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miércoles, 30 de marzo de 2022

La envidia de los mediocres de Roberto Martínez Guzmán

La envidia de los mediocres

Roberto Martínez Guzmán

Autopublicado, 2021

«Nunca abras una caja de Pandora si no tienes armas con las que combatir los demonios que encierra dentro».

Un encargo de un amigo, una muerte accidental y una pequeña villa en la montaña lucense son el punto de partida de un caso que no solo removerá los cimientos de la tranquila sociedad rural, sino que acabará por poner a prueba los límites de la conciencia humana.

 

 


Es la segunda novela protagonizada por Lucas Acevedo, pero adelanto ya que puede leerse bien de forma independiente, ya que es una historia totalmente autoconclusiva y no arrastra nada del libro anterior. 

Lucas Acevedo es un guardia civil retirado, que estuvo trabajando como agente infiltrado durante bastante tiempo. Una experiencia que le ha dejado tocado por todo lo que tuvo que ver y que sufrir. Por ese decide "retirarse" un tiempo. Y lo pongo entre comillas porque parece que la vida y los amigos no le dejan descansar mucho. Y siempre anda al final metido en problemas. Esta vez sus pasos le llevan hasta Fonsagrada, un pequeño pueblo de Lugo, lugar en el que los padres de un amigo suyo han fallecido de forma aparentemente natural. Pero si su amigo le pide que investigue, es que algo sospechaba. Y Lucas Acevedo logrará, poco a poco, descubrir lo que realmente ha sucedido.

Una historia que comienza y parece que no pasa nada, pero que va incrementando su ritmo y la tensión a medida que vamos avanzando en su lectura. Con buenos personajes, perfectamente trazados, con una trama bien hilada en la que el autor no deja nada al azar, y con una ambientación muy lograda, el autor ha conseguido una vez más una novela adictiva, de las que  no puedes soltar hasta llegar al final.

jueves, 25 de junio de 2020

La suerte de los idiotas de Roberto Martínez Guzmán

La suerte de los idiotas
Roberto Martínez Guzmán
Amazon, 2019
Lastrado por una última misión policial en Madrid que no acabó de la mejor manera, el policía Lucas Acevedo regresa a Galicia para poner en orden su cabeza. Cuando cree que lo ha conseguido, una noche conoce a una mujer que le hará plantearse la solitaria existencia que ha llevado hasta entonces. Sin embargo, pronto se complican sus planes. Mucha gente comienza a morir en su entorno y, en el momento en que se da cuenta de que él también está en el punto de mira, se verá obligado a librar una batalla de la que no conseguirá salir indemne.

La suerte de los idiotas es una novela muy bien escrita, en la que hay acción a cada momento. La historia siempre está avanzando y no nos deja el autor apenas tiempo para el respiro. Desde la primera hasta la última página.

Sobresale su protagonista, Lucas Acevedo, un personaje muy bien desarrollado. Un personaje que está tocado por su profesión. Son muchos los peligros que ha pasado, muchos los cadáveres que ha visto...  Y eso empieza a pesar. Y aunque está ahora de excedencia, no puede evitar intervenir cuando está viendo a una mujer siendo maltratada. Y a raíz de este hecho, se verá involucrado en una serie de asesinatos e incluso verá peligrar su vida. Desde luego, es un personaje muy carismático y no me importaría volver a tropezar con él en otra novela. 

El resto de personajes no están descritos con tanto mimo, pero sí con los suficientes rasgos como para reconocerlos de inmediato.

En definitiva, una buena novela negra, con un ritmo vertiginoso desde las primeras páginas hasta llegar a un final que es de auténtico infarto. Un poquito peliculero, tengo que admitirlo, pero de infarto. La verdad es que en ese final me estaba imaginando al Bruce Willis de La jungla de cristal en pleno apogeo...

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Café y cigarrillos para un funeral de Roberto Martínez Guzmán

Café y cigarrillos para un funeral
 
Editorial: Serial Books

¿Qué sentirías si supieras que vas a morir el día de tu cumpleaños?
El doctor Delfín Sánchez entra en la comisaría de Ourense la madrugada del viernes 19 de julio para denunciar que desde hace un año, mensualmente, le ha ido llegando una carta que anuncia su muerte. Pero la cuenta atrás arranca el último mes en que ya recibe una carta diaria con el plazo de muerte del 20 de julio a las siete de la tarde, fecha de su cumpleaños y hora en que nació. Además, ha empezado a recibir coronas de flores para su entierro…
Cuando Roberto Martínez Guzmán me ofreció leer su libro, no pude rechazarlo tras leer su sinopsis. Imposible dejarlo pasar sin saber cómo va a acabar esta historia.

Dividida en cuatro capítulos, cada uno de ellos tiene un título que lo resume perfectamente: La denuncia, La encuesta, La espera y La verdad.  En el primero de ellos, observamos como el doctor Delfín Sánchez acude a comisaria para denunciar que alguien está amenazándole y que ha puesto fecha al último día de su vida. Un día que ya está muy cercano. La tensión empieza a palparse. 

En La encuesta, Eva, la inspectora de policía, comprende que no hay tiempo para dudar y empieza a trabajar rápidamente. Lo primero es tener una lista de sospechosos. No son muchos, pero los indicios apuntan a que podría ser cualquiera de ellos. Apenas hay pistas... Apenas hay tiempo. La tensión y la angustia siguen creciendo. 

El tercer capítulo nos sitúa en las horas previas al crimen. La atmósfera es ya asfixiante, angustiosa. El miedo se siente. Y las páginas no son ya leídas. Son ya devoradas porque no puedes parar hasta saber qué va a ocurrir. 

En el último capítulo, La verdad, conoceremos quién es el asesino y sus motivos. No se saca nada de la manga el autor al llegar a este momento. Uno de los posibles sospechosos ha resultado ser el culpable. Y si quizás no sorprende quién es, sí que sorprende el modo de ejecutar su crimen. Sorprende su sangre fría por haber estado tantos años preparándolo, sin sentir en ningún momento una pizca de compasión, una pizca de remordimiento. 

Sin apenas descripciones de personajes y ambientes, porque  no es algo que persigue el autor en este breve relato, con un lenguaje sencillo y fluido, Roberto Martínez Guzmán crea una historia adictiva de principio a fin. Una historia que si empezáis a leerla, os aseguro que no podréis dejarla hasta llegar al final.