El arte de escuchar los latidos del corazónJan-Philipp SendkerTraducción: Beatriz Galán EchevarríaEditorial Grijalbo, 2008La neoyorquina Julia Win solo tiene una pista de su padre desaparecido: una carta de amor escrita por él 40 años atrás y que la conduce hasta un remoto pueblo de Birmania. Allí conoce a un anciano que dice saber la historia de su padre: ciego desde pequeño, se enamoró de una joven minusválida de quien tuvo que separarse cuando fue enviado a Estados Unidos para ser operado de los ojos y estudiar. La familia que creó allá no fue suficiente para apagar la llama de ese primer y verdadero amor. En Birmania, Julia siente a su padre más cerca que nunca, pero ¿será capaz de encontrarlo?
Una novela que se deja leer lentamente, para disfrutar de esta especial y mágica historia de amor que nos cuenta. La historia de Tin Win y Mi Mi. Tin Win es un joven que se quedó ciego de niño, tras el abandono de su madre. Su ceguera hizo que adquiriera una habilidad especial: la de escuchar incluso el latido del corazón del más pequeño pajarito... Gracias a esta habilidad, sabía incluso cuál era el estado emocional de la persona con la que hablaba. Y esta habilidad fue la que sorprendió a Mi Mi cuando le conoció. Mi Mi, una bellísima joven, que por culpa de una malformación en sus piernas, no podía caminar. Ella se convirtió en su gran amor, en el amor de su vida. Ella será sus ojos, y Tin Win será sus piernas. Su historia de amor es una historia de superación, una historia en la que tendrán que superar muchos obstáculos, muchas pruebas. Incluso la separación. Sus cartas de amor son preciosas, emotivas, tiernas. Cartas que ambos escribirán aunque ninguna de ellas llegarán a su destinatario. Pero ellos seguirán escribiéndolas.
"...que estás conmigo desde el momento que me levanto hasta el instante en que me duermo, que te siento cuando el viento me acaricia, que te oigo en el silencio, que te veo cuando cierro los ojos, que me haces reír y me pides que cante cuando no tengo a nadie cerca. Cómo puedo explicarles que lo que significas para mi, lo que me das no depende del lugar del mundo en el que te encuentres, que no es necesario coger la mano del otro para sentir el tacto de su piel?"
Precioso y emotivo final el que tiene este libro. Quizás predecible, pero no por ello menos conmovedor. Porque, al menos en mi caso, me he sentido totalmente atrapada por la sensibilidad que demuestra el autor página tras página. Porque me va a costar olvidar a los dos grandes personajes que ha creado. Quizás el único pero que puedo ponerle es que me hubiera gustado conocer un poco más a Julia, la hija de Tin Win. Me parece que su personaje queda un tanto diluido y podría haberle aportado más a la historia.
- ¿La muerte de sus padres cambió en algo su vida?U Ba reflexionó.- Pasé mucho tiempo con mi madre, así que ahora me siento más solo. Por lo demás, casi todo sigue como siempre.- ¿Cuánto tiempo necesitó para superarlo?- ¿Superarlo? No sé si podría expresarlo de este modo. Cuando superamos algo quiere decir que seguimos adelante y dejamos eso atrás, en el camino. ¿Dejamos a los muertos o los llevamos con nosotros? Yo creo que los llevamos con nosotros. Nos acompañan. Siguen con nosotros, aunque de otra forma. Debemos aprender a vivir con ellos, con la muerte.