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miércoles, 9 de abril de 2014

Ración doble de reseñas

Aprovecho esta entrada para hablar un poquito de mis dos últimas lecturas en inglés, que tengo sus reseñas un poquito abandonadas.

La primera, Man from the South and other stories de Roald Dahl. Es de nivel 6 y me ha sorprendido que no me haya costado mucho leerlo. También es cierto que alguna de sus historias ya las conocía por haberlas leído hace tiempo en español. Lo más destacable de estos relatos es la capacidad del autor para mantenernos en tensión hasta la última frase, hasta la última palabra. Y es que hasta que no llegamos al final, no sabemos qué va a  ocurrir. Estamos pensando en el final más previsible y Dahl nos sorprende con otro. Solo en unos pocos relatos nos ofrece el final que estábamos esperando, pero no por esta razón deja la tensión de aparecer en el relato. Al contrario, se incrementa, porque tememos que el trágico final se produzca y estamos deseando pegarle un grito al personaje para que se dé cuenta del peligro. 

Como bien indica la contraportada del libro, Roald Dahl es un auténtico maestro de lo inesperado.


Lydia Cassatt reading the morning paper es un libro que descubrí en la biblioteca mientras miraba los libros de nivel, a ver cuál me llevaba. Como están todos rebujaditos... Y fue ver esta portada y ya ningún libro me llamó la atención como éste. Aunque me daba miedo porque exceptuando la breve obra de teatro de Wilde que reseñé hace poquito, hacía años que no me atrevía con un libro en inglés. Pero al final me animé. No es una novela larga y además, tiene amplios márgenes y letrita grande, lo que anima más.

Y empecé su lectura. Y tengo que decir que entre el nivel 6, que es el último en los libros de nivel, y el libro en su lengua original, hay una gran diferencia. Me parece que algún nivel intermedio entre uno y otro deberían poner, que el salto es grande. Me costó un poquito meterme en la lectura porque constantemente tenía que acudir a mi fiel amigo don Diccionario. Y a pesar de esto, disfruté con la lectura. No es un libro de acción. Al contrario, es de esas lecturas lentas, para disfrutar con la exquisita prosa y con las reflexiones de la protagonista, Lydia Cassat. Es de esos libros que te van conquistando poquito a poquito.

 Escrito desde el punto de vista de Lydia, la hermana mayor de la pintora impresionista Mary Cassat, asistimos a sus últimos años. Unos años duros, ya que sufre una grave enfermedad que la está llevando poco a poco a la muerte. Y lo sabe. Y esto hace que mire la vida de otro modo. Que aproveche sus últimos días al máximo y disfrute siendo modelo y fuente de inspiración a su hermana. Una hermana con la que mantiene una relación muy especial. El amor entre ellas se aprecia en cada palabra, en cada mirada, en cada gesto.

Y si la pasión de Mary es la pintura, la de Lydia serán los libros. Pero no tendrá talento para escribir historias. Lo suyo es leer, leer y leer. Raro es el momento en que no está con un libro en sus manos. Y los libros despertarán en ella recuerdos. Recuerdos de su infancia y su juventud, recuerdos del único amor que ha tenido, Tomas Houghton.

La autora se sirve de los retratos que Mary pintó a su hermana para recrear esta historia. Los cuadros están presentes en el libro, convirtiéndo casi en el hilo que une un capítulo con otro, convirtiéndose en uno de los grandes atractivos de éste.

En definitiva, un libro que he disfrutado a pesar de haber tenido que parar muchas veces para entender palabras, frases... Que me ha hecho conocer la pintura de Mary Cassat a través de los ojos de su hermana y que me ha cautivado por la exquisita y cuidada prosa de su autora.