Cuando fuí a la biblioteca no estaba pensando precisamente en esta autora. Iba con el pensamiento puesto en otros autores de esa lista interminable de pendientes. Pero, una vez ahí, rebuscando por las estanterías, mi vista tropezó con el nombre de esta autora y me vino a la memoria la
reseña tan buena que Goizeder hizo en su
blog de su último libro publicado. Así que una vez tomé en mis manos este libro, La muerte de Venus, ya no pude soltarlo.
Empecé su lectura sin leer siquiera la contraportada. Así que cuando me dí cuenta de que estaba leyendo una historia de fantasmas, me dejó bastante sorprendida. No me lo esperaba para nada. Hace ya bastante tiempo que ningún autor nuestro se atreve con este género. Y mucho menos del modo en que lo hace Care Santos, quien toma bastantes elementos de la literatura anglosajona: casas encantadas, malos olores, bruscas bajadas de temperatura, arañazos en las paredes que forman palabras en latín suplicando ayuda, suspiros, manchas que no desaparecen...
La novela se desarrolla en la actualidad. Realmente no precisa en ningún momento en qué año, pero tampoco importa mucho para el desarrollo de la historia. Mónica y Javier son la pareja protagonista. Están esperando un hijo pero tienen algunos problemas económicos, sobre todo, por la pensión que Javier tiene que estar dándole a su anterior esposa, con la que tiene dos hijos. Pero estos problemas se ven aliviados cuando Mónica recibe en herencia una casa. Desde el mismo momento en que se mudan, Mónica empieza a sentir que cosas extrañas suceden a su alrededor. A Javier le toca el papel de escéptico, y aunque incluso es víctima y testigo de ciertas cosas, se niega a creer. Ya tiene demasiados problemas para lidiar también con fantasmas. Entonces entra en acción Román, un viejo amigo de Javier, arqueológo, quien sí cree desde el primer momento a Mónica y quien también es testigo de las violentas reacciones del fantasma.
Care Santos introduce con gran habilidad la historia del fantasma. A través de Mónica el fantasma nos explica su trágica historia y nos traslada a la Hispania romana. Ahora que lo pienso, la verdad es que con este libro Care Santos aborda varios géneros literarios: la novela de fantasmas, sobre todo al principio de la novela, cuando las manifestaciones de éste se hace más patente; la novela histórica, cuando procede al relato de la historia de Iulia Pomponia, la fantasma; y la novela romántica, con ese triángulo que forman Mónica, Javier y Román.
Y es en la parte histórica donde la escritora demuestra su gran dominio de la prosa. Aunque en un principio, esta historia parece ser innesaria ya que el fantasma hace ver desde el principio cómo es su muerte, Care Santos nos explica toda la historia desde el principio y nos regala las mejores páginas del libro. El banquete ofrecido en honor a Octavio está explicado con todo lujo de detalles. Casi puedes oler y saborear las comidas que se ofrecen. Y asistimos a lo más importante para el desarrollo de la historia: el modo en que se fraguó el crimen de Iulia. El relato termina de una forma brutal, tanto en este pasado romano como en el tiempo presente.
Una vez que los protagonistas conocen toda la historia, ya tienen las claves para ayudar a Iulia. A partir de aquí, el miedo practicamente desaparece. Ahora el peso de la historia recae en el triángulo amoroso. Conocemos ese pasado que Román intenta ocultar y vemos también como la relación entre Mónica y Román se vuelve cada vez más intensa, llegando ambos a protagonizar la única escena con cierto carácter erótico que hay en el libro. A esto también ayuda el escepticismo de Javier, a pesar de todas las evidencias que encuentra a su alrededor. El tema central ahora parece que es a quién elegirá Mónica al final.
El único pero que puedo ponerle a esta obra es el epílogo final, que se desarrolla 16 años después. Realmente no le añade nada a una obra que ya estaba perfectamente acabada.
Una novela perfectamente aconsejable y que se lee en un santiamén gracias a la prosa fresca, fluida y sencilla de la autora. Repetiré con ella seguro.
Foto: http://www.hoymujer.com/Hoy/Trabajo/care-santos-mediatica-519500112010.html