Sueños de Arena
Raquel Campos,
Autoeditado, 2014
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Alexander Bestfold, duque de Hamton, viaja a Egipto para reconciliarse con la imagen de su padre. Allí se encontrará con muchos problemas, pero el que más le atrae es Zahra Perkins, la mordaz arqueóloga de origen egipcio que lleva la excavación.
La atracción entre estos dos polos opuestos, creará una guerra de voluntades, mientras luchan contra una conspiración que pondrá en peligro sus vidas.
Con esta historia Raquel nos traslada al Egipto de principios del siglo XX. Una época de grandes expediciones arqueológicas, de grandes descubrimientos... Y de grandes robos en éstos también.
Y uno de los grandes aciertos de esta novela es su ambientación. Raquel Campos logra que nos sintamos en Egipto, en medio de sus dunas, en medio de las excavaciones, entre las tiendas de campaña, sufriendo el calor sofocante de ese país. Como también ha acertado cuando el escenario ha sido Londres, aunque éste haya ocupado pocas páginas. También plasma perfectamente cómo era la vida en esta gran ciudad inglesa a principios de siglo.
Me ha gustado también cómo ha ido desarrollándose la historia de amor. Aunque haga uso del típico recurso de emplear dos protagonistas que empiezan cayéndose muy mal para terminar enamorándose, lo hace con gracia, de forma amena y sencilla, fluida. Y consigue atraparte.
Pero no todo es amor en esta historia. Hay también acción, centrada sobre todo en los robos que se producen en las excavaciones. Y esta parte también está bien desarrollada. Hay alguien que no quiere que Alexander Bestfold continúe el trabajo de su padre en Egipto. Y esto le dará aún más razones al protagonista para quedarse y saber qué esta ocurriendo.
El personaje de Alexander me ha convencido. Como buen caballero inglés, viaja a Egipto para cumplir con sus obligaciones tras el fallecimiento de su padre. Un padre al que apenas ha conocido porque éste ha estado más tiempo en Egipto que con sus hijos. Y por esta razón siente cierto odio por ese país. Él solo quiere ir, hacer que lo tiene que hacer y volver a su amada Inglaterra. Pero su estancia en el país hará que empiece a reconciliarse con su padre. A través de las notas y diarios de éste, empezará a conocerle. Y se dará cuenta de que, aunque lejos, su padre siempre los tenía muy presentes. Empezará a ver con otros ojos Egipto, empezará a verlo con los ojos de su padre. Y empezará a sentir la misma fascinación por este país. Aunque algo de culpa en esta fascinación también la tiene Zahra.
Zahra no me ha convencido tanto. Es una mujer muy inteligente y de fuerte carácter, como Alexander. Evidentemente desde el principio van a chocar. Pero su desconfianza hacia Alexander es a veces excesiva. Sin conocerle le juzgará y sus reacciones a veces no tienen lógica alguna, no tienen sentido. No está este personaje tan bien perfilado como Alexander, al menos en mi opinión.
Y a pesar de ese pero, he disfrutado mucho con esta historia, que combina perfectamente amor, acción, traición e intrigas. Una novela muy entretenida que engancha y que terminas leyéndote en un pis pas. Ideal para desconectar de lecturas densas.