In vino veritas
Virginia Gasull
Suma de Letras, 2015
Un thriller enológico que se remonta al nazismo; un embriagador misterio. La inspectora Oteiza se enfrenta al caso más importante de su carrera. Historia, expolio nazi, intriga y vino en una investigación trepidante que la cambiará para siempre.El robo de uno de los mosaicos mejor conservados de Europa hace que la inspectora
He disfrutado con esta novela más de lo que esperaba. No es el mundo del vino un mundo que me atraiga especialmente y de él conozco muy poco. Así que empecé la lectura sin muchas expectativas. Pero casi sin darme cuenta, me metí de lleno en la historia y las páginas volaron en mis manos.
Y es que es fácil dejarte llevar por esta historia. Destaca el modo en que está estructurada. Narrada en capítulos cortos, la historia avanza cuando nos encontramos con un narrador omnisciente, en tercera persona. En estos capítulos conocemos al detalle cómo avanza la investigación e iremos viendo la relación que se va formando entre la pareja protagonista. Pero en otros capítulos, este narrador cambia. La protagonista se habla a sí misma usando la segunda persona, como si estuviera manteniendo una conversación con ella misma. De este modo logramos conocer profundamente sus emociones, sus pensamientos, sus luchas... Aunque la investigación en estos capítulos se para, no nos importa. Porque consigue así que nos acerquemos más al personaje de Oteiza, que empaticemos con ella desde el principio. Que seamos capaces de sentir todo lo que ella siente. Oteiza es indudablemente el personaje mejor perfilado de toda esta novela. Inspectora de policía, vive por y para su trabajo. No hay nada más en su vida. Cada vez que tiene la felicidad cerca, la deja escapar. Porque no se fía, porque tiene miedo... Porque hay algo en su pasado que le impide ser feliz. Porque hay algo en su pasado que le impide confiar...
El otro gran personaje es , propietario de viñedos, que ayudará a Oteiza en la investigación por sus conocimientos sobre vino. Guapo, educado, culto, millonario... No tengo el gusto de conocer a Cristian Grey, pero creo que este personaje no tiene nada que envidiarle. También él esconde un secreto en su pasado. Algo hizo de lo que se arrepiente ahora. Pero cuando conocemos los motivos que le llevaron a hacerlo, más perfecto le hace todavía...
En los secundarios no se preocupa mucho la autora. Aparecen ligeramente perfilados, cumpliendo con el papel que les toca en este tipo de historias.
La ambientación también está muy lograda. Son varios los escenarios en los que se desarrolla la novela y están muy bien descritos. Ni siquiera me ha cansado leer las escenas dedicadas al mundo del vino. Muy bien introducidas en la trama, no puedo decir que sobra ninguna escena en ningún momento.
Otro aspecto positivo de la novela es la prosa de la autora, cuidada, sencilla, fácil de leer... También ayuda el perfecto equilibrio entre narración y diálogos y el buen ritmo que le impone a la historia.
En definitiva, un libro que me ha gustado mucho. Combina muy bien elementos de distinto género, como el histórico, el thriller o el romántico. Quizás el único pero que puedo ponerle es en este último elemento. La historia de amor me ha parecido demasiado típica y previsible. Pero no me ha impedido disfrutar de esta novela.