María Oruña
Destino, 2022
La teniente Valentina Redondo y su compañero Oliver deciden tomarse unas vacaciones y viajan a Escocia para visitar a la familia de este. Su padre, Arthur Gordon, está empeñado en recuperar parte del patrimonio y de la historia de sus antepasados y ha adquirido el castillo de Huntly, en las Highlands, que había pertenecido a su familia hasta el siglo XVII. Durante la rehabilitación del edificio encuentra un diminuto despacho que llevaba oculto doscientos años y en él, documentos que revelan que las memorias de Lord Byron—supuestamente quemadas a comienzos del siglo XIX—pueden seguir intactas y hallarse entre esas paredes. Pronto correrá la voz del extraordinario hallazgo y tanto la prensa de todo el país como varias personas allegadas a la familia se acercarán a ellos para seguir el curioso acontecimiento. Sin embargo, la aparición de un hombre muerto en el castillo hará que Oliver y Valentina se sumerjan en una inesperada investigación que los llevará a adentrarse en la Escocia de épocas pasadas y que cambiará el destino de los Gordon e incluso la propia historia.
Al tiempo, viajaremos a mediados del siglo XIX y descubriremos cómo Jules Berlioz—un modesto librero de las Highlands—y Mary MacLeod—una joven perteneciente a una familia escocesa acomodada—entrecruzan sus pasos en un camino literario y prohibido en el que el crimen lo salpicará todo de dudas y silencio hasta nuestros días.
Empecé esta novela sin muchas expectativas, que la anterior novela de la serie no terminó de convencerme. Y para mi gusto sigue en la misma línea. Una narración lenta, carente de emoción, con un argumento previsible en la que la tensión brilla por su ausencia. He disfrutado más de la trama que se desarrolla en el pasado, porque la ambientación ha estado muy bien y la historia que desarrolla, un poco más interesante. Pero le han sobrado páginas. Y le ha faltado intriga. A ver si con el último libro de la serie, mejora. Que lo leeré porque le tengo cariño a los personajes, pero la verdad es que los dos últimos libros me han decepcionado.
La química del odio¿QUÉ HARÍAS SI, TRAS HABER SOBREVIVIDO A LA QUE CREÍSTE QUE ERA LA PRUEBA MÁS DURA QUE PODÍAS SOPORTAR, EL DESTINO TE LLEVARA OTRA VEZ AL LÍMITE?
Para la inspectora jefa Ana Arén no hay tregua: después de que resolviera el caso que prácticamente acabó con ella, debe enfrentarse a un reto endiablado, el asesinato de una de las mujeres más famosas de España.
Siempre cuestionada por su superior, al frente de un equipo que aún no confía en ella y con el foco mediático sobre la investigación, Ana se ve de nuevo ante un crimen aparentemente irresoluble en el que el tiempo y el pasado se empeñan en jugar en su contra.
Segundo libro de la saga protagonizada por Ana Arén. Y en esta ocasión la he disfrutado incluso más que la primera novela. Engancha desde las primeras páginas. Quizás el único defecto que lo podría poner es que el caso, si de primeras puedes llegar a creértelo, luego se complica de una manera que ya te resulta un poco menos creíble. Pero cuando llegas allí, estás tan inmersa en la historia que te da igual. Quieres saber cómo se va a resolver y quién está detrás de todo. Los personajes están muy bien perfilados, en especial, el de su protagonista. Y la historia contada con mucho ritmo y con una intensidad que no decae en ningún momento. Muy recomendable si os gusta el género. Eso sí, mi recomendación si no la habéis leído, empezad por el primer libro, No soy un monstruo.




