R.A. Dick
Traducción de Alicia Frieyro
Impedimenta, 2020
Publicada en 1945, y germen de la célebre película de Joseph L. Mankiewicz, El fantasma y la señora Muir es una comedia romántica, deliciosa y refrescante sobre la capacidad del amor para romper cualquier frontera no solo en la vida, sino también más allá de esta.
Lucy Muir es una joven viuda a la que todo el mundo considera «muy poca cosa» a pesar de que ella se tiene por una mujer muy decidida. Agobiada por las deudas tras la muerte de su marido, decide mudarse a Gull Cottage, una casita ubicada en un pintoresco pueblo costero inglés llamado Whitecliff. Según los rumores que corren por la zona, la casa está embrujada, y el espíritu del atractivo y arisco capitán Daniel Gregg, antiguo dueño de la casa, vaga por el lugar importunando a todos los que osan alterar su descanso. Inmune a las advertencias, Lucy se plantea descubrir por sí misma si esas historias son ciertas. La relación estrambótica y a la vez sumamente tierna que establece con el capitán Gregg se convertirá en un refugio para ella y en un amor que desafiará todas las leyes de la lógica.
El fantasma y la señora Muir es una absoluta delicia. Tenía muchas ganas de leer esta novela, sobre todo, porque recuerdo haber visto la peli cuando era pequeña con mis padres, que a ellos les encantaba. Y a mí también me conquistó. Pero luego no la he visto más y sólo tenía recuerdos vagos de ella. Y quería disfrutarla otra vez, pero desde que descubrí que estaba basada en una novela, me dije que no la vería hasta leerla. Y por fin le llegó su momento gracias a que la Editorial Impedimenta ha decidido publicarla otra vez. ¡Y qué preciosidad de edición! Este libro se disfruta leyéndolo, mirándolo, tocándolo, oliéndolo... Es una absoluta maravilla.
Sus doscientas y pico de páginas vuelan en las manos. La señora Muir nos conquista desde la primera escena y más lo hace cuando vemos que no se amilana ante ese capitán gruñón que quiere asustarla para que huya de la casa, como lo han hecho todos los anteriores inquilinos. Maravillosos los diálogos entre ambos personajes, llenos de humor y de acertados consejos y reflexiones. Mucho aprende la señora Muir de ese fantasma tan peculiar. Viuda tras la guerra, como herencia ha recibido muchas deudas y poco dinero. De aquí que necesitara otra casa más barata y asequible. Además, también necesitaba alejarse de la familia de su marido, una familia que condicionaba su vida y a la que no sabía decirle que no. Y es ahora, cuando empieza a vivir sola, junto a sus dos hijos, cuando realmente empieza a tomar las riendas de su vida y aprende a decir "no", sin arrepentirse. Pero no sólo asistimos al crecimiento como personaje de la señora Muir. También el capitán Gregg crece. También descubre él nuevas emociones, que creía no poder sentir. También él empieza a abandonar su eterno enfado.
La historia de amor entre la señora Muir y el capitán Gregg es tan bonita... Y está tan bien contada que no nos cuesta nada aceptar esa peculiar relación. Una relación que surge sin que apenas ambos se den cuenta. Una historia de amor imposible... ¿O no? Es que son unos personajes tan maravillosos, tan redondos... Imposible no tomarles cariño, incluso cuando se enfadan el uno con el otro.
Absolutamente recomendable. Una historia divertida, mágica, tierna, que te atrapa desde la primera página y que resulta imposible de soltar hasta llegar al final. Aunque no quieras llegar al final, porque eso significa despedirse de sus personajes. Ahora, por fin, puedo volver a ver la película.
