Mi madre es un río
Donatella Di Pietrantonio
Traducido por Montserrat Triviño
Duomo, 2023
Una mujer, ya anciana, muestra los primeros síntomas de una enfermedad que le arrebata la memoria e incluso a sí misma. Su mente se está convirtiendo poco a poco en una larga noche sin luna y solo su hija puede ayudarla a mitigar esa oscuridad, reconstruyendo su historia, pero tambien la de ambas, marcada por un amor "que se torció enseguida". Desentrañar día tras día los pequeños y grandes acontecimientos hace aflorar recuerdos dulces y al mismo tiempo duros, llenos de intensidad y de verdad.
Una novela poderosa y luminosa sobre el indisoluble vínculo de una madre y una hija que oscila entre el rechazo y el amor.
Me ha costado escribir esta reseña. Sobre todo porque mis sentimientos con esta novela han ido cambiando a lo largo de la lectura. Por momentos la disfrutaba, por momentos me alejaba de ella.
Y es que la historia es de las que conmueven, de las que trastocan. Una hija, ya adulta, acompaña a su madre durante su dolorosa enfermedad. Una enfermedad muy parecida al Alzheimer, que se lleva tus recuerdos, que te arrebata tu identidad. Y la hija lucha para que su madre no olvide, contándole su historia, desde su infancia hasta ahora. Una vida marcada por la dura vida del campo. Una vida marcada por el duro trabajo, que apenas dejaba tiempo para mostrar ternura, afecto, amor... Pero el amor estaba ahí, aunque ningún gesto lo mostrara. Y eso es algo que a la hija le duele. Y hace que esa relación sea muy complicada. Por culpa de ese beso que nunca le dio, por culpa de ese abrazo que nunca sintió, por culpa de esas palabras cariñosas siempre ausentes. Y eso se transmite en el modo en que se dirige en ocasiones a su madre. Y podemos comprender en parte por qué lo hace, pero nos cuesta empatizar con ella por esto mismo. Porque es una enfermedad tan cruel que no podemos evitar pensar que, precisamente en ese momento, el reproche está de más.
Lo que no me ha convencido de la lectura es la forma de escribir de la autora. Me ha resultado un estilo demasiado frío, demasiado hosco. Quizás demasiada preocupada por escribir bonito, no ha sabido transmitir emoción. O a lo mejor ha sido esa su intención. No lo sé. Pero no me ha calado esta lectura, no me ha llegado y ha hecho que no haya logrado meterme de lleno en esta novela.
