Por aquí estoy ya dando un poco de guerra. Hay que seguir estudiando, pero ya empiezo a echar de menos cotillear por vuestros blogs y darle un poquito de vida al mío, que está el pobre triste y abandonado.
Y estos tres meses que he estado alejada, he aprovechado para estudiar pero también para leer. Que debería haber leído menos y estudiar más. Pero una es débil. Y con tantos libros tentándome... Y cogía los apuntes por la noche y me quedaba dormida. Pero cogía el libro que tenía en la mesita de noche y el sueño desaparecía. No puedo elegir libros que me enganchen...
Durante estos tres meses estos han sido los libros que he leído. Y ya os adelanto que hay varios que van a estar entre mis mejores lecturas del año.
Claudio Cerdán nos conduce a través de una historia turbia, oscura y
fascinante, en la que todo empieza a cobrar un significado distinto
cuando, tras el impacto de las primeras páginas, un asesino en serie
empieza a decapitar a sus víctimas por las calles de Madrid.
En
una ciudad corrupta e inmisericorde, tres vidas perdidas chocan en su
caza al asesino. Paco Faura, policía retirado que trabaja como detective
sin licencia, sospecha que todo podría estar relacionado con un caso
que no pudo esclarecer treinta años atrás. Mientras tanto, CJ -un
antiguo mercenario- piensa que el culpable es un viejo compañero de
armas. Y Aldo, un proxeneta que tuvo que huir de México cuando los
narcos pusieron precio a su cabeza, perderá la cordura al creer que el
pasado vuelve para vengarse.
Primera novela que leo de Claudio Cerdán y no será la última. Ha conseguido engancharme con esta historia tan oscura, tan violenta, tan gris. Y lo ha conseguido porque ha creado tres personajes fantásticos, cada uno con su propia historia detrás. Ninguno con una vida fácil. A ninguno la vida le ha regalado nada. Todos con un carácter marcado por las desgracias que han sufrido, por un pasado que amenaza con volver. Tres personajes que podrían ser, cada uno, dueños de su propia novela. Pero el autor ha decidido juntarlos aquí, compartiendo protagonismo, sin destacar uno sobre otro, con escenas tensas e intensas cuando se encuentran, imprevisibles. La tensión en cada una de ellas está asegurada.
Otro de los aciertos de la novela es el lugar y el momento que ha elegido el autor para desarrollar su historia, Madrid, 2012. Cuando nuestro país está sumergido en plena crisis económica y parece haber tocado fondo. Cuando se especulaba que en Madrid se podría construir un nuevo Eurovegas, cuando estaba en juego su candidatura a los juegos olímpicos... Tantas cosas que luego se quedaron en nada. Pero que movió en su momento millones y millones. No falta la crítica en esta novela, con mucho toque cínico e irónico, a todo esto. Crítica de la que no se libra nadie. Porque todos tenemos nuestra parte de culpa.
Otro punto fuerte de la novela reside en el ritmo que le imprime a la historia. Una historia bien desarrollada, contada con mucho vigor a través de capítulos cortos en los que siempre va sucediendo algo. No hay descanso en esta novela. La historia siempre va avanzando de forma vertiginosa, sin tiempo para respirar. Un ritmo intenso ayudado también, por los continuos diálogos que hay en la novela y las escasas descripciones, sólo las justas y necesarias para meternos en ambiente.
En definitiva, una muy buena novela negra que, desde luego, recomiendo si os gusta el género. Que no os asuste el grosor, que se lee muy rápido.
Nota: Ahora sí que no me veréis ya el pelo hasta el 30 de septiembre. Me
toca pasar el verano estudiando las opos, que tengo el examen el 28...
Pero no sintáis pena por mí, que tengo la playa a cinco minutos y de vez
en cuando iré a refrescarme, apuntes en mano. ¡Feliz verano!
Cine ha habido poquito este mes. Solo he ido para ver Antes de la quema, una peli rodada en Cádiz, que, con el carnaval de fondo, trata de los grandes problemas que aquí nos encontramos, con la falta de trabajo, la precariedad que existe en él y el narcotráfico que está tan presente, por desgracia. Y todo aderezado con ese toque de humor que por aquí tenemos tanto. Que las desgracias, con risas, se sobrellevan mejor.
En series, sigo a mi ritmo con The big bang theory y terminé de ver la segunda temporada de The good doctor. A esperar la tercera temporada.
Y me despido ya hasta mediados de septiembre, que el cuerpo y la mente me piden ya un descansito. Y estos meses quiero darle un buen empujoncito a las opos y tantas cosas por delante son difíciles de llevar. Hay solo una reseña pendiente, que dejaré un día de estos, y a descansar un poquito.
Pero no se me olvida dejaros con un poco de buena música.
Octubre de 1917. La revolución bolchevique alumbra un nuevo orden en
Rusia. Antes de ser forzada al exilio, la derrocada emperatriz Alejandra
Feodorovna confiará a sus más fieles la custodia de un fabuloso tesoro:
una auténtica fortuna cuya pieza más codiciada es la Estrella de
Samarcanda, la joya más valiosa que nadie haya poseído jamás.
Casi veinte años después, Charles Waugham —veterano de la Gran Guerra y
borracho en tiempos de paz— languidece en París sin mayor aspiración que
la de combatir sin tregua su sobriedad antes que reconocer su fracaso
como escritor. El azar le brindará la ocasión de romper amarras con su
mediocre existencia, involucrándolo en la caza de los legendarios
diamantes rusos por los que compiten los servicios secretos alemanes y
soviéticos. Una peligrosa partida que lo llevará hasta Estambul tras un
rocambolesco viaje a bordo del mítico Orient Express. El bueno de
Charlie, sin saberlo ni pretenderlo, conseguirá retorcer los imbricados
hilos de la historia con la sola arma de su candidez.
La Estrella de Samarcanda es la prima novela de Santi Osakar. Y es algo que se nota, sobre todo, en el primer capítulo. Un primer capítulo que resulta algo tedioso e incluso aburrido. En él, el autor explica de forma concisa y detallada la revolución bolchevique y la caída de los Romanov. Y termina centrándose en las joyas de estos últimos, en especial, de la Estrella de Samarcanda.
El siguiente capítulo es ya totalmente distinto, de tono, de ritmo y de todo. Se sitúa dos décadas después y nos presenta ya al que va a ser el absoluto protagonista de la novela, Charles Waugham, un escritor inglés fracasado, que vive en esos años en Francia, que participó en la Gran Guerra, y que tiene en el alcohol a su mejor compañía.
Pero su suerte parece que va a empezar a cambiar. Y no piensa desaprovechar la oportunidad que se le presenta. Y decidido, se monta en el Orient Exprress, rumbo a Estambul, en busca de la Estrella de Samarcanda. En busca de la mayor de las aventuras, sin pensar en las consecuencias, sin pensar en los riesgos, sin pensar en nada.
Y aquí es donde empieza a consolidarse la novela como una gran novela de aventuras, con su justa dosis de intriga y tensión, con un ritmo trepidante, con muchos toques de humor y con su poquito, incluso, de amor.
Destaca también la novela por su perfecta ambientación. No nos cuesta nada trasladarnos a París, subirnos al Orient Express y callejear por Estambul. Y el autor lo logra de forma tan natural, que parece fácil, pero, sin duda, no lo es.
En definitiva, una novela muy entretenida, salvando ese primer capítulo, bien escrita, y con un personaje muy potente como es Charles Waugham, que nos arranca la sonrisa en más de un momento y por el que nos resulta imposible no sentir pena en otros. Una buena novela de aventuras.
Continúo leyendo La delicadeza de Foenkinos, una novela que me está gustando mucho.
Nathalie es una mujer afortunada. Felizmente casada con François, pasa
los días rodeada de risas y libros. Un día la pena llama a su puerta:
François muere inesperadamente. Nathalie languidece entonces entre las
paredes de su casa y se vuelca en la oficina. Pero justo cuando ha
dejado de creer en la magia de la vida, ésta vuelve a sorprenderla y
revelarse en su forma más maravillosa.
La delicadeza es
la novela de la esperanza y la imaginación, la novela de ese París
fascinante en el que el dolor y la vulgaridad se transforman en poesía.
Un libro que querrás tener siempre cerca, para deleitarte de nuevo con
su elegancia literaria o sonreír con su mordaz ingenio, pero, sobre
todo, para recordar que siempre, incluso en los momentos más
inesperados, cualquier cosa es posible.
Y si la termino esta semana, me gustaría empezar a leer La señora Dalloway de Virginia Woolf, que lleva ya tiempo esperando en la estantería.
Publicada en 1925, "La señora Dalloway" relata un día en la vida de una
mujer de la clase alta londinense desde el punto de vista de una
conciencia que experimenta con plena intensidad cada instante vivido, en
el que se condensan el pasado, el entorno y el presente. La novela inspiró la película "Las horas", protagonizada por Meryl Streep, Julianne Moore y Nicole Kidman.
Pepita Jiménez es una de las novelas más interesantes de la
segunda mitad del siglo XIX, en la que la disposición de la fábula y el
lenguaje alcanzan cotas de suma belleza, merced a su peculiar técnica.
En la presente edición se analiza la polémica que suscitó en el momento
de su publicación, así como el ideario estilístico de Juan Valera.
Hoy vengo con relectura. Y no será porque no tengo libros para leer. Pero de vez en cuando me apetece releer esos libros que disfruté en mis tiempos de facultad, pero que leía con prisas, porque los exámenes se venían encima...
Y le llegó el turno a Pepita Jiménez, un libro que disfruté mucho, pero cuyo trama no recordaba muy bien. Pero todo fue empezarlo y empezar a recordar. Y empezar a apreciar cosas que en esa ocasión no vi, como lo bien que plasma el ambiente andaluz de la época, sus casas, su gente, sus costumbres... Y su prosa, culta, ágil, irónica. Esto último me ha sorprendido bastante porque no lo recordaba así.
Pepita Jiménez gira en torno al dilema al que se enfrenta el joven seminarista Luis de Vargas cuando conoce a Pepita y nota que empieza a sentir algo por ella. La lucha entre su fe y el amor que siente por la joven viuda está presente en las cartas que escribe a su tío, un sacerdote que se ha encargado de su educación desde pequeño.
Pero los problemas para el protagonista no se quedan sólo ahí. Es que, además, Pepita Jiménez es la prometida de su padre...
Y en esas cartas que escribe a su tío y que nosotros leemos se refleja bien el cambio que se va produciendo en el joven seminarista. Si en las primeras enfatiza su amor a Dios, que está por encima de todas las cosas, poco a poco el tono va cambiando. Y el objetivo de su amor también, aunque intenta evitarlo. Hasta el final luchará ante la tentación que supone sólo la presencia de Pepita Jiménez. Y más cuando se dé cuenta de que ella también parece estar interesada por él.
Pepita Jiménez es, como casi todos los personajes femeninos de Valera, una joven encantadora, bella, sensible, culta, educada... Reúne tantas virtudes que cuesta resistirse a sus encantos. ¿Lo logrará nuestro joven protagonista? Pues tendréis que leer la novela para saberlo, si es que no la habéis leído ya.
En definitiva, un clásico español muy recomendable, entretenido, fácil de leer, con pequeñas dosis de humor e ironía que nos arrancan alguna que otra sonrisa, convirtiendo esta novela en una lectura muy agradable.
Con nuevas lecturas empiezo la semana. Pero me parece que poco tiempo voy a tener estos días para leer, así que me van a durar.
Claudio Cerdán nos conduce a través de una historia turbia, oscura y
fascinante, en la que todo empieza a cobrar un significado distinto
cuando, tras el impacto de las primeras páginas, un asesino en serie
empieza a decapitar a sus víctimas por las calles de Madrid.
En
una ciudad corrupta e inmisericorde, tres vidas perdidas chocan en su
caza al asesino. Paco Faura, policía retirado que trabaja como detective
sin licencia, sospecha que todo podría estar relacionado con un caso
que no pudo esclarecer treinta años atrás. Mientras tanto, CJ -un
antiguo mercenario- piensa que el culpable es un viejo compañero de
armas. Y Aldo, un proxeneta que tuvo que huir de México cuando los
narcos pusieron precio a su cabeza, perderá la cordura al creer que el
pasado vuelve para vengarse.
Nathalie es una mujer afortunada. Felizmente casada con François, pasa
los días rodeada de risas y libros. Un día la pena llama a su puerta:
François muere inesperadamente. Nathalie languidece entonces entre las
paredes de su casa y se vuelca en la oficina. Pero justo cuando ha
dejado de creer en la magia de la vida, ésta vuelve a sorprenderla y
revelarse en su forma más maravillosa.
La delicadeza es
la novela de la esperanza y la imaginación, la novela de ese París
fascinante en el que el dolor y la vulgaridad se transforman en poesía.
Un libro que querrás tener siempre cerca, para deleitarte de nuevo con
su elegancia literaria o sonreír con su mordaz ingenio, pero, sobre
todo, para recordar que siempre, incluso en los momentos más
inesperados, cualquier cosa es posible.
Madera de savia azul José Luis Gil Soto Ediciones B, 2019
El destino de un niño. Erik tiene apenas cuatro años cuando
pierde a su madre en el gran terremoto que destruye Waliria, la
capital de Ariok. Su padre, el carpintero Bertrand de Lis, y Astrid, la
humilde viuda de un herrero, no pueden imaginar que la catástrofe no
solo cambiará sus vidas para siempre, sino que, sin quererlo, les hará
dueños de secretos que nunca hubieran querido tener que guardar.
El viaje hacia un reino de leyenda. Tras
el desastre, y alentado por una profecía, el rey decide emprender con
su pueblo un peligroso viaje hasta tierras del sur. Una gran caravana
se pone en marcha. La esperanza, el miedo y la ambición viajan con
ellos.
La búsqueda de un padre. A Bertrand solo le
queda su hijo, y su única preocupación es cuidarle, pero un hecho
inesperado cambia el rumbo de sus vidas. Así, quien era solo un hombre
bueno y sencillo, se convertirá en protagonista de una aventura épica,
impulsada por el profundo amor a su hijo y su deseo de volver a reunirse
con él.
No sé cómo empezar esta reseña. Estoy dándole miles de vueltas porque no sé cómo plasmar cuando he disfrutado con esta novela, que para mí, hasta ahora, ha sido la sorpresa del año. No conocía a su autor, pero ya tengo bien fijado en mi memoria su nombre para buscar todos los libros anteriores que ha escrito.
Una de las dificultades a la hora de definir esta novela está en su género. Sí, de primeras, lo más fácil resulta encuadrarla dentro del género fantástico. Pero no sólo es una novela fantástica. Aquí no hay magia, ni dragones, ni orcos... Ambientando la novela en un medievo fantástico, el autor consigue plasmarlo de un modo muy real, de un modo muy cercano, que lo hace absolutamente creíble. Incluso se nota mucha labor de documentación a la hora de plasmar las diferentes sociedades que van apareciendo a lo largo de la novela. Y también a la hora de tratar el tema de la carpintería, profesión de Bertrand, el protagonista. Sin cansar, sin abusar de exceso de datos, introduciéndolo todo perfectamente en la trama. Sin que sobre ni falte nada.
Otro de los grandes aciertos de esta novela son sus personajes. Sí, se les puede acusar de maniqueísmo. Los hay muy buenos y los hay muy malos. Pero cuando están bien definidos, bien trazados y cuando es lo que la historia necesita, esto no importa. Y aunque a tenor de la sinopsis, podríamos pensar que los grandes protagonistas son Bertrand y su hijo, para mí, las grandes protagonistas han sido todas y cada una de las mujeres que han ido apareciendo a lo largo de la novela, incluida la esposa de Bertrand, que, aunque no aparece, está presente en casi toda la historia. Aunque si tuviera que elegir, sin duda me quedo con Astrid, por todo lo que ha sufrido desde el maldito terremoto, por todas las difíciles decisiones que tiene que tomar, por el cariño y la protección que ofrece a todos, pese a todos sus problemas. Por el crecimiento que tiene desde su primera aparición hasta llegar al final.
Otra de las cosas que más me ha sorprendido es que no le tiembla la mano al autor a la hora de cargarse a los personajes. Y personajes a los que se les coge cariño, advierto. Porque a estos personajes, o los quieres o los odias. Pero indiferente no deja ninguno. Así que resulta imposible no mantener la tensión en cada página, temiendo por el destino de cada uno de los protagonistas de esta gran novela.
En definitiva, una novela de matrícula de honor, en la que el autor logra plasmar lo mejor y lo peor de la naturaleza humana: la generosidad y la avaricia, el amor y el odio, la entrega y el egoísmo... Una novela que va a estar, por méritos propios, entre mis mejores lecturas del año.
Esta semana la empiezo con un libro que lleva ya unos cuantos años esperando en la estantería, el pobre...
Octubre de 1917. La revolución bolchevique alumbra un nuevo orden en
Rusia. Antes de ser forzada al exilio, la derrocada emperatriz Alejandra
Feodorovna confiará a sus más fieles la custodia de un fabuloso tesoro:
una auténtica fortuna cuya pieza más codiciada es la Estrella de
Samarcanda, la joya más valiosa que nadie haya poseído jamás.
Casi veinte años después, Charles Waugham —veterano de la Gran Guerra y
borracho en tiempos de paz— languidece en París sin mayor aspiración que
la de combatir sin tregua su sobriedad antes que reconocer su fracaso
como escritor. El azar le brindará la ocasión de romper amarras con su
mediocre existencia, involucrándolo en la caza de los legendarios
diamantes rusos por los que compiten los servicios secretos alemanes y
soviéticos. Una peligrosa partida que lo llevará hasta Estambul tras un
rocambolesco viaje a bordo del mítico Orient Express. El bueno de
Charlie, sin saberlo ni pretenderlo, conseguirá retorcer los imbricados
hilos de la historia con la sola arma de su candidez.
Todo el bien y todo el mal Care Santos Destino, 2018
Reina tiene un marido, un exmarido, un amante, un hijo adolescente,
un buen sueldo y un trabajo que le apasiona y al que se dedica en cuerpo
y alma. A Reina le gusta su vida. Aparentemente lo tiene todo, o por lo
menos eso piensa ella. Hasta que, durante uno de sus viajes de trabajo,
de repente sucede algo en su casa que cambiará las cosas, y que le
demostrará de la peor manera hasta qué punto es vulnerable.
Así es como empieza para Reina un largo camino de regreso a casa, en
el que lo peor que tendrá que afrontar no es la extenuante espera en un
aeropuerto cerrado por una ola de frío siberiano, sino el vértigo que le
provoca revisar su vida en busca de la verdad y tener que enfrentarse a
ciertas preguntas incómodas: ¿Cuáles son las personas de verdad
imprescindibles en nuestra vida? ¿Qué consecuencias tienen las malas
decisiones? ¿Qué seríamos capaces de hacer en las circunstancias más
terribles? ¿Conocemos realmente a nuestros hijos? ¿Nos conocemos lo
suficiente a nosotros mismos?
Sinceramente, andaba un poco despistada cuando empecé esta novela. No terminaba de cogerle el punto. Quizás porque Reina, la absoluta protagonista de esta novela, no me estaba cayendo demasiado bien. Una persona que lo tiene todo, pero no valora nada. Que no aprecia a las personas que tiene a su lado, que parece no importarle nada ni nadie y le da igual el daño que puede hacerles...
Quizás porque son varias las tramas que tiene esta novela, todas en torno a Reina, a la que vamos conociendo poco a poco en continuos flashbacks, mientras está esperando coger un avión que, oportunamente, no puede salir. Así, va recordando ella todos los momentos que le han llevado hasta allí, hasta esa situación en la que está ahora. Recordando todas las buenas y malas decisiones que ha tomado en su vida, intentando saber qué ha hecho mal para tener que enfrentarse al terrible momento que tiene que afrontar ahora con su hijo, intentando recordar un pasado que creía olvidado pero que puede explicar mucho lo que está sucediéndole ahora...
Y así vamos conociendo a Reina. Así va desnudando su alma. Y así vamos comprendiéndola mejor. Y se vuelve más humana, más cercana, menos fría, menos poderosa... Con todos sus puntos débiles al descubierto.
Otros personajes que destacan en esta novela son su exmarido, Félix, que me ha resultado odioso pero no puedo explicar el por qué, para no soltar ningún spoiler grave, y Samuel, su actual esposo, que me ha caído muchísimo mejor, aunque me parece que aún tenemos que descubrir muchas más cosas de él.
Pero si hay un personaje que le hace la competencia a Reina es, sin duda, Ulf Everink. Un personaje que, al principio, resulta imposible que te caiga bien. Un personaje que logra desconcertar a la propia Reina. Pero luego, cuando vamos conociéndolo, cuando empieza a contar su vida, logra conquistarnos por completo. Y nos resulta imposible no querer no sumarnos a su causa.
Y así, poco a poco, me fui enganchando a esta novela, queriendo saber más de la historia de Reina, de sus parejas, de su hijo, de Ulf Everink. Seguir conociendo su pasado, pero sobre todo, queriendo conocer el futuro que le depara a cada uno de estos personajes. Pero nos va a tocar esperar un poco más para saberlo. ¡Deseando estoy que se publique la continuación! Es el único pero que puedo ponerle al final a esta novela. Que cuando andas ya totalmente metida en la novela, cuando ya estás completamente rendida a la historia y a cada uno de sus personajes, toca esperar para saber cómo continúa.
En cuanto a pelis, he visto la última de Vengadores, que me ha encantado. Ofrece lo que promete. Acción, humor, drama y muchos efectos especiales.
También he visto, por fin, Spotlight. Una buena película, con buenas interpretaciones, bien ejecutada, pero a la que le ha faltado, para mi gusto, algo más de emoción, un mayor desarrollo de sus personajes. Pero la parte de investigación está realizada de forma impecable. Y las conversaciones con las víctimas sí que te sacuden.
En cuanto a series, me he pegado mi maratón con Juego de tronos. El final... Me gusta cómo termina, pero creo que algunos personajes se merecían otra muerte. Y hasta aquí digo para no soltar ningún spoiler.
Serie a la que me he enganchado ahora es a The good doctor. Me esperaba un dramón estilo House, pero esta serie tiene un tono más optimista. Y aunque resulta a veces un tanto repetitiva, me está gustando.
Pepita Jiménez es una de las novelas más interesantes de la segunda mitad del siglo XIX, en la que la disposición de la fábula y el lenguaje alcanzan cotas de suma belleza, merced a su peculiar técnica. En la presente edición se analiza la polémica que suscitó en el momento de su publicación, así como el ideario estilístico de Juan Valera.
Church estaba allí otra vez, como Louis Creed temía y deseaba. Porque
su hijita Ellie le había encomendado que cuidara del gato, y Church
había muerto atropellado. Louis lo había comprobado: el gato estaba
muerto, incluso lo había enterrado más allá del cementerio de animales.
Sin embargo, Chruch había regresado, y sus ojos eran más crueles y
perversos que antes. Pero volvía a estar allí y Ellie no lo lamentaría.
Louis
Creed sí lo lamentaría. Porque más allá del cementerio de animales,
más allá de la valla de troncos que nadie se atrevía a traspasar, más
allá de los cuarenta y cinco escalones, el maligno poder del antiguo
cementerio indio le reclamaba con macabra avidez...
Cementerio de animales es uno de los libros de King que menos me apetecía. Porque creía que iba a pasar mucho miedo. Y yo de valiente tengo poco. Pero parece que este año me ha dado fuerte por el autor y hasta con este libro me he atrevido. Y me ha sorprendido porque no he pasado tanto miedo. Lo que sí he sentido es angustia, mucha angustia. Sí, algún susto que otro, pero lo que más he sentido en este libro es angustia, dolor, sufrimiento...
King ha vuelto a demostrarme que es todo un maestro a la hora de perfilar sus personajes, que crea con mucho mimo. Aquí se vuelca en la primera parte de la novela en hacer que conozcamos bien a toda la familia Creed. Hasta puede que nos resulte un poco aburrido, porque nos presenta a cada miembro de la familia, con todo lujo de detalles, sobre todo, psicológicamente. Y esto hace que lo sintamos todo muy real, muy cercano. Y conocemos los miedos de cada uno de ellos, sus problemas, el pasado que arrastran y que parece perseguirles. Y cómo cada uno se enfrenta a la idea de la muerte. Cómo un niño se enfrenta a la muerte por primera vez, cómo la entiende, el impacto que le produce saber que la vida también tiene un final. Y el duelo, el dolor que supone para los adultos esa ausencia...
En la segunda parte de la novela, todo cambia. El ritmo crece de un modo frenético. Se han acabado las presentaciones. Viene la acción. Y crece la angustia, la tensión... Seguimos a Louis Creed, el cabeza de familia y somos testigos directos de todas sus decisiones, de todos sus actos. ¿Se está volviendo loco o hay algo que se está apoderando de él? Y sufrimos mucho, porque sabemos que no hay maldad en sus actos. Sólo dolor, sólo sufrimiento, sólo el deseo de recuperar esa felicidad perdida, sólo el deseo de querer lo mejor para su familia.
El desenlace ya es vertiginoso. Es un no poder parar de leer hasta llegar al final, que te deja sin respiración y con la piel de gallina. Y sin uñas. La evolución de todos los personajes es brutal y no puedes evitar sufrir con cada uno de ellos. La tensión va aumentando página tras página y no puedes soltar el libro. La atmósfera es ya absolutamente inquietante, tenebrosa, terrorífica. Y lo sientes.
Cementerio de animales entra por méritos propios dentro de la lista de mis novelas favoritas de King. Sí, hay terror en sus páginas, aunque vuelvo a recalcar que creo que no es para tanto ( o será que con los años soy menos cobarde). Pero es una historia que habla, sobre todo, de pérdidas, de dolor ante la ausencia de las personas que más amas, de la aceptación de la muerte, de los peligros del hombre cuando quiere jugar a ser dios... Una obra maestra.
Estos días estoy con la última novela de Care Santos. No sé si llegaré a terminarla esta semana, pero tampoco sé esta vez cuál va a ser mi próxima lectura. A ver qué me apetece cuando me ponga delante de la estantería...
Sergio, un joven de dieciocho años con una vida aparentemente feliz, ha
intentado suicidarse. Su madre, Reina, una mujer que está atravesando
una crisis vital, dedicará muchos esfuerzos a tratar de entender las
razones que llevaron a su hijo a hacer algo así, y de las cuales ella,
inexplicablemente, no sabía nada. Empieza así un camino hacia la verdad
que la llevará a visitar los lugares y las personas que frecuentaba su
hijo y a descubrir lo poco que en realidad sabía de él. No será solo la
vida de Sergio la que se reconstruirá en este viaje, sino también la
suya propia, enlazada con las de su excompañero y su actual marido, y
que nos llevará a conocer la frágil telaraña de relaciones sobre las que
Reina ha basado su vida ―por tanto, también la del muchacho― y a
descubrir que se arrepiente de decisiones que se tomaron muchos años
atrás. Al final de este difícil camino no sólo aguarda la historia
familiar, sino también una dura sorpresa que nadie podía sospechar. Una
novela sobre los lazos familiares, las consecuencias de las propias
decisiones y lo poco que conocemos a nuestros seres más queridos.
Intensa, trágica, magnífica. He vuelto a releer Yerma estos días y la he disfrutado igual que la primera vez.
Yerma
es el drama de una mujer que no tiene hijos. Y esta incapacidad para
tener hijos hace que se sienta vacía, inútil. Se desprecia a ella
misma... No le ayuda la indiferencia de su marido, a quien no le importa
no tener hijos. Y eso es algo que ella no admite, que no llega a
entender. Ella quiere, ella necesita sentir a su hijo crecer en su
vientre. Quiere tener hijos, cuidarlos, verlos crecer... Sin todo esto,
la vida para ella carece de sentido. No entiende la vida sin hijos. Y
su obsesión crece, de forma desmedida, hasta llegar a la locura.
Una de las grandes obras de Lorca, sin duda, y que recomiendo siempre leer.
Una pareja en crisis decide pasar un fin de semana de retiro en una
cabaña en el bosque en Hidden Springs, pero cuando Ryan Huff llega para
encontrarse con Miranda la puerta está abierta, hay dos copas de vino
sobre la mesa, nadie en el interior y el cuarto de baño se encuentra
lleno de sangre.
Todo lo que sucedió con Miranda Huff es un thriller psicológico de ritmo vertiginoso
donde parece imposible encontrar a Miranda con vida. Lo que Ryan
desconoce es que la desaparición de su mujer conecta su historia con la
de su mentor, el gran James Black, y con el descubrimiento del cadáver
de una mujer desaparecida treinta años atrás en la misma zona.
Me va a costar hacer esta reseña porque no he disfrutado con esta lectura tanto como esperaba. Creo que tenía puestas las expectativas muy altas, al ver que era un autor que gusta mucho. Y de esta novela estaba viendo muy buenas opiniones.
Y empecé bien con su lectura. Con una narrativa sencilla y con buen ritmo, el autor pronto planteaba el misterio que se iba a convertir en el motor de la novela. Y quizás para mí, el fallo principal ha sido ese. Qué misterio no había tanto. El argumento me ha resultado previsible, y me ha recordado a otros libros y a las películas de sobremesa de los fines de semana. Y los giros finales con los que el autor parece querer sorprendernos me han resultado un tanto forzados y rocambolescos. Y tampoco he podido empatizar con los personajes, que me han resultado planos, poco creíbles e incluso antipáticos.
A su favor he de decir que el libro se lee muy rápido. Con capítulos cortos, con mucho diálogo, alternando pasado y presente para ir desvelando poco a poco la trama, resulta muy fácil su lectura. Pero no es un libro que pueda recomendar si eres lectora habitual de este género. Pero si nunca te has animado con él, si puede ser un buen libro para comenzar. Y que sólo es mi opinión, que si haces un repaso por otras reseñas, verás que hay muy buenas opiniones de él. Que para gustos, colores...
Esta semana la empiezo con Cementerio de animales de Stephen King. La tengo ya bien avanzada, así que seguramente empiece también Todo el bien y todo el mal de Care Santos, que fue una de mis compras en la feria del libro de mi ciudad y le tengo muchas ganas.
Church estaba allí otra vez, como Louis Creed temía y deseaba. Porque
su hijita Ellie le había encomendado que cuidara del gato, y Church
había muerto atropellado. Louis lo había comprobado: el gato estaba
muerto, incluso lo había enterrado más allá del cementerio de animales.
Sin embargo, Chruch había regresado, y sus ojos eran más crueles y
perversos que antes. Pero volvía a estar allí y Ellie no lo lamentaría.
Louis
Creed sí lo lamentaría. Porque más allá del cementerio de animales,
más allá de la valla de troncos que nadie se atrevía a traspasar, más
allá de los cuarenta y cinco escalones, el maligno poder del antiguo
cementerio indio le reclamaba con macabra avidez...
Sergio, un joven de dieciocho años con una vida aparentemente feliz, ha
intentado suicidarse. Su madre, Reina, una mujer que está atravesando
una crisis vital, dedicará muchos esfuerzos a tratar de entender las
razones que llevaron a su hijo a hacer algo así, y de las cuales ella,
inexplicablemente, no sabía nada. Empieza así un camino hacia la verdad
que la llevará a visitar los lugares y las personas que frecuentaba su
hijo y a descubrir lo poco que en realidad sabía de él. No será solo la
vida de Sergio la que se reconstruirá en este viaje, sino también la
suya propia, enlazada con las de su excompañero y su actual marido, y
que nos llevará a conocer la frágil telaraña de relaciones sobre las que
Reina ha basado su vida ―por tanto, también la del muchacho― y a
descubrir que se arrepiente de decisiones que se tomaron muchos años
atrás. Al final de este difícil camino no sólo aguarda la historia
familiar, sino también una dura sorpresa que nadie podía sospechar. Una
novela sobre los lazos familiares, las consecuencias de las propias
decisiones y lo poco que conocemos a nuestros seres más queridos.
La banda de Arruti Jon Arretxe Trad: Cristina Fernández Blanco Erein, 2018
Arruti, Urrutxurtu, Delgado y Ereño son los personajes, amigos desde su
paso por el instituto, que conforman esta singular banda. Una banda, la
de Arruti, que aglutina a una serie de mendas pretendidamente malvados
que no dejan de sorprender al lector por su estupidez e ingenuidad. Un
grupo social que forma parte de ese submundo transgresor que tanto gusta
y tan bien describe el autor.
Empezamos la novela conociendo a Ereño. Con un capítulo dedicado a él y narrado en primera persona, nos resulta fácil empatizar con él. Acaba de salir de la cárcel tras tres años entre rejas. Acusado de un robo que no cometió solo, decidió cargar con las culpas con la promesa de un billete de avión para que su novia dominicana pudiera volver a su país.
Cuando sale de la cárcel tiene una idea fija. Hacerse con las joyas que robó un compañero de celda. Y para eso decide reunir a su antiguo grupo, encabezado por Arruti, una mujer decidida, fuerte, que se ha convertido durante estos tres años en una de las principales traficantes de droga en la zona. Pero ve ahora peligrar su dominio, y necesita esas joyas para empezar una nueva vida.
Urrutxurtu es otro de los miembros de la banda. Ahora es un policía, que se deja comprar fácilmente y que ahora golpea sin piedad, al sentirse protegido por el uniforme.
Y nos queda Delgado, que ahora es cura. Pero no, no es que haya visto la luz en los últimos años. Se sirve de la sotana para ganarse la confianza de las ancianas del pueblo.
Cada uno de estos personajes tienen su propio capítulo en la novela. Excepto en el de Ereño, contado en primera persona, el resto de capítulos está narrado en segunda y tercera persona, pero lo hace con tal maestría que apenas nos damos cuenta. Y la acción es tan rápida y el ritmo tan trepidante, que el libro no nos dura ni un suspiro.
No puedo contar mucho de la trama, porque siendo cortita como es, sería desvelar demasiado y quitar el factor sorpresa al futuro lector. Pero sí puedo decir que he disfrutado muchísimo con esta historia de traiciones, engaños, mentiras... Nadie puede fiarse de nadie. Y tendremos que llegar hasta el final para saber cómo acaba todo. ¡Y vaya final! También tengo que señalar el humor que está presente a lo largo de la novela. No es un humor para reír a carcajadas pero sí es el que te deja la sonrisa en la cara ante las situaciones que se van sucediendo.
En definitiva, una buena novela si os gusta el género y queréis conocer al autor. A mí me ha dejado con ganas de seguir leyendo cositas suyas, así que ya tengo apuntado a su personaje más conocido, el detective Toure.
Sigo con la lectura de la semana pasada, que me está gustando mucho. Ya me queda poquito así que supongo que esta semana la terminaré. Pero no he decidido aún cuál va a ser mi próxima lectura.
EL DESTINO DE UN NIÑO. Erik tiene apenas cuatro años cuando
pierde a su madre en el gran terremoto que destruye Waliria, la
capital de Ariok. Su padre, el carpintero Bertrand de Lis, y Astrid, la
humilde viuda de un herrero, no pueden imaginar que la catástrofe no
solo cambiará sus vidas para siempre, sino que, sin quererlo, les hará
dueños de secretos que nunca hubieran querido tener que guardar.
EL VIAJE HACIA UN REINO DE LEYENDA. Tras
el desastre, y alentado por una profecía, el rey decide emprender con
su pueblo un peligroso viaje hasta tierras del sur. Una gran caravana
se pone en marcha. La esperanza, el miedo y la ambición viajan con
ellos.
LA BÚSQUEDA DE UN PADRE. A Bertrand solo le
queda su hijo, y su única preocupación es cuidarle, pero un hecho
inesperado cambia el rumbo de sus vidas. Así, quien era solo un hombre
bueno y sencillo, se convertirá en protagonista de una aventura épica,
impulsada por el profundo amor a su hijo y su deseo de volver a reunirse
con él.
La melodía de la oscuridad Daniel Fopiani Espasa, 2019
Adriano es un hombre acabado, nada queda de aquel aguerrido sargento que
sufrió un atentado en Intxaurrondo que le dejó ciego. La explosión le
reventó las cuencas oculares y la vida entera: ahora es un monstruo
desfigurado, invidente, que vive en Cádiz dependiente de su mujer,
Patricia, que apenas soporta la rutina y que, a pesar del profundo amor
que siente por su marido, no puede dejar de estar angustiada, además,
por el dolor incesante de no haber tenido hijos.
Cuando el
teniente Román pide la ayuda de Adriano para encontrar al asesino que
aterroriza a la ciudad, él sabe que, a pesar de su ceguera, no podrá
negarse. La primera víctima aparece salvajemente mutilada en el museo
arqueológico, la segunda en uno de los parques más concurridos. Adriano
intuye que el psicópata está emulando los doce trabajos de Hércules.
Comienza así una investigación que revelará profundos secretos del
miedo, la miseria y el amor humanos.
Me ha gustado esta novela,
sobre todo por la narrativa del autor. Me ha gustado su forma de contar,
su forma de tratar a los personajes, interesándome más esta parte que
la propia investigación para resolver el caso. Creo que Daniel Fopiani
podría incluso apostar por otros géneros, por historias más intimistas y
lo haría con mucha soltura. Porque su forma de abordar la historia
personal de cada uno de los protagonistas me ha gustado mucho. La forma
de desnudar el alma de cada personaje, su esencia, sus miserias...
El
desarrollo de la investigación me ha gustado un poco menos, tengo que
reconocerlo. Me ha resultado escaso, como me han resultado escasos al
final los asesinatos. No esperaba que cumpliera los doce trabajos de
Hércules, pero al final fueron muy pocos. Lo que no fueron pocos son los
detalles a la hora de explicar cómo fueron los asesinatos, las torturas
a cada víctima. ¡Qué mal lo he pasado!
Y
el final ha estado bien. Pero me hubiera gustado que se hubiera
alargado un poco más la historia antes de llegar a ese final, que llega
demasiado pronto. Me ha faltado más acción antes de llegar a ese
momento. Acción que no le falta a la hora de abordar ese final, que
resulta angustioso. He sufrido muchísimo con ese desenlace.