jueves, 26 de mayo de 2022

Minireseñas: Pero... ¿quién mató a Harry? de Jack Trevor Story; Shirley de Charlotte Brontë; Drácula de Bram Stoker

Pero... ¿quién mató a Harry?

Jack Trevor Story

Traducción por Concha Cardeñoso

Alba, 2014

Una mañana de verano, en un bosque que rodea la urbanización de Sparrowswick Heath, un niño de cuatro años encuentra el cadáver de un hombre. Al contrario de lo que sucede en las novelas policíacas, no se trata aquí de encontrar, entre una serie de sospechosos, quién es el asesino: más bien al contrario, aquí hay toda una serie de personas que confiesan haber matado a la pobre víctima... con lo que ciertamente se hace difícil determinar quién lo hizo en rea­lidad. Pero... ¿quién mató a Harry? (1949), adaptada en 1955 al cine por Alfred Hitchcock, es una fenomenal vuelta de tuerca a los mecanismos de la novela policíaca, una excelente comedia negra elaborada con toda la tranquilidad y mordacidad de la flema británica.

Pero... ¿quién mató a Harry? es una novela muy cortita, que se lee en un santiamén porque se disfruta de principio a fin. Y es que no puedes dejar de sonreír ante las disparatadas situaciones que se producen, a raíz de la aparición de un cadáver en el bosque cercano a la urbanización de Sparrowswick Heath. Creo que no he visto nunca un cadáver que más veces haya sido enterrado y desenterrado. Con el trabajito que eso conlleva... Ni nunca había visto a tanta gente confesar un crimen. Pero evidentemente tantos culpables no puede haber. ¿O sí? Y aquí me voy a callar para no desvelar mucho de esta trama surrealista que tan bien me lo ha hecho pasar. 

Y es que se ve que ahí tiene que gustar mucho eso de pasear por el bosque, y por el mismo camino, que mira que ha habido gente que ha tropezado con ese cadáver, pero como si fuera algo habitual, sin darle mucho importancia. Y tiene que ser algo muy normal también eso de encontrarse a alguien arrastrando un cuerpo. Que menos que después de ese esfuerzo, invitar al sufrido cargador a una taza de te...

Situaciones absurdas una tras otra, pero que me han hecho reír durante toda la lectura, además de preguntarme quién (...) mató a Harry. En el paréntesis podéis poner la palabra malsonante que más os guste. Y es que, para responder a esa pregunta he estado durante toda la lectura más perdida que el barco del arroz.  Pero al final, hasta es lo de menos. Porque he disfrutado como una enana con ese humor negro tan típico inglés y con esa prosa, sencilla pero exquisita al mismo tiempo de la que hace gala el autor a lo largo de toda la novela. Toda una pequeña joya. 

Shirley

Charlotte Brontë

Traducción por Gema Moral

Alba,  1999

Escrita tras el éxito revelador de Jane Eyre, aunque en circunstancias ciertamente trágicas, mientras veía morir a tres de sus hermanos (Branwell, Emily y Anne), Shirley (1849) nació explícitamente de la vocación de Charlotte Brontë de hacer «algo real, frío y sólido». Con este principio, escribió su única novela en tercera persona, imbricando la experiencia individual con el destino histórico de la colectividad. Robert Moore, «hombre importante, hombre de acción», dueño de una fábrica textil sacudida por los efectos económicos de las guerras napoleónicas y por el temor de los obreros a la revolución industrial, se debate entre el amor callado de su prima Caroline, una huérfana en constante vigilia y obligada austeridad, cuyo espíritu «intenta vivir de la exigua dieta de los deseos», y la admiración apasionada de Shirley, una heredera independiente y entusiasta, «demasiado rebelde para el cielo, demasiado inocente para el infierno». La rivalidad en el amor no impide el afecto y la solidaridad entre las dos mujeres, pues ambas saben que, frente a los hombres, es más lo que las une que lo que las separa. Shirley tiene el talento único de Charlotte Brontë para combinar análisis sutiles con arrebatos visionarios, un elevadísimo sentido moral con una heterodoxa sátira de costumbres, y esa soberbia estilización del amor y el sentimiento que es la clave de su estética y de su mundo.

Shirley ha sido una pequeña decepción. No he llegado a disfrutar de pleno con esta novela. Me ha resultado muy lenta en su desarrollo, con excesivas descripciones que ralentizan la historia. En esta ocasión, hubiera agradecido menos páginas. 

Ambientada en 1812, en Yorkshire, son los años de una gran depresión industrial, cosa que está muy bien reflejada en la novela. Es lo que más me ha gustado. Está muy bien descrito esos tiempos en los que la introducción de la máquina está provocando la falta de empleo de muchos obreros y la desesperación e impotencia de estos, que no dudan incluso en recurrir a la violencia, en la lucha por ese empleo perdido, por esos derechos que les están arrebatando. Mucha crítica y mucha denuncia social hay en este libro. 

Lo que no tenía muy claro la autora es la personalidad de sus dos protagonistas femeninos. Al principio, ambas parecen personajes independientes. Caroline, por su deseo de tener un trabajo, y Shirley, por la libertad que demuestra al exponer sus ideas. Pero al final, en ambos casos, el amor irrumpe en sus vidas y todo ese carácter parece desmoronarse, sobre todo en el caso de Shirley, lo que me sorprendió bastante.

"Un hombre que desee vivir conmigo como marido tiene que ser capaz de dominarme. Un hombre en cuya presencia me sienta obligada e inclinada a ser buena. Un hombre cuya aprobación sea una recompensa y cuya censura sea un castigo para mí."

Y el amor se convierte en el absoluto protagonista en las páginas finales, pero la verdad es que esta parte es la que menos me ha interesado. No me han resultado sus historias suficientemente buenas ni bien desarrolladas como para atraparme. En fin, no me he arrepentido de leerla, que tiene sus cosas buenas, pero no ha sido la obra maestra que esperaba de esta autora. 


Drácula

Bram Stoker

Traducción por Juan Antonio Molina Foix

Cátedra, 2006

Si hay un mito literario que haya alcanzado la universalidad, sin duda es el de "Drácula", el arquetipo del vampiro. Publicada a finales del siglo XIX y recibida todavía como una novela gótica tardía, sus repercusiones han desbordado con creces el ámbito cerrado del género, gracias a una hábil amalgama de folclore e historia auténtica. "Drácula" es un clásico porque cuenta algo que puede suceder donde quiera que haya seres humanos: el miedo a la muerte y a los muertos, el sueño de la inmortalidad, la dialéctica psicológica y sexual en nuestro interior entre dominio y sentimiento, entre el deseo de herir a los que amamos y de ser heridos por ellos.

De Drácula ya hice reseña hace unos años, así que no voy a extenderme mucho en esta ocasión. Me apetecía releerla otra vez, así que aproveché la iniciativa de Anabel Samani para hacerlo. Lo que no esperaba era pasármelo tan bien, porque lo que me he reído junto a Nitrocris, Susurros de B y la propia Anabel no ha sido normal. Yo creo que las copitas que se tomaban los protagonistas, que no han sido pocas, nos terminaron afectando. Que nunca en mis anteriores lecturas había sido tan consciente  de la de veces que lo arreglan todo con una copita de vino, whisky, brandy o lo que sea. ¿Qué necesito valor para enfrentarme al peligro? Copita. ¿Desmayo? Copita. ¿Cansancio? Copita. ¿Preocupado? Venga copita... Habría que ver a esta gente en una juerga...

Y en esta lectura también he sido más consciente de que, sin Mina, la empresa a buen fin posiblemente no hubiera llegado. Ella es la que demuestra ser más inteligente, más valiente, la que más arriesga. Y si Van Helsing hubiera sido desde el principio más clarito y se hubiera dignado a expresar sus pensamientos antes, muchas cosas hubieran podido ser evitadas. Claro que si esto hubiera ocurrido, no habría historia...

Y no puedo terminar sin añadir que Stoker demuestra, sobre todo en su primera mitad, que creando atmósferas inquietantes y angustiantes es un absoluto genio. 

En fin, un clásico que hay que leer sí o sí. Y si además lo haces en buena compañía, como ha sido el caso, lo disfrutas el doble. 

19 comentarios:

  1. De las tres novelas sólo he leído Shirley y me gustó mucho, pero también le vi sus cosas. El feminismo es un tanto incipiente y hay cosas que chirrían, pero es que dada la época tampoco se puede pedir un feminismo radical de corte actual. También me chocó que a partir de cierto momento la crítica social que había impregnado la novela desaparece para ser sustituida por el romance entre los personajes. En su momento lo achaqué al hecho de que las desgracias que afectaron a la autora en un momento dado le hicieran tirar por ese camino más fácil a la hora de terminar la novela, pero la verdad es que no lo sé.
    Un beso.

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  2. Hola, muchas gracias por las recomendaciones, el libro de Drácula lo tengo en casa desde hace muchos años y aun no lo he leído, no obstante, creo que te haré caso y puede que lo ponga como una de mis lecturas para este verano, ya que me han dado ganas al leer tu opinión.
    Besos desde Promesas de Amor, nos leemos.

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  3. Hola guapa 😘
    De los tres libros que nos traes hoy, solo leería el primero porque Drácula es un clásico que he leído ya varias veces y que creo que no tiene a día de hoy casi ningún libro a su altura en el género y el de Brontë no me llama nada la atención.
    Besos.

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  4. Cómo me reí con el primero cuando lo leí! 🤣 Muy divertido.
    Totalmente de acuerdo con lo que comentas de Drácula: Mina es la más espabilada. ¡Y vaya bien que lo hemos pasado! Muchas gracias, Margari ❤️
    Beso grande 😘

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  5. Buenas noches, Margari:
    ¿Sabes? A mí Shirley me gustó, aunque también supuso una pequeña decepción con respecto a otras obras de la autora que me complacieron más.
    Con respecto a las otras dos novelas que nos presentas, la primera es uno de los pocos Rara Avis de Alba que aún no tengo; y con respecto a Drácula, es una obra que quisiera releer sin tardar mucho.
    Por otro lado, qué envidia me das con tu ritmo lector.

    Un abrazo y felices lecturas!!

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  6. ¡Hola Margari!

    Ains, adoro Drácula, aunque no me había dado cuenta de lo del alcohol... pero madre mía, prestaré más atención de ahora en adelante ajajajja
    Que pena que Shirley te haya decepcionado un poco, yo lo tengo pendiente, y el de Quien mató a Harry me lo llevo anotado :D

    ¡besotes!

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  7. Interesantes propuestas aunque la segunda no te ha convencido. que la primera te haya hecho reír ya es muy favorable para su lectura. Respecto a la relectura parece que ha sido todo un éxito al hacer una lectura conjunta (me atrae mucho "Drácula").

    Besos

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  8. Hola Margari, claro que nos lo pasamos genial en la lectura de Drácula, yo creo que la voy a recodar toda la vida, jeje...
    Pero... ¿quién mató a Harry? la leí hará un par de años o tres y me reí tanto como tú, es una genialidad y como dices al final lo que menos importa es quién mató a Harry...
    Shirley no la he leído, pero sí que conozco opiniones como la tuya, si algún día me pongo con ella iré con cuidadito, igual es necesario tomarse alguna copita para saborearla mejor, jeje...
    Un besazo

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  9. De las tres, Margari, me llama más la primera, quizás sea porque las otras dos son más clásicas, más conocidas mientras que de Jack Trevor Story no sé nada. Si además dices que tiene situaciones humorísticas, la atracción es mayor porque lo que ahora se necesita -¡y no abunda, la verdad sea dicha!- es humor, mucho humor para poder sobrellevar y olvidar por un ratito las penalidades del mundo. Me lo apunto.

    Un beso grande, amiga

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  10. Hola. Qué pena lo de Shirley, aunque me describan muy bien una situación como lo de la industria, a mí me importa más personajes y sentires y si me falla eso...pues nada, uno menos.
    Con el primero me he reído con tu comentario, quién... mató a Harry. Pero el humor no es lo mío y ese trajín con el cadáver me ha hecho gracia pero por cómo lo cuentas. No es para mí.
    Drácula es una maravilla y además tengo una edición espectacular de Akal que cada vez que la reseña alguien me apetece leer otra vez. Es verdad que cualquier circunstancia les viene bien para trasegar unas botellas.
    Besos

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  11. Hola Margari,
    Has traído tres novelas y las tres me gustaron mucho, cada una en su estilo pero las tres fabulosas "¿Quién mató a Harry?" me sorprendió muchísimo para bien porque me lo pasé genial leyéndola.

    Estupendas mini reseñas 💋💋💋

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  12. Solo he leído Drácula y mira, yo seré muy rarita, pero me pareció un tostón jajaja
    Besos.

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  13. De este año no pasa que lea Drácula, me lo he propuesto firmemente ^^

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  14. Sólo he leído "Drácula" y creo que soy la única persona en el mundo a la que no le gusta esta novela. Las demás no las he leído.
    Besos.

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  15. ¡Jajajaja! Pues he leído "Drácula" un par de veces y no me había dado cuenta de "las copitas", me parto. Jopé, si lo llego a saber me apunto a la lectura con vosotras, jajajaja. Bueno, y qué genial que te lo hayas pasado en grande con "Pero... ¿y quién mató a Harry?", es que es divertidísima, con ese toque absurdo que comentas y con su pincelada de "Sueño de una noche de verano", me encantó. Besos.

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  16. Me quedo con Drácula, que me encantó. Un besazo y feliz finde.

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  17. ¡Hola, Margari! Tres lecturas muy diferentes y todas muy interesantes. El de Harry es genial, me gusto muchísimo y como bien dices, lo de menos es saber quién mató al dichoso Harry :) El de "Drácula" para mí es un imprescindible, lo he leído varias veces (la última en 2019) y más que caerán. Y sí son todos unos borrachines... jajaja. Y el único que no he leído es "Shirley", es además mi único pendiente de las hermanas, pero no quiero que pase de este verano sin leerlo. Te confieso que, para mí, Emily y Anne tenían más talento que Charlotte, pero es una opinión impopular y no lo diré muy alto... :)

    ¡Besote!

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  18. Dracula es una de esas novelas que no defraudan, si además nos descubres esa novela corta de Jack Trevor Story, solo me queda darte las gracias y anotarme como lecturas pendientes ambos libros. Un saludo.

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  19. ¡Hola!
    la primera me la llevo sí o sí, de hecho puede que la lea pronto si la encuentro en la biblioteca, me apetece ese tipo de lecturas que te sacan risas y sonrisas. ¡Gracias por la recomendación!
    La de Drácula ya la he leído, hace mucho tiempo, pero no soy de relecturas. La otra, no es mucho de mi estilo.
    Besos

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