Victor Hugo
Trad: Juan Gabriel Vasquez
Austral, 2016
Desde su celda, un condenado a muerte comparte con el lector, hora por hora, minuto a minuto, los últimos momentos de su vida. Para aliviar su intolerable espera, escribe sobre sus vanas esperanzas de ser indultado, su último viaje en furgón o su miedo a enfrentarse a la multitud en la plaza de ejecuciones, pero también sobre el recuerdo de sus últimos paseos por París o la sonrisa de su hija Marie. A través de sus palabras, el condenado anónimo y sin rostro no tarda en convertirse en un hombre de carne y hueso.Publicado en 1829, Último día de un condenado a muerte es un conmovedor alegato contra la pena capital, que Victor Hugo escribió en su lucha por la abolición de las ejecuciones judiciales, convertidas en espectáculo público en Francia tras la Revolución de 1793.
Último día de un condenado a muerte es un magistral y conmovedor alegato contra la pena de muerte. Un alegato que no gustó mucho a los coetáneos del escritor francés.
Víctor Hugo demuestra aquí, una vez más, su enorme talento para perfilar a los personajes. En este caso, uno sólo, el protagonista, el condenado a muerte. No conocemos su identidad, no sabemos las causas que le han llevado hasta esa situación. Pero el autor consigue que empaticemos con él, que sintamos, a través de sus palabras, toda su angustia, todo su miedo, toda su pena.
Lo acompañaremos en los últimos días antes de su ejecución y seremos testigos de sus continuos cambios de humor. Lo veremos perder la esperanza, recuperarla, volverla a perder...Le veremos recordando a su familia, en especial, a su hija Marie, a la que ya no va a ver crecer... Sentiremos tanto su tristeza...
Y la gran pregunta que nos va a acompañar durante la lectura de todo este breve relato... ¿De verdad es la solución la pena de muerte? ¿De verdad es la solución arrebatar una vida? Todo un debate el que plantea Víctor Hugo en esta obra. Merece mucho la pena su lectura.
