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miércoles, 29 de junio de 2016

Días para morir en el paraíso de Jaime Molina

Días para morir en el paraíso
Jaime Molina 
Editorial Atlantis, 2016
Nos encontramos en Antagón, en un futuro probable donde la contaminación ha vuelto tóxica la atmósfera. Las grandes compañías pelean por conseguir el monopolio de la comercialización del aire envasado. A la cabeza de ellas está el imperio construido por el misterioso magnate Volpi, pero su fallecimiento ha generado una tempestad de incertidumbre tanto para su empresa como para los consumidores. Por su parte, el agente Vidal acaba de ser reclutado por el Ministerio de Información. Su misión es desentrañar pequeños casos sin importancia, pero la soledad y el aburrimiento le llevarán a investigar más allá de lo debido. Un antiguo archivo le muestra una pista que no quiere dejar escapar: posiblemente el multimillonario Volpi siga vivo y esté preparando su próxima jugada en un lugar desconocido. Para localizarlo, Vidal deberá seguir las pistas que dejaron Renian –su predecesor en el cargo– y Antera, una ecoactivista que en el pasado fue confidente y amante de Renian. Para ayudarle, contará con la colaboración de Vanella, una androide enviada por sus superiores. Pronto Vidal descubrirá que todo cuanto creía real se construyó sobre una mentira y que para conocer la verdad tiene que estar dispuesto pagar un precio muy alto o renunciar, pero ¿es posible vivir dos vidas al mismo tiempo?


Jaime Molina me sorprende con cada una de sus novelas por lo diferentes que son todas. No se queda en un solo registro y, además, parece sentirse cómodo en todos, lo que no es algo fácil.

En esta novela nos muestra un futuro desolador, con una Tierra tan maltratada que ni siquiera el aire se puede respirar. Y el oxígeno se convierte en un negocio más, y en esa situación, un negocio muy rentable.

En este contexto se desarrolla la historia protagonizada por Vidal, un funcionario del Ministerio de Información, al que se le encomienda la labor de continuar la investigación realizada por su predecesor, que giraba en torno a la muerte de Volpi, el dueño de Airvol, la empresa que tiene el monopolio del aire. Y lo que va descubriendo, con la ayuda de Vanella, una androide, hará que empiece a dudar  de lo que es real y lo que no, le hará dudar del mundo en el que vive, le hará dudar incluso de sí mismo, de la vida que ha llevado hasta ahora, si es suya o no...

De forma perfecta recrea el autor el mundo en el que se desarrolla la novela. Un mundo que podría ser el nuestro dentro de unos años. Un mundo en el que se negocia con todo, en el que la vida humana tiene precio, en el que los valores se han perdido del todo... Un mundo absolutamente controlado, en el que una persona no puede salirse de los pasos marcados.

Días para morir en el paraíso es una novela que mezcla con acierto elementos del género distópico, de la ciencia ficción, del thriller... Jaime Molina toma lo mejor de cada género y crea una historia sólida, bien narrada, bien hilada, en la que no queda ningún cabo suelto. Sabe mantener la tensión página tras página y además, también nos invita a la reflexión. Porque ese mundo podría ser el nuestro. Y nos asusta...

viernes, 24 de octubre de 2014

La fundación 2.1 de Jaime Molina

La fundación 2.1
Jaime Molina
Ediciones Éride, 2014
Como el personaje de una novela de Melville, Ismael emprende el viaje de su vida a través de la palabra escrita, detrás de la pantalla de un ordenador. Un viaje también en pos de una mujer, Marian, una de sus mejores alumnas, cuya tesis acerca de los escritores ocultos será el punto de partida hacia un turbador e inesperado destino: el fácil acceso a la felicidad en el mundo virtual.
¿Por qué elegir la desdicha cuando se puede ser feliz? Los problemas pueden ser borrados pulsando solo una tecla. La Fundación lo prevé todo: el perfil más atractivo, los deseos satisfechos, el futuro iluminado por la ilusión, el mundo hecho a medida. Solo hay que dejarse atrapar por la Red, el único lugar donde no se puede distinguir la realidad de la apariencia, la verdad del fraude, la confianza de la irresistible seducción de la impostura.
Disfruté mucho con la anterior novela del autor, Una casa respetable,  así que me sentí muy tentada con este libro. Y aunque me ha gustado, no lo he disfrutado tanto. Aunque sí es cierto que es un libro que te deja con muchas preguntas en la cabeza. 

Hay dos partes claramente diferenciadas en esta novela. En la primera se centra en la vida sentimental del protagonista, que se llama a sí mismo Ismael. No nos revela su verdadero nombre. Prefiere hacerle este pequeño homenaje al protagonista de Moby Dick. Tras romper con su mujer, a pesar de sus intentos por salvar su matrimonio, se sentirá atraido por una alumna suya a la que le está dirigiendo su tesis, Marian. Más que amor, podríamos decir que se convierte en su particular obsesión. 

Será el desarrollo de la tesis lo que ocupe gran parte de la novela. Y la que ha acaparado toda mi atención. Porque parece que ha hecho una extraordinaria labor de documentación y vamos a leer un amplio y minucioso estudio sobre los autores que han preferido el anonimato a la hora de escribir, que han huido de la fama o que han ganado más dinero de este modo, cediendo sus obras a autores más conocidos. También se ocupará de aquellos autores de prestigio que, para ganar dinero, se han visto obligados a escribir guiones de cine o cualquier otra cosa y se refugian en un nombre falso para que nadie lo sepa. Para que su fama o prestigio no se vea afectado. Y no pueden faltar los grandes clásicos que siempre han salido en este tipo de estudios: Alejandro Dumas, Lope de Vega... 

El desarrollo de esta tesis me ha interesado más que la relación entre Ismael y Marian. Una relación que, desde el principio, nos damos cuenta de que está desequilibrada. Si él está perdidamente enamorado y es capaz de sacrificarlo todo, no es así en el caso de Marian. Pero sí que sabe aprovecharse de la situación. Porque sabe que pocas cosas él le va a negar. Y lo hará hasta el último momento. Hasta que termina abandonándole. Y será en ese momento cuando Ismael empiece a tomar contacto con La fundación 2.1., una red social que pone en contacto a sus clientes. Primero será la necesidad lo que haga a Ismael acercarse a esta red. Luego será la curiosidad lo que le llevé a querer conocer cómo funciona esta organización. Curiosidad provocada sobre todo porque el nombre de Marian surgirá muchas veces entre sus contactos. ¿Coincidencia? Y siempre tendrá él la esperanza de que sea su Marian. 

La Fundación 2.1 forma parte de la segunda trama de la novela. Una trama que tarda en empezar. Casi tenemos que llegar a las últimas páginas de la novela. Pero en pocas páginas logra el autor hacernos reflexionar sobre el uso de las redes sociales y sobre los peligros que éstas acarrean. Y de nuevo el anonimato está presente. Porque ahí, solo somos un alias, un nick.  Pero La Nueva Fundación parece tener respuesta para todo.  Parece tener las claves para ser feliz. Parece conocer ya las respuestas a las preguntas que Ismael aún no ha hecho. Y es que, desde que encendemos el ordenador, nuestro rastro ya está ahí. Y ellos están ahí, siguiendo ese rastro, conociendo todos los secretos de todo el mundo... 

¿Qué me ha faltado para disfrutar más con esta novela? Quizás que no he logrado conectar del todo con su protagonista. Ni me ha gustado pero tampoco disgustado. Y yo necesito que me provoque alguna reacción. Y claro, si él no me provocaba mucho interés, tampoco lo hacía su historia de amor. Sí he disfrutado mucho con la parte de la tesis, porque cuenta muchas curiosidades de este mundillo literario que desconocía.  Pero una vez terminada esta parte, La Nueva Fundación no me ha provocado el mismo interés. Quizás porque Ismael volvía a adquirir todo el protagonismo y como no he logrado congeniar con él, me ha resultado una parte más aburrida. O a lo mejor es Ismael, quien no ha congeniado conmigo...

viernes, 18 de octubre de 2013

Una casa respetable de Jaime Molina

 La Habana, finales del siglo XIX. Un joven emigrado español sumido en la miseria asciende hasta la aristocracia local mediante una envenenada alianza de sorprendentes consecuencias. De vuelta a España, Celestino Navoa carga consigo un misterio que habitará en la mansión que hace construir en Granada, la Casa de las Torres. Desde ese momento, la casa se convertirá en el principal personaje de una saga familiar

La historia comienza con un artículo publicado en un diario granadino sobre la demolición de la Mansión Navoa, más famosa como la Casa de las Torres. Una demolición que causa gran polémica entre los que están de acuerdo y los que no. Y es que, en este edificio, de escaso valor artístico, han tenido lugar grandes fiestas y reuniones a las que acudían los grandes personajes y los grandes políticos de la época. Si sus paredes hablaran, podrían contar muchas cosas, muchos secretos...

El interés de la gente por esta mansión hace que el diario decida publicar por entregas las memorias de Celestino Navoa, el hombre que mandó construirla. Y conocemos al joven Celestino, que marchó a Cuba buscando fortuna. El sueño americano de aquellos años. Pero sus inicios en La Habana no fueron felices. Más bien al contrario, encontró más pobreza, más miseria... Y la desesperación fue adueñándose de él. Hasta que un día su suerte cambió. Y se encontró en la gran mansión de uno de los hombres más ricos de la capital cubana, obligado a casarse con su hija, quien, a causa de su extrema fealdad, se encontraba sin ningún pretendiente. No llegó Celestino nunca a quererla. Apenas podía mirarla. Así que empezó a buscar el sexo en otros sitios. Pero encontró el amor. Y esto provocó su huída a España. Regresó a Granada y una vez que se instaló en la ciudad, mandó construir una mansión similar a la que había dejado en Cuba. Pero parece que con él se vino, no solo su amante... También un fantasma. Un fantasma que no hace nada, pero inquieta y confunde a los habitantes de la casa. Un fantasma que puede ser incluso el reflejo de los remordimientos, de los recuerdos...

Cuando el diario termina de publicar estas memorias, los lectores se encargarán de completar la historia de esta familia, la historia de esta mansión. Se sucederán los sucesos, las anécdotas, los rumores... En ocasiones, el mismo suceso será contado desde diferentes perspectivas y, como si fuera un puzzle, nosotros iremos encajando estas piezas, haciendo que adquieran sentido. En muchos casos, los narradores hablarán de oídas, de lo que han escuchado en boca de otros. Así que no nos podemos fíar del todo de lo que cuentan. Y la lectura se convierte así en un juego, que nos gusta jugar y que disfrutamos desde el principio hasta el final. 

Una lectura adictiva, que nos sumerge de lleno en un mundo de ambiciones, de venganzas, de codicia, de amor, de soledad... La vida de las tres generaciones que vivieron en la casa pasa rápidamente ante nuestros ojos. Casi sabemos el desenlace de esta historia, pero nos da igual, porque con su original estructura y con el estilo rápido, directo, ágil y conciso de Jaime Molina, estamos completamente enganchados a la lectura de este libro.