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miércoles, 11 de enero de 2017

Sobre Grace de Anthony Doerr


Sobre Grace
Anthony Doerr
Trad:  Laura Vidal
Suma, 2016

Desde su niñez en Alaska, David Winkler ha vivido obsesionado por la nieve. Además, David tiene un don: a veces puede ver cosas antes de que ocurran. Sus premoniciones le permiten saber que un vecino será atropellado por el autobús o que se enamorará de una mujer en un supermercado. Pero cuando David sueña que su hija se va a ahogar en una inundación sin que él pueda salvarla, toda su vida se desmorona. Huir de su familia, de su casa y de su propio futuro parece el único modo de negar el sueño que lo atormenta.
Solo, sin medios y sin saber si su hija ha sobrevivido o si su mujer ha conseguido perdonarlo, David tendrá que comenzar una nueva vida. Hasta el día en que deba enfrentarse a la decisión de buscar a las personas que dejó atrás.
Haciendo uso de una prosa luminosa, Doerr ha creado una inolvidable novela sobre el poder del amor y la belleza de la naturaleza, y sobre los pequeños milagros que transforman nuestras vidas.


Aunque iba prevenida porque no había visto muy buenas reseñas de este libro, la decepción ha sido grande, muy grande. Lo único destacable de este libro, en mi opinión, es su maravillosa prosa. Una prosa sugerente, seductora, casi lírica. Con abundantes y minuciosas descripciones que no dejan nada al azar. Descripciones preciosas en las que el autor demuestra su enorme talento para escribir.  Pero ni así he logrado disfrutar de la novela. Porque me ha fallado la historia. Una historia que no ha logrado engancharme en ningún momento. Ni al principio, ni en medio ni al final... Tampoco he logrado conectar con su personaje principal, ni para bien ni para mal. Y lo peor que le puede pasar a un personaje es que te resulte indiferente. O lo amas o lo odias, pero indiferente... Malo. Y claro, en ningún momento he sentido interés por él, por su historia, por su futuro, por nada... 

Realmente he terminado el libro por cabezonería. Esperando que en algún momento la historia mejorara, que en algún momento lograra meterme en ella, que en algún momento me atrapara la magia que sí supo desplegar el autor en La luz que no puedes ver. Pero no. Esa magia aquí no hizo acto de presencia. Y tengo que confesar que las últimas cien páginas fueron de lectura rápida, para terminar prontito y poder pasar a otra lectura que me causara menos sopor. De mis grandes decepciones del 2016.

viernes, 18 de septiembre de 2015

La luz que no puedes ver de Anthony Doerr

Anthony Doerr
Traductores: Carmen Cáceres y Andrés Barba
Suma de Letras, 2015
Marie-Laure vive con su padre en París, cerca del Museo de Historia Natural, donde él trabaja como responsable de sus mil cerraduras. Cuando, siendo muy niña, Marie-Laure se queda ciega, su padre le construye una perfecta miniatura de su barrio para que pueda memorizarla gracias al tacto y encontrar el camino a casa. A sus doce años, los nazis ocupan París y padre e hija tienen que huir a la ciudad amurallada de Saint-Malo. Con ellos se llevan la que podría ser la más preciada y peligrosa joya del museo.
En una ciudad minera de Alemania, el joven huérfano Werner crece junto a su hermana pequeña, cautivado por una rudimentaria radio que ambos encuentran. Werner se convierte en un experto en construir y reparar estos aparatos cruciales para los nuevos tiempos, un talento que no pasa desapercibido a las Juventudes Hitlerianas.
Siguiendo al ejército alemán, Werner deberá atravesar el corazón en guerra de Europa. Hasta que en la última noche antes de la liberación de Saint-Malo los caminos de Werner y Marie-Laure por fin se crucen. Y sus vidas cambien para siempre.
 Tengo debilidad por las historias ambientadas en la II Guerra Mundial. Así que este libro se convirtió, desde que salió, en un libro que tenía que leer, sí o sí. Pero a medida que iba leyendo reseñas, mi miedo iba creciendo. Todas eran muy buenas y las expectativas cada vez estaban más altas. Temía la decepción. Pero no. Cuando empecé a leerlo me olvidé de todo: de reseñas, de expectativas, de opiniones... Sólo me dejé llevar por una historia que, sin recurrir al dramatismo y a la lágrima fácil, está llena de sensibilidad, de emociones, de sensaciones... 

Me dejé llevar de la mano de dos personajes entrañables a los que vemos crecer a lo largo de la novela. Dos niños que se ven obligados a crecer rápidamente por culpa de los horrores de la guerra. Aunque los dos pertenezcan a bandos diferentes. 

Marie-Laurie es una niña ciega que se ve obligada a abandonar París cuando los alemanes están a punto de ocupar la ciudad. Su vida dará un giro radical. Huirá junto a su padre a Saint-Malo. Un padre que siempre había estado a su lado, cuidándola, protegiéndola, preocupándose por proporcionarle las armas suficientes para ser autónoma en esta vida, a pesar de su ceguera. Junto a Marie-Laurie, sabremos cómo se enfrentó Francia a la ocupación. Conoceremos lo que es el miedo, el odio, la desesperación, la desconfianza, porque nunca sabes quién podrá traicionarte... Y también conoceremos a personajes, también entrañables, que siempre estarán dispuestos a luchar, a pesar del miedo. 

El otro gran protagonista es Werner, un joven alemán. Por ser huérfano, está condenado a trabajar en las minas de carbón cuando cumpla 15 años. Pero él no quiere, porque en esas mismas minas murió su padre. Será su inteligencia y el talento innato que demuestra a la hora de reparar radios lo que le aleje de ese destino. Pero le acercará a otro más cruel. Será alistado. Y junto a Werner conoceremos los brutales métodos empleados por los nazis para arrebatarles a sus jóvenes soldados su inocencia, su infancia... Todo con el único fin de convertirles en auténticas máquinas de matar, sin conciencia, sin emociones. 

Marie-Laurie y Werner, dos personajes que ven como los horrores de la guerra están a punto de destruir su humanidad, están a punto de acabar con su cordura.  Pero ambos encontraran dos cosas que les permitirá no caer, no sucumbir: la radio y Julio Verne. Y será la radio y Julio Verne lo que propicie su breve encuentro. Un encuentro que iniciará el desenlace de la novela. Un desenlace que, como toda la historia, está contado con una sensibilidad exquisita, que te deja con las emociones a flor de piel.