Tropecé por primera vez con esta novela en el blog de Welzen, quien hizo una magnífica reseña. Y la tenía ahí apuntada entre mis pendientes. Así que cuando Bookworm organizó el club de lectura, no me lo pensé. Era una oportunidad que no podía dejar pasar.
Todo lo que muere es el primero de una serie de libros protagonizados por Charlie "Bird" Parker, un personaje realmente atractivo y que está perfectamente caracterizado a lo largo de todo el libro. Él era un inspector de policía de Nueva York, con una vida aparentemente normal. Casado y con una hija, su matrimonio no atraviesa su mejor momento a causa de las continuas caídas en el alcohol del protagonista. Una noche, tras una fuerte discusión, cuando regresa a su casa, el espectáculo con el que se encuentra es brutalmente desgarrador: su mujer y su hija cruelmente asesinadas. Pero el asesino no será encontrado e incluso él llegará a ser sospechoso. Este suceso, obviamente, marcará profundamente su personalidad. La venganza será el principal motor de su vida. Abandonará la policía, se convertirá en un investigador privado y su principal cometido será encontrar al Viajante, nombre con el que se conocerá al asesino de su familia. No ha sido éste su primer asesinato, pero los esfuerzos de Bird irán encaminados en todo momento a que la muerte de su familia sí sean los últimos que comete.
No es éste el único argumento en el libro. Y quizás es lo que ha hecho que al principio me haya costado entrar en él. Porque son muchos los personajes que van apareciendo en el libro y llegó un momento que no sabía quién era quién. Hasta que mi cabeza ha empezado a funcionar y ha empezado cada pieza en su sitio. La otra trama que se desarrolla en el libro es la investigación de la desaparición de Catherine Demeter, una investigación que le conduce a otros asesinos que nada tienen que envidiar a las atrocidades del Viajante: Adelaida Modine, el sicario Bobby Sciorra... Y estos dos hilos argumentales van desarrollándose, entrelazándose, originando una novela dinámica, vigorosa, que hay que leer con los sentidos en alerta, porque cada dato cuenta y porque la personalidad atormentada del protagonista se nos va revelando en cada gesto, en cada movimiento. Porque éste el el mayor acierto de toda la novela, el modo en que nos va presentando a su personaje, Charlie "Bird" Parker. Y es que nos va proporcionando datos sobre él de forma fragmentada: primero el asesinato, luego sus problemas en el matrimonio, la relación con su padre, episodios de su juventud que han marcado la relación con sus amigos en el presente...
Y la muerte está presente en toda la novela. Cadáveres, cadáveres y más cadáveres. Todos trágicamente asesinados. Todos violentamente asesinados. La violencia reina en casi todas las páginas del libro. Y el realismo con el que describe esta violencia sobrecoge. Esa es la sensación que he tenido leyendo Todo lo que muere. Me ha sobrecogido su dureza, su violencia, su crueldad... Me ha dolido pensar en lo que muchos seres humanos son capaces de hacer... Y a pesar de todo, no he podido dejar de leer.
"Para mí, la muerte de un niño es inaceptable. El asesinato de un niño equivale a la muerte de la esperanza, la muerte del futuro. Recuerdo que antes escuchaba la respiración de Jennifer, observaba el movimiento de su pecho, experimentaba una sensación de gratitud, de alivio, a cada inhalación y espiración. Cuando lloraba, la mecía entre mis brazos hasta adormecerla, esperaba a que sus sollozos se apagaran y se acompasaran con el plácido ritmo del reposo. Y cuando por fin se quedaba tranquila, me inclinaba despacio, con sumo cuidado, notando un dolor en la espalda por la tensión de la postura, y la dejaba en la cuna. Cuando me la quitaron, fue como si todo un mundo muriese, como si un número infinito de futuros llegase a su fin."
Reseña de los participantes en la lectura conjunta:
- Carmina del blog De tinta en vena
- Carmina del blog De tinta en vena
- Atram 14 del blog Leer sin prisas
- Bookworm del blog Bitácora de (mis) lecturas
- Kristineta del blog Cris y sus mariposas
- Icíar del blog Los mil y un libros
- Jesús del blog La caverna literaria
- Dsdmona del blog El mundo de Dsdmona
- Tatty del blog "El universo de los libros"
- Trescatorce del blog Rock and Roll dreams
- Mocca del blog Sintonia Literaria
- Carmen del blog Carmen y amigos
- Silvibil del blog Libros y cosas que me gustan
- Rebeca de Winter del blog Negro sobre blanco
- Laky del blog Libros que hay que leer
- Cartafol del blog O meu cartafol
- Matilda del blog "Cuando Matilda se haga mayor"
- Luisa del blog "Aquí me quedé"
- Deigar del blog "Espiral de letras"
- Marina del blog "El devorador de libros"
- Bookworm del blog Bitácora de (mis) lecturas
- Kristineta del blog Cris y sus mariposas
- Icíar del blog Los mil y un libros
- Jesús del blog La caverna literaria
- Dsdmona del blog El mundo de Dsdmona
- Tatty del blog "El universo de los libros"
- Trescatorce del blog Rock and Roll dreams
- Mocca del blog Sintonia Literaria
- Carmen del blog Carmen y amigos
- Silvibil del blog Libros y cosas que me gustan
- Rebeca de Winter del blog Negro sobre blanco
- Laky del blog Libros que hay que leer
- Cartafol del blog O meu cartafol
- Matilda del blog "Cuando Matilda se haga mayor"
- Luisa del blog "Aquí me quedé"
- Deigar del blog "Espiral de letras"
- Marina del blog "El devorador de libros"



















