La mala semilla
Toni Aparicio
Suma, 2018
La carrera de la teniente Beatriz Manubens es una de las más prometedoras de la UCO, sin embargo, la muerte accidental de un menor durante un tiroteo hace que se sienta incapaz de volver a empuñar un arma. Completamente abatida regresa a Albacete, su tierra natal, para esconderse del mundo.Juan Cebreros, brigada de la Guardia Civil en Riópar encuentra el cadáver de una mujer que presenta grandes signos de violencia en el nacimiento del río Mundo. Anabel Ramos, la víctima, se perfila como una completa desconocida para los lugareños. De ella solo se sabe que vivía en una casa rural con Adrián, su hijo, un niño de seis años al que parece haberse tragado la tierra.La desaparición de Adrián se convierte de inmediato en noticia y es portada de todos los medios de comunicación y todo el mundo coopera para encontrarlo lo antes posible. Consternada, la teniente Manubens descubre que la mujer asesinada fue una de sus mejores amigas de la adolescencia. En una carrera contrarreloj intentará hacer lo posible por encontrar al pequeño con vida, mientras lucha contra sus propios demonios.Toni Aparicio construye un thriller trepidante, donde el horror no está reñido con la esperanza. La mala semilla es una novela vibrante que golpea y sacude, una muestra de la barbarie humana y a la vez de su capacidad de resiliencia capaz de recuperar la esencia de las buenas personas.
Uno de los grandes aciertos de esta novela está en los lugares en los que se desarrolla. Parece que últimamente los autores se han dado cuenta de que los crímenes no sólo se cometen en las grandes capitales. En esta ocasión la historia se desarrolla en un entorno rural, entre Albacete, Riopar y Almansa. Y se nota que el autor conoce estos lugares a la perfección.
No se anda por las ramas el autor y empieza fuerte la novela. Si en el primer capítulo conocemos a Anabel y a su hijo, preparando su marcha de Riopar, en el siguiente, Anabel aparece muerta y su hijo está desaparecido. La intriga y la tensión ya están aseguradas.
Juan Cebreros, guardia civil del pueblo, será el encargado de investigar el caso. Y pondrá todo su empeño en descubrir la verdad. Es el caso más difícil con el que se encuentra en toda su carrera, pero él no se amilana ante nada. Y por eso no le importará compartir información con Beatriz Manubens, teniente de la guardia civil que ahora ésta de baja y en tratamiento psicológico por la muerte de un menor en su último caso. Porque su fama le precede, porque su talento es innegable y porque sabe que va a poner todo su empeño en descubrir quién cometió el asesinato y dónde está el niño. Porque Anabel era su amiga.
Beatriz es la absoluta estrella de esta novela. Su personaje está perfilado hasta el más mínimo detalle, con absoluto mimo y dedicación. El resto de personajes también están bien descritos, pero nadie le hace sombra.
La investigación va avanzando a buen ritmo. Vamos descubriendo las claves de la historia a la par que Beatriz, sorprendiéndonos con los giros que va tomando el caso. Y todo está contado de una forma clara, sencilla, ágil, que hace que leas página tras página sin apenas darte cuenta.
En definitiva, una buena novela policíaca que demuestra que este género está pasando por un momento dulce en nuestra literatura.