D.E. Stevenson
Traducción por Concha Cardeñoso
Alba, 2016
Cerca de Wandlebury, el pueblo en torno al cual gira la saga de la señorita Buncle y Las cuatro Gracias, hay otro pueblecito, Ashbridge, donde la gente «tiene algo isabelino» y es «sencilla y valiente». En las afueras se alza Villa Vitoria, que un capitán mandó construir «después de luchar en la batalla de Vitoria y contribuir a la expulsión de José Bonaparte de España». Ahora esta romántica casa de campo es famosa por su jardín florido y por la hospitalidad y buen humor de su residente, Caroline Dering, viuda de un hombre a quien solo se recuerda por su antipatía y fatalismo, y madre de tres hijos. En Villa Vitoria (1949) volvemos a encontrar el gusto de D. E. Stevenson por la comedia campestre y por las «dificultades» de pequeños personajes que «se parecían mucho a las del ancho mundo, pero vistas desde el otro lado del telescopio».
Villa Vitoria destaca por su sencillez. Por la sencillez de su historia, por las sencillez de sus personajes, por la sencillez de su prosa... Y de esta manera poco a poco te va conquistando. Y hace que te sientas en plena campiña inglesa desde las primeras páginas y que te encariñes con cada personaje que va apareciendo a lo largo de la novela. Personajes que sentimos muy reales, muy cercanos. Personajes que han acabado de vivir una guerra y aún sufren sus consecuencias. Aunque hay que agradecer que a la autora no le gusta el drama y suaviza mucho este tema.
Es una historia que he disfrutado mucho y que me ha atrapado desde el principio, pese a no tener un ritmo trepidante. Sus páginas se van leyendo de forma pausada pero cuesta soltarlas. Porque vas sintiendo mucho cariño por cada uno de sus personajes y cuesta despedirse de ellos. Por la amistad, por el amor por el coraje, por el sacrificio que muchos de ellos hacen. Una novela muy recomendable.
La falsa amante
Honoré de Balzac
Traducción de José Ramón Monreal
Ediciones Invisible, 2019


