Mostrando entradas con la etiqueta Versátil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Versátil. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de marzo de 2020

Aquella vez en Berlín de María José Moreno

Aquella vez en Berlín
María José Moreno, 
Versátil, 2020
El día que el arquitecto alemán Richard Leinz recibe en su casa de Londres al señor Parker, investigador privado,
descubre que hace quince años cometió una grave equivocación que marcó su vida. Atormentado por sus dramáticos recuerdos y por el dolor que causó a su alrededor, emprende una búsqueda tenaz en su pasado para intentar enmendar su error.

Cuando Thomas, secretario de Richard, decide por su cuenta llamar a Marie Savard, con la que el arquitecto mantuvo una relación, no sabe que está a punto de derrumbarse todo lo que lo ha mantenido a salvo hasta el momento: ¿Por qué Richard ya no es el que era? ¿Podrá Marie ayudarlos a librarse de sus fantasmas? ¿Cómo se puede convivir con la culpa?

Una historia intimista de secretos desgarradores, de amores frustrados, de palabras no dichas, de luces y sombras en el pasado de unos personajes que intentan sobrevivir en un tiempo histórico complejo mientras tratan de combatir a sus propios demonios y coger aire para disfrutar de eso a lo que llamamos vida.

Las casualidades no existen. Los encuentros fortuitos tampoco.
Ya la sinopsis cuenta mucho del argumento así que en ella no me voy a detener. Además, lo hago por mi bien y por el vuestro, porque esta novela me ha gustado tanto que me pondría a hablar, hablar y hablar y soltaría más de la cuenta. Así que mejor dedico mis dedos a escribir sobre otras cosas.

¿Por qué me ha gustado tanto? Sobre todo, por sus personajes. Tan bien descritos, tan reales, tan cercanos, que no nos cuesta nada creerlos. Y podremos sentir más simpatía por unos que por otros, pero nos los creeremos igual. Porque en la vida nos ocurre lo mismo. ¿O todo el mundo nos cae igual?

Y mis simpatías, en esta ocasión, se han inclinado por los personajes femeninos. Marie es, entre ellos, el que más destaca. Su actitud, sus reacciones ante los obstáculos, su forma de ser... Me ha parecido la más madura de todos. Mi favorita, sin duda.  Kate, con sus pocos momentos en escena, también me ha conquistado. Y también lo ha hecho Lisa, una joven cuya infancia no ha sido nada fácil y que merece una segunda oportunidad en la vida para enmendar sus errores de juventud.

Richard y Thomas, sobre todo al principio, no me caían bien. El primero, por su frialdad, su rigidez, esa sensación de estar por encima de todo y de todos. Una actitud que irá cambiando a lo largo de la novela y que comprendemos mejor cuando conozcamos su pasado. Y Thomas no me ha caído bien por su comportamiento siempre demasiado servil hacia Richard. Una actitud que también comprenderemos mejor cuando conozcamos su pasado. Y también su presente.

La caracterización psicológica de los personajes es perfecta. Logramos sentir en todo momento sus  diferentes estados de ánimo: el miedo, la decepción, el dolor, la soledad, el enfado...Y por eso no nos cuesta nada meternos de lleno en la historia y en la vida de cada uno de los personajes que protagonizan esta novela.

Son muchos los temas que trata esta novela: el amor, el desamor, la traición, el arrepentimiento, la soledad, la pérdida... El silencio como el causante de todos los males, las palabras no dichas, las que siempre se callan. Porque si se hubiera hablado en su momento y se hubiese puesto los puntos sobre las íes, se hubiera evitado mucho sufrimiento.

Otro de los aspectos destacables de esta novela es su estilo, elegante y a la vez sencillo. Algo que parece fácil pero no lo es. Y es lo que hace que devoremos página tras página sin apenas darte cuenta. Sin un ritmo vertiginoso, pero sin pausa, la autora nos va dando poco a poco todas las piezas necesarias para componer la historia, queriendo mantener la intriga hasta el final. Y aunque algo nos imaginamos, seguimos igualmente enganchados hasta llegar a la última página, porque deseamos conocer cómo acaba la historia para cada uno de los protagonistas.

En definitiva, una novela intimista, llena de sentimientos, de dolor, de ternura, de amor... Que te atrapa desde la primera página y no te suelta hasta llegar al final. Maravillosa.

viernes, 9 de septiembre de 2016

La última llamada de Empar Fernández

La última llamada
Empar Fernández
Editorial Versátil, 2015
Noemí Monteagudo salió una noche para celebrar el fin de curso, pero nunca regresó a casa. Antes de desaparecer realizó una última llamada que su padre no atendió. Tres años después su familia ha perdido toda esperanza: su madre sobrevive a base de ansiolíticos, su padre aplaca la culpabilidad con la ayuda cómplice del alcohol y solo su hermana, Yolanda, es capaz de rescatar algo de cordura para seguir adelante.
Todo cambia cuando Julio, el padre de Noemí, descubre en un show de televisión a una vidente que asegura entrar en contacto con el más allá.
Mientras Julio se deja arrastrar por las palabras de la enigmática mujer; Yolanda se propone desenmascarar a la poderosa médium. Pero los secretos mejor guardados acaban por aflorar y casi nada es lo que parece.
Rosa Ribas dice de esta novela: "Una obra profundamente humana, en la que Empar Fernández logra diseccionar los efectos destructivos del sentimiento de culpa sin que perdamos la empatía por quien se ve arrastrado por ellos." Totalmente de acuerdo. Porque resulta imposible leer esta novela y no conectar con el dolor de cada personaje, aunque cada uno tiene su modo de afrontar la pérdida. Llegamos a comprender a cada personaje, a sentir su miedo, su tristeza, su lamento, su culpa... Porque no podemos evitar pensar en qué haríamos nosotros si nos pasara algo similar. 

Pero lo peor es la ignorancia. No saber aún qué pasó realmente, no saber si sigue viva... No poder cerrar ese capítulo de una vez. Vivir con la esperanza; vivir con el pesimismo, aumentando por cada día que pasa. No saber qué hacer, sentirte culpable por aún seguir vivo...

Es increíble como la autora consigue transmitir todo esto. Y lo hace de una forma sencilla, clara, sin apenas adornos. Los sentimientos de los personajes son los absolutos protagonistas de la novela, sobre todo del padre, Julio, a quien los remordimientos no le dejan vivir. Porque se siente culpable por lo que ocurrió. Porque podría haber hablado con su hija esa fatídica noche, pero estaba tan cansado que no cogió la llamada. Y esa temible pregunta de "¿y si...?" surge en su cabeza día tras día. Y por eso sigue buscando; por eso sigue teniendo un poquito de esperanza; por eso sigue buscando una respuesta. 

La madre, en cambio, prácticamente, ha renunciado a la vida. De ser una persona llena de vitalidad y optimismo, la pérdida le ha convertido casi en una zombie, que deambula por la casa, sin que nada le importe. Siempre atiborrada de pastillas, para no sufrir, para no pensar mucho. 

Nos queda la hermana, Yolanda, a la que le duele la desaparición de Noemí. Pero ella no se hunde. Porque hay que seguir viviendo. Por eso, le duele ver a su padre, desesperado, obsesionado por descubrir lo que realmente pasó, ignorándola a ella, que está viva. Por eso le duele la situación de su madre, quien ha perdido todo aliciente para vivir. Porque ella sigue ahí. Y los necesita. A los dos.  

También hay mucha crítica en esta novela. Crítica a la situación actual, con los desahucios, el paro, los trabajos precarios... Y, sobre todo, hay mucha crítica contra todos aquellos que se aprovechan del sufrimiento, del dolor ajeno, para lucrarse. Aquí está representado por una medium que pone en contacto a la gente con sus seres perdidos. Ella es la última esperanza a la que se aferra Julio para conocer la verdad. Y cuando su hija Yolanda se entere, hará todo lo posible por quitarle la venda de los ojos a su padre y que se dé cuenta de toda la verdad. Que sólo es una víctima más de un negocio muy bien preparado que se aprovecha de gente desesperada como él. Aquí es cuando el ritmo de la historia se rompe un poco. Porque dejaremos a un lado la historia de Julio, su mujer y su hija para conocer la historia de Samantha, la medium. Para saber por qué hace lo que hace. Y conocemos su vida, una vida que tampoco fue fácil. 

La última llamada es una novela dura, muy dura, que duele, que remueve, que nos deja con mal cuerpo durante unos días. Y que me ha descubierto a una autora a la que le pienso seguir la pista muy de cerca.