Mostrando entradas con la etiqueta Sarah Lark. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sarah Lark. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de mayo de 2013

En el país de la nube blanca de Sarah Lark

Una inolvidable saga familiar en el exótico marco de Nueva Zelanda.
Londres, 1852: dos chicas emprenden la travesía en barco hacia Nueva Zelanda. Para ellas significa el comienzo de una nueva vida como futuras esposas de unos hombres a quienes no conocen. Gwyneira, de origen noble, está prometida al hijo de un magnate de la lana, mientras que Helen, institutriz de profesión, ha respondido a la solicitud de matrimonio de un granjero. Ambas deberán seguir su destino en una tierra a la que se compara con el paraíso. Pero ¿hallarán el amor y la felicidad en el extremo opuesto del mundo?
"En el país de la nube blanca", el debut más exitoso de los últimos años en Alemania, es una novela cautivante sobre el amor y el odio, la confianza y la enemistad, y sobre dos familias cuyo sino está unido de forma indisoluble.

Por fin me animo gracias al reto de Libros que hay que leer  y Momentos de silencio compartido, a leer este libro que llevaba tiempo esperando en mi estantería. Y la cosa es que he leído su continuación, La canción de los maoríes,   por una lectura conjunta en la que participé, pero éste seguía esperando... Y aunque había cosas que ya sabía porque aparecen en esa segunda parte, he disfrutado con esta lectura aunque con algunos "peros". Uno de ellos es su ritmo, aunque al ser un libro tan gordito, casi es normal que en algunos momentos decaiga. Es difícil mantener el mismo ritmo durante tantas páginas. Aunque en algunos momentos no hacían falta tantas... El comienzo es trepidante. El modo en que presenta a los personajes y la continua acción hacen que estas páginas se beban. Pero cuando llegan a Nueva Zelanda, salvo al principio, la acción se ralentiza de un modo alarmante. Y lees páginas tras páginas y los avances en la historia se producen a cuentagotas. Y cuando llegas al final, parece que la autora tiene prisas para terminar la historia y vuelve a meter un ritmo que hace que vuelvas a leer  estas páginas casi sin enterarte. Y no puedes soltar el libro, a pesar de que los finales a cada una de las historias son previsibles. 

También me ha fallado un poquito los personajes, demasiado planos, poco desarrollados. Cada uno tiene un papel en este libro y parece que no puede salirse de él. Desaprovecha mucho a sus personajes, en especial a Helen, que parecía que iba a tener más protagonismo, pero a medida que avanza la historia lo va perdiendo a favor de Gwyneira, quizás porque ella da más juego para las intrigas amorosas.

Sí me ha gustado mucho el período histórico en el que se situa la historia: la colonización de Nueva Zelanda. Y la autora nos da suficientes datos para imaginarnos cómo ésta sucedió y cómo era la vida en aquellos momentos. Nos presenta a los maoríes, los indígenas de la zona, y nos introduce un poco en sus costumbres. Y también refleja los enfrentamientos que mantenían con los blancos por sus tierras. Introduce todos estos datos de forma ligera y sencilla, sin abusar de ellos, sin saturarnos.

A pesar de los peros que he señalado, es una obra que me ha gustado. No va a estar entre mis mejores lecturas del año, pero ha sido una lectura agradable, fácil de leer y entretenida. En su historia tiene cabida de todo: amores, odios, esperanza, desolación, intrigas, venganzas, superación... Y toda la trama está muy bien hilvanada y, lo que más se agradece, cerrada. No deja cabos sueltos, lo que en estos momentos, es un punto muy a su favor. 


jueves, 12 de abril de 2012

La canción de los maoríes de Sarah Lark

Empiezo la casa por el tejado al leer la segunda novela de esta trilogía. Y lo peor es que tengo En el país de la nube blanca esperando en la estantería... ¿Por qué he leído esta novela antes? Porque fuí una de las afortunadas ganadoras en el sorteo que el blog Libros que voy leyendo organizó, así que soy una de las participantes en esta lectura conjunta. Y es que no esperaba ganar... Que estoy teniendo mucha suerte y ya ni me lo creo. 
Empecemos ya la reseña. Y lo primero que tengo que señalar es que se puede leer perfectamente sin haber leído la anterior novela. Y es que es una historia absolutamente independiente. Y cuando hay algo que tiene que ver con lo sucedido antes, está perfectamente explicado. Así que he podido disfrutar plenamente de su lectura.

La historia gira en torno a Elaine y Kura, dos muchachas adolescentes que son primas y que tienen un carácter muy distinto la una de la otra. Elaine Keefer es una chica guapa, alegre, extrovertida, gran amante de los animales...  Cuando el joven y apuesto William Marty entra en escena, ella se enamorará perdidamente de él. Y en un principio iniciarán una relación que parece ir viento en popa.

Pero la llegada de su abuela Gwneira, con su prima Kura, dará un giro radical a su vida. Y es que Kura, cuya madre es de origen maorí, tiene una belleza de las arrebatadoras. No hay hombre que no caiga rendido a sus pies. Sus rasgos exóticos, su fuerte personalidad, su seguridad en sí misma... Hasta el propio William no podrá resistirse a sus encantos. Y esto destrozará a Elaine. Su carácter cambiará totalmente. Perderá las ganas de vivir hasta que, transcurrido un tiempo, volverá a conocer el amor. Pero parece tener buen ojo Elaine con sus parejas. Y aunque llegará a casarse, su matrimonio será un auténtico infierno. Y se verá obligada a tomar grandes decisiones si quiere cambiar la dirección que parece haber tomado su vida.

Kura también llegará a casarse con Willliam. Y aunque ambos están enamorados, la felicidad tampoco será una característica de su matrimonio. Culpa de ello lo tiene la altivez, la arrogancia, el egoísmo de Kura. Que choca con el propio egoísmo de William. Y es que no tienen los mismos intereses. Kura hará todo lo posible por dedicarse a lo que más le gusta: cantar. Sueña con ser una diva de la ópera y no le importará arrastrar a quien tenga que arrastrar pra cumplir su sueño. Y cuando se dé cuenta que ni siquiera William está de su parate, también empezará a tomar decisiones que cambiarán y mucho su vida. 

Y la vida de ambas primas volverá a cruzarse... Pero no contemos más de esta historia, que al final voy a revelar demasiado. Además, no es la historia en sí lo que más me ha gustado, ya que, en algunos momentos se hace demasiado previsible.

Lo que más me ha gustado es poder conocer un poco más ese país tan hermoso que es Nueva Zelanda. Y conocer las dificultades de los extranjeros que llegaban al país para instalarse, sus luchas y esfuerzos por labrarse un futuro ahí: la búsqueda de oro, la mayor parte de las veces infructuosas, el duro trabajo de una granja, las pésimas condiciones en las que se trabajaban en las minas y los esfuerzos por mejorarlas... El ferrocarril empieza también a formar parte del paisaje neozelandés. Las famosas máquinas de coser Synger empiezan a introducirse en el país gracias a la figura, hasta ese momento desconocida, del agente comercial. Esta es la parte que más he disfrutado en esta lectura. Ver como una ciudad va formándose, va creciendo. Lo único negativo es que de la cultura maorí, que parecía que iba a tener más protagonismo, se dice poco. Salvo de su música tradicional, poco más se habla. Y me hubiera gustado conocerla un poco más. 

Pero en líneas generales, una novela entretenida, que se deja leer fácilmente a pesar de ser tan tocho. Con una historia que si bien no es de las más adictivas y sus personajes tampoco son de los que dejan huella, empiezas a leerla y tienes que devorarla hasta el final.