Pensión Sotavento
Eva Martins,
En Amazon, 2014
¿Quién es el culpable de que esta serie de personajes tan divertidos y disparatados hayan acabados con sus huesos en la Pensión Sotavento? Un lugar en el que cualquier situación, embrollo, locura, embuste, despropósito, contrasentido, dislate, extravagancia, absurdo y desvarío puedan parecer reales como la vida misma.
Con un lenguaje cotidiano, gran soltura y una narración plagada de diálogos, la autora nos envuelve en el que, a partir de este momento, será considerada «la novela más divertida del año». Conoceremos a personajes tan dispares entre sí, que solo la narradora, con su maestría y locura, será capaz de hacer que casen en la historia, seremos testigos de situaciones tan locas e insensatas que no podremos por más que romper en carcajadas.
Pensión Sotavento tiene las puertas abiertas a todo aquel que busque en la lectura risas y entretenimiento ¿te atreves a entrar?
La primera sorpresa que me llevo cuando empiezo este libro es el lugar en que se desarrolla, San Fernando, ya que me pilla muy cerquita y conozco muy bien sus calles y gente. Así que me costó poco engancharme a su lectura. Y si además, me encuentro con personajes absolutamente disparatados, que no sabes ya por dónde van a salir y cuál va a ser su próxima ocurrencia, resulta casi imposible soltar este libro y quedarnos sin saber si Julián, un ladrón que no sabe bien dónde se ha metido, será capaz de llevar a cabo su robo con éxito. Porque ésta es la única intención de Julián cuando decide instalarse en la pensión Sotavento. Robar unos diamantes que doña Victoria, la dueña de la pensión decía tener. Pero la locura de todos los que viven en esta pensión no se lo pondrá fácil... Y parece que la locura se contagia, porque todo el que viene de fuera de la pensión tampoco parece estar muy cuerdo... Y todos terminan quedándose...
Las situaciones disparatadas, los malentendidos, los absurdos... se sucederán uno tras otro y nos arrancarán más de una sonrisa durante la lectura. Y el final no sólo nos va a seguir dejando esa sonrisa en nuestra cara sino que también nos va a sorprender, por los continuos giros que la autora le da a la historia.
Una novela que me ha gustado. No es quizás la novela más divertida
del año, como dice en su sinopsis (ya sabemos que la publicidad tiende a
exagerar), pero el ratito alegre lo pasas leyéndola y se convierte en
una lectura ideal para esos momentos en los que apetece simplemente
desconectar de todo.