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jueves, 12 de septiembre de 2024

Repasando Julio...

Antes de los años terribles

Víctor del Árbol

Destino, 2019

La consagración del autor del thriller literario español con más repercusión internacional.Una historia terriblemente maravillosa.

«Antes de los años terribles yo era un niño feliz en ese lugar. La felicidad parecía el estado natural de la vida, algo tan obvio como que cada mañana salía el sol. Los primeros rayos de luz se colaban entre las ramas de palma del techo aquella mañana en la que todo empezó a cambiar.»La vida de Isaías volvió a empezar el día que llegó a Barcelona siendo un muchacho y dejó atrás su mundo. Después de mucho tiempo ha construido una nueva vida junto a su pareja, mientras intenta abrirse camino con un negocio de restauración de bicicletas. Todo cambia el día que recibe la visita de Emmanuel, un antiguo conocido que lo convence para que regrese a Uganda y participe en un encuentrosobre la reconciliación histórica de su país.Aceptar esa propuesta hará resurgir un pasado que Isaías creía haber dejado atrás. Se verá forzado a enfrentarse al niño que fue, mirarlo a los ojos sin concesiones y perdonarse a sí mismo, si quiere seguiradelante con su vida y no perder a su mujer, que pronto, y de la peor manera, descubrirá una terrible verdad: no siempre lo conocemos todo de aquellos a quienes amamos.Cuando se ha llegado demasiado lejos, huir no es una opción.

Antes de los años terribles es una novela que te duele, te hiere, te remueve página tras página. He disfrutado y sufrido con esta novela, sobre todo porque sabes que historias así han ocurrido, y, por desgracia, siguen ocurriendo. 

Perfecto el desarrollo de todos los personajes, tanto de los villanos, que son muchos, como de las víctimas. Y también de esos personajes que están en un bando u otro, bien por intereses, bien por los golpes que les ha dado la vida... 

El autor decide dividir la historia en dos líneas argumentales, pasado y presente, y ambas van desarrollándose a la par, complementándose a la perfección. 

El único pero que puedo ponerle a la novela es que se me ha hecho un poco larga, en algunos momentos un poco repetitiva, insistiendo mucho en el dolor, en el sufrimiento de sus protagonistas. Pero desde luego es una novela que no deja para nada indiferente. 


Yo sé por qué canta el pájaro enjaulado

Maya Angelou

Traducido por Carlos Manzano de Frutos

Libros del Asteroide, 2016

En el primer volumen de su autobiografía, Maya Angelou nos habla de su dura infancia y de los trances por los que tuvo que pasar hasta convertirse en una mujer independiente. Criada en un pequeño pueblo de Arkansas por su abuela, Angelou aprendió mucho de esta mujer excepcional y de una comunidad negra extraordinariamente cohesionada. Unas lecciones de vida que le ayudarían a sobrellevar las dificultades que tendría que soportar en los años venideros, en San Luis y en California. Angelou tiene un don extraordinario para contar. Su libro, que es a la vez alegre y triste, misterioso y memorable, como la niñez, nos habla de los anhelos y miedos infantiles, del amor y del odio y de cómo las palabras pueden hacer del mundo un lugar mejor.

No suelo leer autobiografías, pero me encontré con este libro en la biblioteca y me atrajo los años en los que se desarrolla, finales de los años 20, principios de los treinta, en los EEUU. Unos años difíciles cuando el color de tu piel es el negro. 

Son muchos los temas que aborda: el racismo, la desigualdad, las complejas relaciones familiares, el descubrimiento de la sexualidad... Y asombra la naturalidad con que trata todos estos temas, con absoluta sencillez, con los ojos de una niña que va descubriendo el mundo a su alrededor, un mundo que no va a ser bonito en muchos momentos. Es otra lectura que nos va a doler en muchos momentos, pero que merece mucho la pena.  


El linaje de las estrellas

Daniel Fopiani

Espasa, 2024

En el Panteón de los Marinos Ilustres de San Fernando ha aparecido el cuerpo de un joven soldado salvajemente mutilado. Una esvástica realizada con cortes aparece en el cadáver y el homicidio no tarda en acaparar la atención mediática cuando se filtra un dato aún más perturbador: el asesino dejó las tripas de la víctima a la vista, simulando con los intestinos un cordón umbilical.

Ezequiel Expósito, capellán castrense, inicia su propia investigación al tiempo que estrecha lazos con la madre del soldado, una venezolana llamada Natalia cuya vida ha estado sembrada de amarguras.

Este asesinato llevará a Ezequiel a descubrir la existencia de una misteriosa secta, pero también a redescubrir sus verdaderos orígenes y a una reflexión sobre lo que más le ha interesado en la vida además de Dios: el universo.

El linaje de las estrellas es la última novela de Daniel Fopiani. Un thriller en el que el autor demuestra que cada vez se mueve mejor en este género, con un ritmo que, sin ser vertiginoso, va creciendo poco a poco; con una tensión que va en aumento página tras página y con unos giros que nos van a sorprender a lo largo de la novela. 

Sabe también crear unos personajes muy reales, muy creíbles, que haces que te metas de lleno en la historia, sintiendo su dolor, sus miedos, sus preocupaciones. Se nota también la labor de documentación que ha tenido que realizar, pero ha sabido insertarlo perfectamente en la historia, no restándole ritmo en ningún momento. Y nos vuelve a demostrar una vez más un gran dominio del lenguaje, que convierten en un auténtico placer la lectura de sus libros. 

Lo único que me ha fallado es la investigación policial. Esperaba algo más de profundidad en este aspecto y me ha resultado un tanto deslucida. Al final todo se resuelve de forma un poco precipitada y casi de casualidad. Pero a pesar de este pero, es una novela que he disfrutado mucho, que se lee en un santiamén. 


La huella del mal

Manuel Ríos San Martín

Booket, 2020

En una visita a Atapuerca, un estudiante descubre que una de las reproducciones humanas que imitan los enterramientos de los homínidos de hace miles de años es, en realidad, el cuerpo de una chica muerta. La joven parece haber sido colocada con una simbología ritual, y todas las pistas apuntan a un macabro homicidio ocurrido seis años atrás en otro yacimiento, en Asturias.

He disfrutado con esta novela de principio a fin. Manuel Ríos San Martin se está convirtiendo para mí en una apuesta segura con todas sus novelas. Con un ritmo en el que la tensión no decae en ningún momento; con capítulos cortos que te invitan a leer uno tras otro porque deseas saber más y más; con una investigación policial bien desarrollada; y con tantos sospechosos que ya empiezas a sospechar hasta del propio autor... 
Otro punto fuerte es el lugar en el que se desarrolla gran parte de la trama, las excavaciones de Atapuerca. Esto da pie para que nos enseñe muchas cosas sobre nuestros orígenes y para interesantísimas reflexiones sobre la naturaleza del ser humano, que nos van a dar para pensar durante mucho tiempo. Muy pero que muy recomendable. 


Gadir

Juan Luis Pulido

Almuzara, 2022

En el año de la Olimpiada ciento setenta y siete (70 a.C.), Posidonio de Apamea, afamado filósofo rodio que ha consagrado su vida a la búsqueda del conocimiento, cumple por fin un antiguo anhelo: viajar a Gadir, la mítica ciudad cananea del lejano occidente, para visitar el famoso templo de Melqart. Gracias a la influencia de su protector, Pompeyo el Grande, Posidonio obtiene el raro privilegio de alojarse en el propio templo, donde quiere observar los astros, estudiar las mareas y consultar los fondos de su extraordinaria biblioteca. Sin saberlo, el griego se mete en la boca de un volcán a punto de estallar. Su presencia en Gadir excita los recelos de los partidarios del orden antiguo, que se resisten a renunciar a sus tradiciones, pese a las presiones que ejercen los romanos como nuevos amos del mundo. Los sacrificios humanos, la prostitución ritual o la pena de hoguera para los delincuentes, suscitan feroces conflictos entre los reformadores, liderados por la familia de los Balbo, y los conservadores, dirigidos por la casta sacerdotal. Buscador incansable de la verdad que esconde cada desafío, Posidonio siempre ha seguido la voz de la razón. Pero en occidente se enfrenta, por vez primera, al dilema moral de su compromiso. En Gadir, soñada y odiada, todo cambia para él.


En Gadir, el autor ha sido capaz de reconstruir a la perfección el tránsito del Cádiz fenicio al romano. Sin duda, esto es lo mejor de la novela. El modo en que logra plasmar cómo convivieron durante esos años los fenicios y los romanos y las tensiones que había entre ellos, sobre todo, por sus creencias, sus costumbres, tan opuestas, tan diferentes. 

El único pero que puedo ponerle a la novela, es su ritmo, un tanto pausado y que se hace un poco repetitiva en algunos momentos, costándole avanzar. 

Pero he disfrutado mucho con este viaje al pasado de mi ciudad y me ha gustado conocer la prosa del autor, al que no conocía hasta ahora. 




martes, 24 de octubre de 2017

Por encima de la lluvia de Víctor del Árbol

Por encima de la lluvia
Víctor del Árbol
Destino, 2017
Miguel y Helena se conocen en una residencia de ancianos en Tarifa, a una edad en la que creen haberlo vivido todo ya. A Miguel le asusta volar. A Helena le da pánico el mar. Los dos tienen hijos adultos y sienten que les han relegado a un plano casi ornamental. El dramático suicidio de un compañero de la residencia les abre los ojos. No quieren pasar sus últimos días recordando y añorando tiempos supuestamente mejores. Y juntos decidirán emprender el viaje de sus vidas, en el que descubrirán que nada es definitivo mientras queden ilusiones que perseguir.

Mientras tanto, en la lejana ciudad sueca de Mälmo, la joven Yasmina, hija de inmigrantes marroquíes y que sueña con ser cantante, vive atrapada entre el cuidado de su autoritario abuelo Abdul y el desprecio de su madre, para quien Yasmina es una vergüenza porque trabaja para un sueco de pasado turbio. Y vive un romance secreto con el subcomisario de la Policía sueca, un hombre mayor e importante.

Estos tres personajes dibujan una historia sobre el sentido del amor y sobre lo extraordinarias que pueden llegar a ser las personas comunes.
Víctor del Árbol ha creado, una vez más, una novela de grandes emociones, de grandes reflexiones. Una novela que resulta imposible que no te afecte, que no te duela.

Una novela con dos grandes personajes, Manuel y Helena. Ambos se conocen en una residencia de ancianos, donde parece que van a pasar ya los últimos años de su vida. Pero ambos van a negarse, porque aún les queda mucho por hacer. Porque aún ambos tienen cuentas pendientes. Porque ambos se van a a dar cuenta de que aún les queda un futuro. Y querrán vivirlo. Y olvidar el pasado, aunque parece que éste no quiere ser olvidado...

Pero Miguel y Helena son dos personajes muy distintos. Tanto, que se complementan a la perfección. Miguel siempre con los pies en la tierra, que le da seguridad. Le gusta tenerlo todo bajo control, hasta sus emociones. No le gusta, no quiere dejarse arrastrar por ellas. Tiene miedo a dejarse llevar. Helena es todo lo contrario. La vida le ha castigado tanto que prefiere alejarse de la realidad. No tiene problemas para dejarse llevar por sus emociones. Se muestra tal y como es, lanzada, irónica, valiente. 

Otro personaje destacable es Natalia, la hija de Miguel, víctima de malos tratos.Víctor del Árbol sabe plasmar con maestría como una persona puede llegar a anular completamente a otra. Porque Natalia justificará siempre todos los actos de su pareja. Cada golpe, cada insulto, cada vejación... Y tanto la defenderá que llegará a quedarse absolutamente sola, totalmente dependiente de él. 

Significativo es también que parte de la historia se desarrolle en Mälmo, una ciudad sueca. Quizás un guiño a toda esa novela negra que de los países escandinavos nos viene últimamente. Quizás también para demostrarnos que la sociedad en estos países no es tan perfecta como nos quieren vender. Y que tienen un grave problema con el racismo, con la xenofobia. Y nos regala otro personaje, como es Yasmina, a la que resulta imposible no querer.
De nuevo, otra gran novela la que ha escrito Víctor del Árbol. Una novela de personajes, todos ellos descritos con tanto mimo, con tanto detalle, que parecen estar vivos. Personajes a los que llegamos a amar, a los que llegamos a odiar. Quizás la historia a veces nos resulte poco creíble, pero se lo perdonamos por sus personajes. Porque todos nos duelen. Todos se quedan. Todos nos hacen sufrir. 

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miércoles, 31 de mayo de 2017

La víspera de casi todo de Víctor del Árbol

La víspera de casi todo
Víctor del Árbol
Destino, 2016
Germinal Ibarra es un policía desencantado al que persiguen los rumores y su propia conciencia. Hace tres años que decidió arrastrar su melancolía hasta una comisaría de La Coruña, donde pidió el traslado después de que la resolución del sonado caso del asesinato de la pequeña Amanda lo convirtiera en el héroe que él nunca quiso ni sintió ser. Pero el refugio y anonimato que Germinal creía haber conseguido queda truncado cuando una noche lo reclama una mujer ingresada en el hospital con contusiones que muestran una gran violencia.
Una misteriosa mujer llamada Paola que intenta huir de sus propios fantasmas ha aparecido hace tres meses en el lugar más recóndito de la costa gallega. Allí se instala como huésped en casa de Dolores, de alma sensible y torturada, que acaba acogiéndola sin demasiadas preguntas y la introduce en el círculo que alivia su soledad.
El cruce de estas dos historias en el tiempo se convierte en un mar con dos barcos en rumbo de colisión que irán avanzando sin escapatoria posible.
La víspera de casi todo, como todas las novelas de Víctor del Árbol, te deja tocada, herida, dolida... Sus personajes, de nuevo, tienen un pasado doloroso, un pasado del que se arrepienten, un pasado que no les deja vivir... Incapaces de olvidar, incapaces de dejar ese pasado atrás, no viven. Se arrastran por la vida, sin más ilusiones, sin más esperanzas, sin más motivaciones. Se sumergen en un infierno del que no pueden escapar, del que no se creen merecedores de salir. Y aunque intentar huir de ese pasado que les esclaviza, éste no les deja. 
"Algún día vas a tener que aprender a morirte de verdad y no a medias… -¿Y por qué no podemos aprender a vivir?... -Porque para eso hay que tener narices."
El dolor es el gran protagonista. Es el sentimiento que acompaña a cada personaje. Es lo que transmite de forma magistral el autor a través de sus palabras. Palabras que convierte en pura poesía. Palabras que son un maravilloso deleite leerlas.  Pese a la dureza de los temas que trata, pese a tanto odio, tanto rencor, tanta tristeza, tanta sed de venganza...
"Hay algo bondadoso en las personas que duermen. Tanto da que sean asesinos, torturadores, soldados, viejos o niños. El sueño y su inconsciencia les aleja de su mundo cotidiano y eso los reconcilia con una humanidad primigenia. Cuando dormimos, todos somos inocentes."
Y suelto todo esto, añadiendo que no es la novela más intensa de Víctor del Árbol. Tampoco es su historia más redonda.  Algunas situaciones me han resultado un tanto forzadas. Demasiadas casualidades, demasiadas coincidencias. Y pocas sorpresas. La trama, en esta ocasión, se vuelve más previsible.
"Los muertos saben necesariamente cosas que los vivos ignoran. Lástima que los muertos sean mudos y los vivos sean sordos."
 Y estos peros no me han impedido disfrutar de esta novela. Porque el autor sabe transmitir como nadie el alma de sus personajes, el alma de sus historias. Porque es difícil resistirse a su forma de contar. Un auténtico maestro de las palabras. 
"Vivía para no morir; no porque amase la vida, sino porque la muerte lo aterraba."

domingo, 7 de junio de 2015

La tristeza del samurái de Víctor del Árbol


La tristeza del samurái
Víctor del Árbol
Editorial Alrevés, 2011
Extremadura 1941 / Barcelona 1981
Dos tramas se desarrollan de forma paralela; una en Extremadura en el año 1941; la otra en Barcelona en 1981. Un crimen cometido durante la posguerra española produce consecuencias en tres generaciones de la familia Alcalá y en aquellos que se han cruzado en sus vidas durante cuarenta años. Complots, secuestros, asesinatos, torturas, violencia machista, son algunos ingredientes de esta fantástica novela. Con un estilo descriptivo pero no por ello lento, el autor narra los acontecimientos ocurridos y poco a poco va entrelazando los personajes de ambas tramas, entrando en la psicología de cada uno de ellos. El resultado es una magnífica novela de intriga e investigación, de sentimientos y rencores, de amor y odio, de ambición y dolor, de hipocresía y sobre todo de culpa, una lacra que se transmite de generación en generación, donde los hijos heredan los delitos de los padres y los nietos los de sus abuelos.
Lo hizo con Respirar por la herida y de nuevo  lo ha hecho con La tristeza del samurái. Me ha vuelto a sacudir, me ha vuelto a dejar hundida, vacía, desolada... Y es que de nuevo nos ofrece una historia dura, una historia que habla de sentimientos... Pero todos negativos. Todos sus personajes se mueven por el odio, por la venganza, por la ira, por el dolor. Todos tienen algo que ocultar, todos tienen motivos para estar arrepentidos. 

Y es que la vida que nos muestra Víctor del Árbol es de todo menos bonita. No hay espacio para la alegría, no hay espacio para la felicidad. Todo es triste, cruel, lleno de miserias... La muerte está muy presente. Y en algún momento llegamos a preguntarnos quién va a salir vivo en esta historia. Porque el escritor no parece tener apego por casi ninguno de sus personajes. Y el dolor es algo siempre presente en ellos. Un dolor que llegamos a sentir, que nos va a a acompañar durante toda la lectura.

Uno de los  puntos fuertes de la novela es el modo en que está contada. Comenzando por el final, el autor luego va a ir contando la historia saltando de una época a otra. Y nos irá presentando a los distintos personajes que protagonizan esta historia. Y aunque al principio parece todo un poco caótico, poco a poco vamos encajando las piezas y empezamos a encontrarle sentido a todo. Empezamos a comprender la magnitud de todo lo que está sucediendo. Empezamos a maravillarnos de la maestría del autor para engancharnos desde el principio con esta historia tan gris.

Impecable también la manera en que el autor perfila a sus personajes. Siendo una novela coral,  logra describirlos a todos de forma magistral. Todos son piezas importantes en la trama tan bien trazada por Víctor del Árbol. A todos les acompaña el dolor, el odio, la necesidad de venganza... Y todos son personajes absolutamente creíbles.

Además, nos encontramos con una prosa cuidada pero sencilla al mismo tiempo. Una prosa que nos seduce y nos invita a leer página tras página. Empezamos a leer y nos resulta difícil ya alejarnos de este libro. A pesar de que al principio, el desarrollo es algo lento. Tiene que presentar a los personajes, tiene que ponernos en situación. Y no tiene prisa. Pero poco a poco el ritmo va aumentando, sin que apenas nos demos cuenta. Y poco a poco también nos va dando las claves para unir las piezas de todo este puzzle que tan bien ha construido.

La tristeza del samurái es una novela absolutamente perfecta. El único pero que puedo ponerle... La angustia que te produce, el dolor que te deja... 

jueves, 27 de junio de 2013

Respirar por la herida de Víctor del Árbol

 Acaso sea el azar el que nos arrebata aquello que más amamos, pero puede que todo lo que nos ocurre no sea sino el resultado de nuestros propios actos. Estas son las preguntas que atormentan a Eduardo, un pintor para quien nada tiene sentido tras la muerte de su mujer y su hija en un accidente de coche. Una famosa violoncelista, Gloria Tagger, le dará una razón para seguir viviendo al contratarlo para pintar un cuadro: el retrato de Arthur, el autor de la muerte de su hijo. Aceptar ese reto desencadena una cascada de sentimientos que durante muchos años han permanecido ocultos. En Respirar por la herida, con una trama perfectamente urdida y una intensidad descarnada, el dolor y la culpa desbordan los límites de sus protagonistas, con una precisión y una psicología digna del maestro en que se ha convertido ya su autor, Víctor del Árbol (premio Le Prix du Polar Européen a la mejor novela negra europea por La tristeza del samurái, Editorial Alrevés, 2011).

Magnífica novela. Una novela negra muy distinta a la que estamos acostumbrados. Una novela negra donde no hay ni buenos ni malos, ni vencedores ni vencidos. Donde sólo hay perdedores. Todos, absolutamente todos los personajes, tienen sus heridas. Y ninguno las deja sanar, ninguna intenta curarlas, ninguno intenta olvidarlas... Las heridas siguen abiertas y duelen. Y ese dolor está presente a lo largo de todo el libro. Un dolor que quieren mitigar a través de la venganza, sin importar las consecuencias que ésta tenga. Sin importar que haya otras víctimas en el camino. Sin importar que el dolor cada vez vaya extendiéndose más. Y cuando la venganza se obtiene, el dolor aún persiste, no se va...

Extraordinario el modo en que Víctor del Árbol nos describe a cada personaje y nos relata cada historia, cada vida. El autor juega con nosotros a su antojo con cada historia personal. Cuando empezamos a sentir simpatía por alguno de ellos, inmediatamente nos presenta esa escena que nos recuerda que no estamos ante un hombre bueno. Que todo el mundo tiene una parte oscura que más vale que no conozcamos, que más vale que no provoquemos. Repito, es extraordinario el modo en que el autor crea sus personajes, a los que no les falta ni les sobra ningún detalle. Son personajes complejos, humanos, atormentados, llenos de odio, de remordimientos, de deseos, de venganzas...

Y si cuida al detalle la creación de los personajes, no es menor el cuidado con el que elabora la trama. Como si de un puzzle se tratara, Víctor del Árbol empieza esta novela con piezas sueltas que poco a poco va ordenando, que poco a poco va juntando. Porque todas las piezas, todas las historias, todos los personajes, guardan alguna relación, que vamos descubriendo poco a poco. Y de nuevo, nada se queda en el aire. Todo está explicado, todo está justificado, todo está narrado con magistral solidez.

Gris es esta novela y gris es el sentimiento que nos deja. Porque no hay resquicio para la esperanza, no hay una fisura por la que el optimismo entre un poquito. Ni siquiera en la última página. Sólo un pero puedo ponerle a esta novela. Que sus historias, sus personajes se están quedando mucho tiempo en mi cabeza y no me están dejando disfrutar al máximo de las lecturas posteriores...

Muchísimas gracias a Eliott del Blog de Eliott y a Montse de Con el alma prendida a los libros, porque gané este libro en su sorteo y gracias a ellos he disfrutado de una de las mejores lecturas del año.