó el bidet y luego buscó en las páginas literarias y en ellas el escrito de Fernado Monegal, el mejor crítico español de teatro polaco, predilecto de Carvalho no sólo por la capacidad absorbente del papel sino por la no menor capacidad absorbente de lo impreso. Diríase que se establecía una síntesis inestimable entre el papel y el artículo en la función de dejar el año preparado para el definitivo lavado en el bidet."
 Una novela para leer y releer,  porque no sólo encontramos unos buenos personajes y una buena trama, sino que también hallamos una valiente visión de los acontecimientos de estos años. Y todo acompañado por una prosa de gran calidad que convierte la lectura de esta novela en un auténtico deleite.



miércoles, 6 de agosto de 2014

Tatuaje de Manuel Vázquez Montalbán



Un cuerpo de hombre joven desnudo sobre la arena, y en la piel, un tatuaje: «He nacido para revolucionar el infierno.» Nace un enigma y nace un investigador privado, Pepe Carvalho, que a lo largo de la historia descubre la azarosa vida de superviviente de un hombre que tenía buena entrada con las mujeres. La retina de Carvalho le permite descubrir las pistas que conducen a la solución, pero también describir el entorno social y sentimental que ha hecho posible el crimen. Tatuaje, primera novela en la que Carvalho ejerce como investigador privado fue llevada al cine por Bigas Luna.

Tenía ganas de estrenarme con Vázquez Montalbán y conocer a su famoso detective, Pepe Carvalho. Tengo que confesar que intenté estrenarme con la primera novela en la que aparece este personaje, Yo maté a Kennedy. Impresiones, observaciones y memorias de un guardaespaldas, pero fuí incapaz de superar las primeras páginas. No conseguía enterarme de mucho, no conseguía centrarme en esta novela. Quizás porque creía que iba a encontrarme con una novela negra y me parece que está muy alejada de este género. Aunque son mis impresiones tras leer unas pocas páginas. Quizás en otro momento me anime a retomarlo. Y a pesar de este fracaso, volví a intentarlo con el segundo. Y esta vez sí. Esta vez sí encontré la novela negra que me esperaba.

Son muchos los aspectos destacables de esta novela. Y uno de ellos es, indudablemente, su personaje. Cínico, irónico, mordaz... Se aleja un poco del clásico detective de novela negra por su pasión por la cocina, por la buena comida. Lo peor que puedes hacerle es invitarle a un restaurante de cómida rápida... Disfruta de la buena gastronomía, del buen vino... En numerosas ocasiones se deleita el autor a la hora de describir los platos que se prepara, que degusta. 


La otra gran protagonista de esta novela es Barcelona. Refleja el autor muy bien como era la vida en la ciudad condal en los últimos años del franquismo. Realiza Montalbán un perfecto retrato social y político de la Barcelona de aquellos años. Se percibe una aguda crítica a la burquesía catalana de la ciudad. Y a pesar de reflejar todos estos detalles, en ningún momento percibimos una parada en la trama. Al contrario, está sigue avanzando, con buen ritmo, ágilmente. Una trama bien narrada, bien hilvanada, con un buen final, sin dejar ningún hilo suelto. Con un lenguaje sencillo,  cuidado, sin muchos adornos, con mucha presencia del diálogo, su lectura es rápida, amena. Llegas a la última página sin apenas darte cuenta.

En definitiva, una novela que he disfrutado mucho. Carvalho es un detective que me ha resultado del todo creíble. Su modo de investigar, paso a paso, sin sacarse nada de la chistera, basándolo todo en sus descubrimientos, en los indicios que va encontrando. Sin lugar a dudas, voy a seguir con esta saga, aunque tenga que saltarme el primer libro...