Miedo
Stefan Zweig
Traducido por Luis Fernando Moreno Claros
Hermida Editores, 2024
La señora Irene Wagner, joven y elegante dama de la alta burguesía de Viena, tiene por amante un pianista de poca alcurnia. En realidad, Irene está felizmente casada con un respetable abogado y es madre de unos niños de corta edad; el marido está inmerso en su trabajo, y ella vive rodeada de servidumbre y lujos, no tiene que ocuparse de sus hijos, y sus únicas obligaciones consisten en acudir a fiestas de sociedad y satisfacer sus caprichos. También el amante es otro capricho que encaja perfectamente entre las demás diversiones de su plácida y mullida existencia. Un día, al salir de una cita clandestina, una desconocida aborda a la señora Wagner y le dice que sabe perfectamente quién es y de dónde viene; es una chantajista. Irene le da dinero para que no la delate. A partir de ahí, su vida se convierte en un infierno de desesperación y miedo.
Siempre me sorprende Zweig por su capacidad para captar el alma humana. En esta novela, Miedo, en apenas cien páginas, es capaz de transmitir toda esa sensación de miedo, de angustia, que sobrecoge a su protagonista, Irene Wagner. Un miedo que nunca viene solo, sino que está bien acompañado por una acuciante sensación de soledad, de descontrol, de arrepentimiento...
Es increíble como Zweig nos mete de lleno en la cabeza de Irene Wagner y nos muestra y nos hace sentir todos los estados emocionales por los que pasa. Y su maestría para ir alimentando la tensión, que crece y crece a medida que avanzamos en la lectura, sumergiéndonos en una atmósfera asfixiante de la que no sabemos cómo vamos a salir. Y vaya final... De verdad que no esperaba yo tanta manipulación psicológica por parte de uno de los personajes de esta novela. Me ha sorprendido bastante.
Pero con lo que más he disfrutado ha sido con el personaje de Irene. Un personaje feliz, despreocupado al inicio de la novela, totalmente arrepentido y desquiciado al final. Y aún en su mente, nos cuesta distinguir si su arrepentimiento nace de la culpa por haber sido infiel a su esposo o nace del miedo a perderlo todo. O de ambas cosas a la vez.
Y el desenlace, inmejorable. Un final que nos hace volver a pensar en todo lo leído y cambiar nuestra lectura y nuestra visión de algunos personajes por completo. Muy, pero que muy recomendable esta novela de Zweig, que, sin duda, va a estar entre mis mejores lecturas del año.
