viernes, 16 de enero de 2026

Alma partida de Akira Mizubayashi

Alma partida
Akira Mizubayashi
Traducida por Lucía Dorín
Edhasa, 2023

En 1938, bajo el gobierno de una dictadura nacionalista, Japón emprende una guerra para expandirse en Asia. Entretanto, cuatro músicos aficionados amantes de la música clásica, Yu, de origen japonés, y tres estudiantes chinos, se reúnen regularmente para ensayar Rosamunda, la sonata de Schubert. Y esas sesiones idílicas y armónicas los sustraen del ambiente de intolerancia y terror que los rodea. Pero el amparo de Schubert dura poco tiempo. Una patrulla militar irrumpe en uno de los ensayos y los detiene. Y no se volverá a saber nada de ellos. Ese día, Rei, el hijo de Yu, se ha escondido en el armario, y desde allí lo escucha todo. Cuando un teniente abre la puerta y lo descubre, se cruzan las miradas, y lo peor parece estar a punto de suceder. Sin embargo, en completo silencio, el teniente le da el violín de su padre y se marcha al punto, sin delatarlo. Es un momento que marcará la vida de Rei, el momento en que la piedad y el perdón interrumpen la crueldad y la violencia homicida. Adoptado por una familia francesa, Rei se convertirá con los años en un destacadísimo lutier de París. Pero no olvidará nunca. Así, tras años de paciente trabajo, restaurará el violín de su padre y volverá al Japón, para cerrar el círculo que aquel teniente había dejado abierto... Con una prosa sugerente y exquisita, Mizubayashi ha escrito una novela conmovedora sobre el poder de la evocación y la memoria.

Entre las lecturas más emotivas del año pasado tengo que colocar esta novela, bellamente escrita y absolutamente conmovedora. Una novela que gira en torno a las heridas de la guerra, a la pérdida, al duelo. Que nos muestra la resiliencia de aquellos que sufrieron las consecuencias de la guerra, que tuvieron que superar los temores, que tuvieron que adaptarse, aprender de nuevo a vivir, a perdonar... Conviviendo con el dolor, conviviendo con las ausencias... Sin olvidar nunca el pasado pero viviendo el presente, sin convertir el odio o la venganza en el motor de sus vidas. Valorando todo lo bueno y recomponiendo su alma poco a poco, como ese violín que el protagonista consigue reparar. 

Puede parecer una historia dura pero os aseguro que no lo es. Es una historia emotiva, que nos habla de superación, de esperanza, de perdón. Y que tiene una banda sonora magnífica. Muy recomendable. 

1 comentario:

  1. ¡Hola! Pues no lo conocía pero siempre están bien los libritos que te hacen sentir tantas cosas. Un besote :)

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