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miércoles, 18 de diciembre de 2019

Más minireseñas: Los cien sentidos secretos de Amy Tan y La canción helada de Linn Ullmann

Los cien sentidos secretos
Amy Tan
Trad. Jordi Fibla
Planeta, 2007
Los cien sentidos secretos que todos tenemos.

Mientras está a punto de divorciarse, Olivia va contándonos la tranformación que sufrió su vida cuando irrumpió en ella la extraña Kwan, su hermanastra, la hija que Jack Lee, su padre, había abandonado en China cuando emigró a Estados Unidos. Kwan no podrá jamás distanciarse del mundo que la vio nacer y pronto aparecerá ante los demás como un ser algo trastornado. 

No es de los libros que más he disfrutado de esta autora. No he llegado a conectar con su historia ni con sus personajes. Me ha parecido, en esta ocasión, una novela más espiritual, más cercana al género de autoayuda. Y éste es un género con el que no congenio bien. Me ha parecido que el mensaje tiene más importancia que la historia en sí, que los propios personajes, perjudicando el desarrollo de ambas cosas. 

Me han fallado algunos personajes, como Olivia, que no está bien perfilado. Al que no he llegado a comprender. Lo único que he comprendido de ella es su hartazgo de Kwan, su hermanastra. Y es que Kwan, el personaje principal de la novela, tan espiritual, tan perfecto, que parece siempre tener las palabras adecuadas, es cierto que termina cansando un poco. Y aún así, nos brinda las mejores páginas de la novela, sobre todo cuando evoca sus vidas pasadas. 

En definitiva, una novela que se queda en entretenida, al menos para mi gusto. Tiene novelas mucho mejores la autora. 

La canción helada
Linn Ullmann
Trad.Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
Galaxia Gutenberg, 2014

Una joven desaparece sin dejar rastro en una noche lluviosa de julio. Algunos años más tarde, sus restos son descubiertos por tres niños al desenterrar un tesoro que ellos mismos escondieron en el bosque. La joven, Mille, fue vista por última vez en la lujosa fiesta celebrada por la familia y amigos de Jenny Brodal, para celebrar su 75 cumpleaños. La desaparición de Mille afecta a todos los que han tenido alguna relación con ella: los que la deseaban, los que la buscaron, los que le dieron la espalda cuando la encontraron llorando, los que la mataron, los que trataron de olvidarla.
Pese a este argumento, os aviso ya que no nos encontramos con una novela negra o criminal. Aquí la víctima termina siendo un pretexto para conocer a fondo a todos los personajes que tuvieron en algún momento relación con ella. Jon, el escritor bloqueado, que basa toda su vida en la mentira. Miente y engaña a su mujer, miente y engaña a su editora, miente y se engaña a sí mismo... Por otro lado, tenemos a Siri, su mujer, espectadora de como su matrimonio se va rompiendo. Y como la relación con su madre es fría, distante. La más destacable es, quizás, Alma, la hija de ambos, quien parece tener algo más de vida gracias a su rebeldía, a su inconformidad. 

La historia avanza lenta, sin terminar de enganchar. Pasamos de un personaje a otro sin saber a dónde nos quiere llevar la autora. Y realmente llegué al final sin poder contestar a esta pregunta.

martes, 31 de marzo de 2015

El valle del asombro de Amy Tan

El valle del asombro 
Amy Tan
Editorial Planeta, 2014
La espera ha valido la pena. Amy Tan, aclamada autora de El Club de la Buena Estrella, regresa con una maravillosa novela de madres e hijas, logros y pérdidas, secretos y deseos. 1912, Shanghái. Violeta es la hija adolescente de Lulú, una estadounidense propietaria de la mejor casa de cortesanas de la ciudad. Siempre a caballo entre dos mundos, y viendo cómo Lulú evita hablar del pasado, Violeta no acaba de encontrar su lugar, y está convencida de que su madre no la quiere. Pero antes de que puedan arreglar sus diferencias ambas serán víctimas de un engaño que las separará, llevando a Lulú de vuelta a San Francisco y convirtiendo a Violeta en cortesana. Años después, y como si el destino fuera una condena a la que no pueden escapar, Violeta sufrirá también los reveses de la suerte, y se dará cuenta de que su única oportunidad de encontrar la felicidad pasa por enfrentarse al pasado, compartir sus secretos y profundizar en la compleja relación entre madres e hijas.
De nuevo Amy Tan trata un tema que suele bordar en todas sus novelas: las difíciles relaciones entre una hija y su madre. La falta de comunicación hace que cada vez se vayan alejando más la una de la otra. El no hablar en el momento adecuado, el no revelar cada una sus sentimientos en el momento oportuno, condicionarán y mucho sus vidas. 

Queda claro que esta novela es una novela de mujeres. Sobresale Violeta, que es la gran protagonista en gran parte de libro, acompañada de su inseparable Calabaza. Destaca también la madre de Violeta, Lulú, a quien conoceremos sobre todo en la parte final de la novela. Ellas son personajes que están perfectamente retratados, perfectamente descritos. Son personajes a los que vemos crecer, a los que vemos luchar, a los que vemos sufrir... Aunque en determinados momentos no comprendamos sus actos. Aunque en determinados momentos no estemos de acuerdo con lo que hacen.

Y la desgracia parece acompañar a todas estas mujeres en todos los momentos de su vida. Quizás en algún momento me ha parecido que ya eran demasiadas. Y ha hecho que desconecte un poco mientras iba leyendo. Me costaba creer que tantas desgracias pudieran acontecer una tras otra.

Uno de los aspectos más positivos de esta novela es su ambientación. La autora ha hecho una buenísima labor de documentación y ha sabido plasmarla muy bien en la novela. Nos hace ver cómo era la vida en Shanghái a principios del siglo XX. Sobre todo cómo era la vida en las casas de cortesanas y cómo era la vida de estas muchachas. Una de las partes que más me ha gustado ha sido cuando Calabaza instruía a Violeta para convertirse en una gran cortesana. Cuántos detalles tenían que cuidar, cuánto tenían que sufrir si querían destacar... Y qué duro era su destino si no lo conseguían...

Una de las cosas que no me ha convencido de esta novela es su estructura. No me ha gustado como la autora ha unido las historias de Violeta y Lulú. Me ha parecido encontrarme con dos libros, cada uno de ellos con su inicio, planteamiento y desenlace. Y no hay equilibrio entre ellos. La historia de Violeta ocupa gran parte de la novela. Y cuando más enganchada estamos a ella, la autora la deja estar para contarnos la historia de Lulú. Y en ese momento, aunque luego nos enganchemos también a esta historia, sinceramente, no tenía ganas de saber de este personaje. Quería seguir con Violeta...

Y a pesar de este pero, me ha gustado esta novela. Una vez que empiezas, resulta imposible ya soltar este libro sin querer saber cómo termina esta historia. Una historia llena de emociones, de sentimientos, de sufrimientos... Una historia que en muchas ocasiones nos duele... Y mucho...