Mary, Mary
James Patterson
Ediciones B, 2006
Una alta ejecutiva
de Hollywood es asesinada en el escenario de una película. Pronto, lo que
parece ser un crimen aislado se revela como un eslabón más de una escalofriante
cadena.
Arnold Griner,
redactor de Los Angeles Times, comienza a recibir e-mails firmados por una tal
Mary Smith en los que, en primera persona, se relata con morboso detalle cada
uno de los asesinatos cometidos.
El agente del FBI
Alex Cross tendrá que interrumpir sus vacaciones familiares para enfrentarse a
este nuevo caso.
Mary, Mary es la típica lectura de verano. No es de esos libros que vayas a recordar días después de haberlo leído, pero te va a entretener bastante mientras estás con él.
Resulta muy adictivo, sobre todo porque está escrita en capítulos muy cortos y siempre estás con la cosita de leer un capítulo más. Además, otro punto a su favor, es el modo en que está contada la historia. Por un lado, conoceremos a Alex Cross y veremos cómo avanza la investigación a su lado, una investigación en la que él, por motivos personales, no querrá participar, pero se verá obligado a intervenir. Por otro, tenemos la trama contada desde el punto de vista del asesino o asesina. Éste es uno de los grandes atractivos de este libro. En estos capítulos nos va descubriendo el carácter de este peculiar criminal, pero poco a poco, sin revelarnos quién es. Y es que no conoceremos su identidad hasta el final. Lo que es otro acierto del libro. Aunque también es otro de sus fallos, porque no son muchas las pistas que da y cuándo nos revela quién es, no estaremos muy convencidos. Al menos en mi caso, me ha parecido que casi se lo ha sacado de la manga y no lo ha justificado muy bien.
En los capítulos protagonizados por el agente del FBI, Alex Cross, casi tiene más importancia su vida personal que la investigación en sí. Una vida familiar complicada, con un divorcio de por medio, con ganas de rehacer su vida con otra persona pero con los inconvenientes de un trabajo que no conoce de horarios. Y con una exmujer que, a ratos, parece como el perro del hortelano, ni come ni deja comer...
En lo referente a la parte de la investigación, me ha faltado más desarrollo. Me ha parecido que el autor estaba más preocupado por darle realismo a sus personajes y se ha volcado más en su vida familiar, descuidando esta parte. No me ha resultado convincente y el desenlace no ha terminado de convencerme. Precipitado y no muy bien hilvanado.
En definitiva, una novela para leer en estos días de playa o de piscina. Se disfruta y se olvida en cuanto empiezas un nuevo libro.
