La Guerra de las Dos Rosas. Amanecer
Conn Iggulden
Trad. Gemma Deza y Miguel Alpuente
Duomo, 2018
Un futuro incierto y nebuloso se cierne sobre Eduardo IV. La Casa de York ha sido derrotada y el rey se ha exiliado en Flandes, aunque no por mucho tiempo. El empeño por defender aquello que considera suyo lleva a Eduardo a zarpar junto a su hermano hacia Ravenspur, el lugar donde se dejará su destino. Un ejército diezmado y exhausto llega a la costa, a casa. Las fuerzas escasean, y en el horizonte solo se dibuja una opción: atacar. Sin embargo, nuevos vientos soplan no lejos de allí y el joven Enrique Tudor, convertido ya en un hombre, será llamado a entrar en el tumultuoso curso de la historia, la historia de la guerra de las Dos Rosas.
Con Amanecer termina la excelente tetralogía La Guerra de
las Dos Rosas de Conn Iggulden. Y la culmina de forma magistral.
Iggulden es un gran contador de
historias, es algo que me ha quedado claro con estos libros. Porque ha
conseguido, con cada libro, atraparme de tal forma que he sentido cada
traición, cada engaño, la sangre y el sudor de las batallas, el miedo, la
desolación tras la derrota, cada venganza…
Y pese a conocer ya el final, sorprenderme con cada giro durante el
transcurso de la historia.
La ambientación es absolutamente
perfecta. El autor logra trasladarte a
esa época, pasear por esos castillos donde tantos acuerdos y traiciones se
firmaban; estar en medio del campo de batalla, al lado de unos y de otros,
luchando por su vida, luchando por el Rey que consideraban justo, luchando por
sus propios intereses…
Los personajes, como en las
anteriores novelas, están perfectamente definidos. Aquí no hay buenos ni malos.
Hay personas luchando por el poder. Personas que lo ganan y lo pierden
todo. Aunque en esta ocasión hay dos
personajes que destacan: Richar Neville,
conde de Warwick y Ricardo de Gloucester, hermano de Eduardo IV. Ellos acaparan
gran protagonismo durante toda la novela. Quizás, y es el único pero que voy a
ponerle a la novela, he echado de menos
una mayor presencia de los personajes femeninos, como Margarita de Anjou
o Isabel de York.
Sí, he disfrutado muchísimo con
esta lectura. Con un lenguaje sencillo y un ritmo fluido, Iggulden ha narrado
con maestría este importante episodio de la historia de Inglaterra, no sólo en
esta novela sino también en las tres anteriores. Sin duda, una saga
imprescindible para los amantes de la novela histórica. Y si el autor quiere seguir la historia con
los Tudor, aquí va a tener una fiel lectora.

