Un granito de mostaza
Laila Ibrahim
Traducción de David León
Amazon, 2018
La continuación de la exitosa novela La flor del azafrán amarillo.
Tras haberse criado en un hogar privilegiado de Virginia, Lisbeth abandona a su familia, contraria al abolicionismo. Dieciocho años después y finalizada la Guerra de Secesión, la joven vuelve con los suyos para visitar a su padre enfermo. Allí se encontrará con su antigua y queridísima aya negra, Mattie, y su hija Jordan, nacida en esclavitud. Ellas también huyeron y han regresado al Sur para salvar a la única pariente que les queda allí, oprimida y consagrada a un trabajo extenuante.
Para Lisbeth es momento de reconciliación; para Jordan y Mattie, de liberación. Pronto se toparán con una cruel realidad, en la que perviven el racismo y la injusticia, auspiciados por el resentimiento de los terratenientes blancos. Las tres mujeres se verán obligadas a reunir el valor suficiente para liberar a sus familias —y a ellas mismas— del pasado. Así descubrirán que se hallan unidas por un vínculo más poderoso que la amistad.
Me gustó bastante La flor del azafrán amarillo y he vuelto a disfrutar mucho con esta novela. Perfectamente ambientada, la autora logra llevarnos a esos años posteriores a la Guerra de Secesión, años en los que los perdedores aún no asimilaban la derrota y no querían perder los derechos que creían que aún les pertenecía. Se negaban a aceptar que los esclavos eran personas libres y seguían tratándolos como esclavos. Y también nos muestra como muchos de estos esclavos no sabían qué hacer con la libertad ganada, porque no sabían hacer otra cosa, porque no habían conocido otra vida.
Me ha gustado reencontrarme con los personajes de la anterior novela y me ha gustado conocer a muchos de los nuevos. Resulta fácil cogerles cariño. Como resulta fácil odiar a los malos malísimos de esta historia. Quizás el único pero que puede ponerle a esta novela son las "casualidades" un poquito forzadas. Por lo demás, una novela muy entretenida que se lee en un suspiro, con la que se sufre y con la que también sonríes.
El año de Saeko
Un periodista recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que sólo sabe que huyó abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española. Para rescatarla del olvido deberá reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida.
Marcada por cuatro hombres que la cambiarán para siempre -el empresario Santiago Carranza, el revolucionario francés Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el médico militar vinculado al nazismo Max von Schumann-, la historia de Amelia es la de una antiheroína presa de sus propias contradicciones que cometerá errores que no terminará nunca de pagar y que acabará sufriendo, en carne propia, el azote despiadado tanto del nazismo como de la dictadura soviética.
De la autora leí hace años La hermandad de la Sábana Santa y no me convenció mucho. Así que he tardado en animarme con ella otra vez. Y tengo que admitir que lo me ha hecho decidirme por este libro ha sido la serie de televisión, que no pinta mal. Así que antes de verla, he querido leerla. Y esta vez sí que me ha convencido.
Indudablemente, la gran protagonista de la novela es Amelia Garayoa, una mujer valiente, decidida, que va creciendo a medida que avanza en la novela. Un personaje que al principio nos puede caer un poco mal, porque la vemos como la típica chica mimada y consentida que cree que la vida gira sólo en torno suya. Pero pronto va a aprender que esto no es así. Y lo va a aprender a un precio muy alto. Su vida va a estar marcada por los hombres que se crucen en su camino. Y no va a ser una vida fácil. A través de ella conoceremos muchos de los acontecimientos importantes del siglo XX, porque ella los va a vivir y de forma muy directa. Los años de la república, de la guerra civil, de la posguerra, la Segunda Guerra Mundial, la Rusia de Stalin, la Guerra fría...
No hay momentos para el aburrimiento en esta novela. Te mantiene en tensión en todo momento, porque si Amelia comete errores en su vida, lo va a pagar muy caro. Porque son muchas las desgracias que le va a tocar vivir, mucho lo que va a sufrir, tanto física como psicológicamente.
Y tengo que reconocer, además, que, aunque el final lo veía venir, no por eso dejó de emocionarme y me puso un nudo en la garganta. Volveré a repetir con la autora.









