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jueves, 28 de diciembre de 2023

Ración de minireseñas


Expiación
Ian McEwan
Trad: Jaime Zulaika
Anagrama, 2011
En la gran casa de campo de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migraña, y el señor Tallis, un importante funcionario, está, como casi siempre, en Londres. Briony, la hija menor, de trece años, desesperada por ser adulta y ya herida por la literatura, ha escrito una obra de teatro para agasajar a su hermano Leon, que ha termina­do sus exámenes en la universidad y hoy vuelve a casa con un amigo. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha regresado hace unos días de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quien sí lo ha hecho, en cambio, es Robbie Turner, el brillante hijo de la criada de los Tallis y protegido de la familia, que paga sus estudios.

Es el día más caluroso del verano de 1935, y las vidas de los habitantes de la mansión parecen deslizarse con apacible elegancia. Pero si el lec­tor ha aguzado el oído ya habrá percibido unas sutiles notas disonantes, y comienza a esperar el instante en que el gusano que habita en la de­liciosa manzana asome la cabeza. ¿Por dónde lo hará? Hay una curiosa tensión entre Cecilia y Robbie. Y otra situación potencialmente peli­grosa: la hermana de la señora Tallis ha abandonado a su marido, se ha marchado a París con otro hombre y ha enviado a su hija Lola, una nín­fula quinceañera, sabia y seductora, a casa de sus tíos. Y la ferozmente imaginativa Briony ve a Cecilia que sale empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie la mira...

Segunda vez que leo esta novela y la he disfrutado incluso más que en la primera ocasión. Quizás porque ya sabía lo que me iba a encontrar, he disfrutado más con ese inicio que esa primera vez se me hizo algo lento. Y aún conociendo el desenlace, no he podido evitar quitarme el sombrero ante un final tan redondo, tan bien acabado. Mi opinión, en general, sigue siendo la misma, así que aquí os dejo la reseña que ya publiqué en el blog. 

Me casé por alegría
Natalia Ginzburg
Traducción de Andrés Barba
Acantilado, 2018
 
Hace apenas una semana de la boda de Pietro y Giuliana, y poco más de un mes desde que se conocieron. Él es un abogado de clase acomodada, fatigado de una vida sosegada en la que reina el orden; ella, una excentrica muchacha de origen más humilde que, tras huir de casa a los diecisiete años, ha debido valerse por sí misma. Pietro ha invitado a su familia a una comida en su apartamento para intentar tranquilizar a la madre, que no ve el repentino matrimonio con buenos ojos: esta reunión familiar se convertirá en la prueba de fuego de la joven pareja. Me case por alegría es la pieza teatral más celebre de Ginzburg; la maestría en la construcción de los personajes y la viveza de los diálogos hacen de ella no sólo una comedia hilarante, sino tambien una aguda reflexión sobre los mecanismos de la felicidad, que transgreden las convenciones y los prejuicios más arraigados.

Pequeña obra de teatro con la que Ginzburg me ha vuelto a conquistar. Sorprende, pese a su brevedad, la profundidad de sus personajes. Con un tono de comedia, la autora va mostrando la decadencia de la burguesía italiana y aprovecha también para abordar temas más serios como el maltrato, la pobreza, el aborto... Pero lo hace con un estilo tan desenfadado que parece criticar pero sin criticar. Ella lo suelta, pero lo disfraza con un poco de humor, quizás para evitar que alguien se moleste. Quizás para evitar, a su vez, las críticas... Una magnífica pieza teatral.

Madame de Treymes
Edith Wharton
Traducción de Jordi Fibla
Austral, 2023

Los sentimientos del neoyorquino John Durham hacia Madame de Malrive son fuertes pero la pareja no podrá casarse sin que ella obtenga antes el divorcio. Para ello recorren a la misteriosa Madame de Treymes, representante de la oscura y pomposa aristocracia francesa, cuya influencia puede ser decisiva. No obstante, Durham desconoce las fuerzas inextricables a las que su amor deberá enfrentarse.

El conflicto está expresado aquí de forma magistral gracias a una prosa elegante que examina con enorme precisión y sutileza los perfiles psicológicos y la hiprocresía de la alta sociedad. La novela registra el conflicto entre dos mundos opuestos ?el americano y el de la impenetrable familia aristocrática del viejo continente?, de cuya resolución pende la felicidad de la pareja protagonista. 

¡Qué bien escribe Edith Wharton! Si no habéis leído esta novela, id ya a por ella, que se tarda más en pensar en si la leo que en leerla. Increíble como en una novela tan breve, la autora logra perfilar tan bien a sus personajes, en especial, al personaje femenino que da título a la obra. 

Qué maestría a la hora de mostrar las diferencias entre la vieja Europa y los Estados Unidos a través de sus personajes. La arcaica Europa, con todas sus normas, sus protocolos, sus antiguas costumbres, frente a una América que empieza a emerger con fuerza, pisando fuerte, sin reglas o convenciones que la aten. 

Tema principal es el de la opresión de la mujer. Mujeres que no son libres, que viven sometidas a las convenciones, a rígidas normas de las que no pueden escapar si no quieren ver comprometidos su honor, su dignidad, su estatus social. 

En definitiva, una pequeña joya de Edith Wharton.

En las montañas de la locura
H.P. Lovecraft
Traducción de Miguel Temprano
Acantilado, 2014
 
«Me veo obligado a hablar, pues los hombres de ciencia se niegan a seguir mi consejo sin saber por qué. Si explico las razones por las que me opongo a esta planeada invasión de la Antártida—con su extensa búsqueda de fósiles y
su minuciosa perforación y fundición del antiguo casquete glacial—es totalmente en contra de mi voluntad y mis reticencias son aun mayores porque es posible que sea en vano. Es inevitable que los hechos, tal como debo revelarlos, susciten dudas, pero si suprimiera todo lo que parece extravagante o increíble no quedaría
nada. Las fotografías guardadas hasta ahora, tanto las aéreas como las normales, hablarán a mi favor, pues son tremendamente gráficas y elocuentes».
 
No puedo negar la desbordante imaginación del autor, pero tengo que reconocer que no termino de disfrutar con sus novelas. No termino de disfrutar con ese miedo irracional que él, de forma tan minuciosa, describe. Con ese horror que no hay ciencia ni razón que puedan hacer nada. Eso sí, tengo que admitir que el autor se lo curra muchísimo, aportando numerosos datos científicos para darle verosimilitud a todo lo que está contando. Para meternos de lleno en la historia. Pero no, no es mi estilo. No termino de entrar en sus novelas. 


miércoles, 9 de octubre de 2019

Minireseñas: Los ojos azules pelo negro de Marguerite Duras y Expiación de Ian McEwan

Los ojos azules pelo negro
Marguerite Duras
Trad. Clara Janés
1987, Tusquets
 Un hombre y una mujer se encuentran cada noche en una habitación desnuda frente al mar. Los liga un extraño acuerdo : a cambio de una remuneración, ella debe yacer junto a él, pero sus noches serán blancas, él no la desa, únicamente la quiere a su lado para que lo salve de la muerte, del miedo. Como un muro de cristal, se erige entre ellos el recuerdo de un joven extranjero de ojos azules pelo negro, quimera extraviada de un amor innombrable, perdido de antemano, vivido en la certeza de una imposible posesión. El infierno de una pasión incumplida que enfrenta al hombre a todos sus abismos se encarna aquí en «el mal de la muerte», la homosexualidad, palabra que sin embargo permanece ausente durante todo el texto, pues apenas sirve como metáfora de la trágica soledad que habita en el fondo de la condición humana.
Marguerite Duras nos presenta en esta novela, que tiene mucho de poesía, a dos personajes atormentados, solitarios, inseguros, a los que la casualidad une. Y aunque entre ellos el amor no surge, está muy presente. Son muchos los días y las noches que están juntos. Aunque realmente están solos. Y hablarán cada uno de su amor, de ese amor fallido, de ese recuerdo que tanto daño les hace. Hablan, pero los silencios dirán más que las palabras. Lloran, se miran, se conocen. Pero no sabremos en ningún momento sus nombres. Ambos serán sólo dos pronombres, ella y él. Sus nombres no importan. Sólo importa su dolor, su agonía, su sufrimiento...

Admito que ha sido una lectura complicada. Y que seguramente se me hayan escapado más cosas de las que he cogido. Pero me ha gustado. Repetiré con la autora... Y con el libro. 


Expiación
Ian McEwan
Trad: Jaime Zulaika
Anagrama, 2011
En la gran casa de campo de la familia Tallis, la madre se ha encerrado en su habitación con migraña, y el señor Tallis, un importante funcionario, está, como casi siempre, en Londres. Briony, la hija menor, de trece años, desesperada por ser adulta y ya herida por la literatura, ha escrito una obra de teatro para agasajar a su hermano Leon, que ha termina­do sus exámenes en la universidad y hoy vuelve a casa con un amigo. Cecilia, la mayor de los Tallis, también ha regresado hace unos días de Cambridge, donde no ha obtenido las altas notas que esperaba. Quien sí lo ha hecho, en cambio, es Robbie Turner, el brillante hijo de la criada de los Tallis y protegido de la familia, que paga sus estudios.

Es el día más caluroso del verano de 1935, y las vidas de los habitantes de la mansión parecen deslizarse con apacible elegancia. Pero si el lec­tor ha aguzado el oído ya habrá percibido unas sutiles notas disonantes, y comienza a esperar el instante en que el gusano que habita en la de­liciosa manzana asome la cabeza. ¿Por dónde lo hará? Hay una curiosa tensión entre Cecilia y Robbie. Y otra situación potencialmente peli­grosa: la hermana de la señora Tallis ha abandonado a su marido, se ha marchado a París con otro hombre y ha enviado a su hija Lola, una nín­fula quinceañera, sabia y seductora, a casa de sus tíos. Y la ferozmente imaginativa Briony ve a Cecilia que sale empapada de una fuente, vestida solamente con su ropa interior, mientras Robbie la mira...
Briony es la protagonista absoluta de esta novela. Aunque la trama gire en torno a la relación entre Cecilia Tallis y Robbie Turner, son las palabras de Briony las que marcan el rumbo de esta relación. Palabras fruto de su desbordante imaginación de escritora, o quizás fruto de sus celos, pero palabras graves, que acusan a Robbie de un delito que no ha cometido. Y que no solo influyen en su relación con Cecilia, sino en toda su vida. Palabras que Briony nunca podrá olvidar, porque el sentimiento de culpa la acompañará el resto de su vida. Una culpa que tratará de enmendar, que tratará de limpiar, pero, ¿realmente es suficiente?

Expiación es una novela que crece a medida que vamos pasando páginas. Con una prosa rica, llena de matices, su inicio se hace denso, por repetitivo. Porque parece no avanzar al contarnos el autor la misma escena desde diferentes puntos de vista. Pero cuando llegamos al final, comprendemos que ese inicio es totalmente necesario, para comprender y entender a cada uno de los personajes. Y porque ayuda a crear una atmósfera asfixiante que nos oprime y desasosiega. Y lo mejor es su final, inesperado, brillante, que enlaza a la perfección todos los hilos que el autor ha ido dejando sueltos a lo largo de la novela.