Mostrando entradas con la etiqueta Michael McDowell. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Michael McDowell. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de julio de 2024

Blackwater de Michael McDowell

Blackwater

Michael McDowell 

Traducción por Carles Andreu

Blackie Books, 2024

BLACKWATER es una novela en seis entregas que abarca cincuenta años en la vida de una familia de ricos terratenientes que es cualquier cosa menos corriente, con sus historias, sus alianzas y sus maquiavélicos planes para conservar el poder.

¿Qué se esconde detrás de los Caskey? Luchas matriarcales de poder, sorpresas del destino, muertes repentinas y los sucesos más inexplicables están a punto de ser descubiertos.

Reconozco que empecé esta saga porque no paraba de ver los libros por Instagram muchísimo y la curiosidad, en esta ocasión, me pudo. Y fue empezar y no poder dejarla. Fueron cayendo un libro tras otro sin apenas darme cuenta.

Y si por algo engancha esta saga familiar es por sus personajes femeninos. Mary- Love es la matriarca familiar. Ella ejerce el control absoluto sobre su familia. Ella controla el negocio, las relaciones familiares, e intenta controlar también a todas las personas que puedan suponer una amenaza a su núcleo familiar. Y por esta razón, desde un principio, temerá a Elinor, la misteriosa joven que aparece tras la riada y que conquistará a su hijo Oscar, con el que llegará a casarse.

La enemistad entre ambas se va a convertir en el pilar fundamental de las tres primeras novelas. La llegada de Elinor será todo un revulsivo y afectará a la vida de los Caskey desde su primera aparición. La guerra entre ambas por el control de la familia, por el control de todo monopolizará los tres primeros libros. Y nuestra simpatía no se irá ni por un lado ni por otro. De Elinor descubriremos pronto de lo que es capaz por conseguir sus objetivos. Y Mary-Love, con el fin de que sus hijos nunca se separen de ella, será capaz también de tomar decisiones tan equivocadas, tan crueles que no llegaremos a entenderla. Los ataques entre ambas serán continuos porque saben que en el momento que bajen la guardia, tendrán que dar la batalla por perdida.

Las mujeres de Blackwater son todas fuertes e independientes. Me gusta mucho el personaje de Grace, una niña que encontró en Elinor una madre mejor de la que la abandonó. La veremos crecer, madurar y ser capaz de tomar decisiones que en esos años tenían que ser difíciles. También veremos crecer a Frances y Miriam, las dos hijas de Elinor y Oscar. Y aunque tengan caracteres diferentes, aunque tengan formas diferentes de ver la vida, cada una de ellas demostrará mucha entereza, mucha fuerza y no dudarán a la hora de tomar decisiones, afecten a quienes afecten.

Y no quiero alargarme mucho más. No voy a analizar libro por libro, porque temo caer en algún spoiler. Y voy a ser sincera, me da cierta pereza. Sobre todo porque me he leído los libros tan rápido y sin hacer anotaciones, y no suelo hacer las reseñas de un tirón. Las hago cuando las publico, así que voy recurriendo a la memoria, que últimamente me falla más de la cuenta.

¿He disfrutado todos los libros por igual? No. Es difícil mantener la misma tensión y el mismo interés durante los seis libros. Pero el buen hacer del autor, que cuenta las historias con mucha sencillez y con un ritmo que hace que leas una página tras otra sin apenas darte cuenta, hace que devores los libros. Y cuando llegas al último te das cuenta que todos son indispensables para el desarrollo de la historia. Para comprender mejor por qué Elinor, con cada decisión que toma, se aleja cada vez más del lugar donde nació y así comprender mejor el final. 

¿Hay terror en estas novelas? Bueno, hay momentos de tensión, bastante oscuros, con su toque sobrenatural, pero terror como tal no he sentido durante la lectura. Si hay muertes que me han dolido, en especial, en el último libro, y no tanto por la muerte en sí, como por la forma en que muere. No se lo merecía.

Me ha conquistado esta saga totalmente, tengo que reconocerlo. Me ha dado pena terminarla y cuando he puesto el último libro en la estantería, me ha dolido despedirme de sus personajes. No me importaría nada, más adelante, volver a reencontrarme con ellos.