viernes, 9 de septiembre de 2016

La última llamada de Empar Fernández

La última llamada
Empar Fernández
Editorial Versátil, 2015
Noemí Monteagudo salió una noche para celebrar el fin de curso, pero nunca regresó a casa. Antes de desaparecer realizó una última llamada que su padre no atendió. Tres años después su familia ha perdido toda esperanza: su madre sobrevive a base de ansiolíticos, su padre aplaca la culpabilidad con la ayuda cómplice del alcohol y solo su hermana, Yolanda, es capaz de rescatar algo de cordura para seguir adelante.
Todo cambia cuando Julio, el padre de Noemí, descubre en un show de televisión a una vidente que asegura entrar en contacto con el más allá.
Mientras Julio se deja arrastrar por las palabras de la enigmática mujer; Yolanda se propone desenmascarar a la poderosa médium. Pero los secretos mejor guardados acaban por aflorar y casi nada es lo que parece.
Rosa Ribas dice de esta novela: "Una obra profundamente humana, en la que Empar Fernández logra diseccionar los efectos destructivos del sentimiento de culpa sin que perdamos la empatía por quien se ve arrastrado por ellos." Totalmente de acuerdo. Porque resulta imposible leer esta novela y no conectar con el dolor de cada personaje, aunque cada uno tiene su modo de afrontar la pérdida. Llegamos a comprender a cada personaje, a sentir su miedo, su tristeza, su lamento, su culpa... Porque no podemos evitar pensar en qué haríamos nosotros si nos pasara algo similar. 

Pero lo peor es la ignorancia. No saber aún qué pasó realmente, no saber si sigue viva... No poder cerrar ese capítulo de una vez. Vivir con la esperanza; vivir con el pesimismo, aumentando por cada día que pasa. No saber qué hacer, sentirte culpable por aún seguir vivo...

Es increíble como la autora consigue transmitir todo esto. Y lo hace de una forma sencilla, clara, sin apenas adornos. Los sentimientos de los personajes son los absolutos protagonistas de la novela, sobre todo del padre, Julio, a quien los remordimientos no le dejan vivir. Porque se siente culpable por lo que ocurrió. Porque podría haber hablado con su hija esa fatídica noche, pero estaba tan cansado que no cogió la llamada. Y esa temible pregunta de "¿y si...?" surge en su cabeza día tras día. Y por eso sigue buscando; por eso sigue teniendo un poquito de esperanza; por eso sigue buscando una respuesta. 

La madre, en cambio, prácticamente, ha renunciado a la vida. De ser una persona llena de vitalidad y optimismo, la pérdida le ha convertido casi en una zombie, que deambula por la casa, sin que nada le importe. Siempre atiborrada de pastillas, para no sufrir, para no pensar mucho. 

Nos queda la hermana, Yolanda, a la que le duele la desaparición de Noemí. Pero ella no se hunde. Porque hay que seguir viviendo. Por eso, le duele ver a su padre, desesperado, obsesionado por descubrir lo que realmente pasó, ignorándola a ella, que está viva. Por eso le duele la situación de su madre, quien ha perdido todo aliciente para vivir. Porque ella sigue ahí. Y los necesita. A los dos.  

También hay mucha crítica en esta novela. Crítica a la situación actual, con los desahucios, el paro, los trabajos precarios... Y, sobre todo, hay mucha crítica contra todos aquellos que se aprovechan del sufrimiento, del dolor ajeno, para lucrarse. Aquí está representado por una medium que pone en contacto a la gente con sus seres perdidos. Ella es la última esperanza a la que se aferra Julio para conocer la verdad. Y cuando su hija Yolanda se entere, hará todo lo posible por quitarle la venda de los ojos a su padre y que se dé cuenta de toda la verdad. Que sólo es una víctima más de un negocio muy bien preparado que se aprovecha de gente desesperada como él. Aquí es cuando el ritmo de la historia se rompe un poco. Porque dejaremos a un lado la historia de Julio, su mujer y su hija para conocer la historia de Samantha, la medium. Para saber por qué hace lo que hace. Y conocemos su vida, una vida que tampoco fue fácil. 

La última llamada es una novela dura, muy dura, que duele, que remueve, que nos deja con mal cuerpo durante unos días. Y que me ha descubierto a una autora a la que le pienso seguir la pista muy de cerca.


 

24 comentarios:

Undestinocontigo! dijo...

Hola!
Hace mucho que no estoy por aquí pero he vuelto, en cuanto a la reseña no me ha entusiasmado mucho así que lo dejaré pasar.
Saludos.

Natàlia dijo...

Tengo pendiente estrenarme on la autora. Un par de libros suyos están en mi kindle esperando.
Un beso ;)

Mª Ángeles Bk dijo...

Yo me estrené con la autora precisamente con esta novela y me encantó. Estoy deseando leer Maldita verdad.
Besos

Eyra dijo...

La tengo en el lector hace tiempo y aún no me he puesto con ella. Reseñas como esta hacen que suba puestos en la cola.

Un beso

Irunesa dijo...

Me gustó mucho este libro, y me alegro de que lo hayas disfrutado!
Un beso

Inquilinas Netherfield dijo...

Pues no me he estrenado con la autora todavía (cuanto más leo, más pendiente tengo, no sé cómo lo hago). Me da que esta novela hay que leerla bien preparada mentalmente para saber lo te puedes encontrar, así que intentaré buscarle el momento. ¡Besote!

albanta dijo...

Está la quiero leer desde hace tiempo.

Norah Bennett dijo...

Esta no me la llevo que de dolor y pena ya vamos bien. Prefiero otra lectura más alejada de la realidad.
Besos

Tatty dijo...

No he leído nada suyo pero esta novela la tengo pendiente en la estantería
Besos

Manuela dijo...

Comparto tus impresiones, es una novela realmente dura. Y la última de la autora ni te cuento, no te la pierdas.
Besos.

Marina Cordoba dijo...

Aun no me he estrenado con esta autora y creo que estoy tardando. Besos

Mayte Esteban dijo...

El tema es duro, así que si está bien tratado la novela lo será. Duro y muy actual, por desgracia. Yo creo que no hay mayor angustia que la de no saber.

Te ha quedado una reseña fantástica.

Un beso

Mi tarde junto a un libro dijo...

Hola! No conocía este libro pero la verdad es que tiene muy buena pinta. Ahora mismo tengo tanto pendiente que no voy a poder leerlo, pero de este invierno no pasa.
Besos!

mar dijo...

Paso por encima la reseña porque la tengo pendiente y espero ponerme con ella cuando pueda hacerle un hueco. Besinos.

Inés dijo...

Me gustó mucho, aunque reconozco que lo pase mal con la lectura por la historia.
Besos

Estoy entre paginas dijo...

Pues no la conocía, pero gracias por tu reseña, un saludo;)

Lady Ovejita dijo...

Parece una lectura bastante durilla que trata muchos temas de actualidad. No descarto leerla este otoño.
Gracias por la recomendación. Un besote.

Lady Ovejita dijo...

Parece una lectura bastante durilla que trata muchos temas de actualidad. No descarto leerla este otoño.
Gracias por la recomendación. Un besote.

U-topia dijo...

Siempre he pensado lo duro que tiene que ser que desaparezca un hijo o hija y no saber nada de lo que le ha podido ocurrir. Seguro que lo peor debe invadir el pensamiento y el recurso a los ansiolíticos o el alcohol, parece lógico aunque sea destructivo.

Un abrazo!!

CuEnTaLiBrOs dijo...

Normalmente no me importa que sea dura, es más, me gusta este tipo de novelas, el trasfondo crítico también pero necesito un poco de aire ahora que he leído muy seguido algunas de tipo demoledor.
Besos

Marisa G. dijo...

Yo la tengo en casa pero aún no pude leerla. Sé por otras reseñas que es una autora que gusta mucho y ahora, tras leer tu opinión, me apetece mucho hacerle hueco pronto. A ver si consigo ponerme con ella antes de que empiece la verdadera vorágine de otoño. Besos

Conxita Casamitjana dijo...

Yo no he leído nada de esta autora y me parece muy interesante la novel·la que cuentas, Me preocupa, tal y como cuentas, que te deja mal cuerpo, esos sentimientos encontrados, esa destrucción que se encadena a partir de un hecho penoso, irremeiable e imprevisible...tiene que ser duríssima y no sé si me apetece mucho leerla en este momento, però si la apunto.
Un saludo

Isa dijo...

Todas las reseñas de esta autora son muy positivas, habrá que leer algo de ella.

Shorby dijo...

Me gusta mucho la autora, estoy deseando volver a leerla =)

Besotes